Producción de prueba pericial en segunda instancia cuando se tata de un reclamo denegado en primera instancia, fundado en la LRT

Partes: Gonzalez Piris María Belén c/ Prevención ART Sociedad Anónima s/ accidente de trabajo con ART

Tribunal: Cámara Única Provincial de Apelaciones en lo Civil, Comercial, Laboral, Minería y Familia de San Martín de los Andes

Fecha: 6-dic-2017

Cita: MJ-JU-M-109433-AR | MJJ109433 | MJJ109433

Procedencia de la producción de prueba pericial en segunda instancia cuando atañe al reclamo denegado en primera instancia con fundamento en la Ley de Riesgos del Trabajo.

Sumario:

1.-Corresponde disponer la producción de prueba pericial psicológica en segunda instancia pues la sentencia recurrida rechazó el reclamo por daño psicológico, mientras que del baremo oficial surge que las secuelas psiquiátricas/psicológicas son reparadas dentro del sistema impuesto por la Ley 24.557 , siempre y cuando deriven de enfermedades profesionales o accidentes de trabajo, lo cual fue expresamente alegado por la actora sin que se haya hecho eco el sentenciante.

Fallo:

San Martín de los Andes, 6 de Diciembre del año 2017.

VISTAS:

Las presentes actuaciones caratuladas: “GONZALEZ PIRIS MARIA BELEN C/ PREVENCION ART. S.A. S/ ACCIDENTE DE TRABAJO CON ART” (Expte. JJUCI2-45003/2016 ), del Registro de la Secretaría Única del Juzgado de Primera Instancia en lo Civil, Comercial, Laboral y de Minería N° DOS de la ciudad de Junín de los Andes; venidos a conocimiento de la Sala 1 de la Cámara Provincial de Apelaciones Civil, Comercial, Laboral, Minería y Familia, con competencia territorial en la II, III, IV y V Circunscripción Judicial, a efectos de resolver, y; CONSIDERANDO:

I.- Que la parte actora solicita apertura a prueba a los efectos de producir la pericia psicológica denegada en primera instancia, a los fines de la acreditación de la lesión psicológica reclamada (fs. 153/154 -escrito de expresión de agravios-).

Expresa que se agravia del rechazo del daño psicológico, siendo que tal como se indicara al promover la demanda, el mismo se encuentra protegido de conformidad a los arts. 1 y 2 de la LRT y es contemplado en la tabla de incapacidades en el Capítulo Psiquiatría, estableciéndose que las lesiones psicológicas que sean consecuencia de las enfermedades profesionales son resarcibles, contrariamente a lo dispuesto por el judicante.

Señala que el criterio del magistrado no sólo es erróneo sino infundado, mereciendo la declaración de nulidad por tal motivo.

Por todo lo expuesto, solicita se designe perito psicólogo de oficio, a los fines de que evalúe a la actora y responda los puntos de pericia ofrecidos por su parte en el escrito de demanda.

II.- Corrido el traslado pertinente, contesta la parte demandada a fs.157.

Manifiesta que no se reúnen los requisitos de fundamentación, no habiéndose cuestionado oportunamente la denegación de prueba.

Solicita se rechace el pedido de apertura a prueba.

III.- De las constancias de autos surge que en el escrito de demanda expresamente se reclama el daño físico y psicológico emanado del evento dañoso, mencionando que el Decreto Nro. 659/96 lo contempla expresamente y que en particular, la actora padece un cuadro ansioso depresivo a consecuencia de la afección columnaria padecida. Asimismo, surge que se ofrece pericia psicológica (fs. 44 vta./47).

La contraparte manifiesta expresamente la oposición a la prueba ofrecida, alegando que se integrarían rubros de una reparación integral, con exceso del marco estipulado en la LRT (fs. 76 vta.).

Al abrirse la causa a prueba, el magistrado expresamente dispone: “Atento que en la ley 24.557, sus modificatorias y reglamentaciones se prevé un sistema tarifado de reparaciones que no incluye la indemnización autónoma del eventual daño psicológico que pueda padecer el actor del modo en que se reclama en el escrito de demanda, se rechaza el ofrecimiento de este medio de prueba por devenir superflua su producción (art. 364 del CPCC y art. 54 de la ley 921)” (fs. 83 vta.).

El fallo recurrido al respecto establece que el reclamo debe ser desestimado atento que el daño psicológico no se encuentra contemplado como enfermedad profesional en el Decreto Nro. 659/96, no generando derecho a prestación médica o dineraria alguna, por lo cual se desestimó la prueba ofrecida a ese fin, habiéndose reclamado además la indemnización del art. 3 de la Ley 26.773 destinada a resarcir todo otro daño que no se halle previsto en el sistema (fs. 145 vta. y 146).

Vale tener presente que el artículo 260 del Código Procesal estipula textualmente: “Fundamento de las apelaciones diferidas, actualización de cuestiones y pedido de apertura a prueba.Dentro de quinto día de notificada la providencia a que se refiere el artículo anterior y en un solo escrito, las partes deberán: 2° Indicar las medidas probatorias denegadas en primera instancia o respecto de las cuales hubiese mediado declaración de negligencia, que tengan interés en replantear en los términos de los artículos 379 y 385 in fine. La petición será fundada, y resuelta sin sustanciación alguna”.

Y el artículo 379 del mismo cuerpo legal dispone: “Inimpugnabilidad. Serán irrecurribles las resoluciones del juez sobre producción, denegación y sustanciación de las pruebas, pero si se hubiese negado alguna medida, la parte interesada podrá solicitar a la cámara que la diligencie cuando el expediente le fuere remitido para que conozca del recurso contra la sentencia definitiva” (cfme. arts. 18 de la Const. Nac.; 58 de la Const. Prov.; 3 del Cód. Civ. y Com.; y 377 y 386 del Cód. Proc.).

Asimismo, el Decreto Nro. 659/96 prevé en el capítulo SIQUIATRÍA, punto Generalidades: “LAS LESIONES SIQUIÁTRICAS QUE SERÁN EVALUADAS, SON LAS QUE DERIVEN DE LAS ENFERMEDADES PROFESIONALES QUE FIGUREN EN EL LISTADO, DIAGNOSTICADAS COMO PERMANENTES O SECUELAS DE ACCIDENTES DE TRABAJO. Solamente serán reconocidas las REACCIONES O DESORDEN POR ESTRÉS POST TRAUMÁTICO, las REACCIONES VIVENCIALES ANORMALES NEURÓTICAS, los ESTADOS PARANOIDES y la DEPRESIÓN PSICÓTICA que tengan un nexo causal específico relacionado con un accidente Laboral. Debiéndose descartar primeramente toda las causas ajenas a esta etiología, como la personalidad predisponente, los factores socioeconómicos, familiares, etc.”.

Como se puede observar de los elementos fácticos y jurídicos reseñados, la petición se encuentra suficientemente fundada en su admisibilidad y fundabilidad. En principio, cuadra en las previsiones del art. 260 inc.2 y 379 del CPCC, tratándose de una prueba denegada, no siendo necesario formular reserva o recurrir la providencia en la primera instancia, para el replanteo en la alzada.

“El replanteo de prueba no exige que el interesado apele la decisión del juez, porque ello equivaldría a un acto innecesario y destinado a la negativa por la disposición legal, conforme enseña Palacio; sí es necesario mantener el recurso de apelación sobre la sentencia impugnada” (Carlos Eduardo Fenochietto, “CPCCCom.”, t. 2, Ed. Astrea p. 92).

“Es obvio que la parte a quien se le deniega una prueba o es declarada negligente, o se decreta la caducidad objetiva del medio ofrecido -situación que debe entenderse comprendida en la enunciación hecha en el artículo 260 inc.

2 del CPN-, no tiene la carga de interponer ningún recurso contra la respectiva providencia, ni hacer reserva alguna, sino sólo esperar que el expediente se eleve a la cámara, en ocasión de la apelación contra la sentencia definitiva, y allí formular la petición” (Roland Arazi-Jorge Rojas, “CPCCCom.”, t. II, Ed. Rubinzal-Culzoni, pág. 379).

Luego, de la propia transcripción del baremo oficial surge que las secuelas psiquiátricas/psicológicas son reparadas dentro del sistema impuesto por la Ley 24.557, siempre y cuando deriven de enfermedades profesionales o accidentes de trabajo. Lo que ha sido expresamente alegado por la peticionante sin que se haya hecho eco el sentenciante, a pesar del criterio sostenido reiteradamente en tal sentido por esta Alzada. Con lo cual, la pericia psicológica ha sido mal denegada, lo que habilita su realización en esta instancia, siendo la misma necesaria y conducente a los efectos de establecer la incapacidad integral padecida por el trabajador demandante.

Se ha dicho en tal sentido que: “Como consecuencia de ello, asiste razón a la apelante en cuanto procede se le indemnicen los perjuicios sufridos como consecuencia de la incapacidad psicológica que soporta, cuyo monto será determinado al momento de abordar el segundo de los agravios de este recurso.

En este sentido, se ha dicho que:”El inciso 3) de la ley 24.557 dispone que están excluidos de la ley los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales causados por dolo del trabajador o por fuerza mayor extraña al trabajo, y las incapacidades del trabajador preexistentes a la iniciación de la relación laboral acreditadas en el examen preocupacional. En ese marco, la norma en cuestión no excluye la incapacidad psicológica, y ante la veda que tiene el juzgador de ejercer la función legislativa, mal podría incluirse una exclusión o arrogarse la facultad de limitar las contingencias cubiertas” (cfr. “Miano, Favio Federico c/ Horizonte Compañía Argentina de Seguros Generales SA s/ accidente – ley especial” – Cám. Nac. Trab. – Sala VII – 30/05/2014) y que: “El detrimento patrimonial que presupone un tratamiento psiquiátrico, indispensable para reparar lesiones en la salud suficientemente comprobadas y además económicamente mensurables, configura un daño cierto, aunque las erogaciones respectivas puedan o deban tener lugar en todo o en parte en un tiempo ulterior” (cfr. CNFED Civ. y Com. Sala II 10.4.81)” (cfr. “MILLAN GABRIELA BETINA C/ GALENO A.R.T. S.A. S/ ACCIDENTE DE TRABAJO CON ART”, (Expte. Nro.: 37457, Año: 2014), Sala II, OFAPG San Martín de los Andes).

En igual sentido, nos hemos expedido recientemente in re “CALFUQUEO ARSENIO NICASIO C/ ASOCIART ART S.A. S/ACCIDENTE DE TRABAJO CON ART” (Expte. JJUCI2-45697/2016), Sala I, OFAPG San Martín de los Andes, sentencia interlocutoria del 23 de Noviembre del año 2017.

Conforme lo argumentado precedentemente, consideramos que corresponde hacer lugar al pedido de apertura a prueba en esta instancia, y en consecuencia, ordenar la producción de la prueba pericial psicológica en los términos peticionados por la presentante.A tal fin, deberán remitirse las actuaciones a la Presidencia y/o Vocalía de Trámite de esta Cámara, a los efectos que disponga lo que estime corresponder para la efectiva realización de la medida probatoria ordenada.

Por lo expuesto, constancias de autos, de conformidad a la doctrina y jurisprudencia citada y a la legislación aplicable, esta Sala 1 de la Cámara Provincial de Apelaciones Civil, Comercial, Laboral, Minería y Familia, con competencia territorial en la II, III, IV y V Circunscripción Judicial, RESUELVE:

I.- Hacer lugar al pedido de apertura a prueba en esta instancia y, en consecuencia, ordenar la producción de la prueba pericial psicológica en los términos peticionados por la pre sentante.

II.- Remitir las actuaciones a Presidencia y/o Vocalía de Trámite de esta Cámara, a los efectos que disponga lo que estime corresponder para la efectiva realización de la medida probatoria ordenada en el punto que antecede.

III.- Protocolícese digitalmente, notifíquese y, oportunamente, remítanse al Juzgado de Origen.

Dra. María Julia Barrese –

Dr. Pablo G. Furlotti

Dra. Mariel Lázaro –

Secretaria de Cámara