Laicismo y autonomía política; por una provincia de Rosario laica

Autor: Galati, Elvio

Fecha: 20-abr-2018

Cita: MJ-DOC-13518-AR | MJD13518

Sumario:

I. Introducción. II. El laicismo. III. La autonomía política. IV. Conclusión. V. Bibliografía.

Doctrina:

Por Elvio Galati (*)

Resumen

El trabajo asume la forma de un ensayo filosófico, donde se desarrollan argumentos descriptivos tendientes a sustentar las propuestas. Reflexiona sobre la autonomía política y el laicismo a raíz de las propuestas de reformas a la Constitución de la provincia argentina de Santa Fe.

El texto plantea la eliminación del art. 2 de la Constitución provincial que dice lo siguiente: «La religión de la provincia es la Católica, Apostólica y Romana, a la que le prestará su protección más decidida, sin perjuicio de la libertad religiosa que gozan sus habitantes». El texto sugerido dice así: «La provincia de Rosario es laica. No adhiere ni sostiene económicamente a religión alguna, fomentando la diversidad, el respeto y la tolerancia en todos los niveles». También plantea la reforma del art. 4 : «Las autoridades que ejercen el Gobierno provincial residen en la ciudad de Santa Fe, capital de la provincia». El texto sugerido es el siguiente: «Las autoridades que ejercen el Gobierno provincial residen en la ciudad de Rosario, capital de la provincia de Rosario». La autonomía y la libertad, así como la igualdad, son componentes fundamentales para la justicia.

I. INTRODUCCIÓN

Este trabajo es un ensayo filosófico redactado a propósito de propuestas para una reforma constitucional, donde se reflexiona sobre el laicismo y la autonomía política. Se desarrollan argumentos basados en documentos y algunos datos estadísticos. Las reflexiones apuntan a lograr el convencimiento de aquellos que toman las decisiones, para lograr la autonomía y la libertad de un pueblo saqueado económicamente y maniatado políticamente. Mi intención es movilizar las mentes de los rosarinos y de los que habitamos el sur de la provincia, para que logremos unirnos y dejar de tomar naturalmente la mera yuxtaposición de territorios. También espero desafiliar al Estado de una religión a la que no todos adhieren.La Constitución provincial se redactó en 1962 y, aun habiendo pasado la reforma constitucional nacional de 1994, se persiste en su texto desactualizado. Estamos en el siglo XXI con una constitución del siglo XIX, previa a la Generación del 80, promotora de la filosofía positiva, y de la consecuente separación de la Iglesia y el Estado.

Estos pensamientos surgen a raíz de la convocatoria que hizo el gobernador de la provincia argentina de Santa Fe, Miguel Lifschitz, a una audiencia pública llamada «Debate sobre la reforma de la Constitución de Santa Fe». Se llevó a cabo en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario el 12 de septiembre de 2016 (1) y contó con varios expositores, entre los que me encontraba.

Había pensado en varias propuestas de reformas, como la revocatoria popular, las instituciones de democracia semidirecta (plebiscito, iniciativa popular), el consejo de la magistratura, la unicameralidad, los decretos de necesidad y urgencia, la reelección por un solo período, la representación uninominal, la división de la Corte Suprema en salas, etcétera. Pero consideré fundamental que la atención se centre sobre dos puntos, que considero importantísimos, ya que impactarán en la economía, el rumbo de la provincia, y la mejora de la calidad de vida y convivencia.

II. EL LAICISMO

Planteo la reforma que implique la eliminación del art. 2 de la Constitución provincial que dice lo siguiente: «La religión de la provincia es la Católica, Apostólica y Romana, a la que le prestará su protección más decidida, sin perjuicio de la libertad religiosa que gozan sus habitantes».

Esto era entendible en la época de la colonia, de plena conquista española, donde la mayoría de la población era de origen hispánico, e incluso con la inmigración italiana de ascendencia también católica. Pero el país, luego del Virreinato del Río de la Plata, ha evolucionado cultural e ideológicamente como para albergar a diversas maneras de ver la vida.No se entiende que sea el propio Estado el que beneficie, privilegie a una religión en detrimento de otras. El dinero es escaso, ya que nadie parece poder ni querer cuestionar al sistema capitalista, en tanto lo que el presupuesto implica para gastos de esta religión, no se justifica ante otras prioridades que puedan existir, como la provisión de seguridad, educación, salud, limpieza, comunicación, etcétera. Se solventan jubilaciones a obispos, obispos auxiliares, seminaristas, viajes y traslados en el interior del país y al exterior. Tampoco se justifica que se considere a la Iglesia Católica como una persona de derecho público (2), ya que es una religión, asociación, como tantas otras, y tiene que regirse por el derecho privado y, en suma, ser asistida por los particulares que creen en sus ideas.

También se ha visto a lo largo de la historia los errores en los que ha incurrido la Iglesia católica, quemando a los disidentes en plena Edad Media, obligando a que el precursor del método científico, Galileo Galilei, se retracte de lo que significó el ladrillo fundacional de la modernidad, basando el saber científico en la comprobación empírica, para que nadie crea en ilusiones, tradiciones, autoridades o revelaciones (3), sino en aquello que puede ser corroborado por los sentidos. Cuestionó la evolución, es decir, la teoría de la selección natural; considera a los homosexuales como enfermos o destinados a la castidad, ya que si tienen sexo son pecadores; valora negativamente a quienes se masturban, a quienes no creen en el preservativo, desconociendo que pueden prevenir embarazos y enfermedades de transmisión sexual; no cree en las esterilizaciones quirúrgicas y cómo ellas ayudan a planificar la familia.Le niega a la mujer la posibilidad de realizar un aborto no punible por razones terapéuticas o sentimentales -de violación- y, por supuesto, niega la interrupción voluntaria del embarazo, generando una ocasión más para la discriminación arbitraria de la mujer, y su sumisión, tal como ocurre en el ámbito de la jerarquía eclesiástica católica, cuyos cardenales, sacerdotes y jefes son solo varones. Tampoco acepta el matrimonio de personas no heterosexuales, con el apoyo a la igualdad y diversidad que ello implica (4). Su esencia es existir para decirles a los demás cómo tienen que vivir, trasladando sus creencias al resto de la población que no cree en sus pensamientos.

Es espantoso amenazar a los niños con el infierno, y por ello no debe haber educación religiosa en las escuelas de gestión pública. Pero como la educación es pública, aun si la gestión es privada, debe haber libertad, tolerancia, y educación sexual, en tanto el sida no discrimina por religión, y un adolescente debe poder decidir qué hacer con su cuerpo, si embarazarse o no, y más a partir de la reforma del Código Civil y Comercial argentino de 2015, que tanto protagonismo le ha dado al niño y al adolescente, bregando por su «interés superior». La mayoría de la Corte Suprema de Justicia de la Nación ha dicho en el fallo «Asociación Civil Mujeres por la Vida c. Ministerio de Salud-Estado nacional», sobre el cuestionamiento al Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable, que hay que respetar la intimidad de las personas, no trasladando creencias de una asociación al resto de la población. Piénsese en lo que ha sufrido León Ferrari en tanto la Asociación Civil Cristo Sacerdote le hizo un juicio -que perdió- para que se prive de recursos estatales a la exposición de su obra en las instalaciones del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.Recuérdese la barbaridad que significaron los dichos del exobispo castrense Antonio Basseotto, que hablaba de arrojar al mar con una piedra en el cuello a aquel que escandalizara a los pequeños, si se permitía el uso de preservativos, que fomentaba el exministro de Salud Ginés González García (5). Lo que llama a cuestionar el obispado castrense, ya que no se puede tolerar que haya emblemas o edificios religiosos dentro de lugares que son públicos, como el Ejército, ya que no todos son creyentes. Lo propio ocurre en el ámbito de la Prefectura Naval Argentina, decididamente afiliada al catolicismo (6). El país es para todos, no solo para los católicos. A la vez que es necesario que no se impongan condiciones para el ejercicio de un empleo público. La existencia de capillas en los organismos de seguridad, puede llevar a la creencia de que solo pueden trabajar en la defensa de la seguridad quienes son católicos. La espiritualidad es para que cada uno la cuide como mejor le parezca, si es que nuestro país fomenta el respeto a la libertad (7). De ahí que sería altamente cuestionable si un organismo exigiera la fe católica para el ingreso a sus fuerzas.

Piensen qué sería de judíos, musulmanes, protestantes, agnósticos o ateos que tengan frente a sí crucifijos o artículos como el art. 3 de la Constitución. Pensarían que la provincia de Santa Fe es solo para católicos, cuando no es así. Si realmente se quiere un Estado para todos, las normas deben asegurarlo de esa manera, no privilegiando a religión alguna. Por ello, es fundamental un estado laico, es decir, neutral, que no apoye religión alguna.El Estado no puede promover y alentar instituciones que son cercanas o afines al fanatismo, como se pudo ejemplificar con la conducta del obispo de La Plata Aguer o con la de Antonio Baseotto, y antes con la de Antonio Quarracino, que quería mandar a los homosexuales a una isla (8). La reforma de la Constitución Nacional de 1994 fue en el sentido que propongo, al eliminar el requisito de la confesionalidad del presidente (exartículo 76), al eliminar la solemnidad de que jure «por Dios nuestro señor y estos santos evangelios» (exartículo 80), al suprimir el visado del presidente con respecto a los obispos que proponga el Vaticano (exartículo 86, 8.°) y respecto de los documentos vaticanos (exartículo 86, 9.º), y al eliminar la conversión de los indios al catolicismo (exartículo 67, 15.º).

No hay que olvidar cómo viven aquellos Estados que son confesionales: en continuas guerras precisamente porque adscriben a pautas que no son comprobables; es decir, son fanáticos y con tendencia a la tiranía. Si tantas religiones hay, ¿cuál de ellas es la verdadera? Es imposible saberlo. Por ello, una pauta que nos permite diferenciar un criterio de otro es la experiencia, y en lo político, un criterio que permite a los ciudadanos elegir lo que consideran correcto o conveniente es la democracia (9), en tanto el voto permite a todos ser iguales y elegir el rumbo a desarrollar en un país (10).

Cabe hacer un detalle de los gastos, valiéndome de un trabajo que realicé a propósito de las estrategias jurídicas de grupos minoritarios a raíz de la sanción en 2010 de la Ley 26.618 de matrimonio igualitario. Recorriendo la historia argentina, la Iglesia Católica ha sido una gran beneficiada, desde el comienzo de la organización constitucional, con el «sostenimiento del culto católico, apostólico y romano», en el art. 2 de la Constitución y hasta nuestros días. Dicho reconocimiento se traduce en dinero, que recibe esta religión.Lo que significa que otras no lo reciben, o que es dinero que podría destinarse a otras prioridades. Aceptando el mandato constitucional (11), que bien pudo considerarse «programático» y nunca cumplirse como el caso de la participación de los obreros en las ganancias de las empresas (art. 14 bis ) o el juicio por jurados (arts. 24 , 75, inc. 12 , 119 ). En este caso, contó con funcionarios predispuestos a hacer realidad la obligación constitucional. En marzo de 1977, vigente el llamado «Proceso de Reorganización Nacional», se publicó en el Boletín Oficial la Ley 21.540 por la cual se adjudica a los obispos y arzobispos, incluido el castrense, una jubilación equivalente al 70% de la remuneración correspondiente a un juez nacional de primera instancia y a cargo del presupuesto nacional (art. 1 ). Lo mismo se otorgará, pero en un 60% para los obispos auxiliares, el pro vicario castrense y los obispos auxiliares para las Fuerzas Armadas (art. 2 ). Cabe abrir un paréntesis y preguntarse por qué las Fuerzas Armadas de la Argentina tienen que abrazar la religión católica, habiendo tantas, incluido el agnosticismo y el ateísmo, ya que solo al Comandante en Jefe de las FF. AA. tienen que obedecer los militares. Cada militar tiene que hacerse cargo de su culto, lo que implica por otra parte que el Estado argentino no dedique dinero a algo que es propio de cada individuo, respetando asimismo su esfera de libertad en el ámbito espiritual, respecto de lo cual no hay unanimidad de criterios. La asignación será móvil, lo que significa que se reajustará cada vez que se modifique el salario del juez (art. 5). Aquí si se cumple con la manda constitucional que habla de«jubilaciones y pensiones móviles» (art.14, de la CN). Cabe preguntarse por qué el Estado argentino sostiene las jubilaciones móviles de sacerdotes y no la de los que trabajaron y aportaron y que no alcanzan siquiera la cobertura de la canasta básica, y mucho menos alcanzan la remuneración de un juez. No solo no alcanzan el 70%, sino que es mucho menos, tal vez un 40% en 2013. El BO volvió a publicar en 1979 otra ley, la Ley 21.950 por la que obispos y arzobispos reciben una remuneración correspondiente al 80% de la que recibe un juez de primera instancia (art. 1 ). Lo mismo pero en un 70% corresponde al obispo auxiliar y al secretario general del Episcopado (art. 2 ). El gasto que signifique dicha asignación compete a Rentas Generales (art. 4 ). En 1980, la Ley 22.162 otorgó una asignación mensual equivalente al escalafón 16 del «personal civil de la Nación» a los curas ubicados en zonas de frontera o aquellas otras que por sus características también requieran la «promoción de su desarrollo» (art. 1). Por la Ley 22.430 , de marzo de 1981, se otorga a los sacerdotes del culto católico que cumplan 65 años o se hallen incapacitados, y que hayan desempeñado su ministerio en el país por un lapso no inferior a 5 años una asignación equivalente a la jubilación mínima, según el régimen nacional para trabajadores en relación de dependencia (art. 1). Asignación que es compatible con cualquier otro ingreso, siempre que no duplique el monto asignado como jubilación (art. 2). Este último artículo contradice la razón de asegurar la subsistencia. Cabe volver a preguntarse por qué el Estado tiene que hacerse cargo del sostenimiento espiritual de sus habitantes, tarea eminentemente individual.Si correspondiera al Estado hacerse cargo de ello, cabe preguntarse por qué privilegiar al catolicismo, cuando las condiciones sociales de 1853 cambiaron, y hoy la población argentina no es solo católica, como tampoco lo fue en aquel período. En virtud de la Ley 22.552 de marzo de 1982, se asigna la remuneración de la Ley 21.950 a quienes reemplacen en una diócesis o arquidiócesis (art. 1). Gracias a la Ley 22.950 de octubre de 1983, meses antes de volver a la democracia (diciembre de 1983), cada obispo recibirá una remuneración equivalente al escalafón 10 del personal civil de la nación por cada seminarista (art. 1). El mismo beneficio se concederá a «los Superiores Provinciales de las siguientes Ordenes preconstitucionales: Mercedarios, Dominicos, Orden de Frailes Menores (franciscanos), Compañía de Jesús (jesuitas); y a la Congregación Salesiana de San Juan Bosco» (art. 2). Por el Decr. 1991/80, una larga lista de funcionarios del culto católico, desde catequistas hasta obispos (arts. 1 y 2) podrán pedir al Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto o a la Dirección Nacional de Culto pasajes para viajar en el interior del país o fuera de él con motivo del servicio del culto en sus distintas formas (art. 3). Hay que agregar también los distintos aportes que recibe la Iglesia católica en subsidios por educación, servicios religiosos o asistencia social.

Cabe señalar al Decr. presidencial 1086/05 , llamado «plan nacional contra la discriminación», que ha implicado un puntapié fundamental para la reforma legislativa en general que involucra a la Iglesia católica, donde se menciona la reforma al art. 2 de la Constitución Nacional. Para lo cual acerco una parte desarrollada a raíz de un proyecto de investigación sobre la medicalización de la transexualidad.Hay que prestar especial atención a la negación de derechos por la condición sexual de la persona, sean civiles, constitucionales o de otro tipo, como el matrimonio, la gestación por sustitución, la fertilidad, el aborto, etc. En el ámbito de la Iglesia, cayó mal el Decr. presidencial 1086/05, que tiene muchas disposiciones referidas al tema de la sexualidad. Por un límite temático, me limitaré a las disposiciones sobre orientación sexual de dicho decreto emitido por el expresidente Néstor Kirchner. Pueden mencionarse como ideas seculares o laicas, contrarias al catolicismo, a las que surgen de las siguientes disposiciones del mismo (12), las siguientes:

«18. Promover la sanción de una ley tendiente a amparar a las mujeres trabajadoras sexuales, reconociendo su derecho a jubilación y seguridad social». Ya que para la Iglesia el sexo está indisolublemente ligado al matrimonio y subordinado a la reproducción. Esto permitirá también depurar a la policía de una caja de dinero espuria.

«19. Promover la sanción de una ley nacional de unión civil para parejas de un mismo sexo, con garantías y atribuciones similares que las parejas heterosexuales». En 2005 todavía no se había sancionado la llamada «ley de matrimonio igualitario».

«20. Promover la sanción de una ley tendiente a modificar el art. 53 de la Ley 24.241 del Sistema Integrado de Jubilaciones y Pensiones sobre Derecho a la Pensión, introduciendo iguales derechos para las parejas de un mismo sexo».

«21. Promover la revisión de la Ley de Ejercicio de la Medicina (Ley 17.132 ) que impide las intervenciones quirúrgicas de cambio de sexo, a fin de avanzar en la formulación de una legislación que contemple la rectificación sexual como un derecho de las personas con identidades sexuales y de género diversas». Lo que fue modificado por la Ley 26.743 de identidad de género. Recuérdese el rechazo expreso que hace Aguer de la teoría del género, y que el Vaticano entiende como «confusión» (13).

«43.Crear una Comisión de Adecuación de la Legislación Interna (nacional, provincial y municipal) con el objeto de detectar y rectificar toda disposición discriminatoria e incorporar nuevos derechos contenidos en la Constitución Nacional y en las Convenciones y Convenios firmados y ratificados por el Estado Nacional en la materia». Hoy resta como deuda la incorporación y jerarquización constitucional de los «Principios (de Yogyakarta) sobre la aplicación de la legislación internacional de derechos humanos en relación con la orientación sexual y la identidad de género».

«46. Iniciar una discusión ciudadana respecto de la aplicación y la eventual reformulación del artículo 2 de la Constitución Nacional. (“El gobierno argentino sostiene el culto católico apostólico romano”)». Ya que es arbitrariamente discriminatorio respecto de otras confesiones religiosas que no reciben aportes. O a todas, o a ninguna. Y si el Estado es laico, a ninguna. Con la reforma constitucional deseada, hoy tenemos la oportunidad de hacer lo propio en Rosario.

«47. Adecuar la asignación presupuestaria de las áreas competentes -en especial, la Procuración y las Defensorías Públicas- como condición esencial para la protección de los derechos de los grupos victimizados». La ciudad de Buenos Aires pionera en este sentido con la Defensoría LGBT, en el ámbito de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires. Hay que bregar entonces, al menos provisori amente, por la autonomía municipal de Rosario. Y sostener el afianzamiento del área de diversidad sexual de esta municipalidad, así como de la actual Subsecretaría de Políticas de la Diversidad Sexual de la provincia de Santa Fe. Esta afirmación insta a promover un régimen de reparación a transexuales y travestis dañados, y que es la opción que han sostenido las diputadas nacionales Diana Conti y Mara Brawer.

«53.Garantizar en el orden nacional el derecho de asociación que les cabe a todas las organizaciones nucleadas alrededor de la defensa y promoción de los derechos de las personas con diferente orientación sexual e identidad de género». Lo que fue acompañado por la Corte Suprema en el fallo «ALITT (Asociación Lucha por la Identidad Travesti Transexual) c. Estado Nacional», de 2006.

«103. Crear en todas las provincias y a nivel nacional programas específicos de capacitación laboral y profesional que promuevan la inserción laboral de personas en situación de prostitución y /o con diversa orientación sexual e identidad de género». Lo que es fundamental, debido a la situación de invisibilización y discriminación que sufren al ser una minoría segregada. Cabe mencionar en este sentido a la pionera Rosario, con la Ordenanza 9543 de 2016 sobre la inclusión en la planta de trabajadores municipales de las personas travestis, transexuales y transgéneros.

«163. Diseñar y ejecutar una investigación sobre los manuales escolares destinada a identificar y analizar los estereotipos discriminatorios que se contribuye a construir desde los textos educativos, a fin de elaborar una propuesta de modificación de las pautas lingüísticas, racistas, sexistas y homofóbicas que puedan detectarse». Ya que la base de la segregación es en parte cultural, y hacia la integración solo se va a largo plazo desde la educación. A ello contribuyó la Ley de Educación Sexual Integral 26.150 .

La Conferencia Episcopal Argentina emitió un documento (14) que señala que el Decr. 1086/05 olvida a la persona por nacer. Lo que implica introducir un debate, ya que no se sabe cuándo comienza la personalidad. Nótese cómo la Iglesia Católica condicionó al Gobierno de Cristina Fernández en dicho tema haciendo cambiar al proyecto de Cód. Civ. de 2012 (15). Señala que el enfoque del trabajo es «patológico», ya que afirma que el decreto dice que la sociedad ha discriminado; lo que es cierto.Extraña que la Iglesia no tome nota de su radical participación en dicha discriminación. Aún hoy, si fuera por ella, se privarían de muchos derechos a muchas personas por no comulgar con el catolicismo. Recordemos cómo se negó personalidad jurídica a la Comunidad Homosexual Argentina (CHA), debido a que no respetaba el «bien común» (16) que asociaban los funcionarios a la «moral católica». En un párrafo se dice lo siguiente: «. falsifica la historia, al colocar a la Iglesia católica, como si hubiera sido enemiga de los pueblos autóctonos». Nótese que la Constitución Nacional hablaba de la conversión de los indios al catolicismo. Recuérdense los conflictos entre el Estado y la Iglesia a raíz de la organización nacional. Dice que muchos métodos contraceptivos son abortivos. Y esa línea siguió el fallo «Portal de Belén», descartado hoy por el fallo de la Corte Interamericana «Artavia Murillo», a cuyos fundamentos cabe remitirse. El carácter abortivo del medicamento depende de cuándo se interrumpe el embarazo, para lo cual hay que tener certeza de cuándo comienza la personalidad. Dice que el embarazo no debe prevenirse porque no es una enfermedad. Lo que es cierto, pero impacta en la vida de la persona embarazada, que puede decidir embarazarse o no, o continuar o no con el embarazo. Luego dice así: «. la fallida violación del Concordato con la Santa Sede, pretendiendo la remoción del Sr. Obispo castrense, para congraciarse con un funcionario que, en lugar de promover la vida y la salud de los argentinos, propone el homicidio intrauterino». Ya Jesús dijo que su reino no era de este mundo y que hay que dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios, lo que mal puede justificar imponer capillas en organismos estatales, o establecer relaciones diplomáticas con el Estado de la Ciudad del Vaticano.No hay razón para que haya capillas en una institución pública, porque está la católica y entonces pueden estar otras, o no hay ninguna, que es lo aconsejable, ya que el espíritu de cada uno se cuida como cada quien lo entienda mejor. Las instituciones públicas pertenecen a todos y entonces no pueden afiliarse a religiones que solo convencen al sector al cual llegan. Lo que la Conferencia llama el «homicidio intrauterino» es en realidad un aborto, que es la interrupción del embarazo, y no un homicidio, que es la muerte de quien ya salió del útero. No hay que olvidar también que existe la figura del infanticidio, opción intermedia entre el aborto y el homicidio, hoy no contemplada en nuestro Código Penal. El aborto bien puede ser voluntario, como en tantos países. Por otra parte el propio decreto señala que es necesario lo siguiente: «139. Reajustar el régimen de capellanías militares permitiendo el acceso, o al menos la disponibilidad, de ministros de otras confesiones». El escrito católico menciona «las varias muestras blasfemas, patrocinadas por entes gubernamentales, despreciando la libertad religiosa de todos los argentinos». Se hace referencia a León Ferrari, crítico del catolicismo, que no ofende porque hace arte, tal como el humor gráfico que hace Charlie Hebdo.

Un párrafo aparte merece la homofobia:

«. el desconocimiento de ciertas verdades indiscutibles, en torno a la conducta homosexual, tales como: 1. lo patológico de tal conducta, y la necesidad del reconocimiento de tal carácter, para lograr la curación de quien la padece; 2. el carácter antisocial de la homosexualidad, pues si todos los seres humanos vivieran conforme tal estilo vital, la humanidad desaparecería en pocos años más; (.) con la excusa de no discriminar a los grupos homosexuales, se los privilegia, discriminando así a todos los ciudadanos.

En primer lugar, solo una religión puede tener «verdades indiscutibles», no un país democrático. ¿De qué vale un Parlamento si hay verdades dogmáticas? No habría que parlar, sino revelar o iluminar a los ignorantes.Cuando la Conferencia Episcopal Argentina se refiere al matrimonio argentino dice: «. no cualquier forma de convivencia es igualmente valiosa, respetuosa de la verdad de la naturaleza humana.» (17). La premisa de un Estado de derecho es la inexistencia de dogmas, que supieron ser los «contenidos pétreos» de una Constitución, congraciándose con el catolicismo y el capitalismo. La homosexualidad no es una enfermedad (18), aunque así lo haya sostenido la Asociación Psiquiátrica Americana hasta 1973. Tampoco lo es la transexualidad. Es una orientación sexual como otras, ya que nadie muere por ser homosexual. Al contrario, puede ser una enfermedad la sintomatización que hace el homosexual que es presionado por la sociedad o ciertos grupos homofóbicos. El juez (19) que otorgó el subsidio a una persona trans dice lo siguiente: «. la actora ha sobrevivido a una matriz que excluye a aquellos sujetos que no se someten a esa normalización y que tienen como castigo el de ser considerados seres abyectos». Y la Iglesia católica contribuye a la exclusión y es entonces ella antisocial. La homosexualidad no es antisocial, solo hay personas o grupos antisociales, que son tales en tanto segregan sin razón a otros seres humanos. Tal como lo supo ser cierta parte de la sociedad norteamericana con respecto al negro, y en menor medida lo sigue siendo hoy. Y así lo confirma también un juez argentino que discrimina a los extranjeros y transexuales (20). Recuérdese el caso de los jueces Horacio Piombo y Benjamín Sal Llargués que quitan el carácter de «gravemente ultrajante» -agravante penal- al delito de abuso sexual porque el niño es gay (21). La homosexualidad no se contagia, y puede convivir con otras orientaciones. Dice el juez que otorgó el subsidio: «. la homofobia y la transfobia son en demasiadas ocasiones dejadas de lado». Poco menciona la Iglesia católica siquiera a la transexualidad, en tanto se ha obsesionado con la homosexualidad.Además, pronto avanzará la clonación y, en el improbable caso de la uniformización homosexual de la comunidad, aquella garantizaría la reproducción y supervivencia de la especie, lo cual también se puede problematizar, ya que en algún momento de la historia del cosmos se pasó del mono al «homo sapiens». No hay que olvidar que el temor a la consagración legislativa del divorcio presagió también el fin del matrimonio y la familia y subsisten desde 1985.

Privilegios tiene la Iglesia católica, que es subsidiada y mantenida por el Estado, que no hace lo mismo con otros cultos, y pueden mencionarse viajes al extranjero para sus clérigos, subsidios por seminaristas, jubilaciones a obispos y obispos auxiliares, etc. Reconocer derechos a quienes fueron privados injustamente de ellos, por homofobia, no es privilegiar, sino compensar y reparar, como lo pretende hacer el proyecto de Ley de Conti y Brawer. Y como lo ha querido hacer, por ejemplo, el Estado con el cupo a los discapacitados y a las mujeres en la Argentina, y a negros en los EE. UU. Esto se decía en el juicio por el cual un transexual reclamaba un subsidio, por justicia, porque lo necesitaba y lo merecía.

La testigo M. Y. M. nos ofreció un relato lacerante de su situación y del colectivo transexual. En las generales de la ley, al ser preguntada por su ocupación y declaró lo siguiente: «Enferma. A pesar de que soy profesora de lengua y literatura francesa, perito en psicopedagogía y psicometría, debido al cercenamiento de derechos constitucionales todos, por haber nacido una mujer en un cuerpo equivocado y no tener identidad, no pude ejercer profesión alguna. Por tanto, mi profesión actual es succionar penes, a pesar de tener HIV en estado te rminal (.) y con eso puedo comer algo de arroz y sopa. Los títulos están en los cajones de los escritorios».

Luego dice el documento del Episcopado:«. si el Estado es incapaz de enseñar a leer y escribir, es absolutamente imposible que pueda educar a los alumnos, en materia tan difícil y sensible como la recta vivencia de la sexualidad humana». El alumno debe tener acceso a la ciencia, que es la que garantiza que no muera por sida o por enfermedades de transmisión sexual, sea que la educación esté a cargo de los padres o del Estado. Siempre los padres fueron controlados por el Estado a la hora de garantizar el bienestar de los niños, y más ahora, con la potenciación de los derechos de los que antes eran menores, y sujetos a la patria potestad (22), y hoy son niños y adolescentes en el ámbito de la responsabilidad parental; lo que también suma a un cambio cultural. Cada quien es dueño de decidir cómo vive «rectamente» su sexualidad. El texto episcopal dice así: «. la eliminación de los símbolos religiosos en los ámbitos públicos, con lo que se discrimina a la gran masa de la población argentina, que es creyente». Los ámbitos públicos son, precisamente, de todos, no solo de católicos. Si la población quiere ejercer su culto, que vaya entonces a las capillas, que son los lugares adecuados para el culto. En el tema que nos ocupa expresa lo siguiente: «. la ideologización del personal sanitario, impregnándolo del denominado “enfoque de género” y la “orientación sexual”, lo cual implica la promoción del homosexualismo». Esto tiene el mismo tono que las declaraciones de Jorge Bergoglio, y no parece entonces haber «revolucionado» la Iglesia, ya que en los temas centrales, reproduce su doctrina clásica. Aceptar orientaciones no implica contagiarlas, ya que no son susceptibles de transmisión, sino por complejos procesos psicológicos y sociales. Además, uno evita contagiarse de HIV porque puede matar, pero la homosexualidad no mata. La Conferencia Episcopal se erige entonces en una instancia que discrimina y entonces es plenamente aplicable un fallo de la Corte Interamericana que cita el juez que otorgó el subsidio a la persona trans:«. por considerarlo inferior [al grupo], lo trate con hostilidad o de cualquier forma lo discrimine del goce de derechos que sí se reconocen a quienes no se consideran incursos en tal situación». Recuérdese que Bergoglio y el patriarca de la iglesia rusa Kirill firmaron el 12 de febrero de 2016 en La Habana un documento sobre el matrimonio entre un hombre y una mujer (23).

En suma, la moral de la Iglesia desentona con los tiempos y es obsoleta, en este y en muchos otros aspectos, lo que la constituye en un obstáculo al progreso de la humanidad. Por otra parte, la moral existe más allá de la religión y aquella puede regular la conducta de los pueblos y limitarla, gracias al estudio de la ética y la axiología. Otro podría ser el momento en que se demuestre la cantidad de daños que ha hecho la religión y el catolicismo a la humanidad, que creo que podría ser el espíritu que movilizaba al decreto, lo cual justificaría con creces, que el Estado deje de sostener a dicha iglesia.

Nos quedará por pensar en algún momento cuán potable y científico puede ser el pensamiento de un universitario si es influido y condicionado por una religión.

El texto sugerido para la reforma es el siguiente: «La provincia de Rosario es laica. No adhiere ni sostiene económicamente a religión alguna, fomentando la diversidad, el respeto y la tolerancia en todos los niveles».

III. LA AUTONOMÍA POLÍTICA

También se plantea la reforma del art. 4: «Las autoridades que ejercen el Gobierno provincial residen en la ciudad de Santa Fe, Capital de la provincia». La ciudad de Santa Fe no tiene la densidad poblacional ni la densidad cultural ni la densidad económica que requiere una ciudad para ser capital, por lo que tampoco merece que la provincia lleve su nombre.La ciudad de Rosario es la segunda ciudad del país, luego de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que incluso merecería ser capital federal, por lo que no se entiende que sea marginada de ser el lugar desde donde se toman las decisiones gubernamentales.

Tampoco se entiende que se ejerza una falsa igualdad entre el nodo capital o la ciudad de Santa Fe, y la ciudad de Rosario, por ejemplo, en materia de tribunales, ya que la densidad poblacional no lo explica. Ya que si se introduce un tribunal en Rosario, siempre falto de ellos, por las demandas de justicia, automáticamente va otro para Santa Fe.

Los puestos de trabajo de la provincia, según el censo de 2003, son en total 328.409. En la capital, hay 45.169, mientras que en el departamento Rosario hay 126.241: más del doble, como indicativo del sector económico.

Por ello, se solicita la reforma de la capital, trasladándola a Rosario, y el cambio del nombre de la Provincia. El texto sugerido es: «Las autoridades que ejercen el Gobierno provincial residen en la ciudad de Rosario, capital de la Provincia de Rosario».

En caso de persistencia de las autoridades santafesinas en el desconocimiento, marginación y discriminación hacia Rosario, existiría también la posibilidad de que el Congreso intervenga la provincia (art. 6 y 75, 31.º), o que cree una (art. 75, 15.°).

IV. CONCLUSIÓN

Esta proclama no apunta a algo imposible. Hong Kong logró su autodeterminación al separarse del Reino Unido. Y al menos lo han intentado Escocia y Quebec, por ejemplo. La política es convivencia y esta no puede existir al ser tan evidentes las discriminaciones y desigualdades entre Rosario y Santa Fe, como las que también motivan al pueblo catalán en España. Como lo ha mostrado la política, hay varias alternativas. Algunas de ellas pueden ser los cambios propuestos, o la creación por el Congreso de una nueva provincia.Y tampoco hay que descartar la pacífica revolución (24).

Un Estado es la forma jurídica de un sustrato poblacional, cultural, que es la nación. Y la Argentina es hoy un pueblo con variadas culturas, por lo que no debe adscribirse su forma jurídica a la religión de una sola cultura, sosteniéndola económicamente, existiendo tantas otras necesidades de la población no satisfechas, y que son vitales. Las necesidades espirituales son también importantes, pero por rozar cuestiones existenciales, corresponde que cada quien las asuma y resuelva como mejor le parezca, en ejercicio de la libertad inherente al ser humano. El Estado, entonces, no puede imponer ideales de vida, ya que esa es la misión de la religión.

Lo que tienen en común el traslado de la capital a Rosario o la creación de la «provincia de Rosario», con la secularización del Estado de la Iglesia o el Estado laico, es ganar en autonomía -libertad- para los individuos. La igualdad implica tratar de distinta manera a los que son distintos, y no son iguales Rosario y Santa Fe. La Iglesia católica debe ser tratada como el resto de las religiones, a las que el Estado no les da dinero, porque no se adscribe a ellas, a ninguna, ya que deber ser laico. La Iglesia tiene que recluirse al ámbito privado, donde cada cual atiende al espíritu como mejor considere, lugar en donde tampoco debe inmiscuirse la ciencia. Y Rosario debe aglutinar fuerzas según lo que mejor entienda, sin que los santafesinos decidan por su destino. La autonomía y la libertad, así como la igualdad, son componentes fundamentales para la justicia (25).

V. BIBLIOGRAFÍA

– CONFERENCIA EPISCOPAL ARGENTINA: «Reflexiones y aportes sobre algunos temas vinculados a la reforma del Código Civil», en http://www.ceerjircea.org.ar/Declaraciones/DeclaracionesPensamientoyAportes_definit_.pdf (1/10/2017).

– FERNÁNDEZ RODRÍGUEZ, María, y GARCÍA-VEGA, Elena: «Surgimiento, evolución y dificultades del diagnóstico de transexualismo», en Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría, 32 (113), 2012, pp. 103-119.- FRANCISCO, y KIRILL: «Declaración conjunta del Papa Francisco y del Patriarca Kirill de Moscú y Toda Rusia», La Habana, 2016.

– GALATI, Elvio: «Comprensión del pensamiento jurídico complejo a través de un caso. La riqueza de la complejidad frente a la abstracción de la simplicidad», en Cartapacio de Derecho, vol. 23, Azul, Fac. de Derecho, UNICEN, 2012, en http://www.cartapacio.edu.ar/ojs/index.php/ctp/article/view/1389 (24.6.2013), p. 1-56.

– GALATI: «El Código Civil y Comercial de 2015 ante la complejidad del Derecho de la Salud», en Cartapacio de Derecho», vol. 29, Azul, Fac. de Derecho, UNICEN, 2016, pp. 1-109; en http://www.cartapacio.edu.ar/ojs/index.php/ctp/article/view/1490/1830 (14.3.2016).

– GALATI: «El mayo francés como revolución. Sus relaciones con el pensamiento complejo y el trialismo», en IX Congreso Nacional de Sociología Jurídica: «De la ley a las prácticas: confrontaciones sociales por el uso del Derecho», Rosario, UNR Editora, 2008, publicada en http://www.sasju.org.ar/PONENCIAS_ARCHIVOS/CDSCONGRESOS/ponencias_congreso_rosario_2008.rar (30-05-2015).

– GALATI: «La ciencia de la transdisciplinariedad o la política compleja. (Las fronteras entre el derecho y la política)», en Desafíos, vol. 27, N.° 2, Bogotá, Universidad del Rosario, 2015, pp. 83-120, en http://revistas.urosario.edu.co/index.php/desafios/article/view/3631/2653 (21.3.2015).

– GOLDSCHMIDT, Werner: Introducción filosófica al Derecho, 6.ª ed. Buenos Aires, Depalma, 1987.

– KELSEN, Hans: «El absolutismo y el relativismo en la filosofía y en la política», trad. de Roberto Vernengo, en La Ley, t. 55, pp. 779-783.

– RAWLS, John: «Teoría de la justicia», trad. de María Dolores González, 2.ª ed., 1995.

– VAGGIONE, Juan Marco: «Umbrales de lo religioso: las políticas del Vaticano», en http://www.catolicas.com.ar/portal/index.php?option=com_content&task=view&id=158&Itemid=84, (5.6.2008).

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(1) V. http://www.fder.unr.edu.ar/index.cgi?wid_news=466&wAccion=news (1.10.2017).

(2) Como lo establece el art.146 del Código Civil y Comercial argentino.

(3) V. DAWKINS, Richard: «Buenas y mala s razones para creer», en http://www.um.es/docencia/barzana/DIVULGACION/CIENCIA/Malas_razones_creer.html (8.6.2017).

(4) V., por ej., el Decr. 296/17 del arzobispado de La Plata, firmado por Héctor Aguer, en http://www.arzolap.org.ar/2017/09/decreto-de-mons-aguer-sobre-la-educacion-en-los-colegios-catolicos/ (1.10.2017). John Rawls establece como uno de los requisitos de la justicia, como contenido del pacto social, la inexistencia de intolerancia religiosa y la discriminación racial. V. RAWLS, John: «Teoría de la justicia», trad. de María Dolores González, 2.ª ed., 1995, p. 147. «. la discriminación sexual y racial presuponen inevitablemente que algunos mantengan un lugar favorecido en el sistema social, el cual estarán dispuestos a explotar en su provecho».

En la Argentina habría que reemplazar «racial» por sexual o de género, adaptando esas ideas a nuestro país, ya que en aquel se discrimina a los negros. Si se admitiera que la Iglesia enseñe lo que quiera, cabe preguntarse si puede hacerlo cuando recibe dinero del Estado. Pero no debe recibir dinero del Estado y tampoco debe enseñar lo que quiere, ya que va contra el pacto atentar contra la igualdad en derechos fundamentales de los seres humanos. Al negar la teoría del género, atenta también contra la igualdad entre el hombre y la mujer. Ya que hace a la igualdad entre ellos, la toma de consciencia de la historia de discriminaciones que ha venido sufriendo la mujer. Y en el género se incluye a las minorías sexuales, también históricamente discriminadas.

(5) A través del Decr. 220/05, el expresidente Néstor Kirchner le quitó el acuerdo para que titularice el obispado castrense.Lo fundamental del decreto reza así: «Que las expresiones de Su Excelencia Reverendísima Monseñor Antonio Juan Baseotto, invocando alegorías de connotaciones muy fuertes en la República Argentina, que recuerdan los llamados “vuelos de la muerte”, reivindican los métodos de la dictadura, apoyan a los ejecutores de tales crímenes y lejos están de aportar a la paz y la armonía o al cuidado espiritual de las Fuerzas Armadas». La dictadura a la que se refiere el decreto es la del último gobierno militar argentino (1976-1983), que significó un plan sistemático para desaparecer al disidente, constituyendo al Estado en terrorista.

«En este sentido, cabe recordar que los militares que tomaron de facto el poder en 1976 decían representar los ideales cristianos y occidentales, como ocurrió también con la llamada “Revolución Argentina” de 1966. La realidad social también revela la existencia de los derechos de las minorías, como en su momento lo fueron los perseguidos políticos durante los regímenes militares». GALATI, Elvio: «Comprensión del pensamiento jurídico complejo a través de un caso. La riqueza de la complejidad frente a la abstracción de la simplicidad», en Cartapacio de Derecho, vol. 23, Azul, Fac. de Derecho, UNICEN, 2012, en http://www.cartapacio.edu.ar/ojs/index.php/ctp/article/view/1389 (24.6.2013), p. 15.

(6) V. http://www.prefecturanaval.gov.ar/web/es/html/inst_servicios7.php (1.10.2017). Allí dice que la misión de la Prefectura no podría cumplirse si sus miembros no están imbuidos de la fe cristiana, «bajo la advocación de Dios». A lo cual hay que sumar la alusión expresa al símbolo de la Prefectura, dos anclas cruzadas con una cruz cristiana.

(7) «El principio supremo de justicia consiste en asegurar a cada cual una esfera de libertad dentro de la cual sea capaz de desarrollar su personalidad, de convertirse de individuo en persona […] de “personalizarse”». GOLDSCHMIDT, Werner: «Introducción filosófica al Derecho», 6.ª ed. Buenos Aires, Depalma, 1987, p.417.

(8) Véase el siguiente enlace web https://www.youtube.com/watch?v=XClMyNPVARo (4/10/2017).

(9) «Y, en verdad, si uno cree en la existencia del absoluto y, consecuentemente, en valores absolutos, en el bien absoluto, (…) ¿no es cosa sin sentido permitir que el voto de una mayoría decida qué es políticamente bueno?». KELSEN, Hans: «El absolutismo y el relativismo en la filosofía y en la política», trad. de Roberto Vernengo, en La Ley, t. 55, p. 782. Antes había señalado lo siguiente: «La personificación del absoluto, su representación como el creador omnipotente del universo cuya voluntad es ley de la naturaleza así como del hombre, es la consecuencia inevitable del absolutismo filosófico». Ídem, p. 779.

(10) «Mientras la Iglesia pide participar de los debates públicos y legislativos, afirma que existen “principios éticos que, por su naturaleza y papel fundacional de la vida social, no son negociables”». VAGGIONE, Juan Marco: «Umbrales de lo religioso: las políticas del Vaticano», en http://www.catolicas.com.ar/portal/index.php?option=com_content&task=view&id=158&Itemid=84, (5/6/2008).

(11) La información se extrajo de http://www.culto.gov.ar.

(12) Una nota que firma Eduardo Carrasco se titula «llamado de atención hacia un decreto del gobierno», del 20/1/2006, y menciona que «muchas de ellas [las medidas] son “gravísimas” y que, de imponerse, significarían un cambio cultural y hasta de la propia identidad argentina. Afirmó que algunas son de “grave trascendencia y perjuicio para la vida de nuestro país” por lo que es necesario darlas a conocer, “dado que este instrumento legal ha pasado casi desapercibido para la sociedad, y aun para los medios de comunicación”». Véase el siguiente enlace web: http://aica.org/aica/noticias/not_2006/SN/060120VI-02SN.htm (18.4.2012).

(13) Véase: «La ideología de género es una equivocación de la mente humana, afirma el papa Francisco», del 23/3/2015, disponible en el siguiente enlace web:https://www.aciprensa.com/noticias/la-ideologia-de-genero-es-una-equivocacion-de-la-mente-humana-afirma-el-pa
a-francisco-11862/ (1/4/2015).

(14) Véase el siguiente enlace web: http://www.cea.org.ar/07-prensa/homilia_martini_07.htm (10.5.2015). Documento firmado por el obispo de San Justo, Baldomero Martini. Otro documento de la Conferencia Episcopal Argentina sobre las reformas al Código Civil insiste en la discriminación: «. la valoración de la familia fundada sobre el matrimonio, como relación estable del varón y la mujer y ámbito primero en la educación de los niños». Véase la Conferencia Episcopal Argentina: «Reflexiones y aportes sobre algunos temas vinculados a la reforma del Código Civil», disponible en el siguiente enlace web: http://www.ceerjircea.org.ar/Declaraciones/DeclaracionesPensamientoyAportes_definit_.pdf (1/10/2017).

(15) Sobre el tema, véase: GALATI: «El Código Civil y Comercial de 2015 ante la complejidad del Derecho de la Salud», en Cartapacio de Derecho, vol. 29, Azul, Fac. de Derecho, UNICEN, 2016, pp. 1-109; en http://www.cartapacio.edu.ar/ojs/index.php/ctp/article/view/1490/1830 (14.3.2016).

(16) «Es necesario tamizar las distintas opiniones y propuestas, en orden a ese bien común, que es el bien de ese “todos nosotros”, formado por individuos, familias y grupos intermedios que se unen en comunidad social. No es un bien que se busca por sí mismo, sino para las personas que forman parte de la comunidad social, y que solo en ella pueden conseguir su bien realmente y de modo más eficaz». Conferencia Episcopal Argentina: «Reflexiones…», op. cit. Ese mismo documento luego señala lo que la Iglesia cree que es el verdadero bien común: «Notamos que en las soluciones propuestas en este campo, ha influido una ideología individualista y una concepción de familia ajena a las tradiciones nacionales y al sentir y vivir de la gran mayoría de nuestro pueblo». Ídem: Admitiendo que fuera la «gran mayoría», siempre hay que respetar a la minoría.Cabe tener en cuenta que hoy no se trata de la gran mayoría.

(17) «Reflexiones…», op. cit. Ya Jesús comenzó la prédica señalando que él era el camino, la verdad y la vida. Mientras el filósofo presocrático Protágoras decía que el hombre es la medida de todas las cosas.

(18) Se la consideró una perversión sexual en el DSM-I de 1952, trastorno de la personalidad que implicaba una desviación sexual. FERNÁNDEZ RODRÍGUEZ, María, y GARCÍA VEGA, Elena: «Surgimiento, evolución y dificultades del diagnóstico de transexualismo», en Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría, 32 (113), 2012, p. 105. La CIE-8 (1967) «coloca las desviaciones sexuales (…) al mismo nivel que las neurosis, los trastornos de personalidad, el alcoholismo o la dependencia de drogas. Las desviaciones sexuales incluían la homosexualidad y el transvestismo y dentro de este mismo rango, la pedofilia o el fetichismo (parafilias)». Ídem, p. 106.

(19) Se trata del caso «G., N. B. c. Gob. de la Ciudad de Bs. As. s/ daños», del 25/2/2015 y fallado por el Juzgado Administrativo y Tributario N.°15 de la Ciudad de Bs. As.

(20) Un transexual peruano fue acusado y condenado por venta de estupefacientes en la vía pública. «Jaime Luis Córdoba (alias Claudia) s. tenencia de estupefacientes con fines de comercialización», expte. 1961/5141, fallado por el Tribunal en lo Criminal N.°1 de La Plata, a cargo de Juan José Ruiz, del 10/5/2016. Se considera a dicho fallo transfóbico porque en todo momento alude al nombre tal cual figura en su DNI y xenófobo porque agrava la pena por la condición de extranjera.

(21) «Tolosa, Mario s/ rec. de casación», fallado por la Sala 1 del Tribunal de Casación Penal de la Prov. de Buenos Aires.

(22) Así la llama la Conferencia Episcopal, lo que muestra cómo retrasa.

(23) «Declaración conjunta del papa Francisco y del patriarca Kirill de Moscú y toda Rusia», cuyo punto 20 dice lo siguiente:«La familia es fundada sobre el matrimonio que es un acto libre y fiel de amor entre un hombre y una mujer. El amor fortalece su unión, les enseña a aceptar uno a otro como a un don. El matrimonio es la escuela del amor y de la fidelidad. Lamentamos que otras formas de convivencia se equiparan ahora con esta unión, y la visión de la paternidad y la maternidad como de especial vocación del hombre y de la mujer en el matrimonio, santifi cada por la tradición bíblica, se expulsa de la conciencia pública».

(24) El concepto alude a la unión dialógica de las ideas de evolución y revolución. «(…) no se trató de una revolución porque no culminó con cambios en los detentadores del poder ni en los criterios de reparto, pero sí fue el germen de una revolución más profunda». GALATI: «El mayo francés como revolución. Sus relaciones con el pensamiento complejo y el trialismo», en el IX Congreso Nacional de Sociología Jurídica: «De la ley a las prácticas: confrontaciones sociales por el uso del Derecho». Rosario, UNR, 2008, disponible en http://www.sasju.org.ar/PONENCIAS_ARCHIVOS/CDSCONGRESOS/ponencias_congreso_rosario_2008.rar (30-05-2015), p. 17.

(25) «Sin justicia no puede construirse un país». GALATI: «La ciencia de la transdisciplinariedad o la política compleja. (Las fronteras entre el derecho y la política)», en Desafíos, vol. 27, N.° 2, Bogotá, Universidad del Rosario, 2015, p. 105, disponible en el siguiente enlace web: http://revistas.urosario.edu.co/index.php/desafios/article/view/3631/2653 (21/3/2015).

(*) Posdoctor en Derecho y Profesor en Ciencias Jurídicas. Investigador científico 1b en la Universidad Abierta Interamericana, y categoría 2 del Programa de Incentivo a docentes-investigadores del Ministerio de Educación de la Nación. Director de proyectos de investigación científica en Bioética y en Epistemología.