La acumulación de opiniones propias del recurrente no importa expresar agravios

Partes: Ferraris Sociedad de Responsabilidad Limitada c/ Kraft Cargo Sociedad Anónima s/ ordinario

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial

Sala/Juzgado: B

Fecha: 19-feb-2018

Cita: MJ-JU-M-109511-AR | MJJ109511 | MJJ109511

La acumulación de opiniones propias del recurrente no importa expresar agravios.

Sumario:

1.-La acumulación de opiniones propias o la disconformidad con los argumentos desarrollados por el primer sentenciante no constituye -a los efectos de la expresión de agravios- un discurso sistemático por cuanto no transita desde una premisa hasta la conclusión, mediante el examen orgánico de los elementos de convicción.

2.-La posibilidad de haber sido interpretados los hechos de manera diversa de la apreciada por el juzgador, sin invocar causales de error en la decisión impugnada, constituye una afirmación dogmática y no consiste en la crítica razonada y concreta que la Ley requiere.

Fallo:

Buenos Aires, febrero 19 de 2018.

Y VISTOS:

I. Llegan estos autos a estudio del tribunal en virtud del recurso interpuesto por la demandada a fs. 281 que fuera fundado con la pieza de fs. 287/288, la que no mereciera contestación de la contraria.

II. La sencillez de las cuestiones sometidas a la consideración de la alzada aconsejan dar una rápida solución al caso, recurriendo a la vía prevista en el art. 275 del código de rito (CNCom., esta Sala, in re “Bartolomé, Alberto O. c/ Tibogal S.C.A. s/ ordinario”, del 02/11/90; ídem “Coperamet S.A. c/ Vega, César s/ ordinario”, del 07/03/91; ídem “Zalcman, José y Otro c/ Iresuk, Roberto y Otro s/ sumario”, del 30/03/93; ídem “American Express Argentina S.A. c/ Naya, María C. s/ ordinario”, del 14/03/94; ídem “Paz Miranda, Victoria c/ San Vicente S.A. de Transportes y otros s/ sumario”, del 30/05/94; ídem “Vera Partners S.A. c/ Aerolíneas Argentinas s/ ordinario”, del 09/04/14, entre otros).

III. En primer término, cabe destacar que el escrito de fs. 287/288 no cumple con las exigencias del CPr. 265; pues la acumulación de opiniones propias o la disconformidad con los argumentos desarrollados por el primer sentenciante no constituye -a los efectos de la expresión de agravios- un discurso sistemático por cuanto no transita desde una premisa hasta la conclusión, mediante el examen orgánico de los elementos de convicción. Es decir, la posibilidad de haber sido interpretados los hechos de manera diversa de la apreciada por el juzgador, sin invocar causales de error en la decisión impugnada, constituye una afirmación dogmática y no consiste en la crítica razonada y concreta que la ley requiere (CNCom., esta Sala, in re, “Atilio M. Rodino S.A. c/ Wire S.A. s/ ordinario”, del 03/07/95, ídem, in re, “Nuland S.A.c/ D’Amelia Roque s/ consignación” del 01/06/93, entre muchos otros).

En otros términos, debió el recurrente especificar con precisión los fundamentos de sus objeciones y el error del sentenciante, puesto que cuestionamientos o impugnaciones genéricas son inidóneas para mantener la apelación.

Véase al efecto, que la demandada en su “expresión de agravios” de fs. 287/288 efectuó un parcializado relato de los hechos para luego, limitarse a reiterar lo expresado por la Juez a quo en su sentencia agregando acotaciones infundadas y sin ninguna referencia a constancias de la causa sosteniendo una postura distinta a la que se efectuara en la sentencia.

Sin mengua de ello, en tanto la presentación en cuestión -aunque deficiente- contiene un mínimo desarrollo argumental, atenderemos las quejas referidas al monto de condena con prescindencia de las confusas alegaciones relativas a su composición.

En autos la parte actora dedujo acción de resarcimiento por los daños y perjuicios que dijo haber padecido como consecuencia del embargo trabado sobre sus mercaderías a petición de la demandada en autos “Kraft Cargo S.A. c/ Trans Cripy LTDA. s/ medida precautoria”, cuya caducidad se produjo por haber transcurrido el plazo previsto por el CPr. 207 sin que se dedujera la acción principal.

Contrariamente a lo expuesto por el recurrente, la primer sentenciante sustentó su decisión en la prueba documentación aportada consistente en la factura n° 0001- 00100969, la bonificación realizada por TEFASA mediante la factura n° 0001-00100970 y el comprobante de cobranza n° 4453 acompañados por la actora a fs. 20/21 y 19 respectivamente.

La autenticidad de dicha documental fue corroborada con la prueba informativa de fs. 190 producida por TEFASA y con la prueba pericial contable de fs.202/203.

Para determinar el monto de condena la Juez a quo dedujo del importe resultante de la aludida documentación, el correspondiente al período en que la mercadería se encontró retenida en el depósito fiscal por inconvenientes ajenos a la medida cautelar que impidió su inicial retiro, estableciendo el mismo entre el 17/07/2003 y el 22/09/2003.

Ahora bien, si se considera que el monto facturado de $ 46.076,60 correspondió al período transcurrido entre el 17/07/2003 y el 24/01/2004, y que al mismo debe descontársele los 124 días transcurridos entre el 17/07/2003 y el 22/09/2003, el monto resultante es el de $ 29.757,81.

Para determinar el valor diario del depósito se procedió a dividir el importe facturado en 192 que son los días durante los cuales la mercadería estuvo depositada y se detrajo del total el valor de los 68 días en que aquélla se encontró indisponible para su retiro por causas ajenas a la traba de medida cautelar.

Lo expuesto por el recurrente en cuanto a que no se encontraba establecido el costo mensual de la estadía, no obsta de manera alguna la solución anunciada, ya que tal como se comprobó precedentemente establecido el costo diario del servicio se pudo determinar de modo sencillo.

Por lo expuesto corresponde hacer lugar al recurso y modificar el monto de condena reduciéndolo a la suma de $ 29.757,81.

IV. Seguidamente se agravió de la imposición de costas a su cargo.

Es principio general en materia de costas que es la vencida quien debe pagar todos los gastos de la contraria y, que el juez puede eximir de ellos al litigante vencido, si encontrare mérito para ello, debiendo aplicar tal excepción restrictivamente (CNCom., esta Sala, in re, “P.Campanario SAIC c/ Plan Ovalo SA de Ahorro para fines determinados s/ ordinario”, del 20/03/90).

Estas, no importan una sanción para el perdedor, sino sólo el resarcimiento de los gastos realizados por la parte vencedora para ver reconocido su derecho. La finalidad perseguida es que tales erogaciones no graviten en desmedro de la integridad patrimonial de quien se ha visto obligado a litigar por la actitud de su contraria.

Desde tal perspectiva, no se advierte que medien aquí circunstancias cuya peculiaridad fáctica o jurídica permita soslayar el criterio objetivo de la derrota, debiendo en consecuencia imponérselas al demandado vencido (CPr. 68).

V. Por las razones expuestas, SE RESUELVE: admitir parcialmente el recurso interpuesto a fs. 281 con el efecto de reducir el monto de condena estableciéndolo en la suma de $ 29.757,81, costas al vencido por el monto por el que prosperó el recurso.

VI. Notifíquese por Secretaría del Tribunal, conforme Acordadas n° 31/11 y 38/13 CSJN.

VII. Oportunamente, cúmplase con la publicación a la Dirección de Comunicación Pública de la CSJN, según lo dispuesto por el art. 4 de la Acordada n° 15/13 CSJN y, devuélvase al Juzgado de origen.

VIII. Firman las suscriptas por encontrarse vacante la vocalía n° 5 (conf. Art. 109 RJN).

MARÍA L. GÓMEZ ALONSO DE DÍAZ CORDERO

MATILDE E. BALLERINI