La cesión por acto entre vivos y a título singular del derecho litigioso ocurrida durante el proceso en el Código de Rito Santafesino

Título: La cesión por acto entre vivos y a título singular del derecho litigioso ocurrida durante el proceso en el Código de rito Santafesino

Autor: Moriconi, Damián A.

Fecha: 6-oct-2017

Cita: MJ-DOC-12246-AR | MJD12246

Doctrina:

Por Damián A. Moriconi

1. Introducción

El tema que nos convoca refiere al fenómeno conocido como sucesión procesal, más concretamente, alude a la modificación o alteración del sujeto que ocupa una parte procesal ocurrida durante el proceso, por la cesión por acto entre vivos y a título singular del derecho litigioso.(1)

2. Normativa aplicable

El art. 28 del Código Procesal Civil y Comercial de Santa Fe (CPCCSF) establece que «Si durante la tramitación del proceso cambia la persona a la cual pertenece el interés en litis por otro título que no sea la muerte o extinción de aquélla, la que intervino al comienzo conservará su calidad de parte y sus obligaciones en el pleito seguirán siendo las mismas, salvo conformidad expresa de la contraria. El cesionario podrá actuar siempre como tercero coadyuvante».

Por su parte, el Código Procesal Civil y Comercial de la Nación (CPCCN), en el art. 44 , consagra una norma similar a la indicada en el párrafo anterior: «Si durante la tramitación del proceso una de las partes enajenare el bien objeto del litigio o cediere el derecho reclamado, el adquirente no podrá intervenir en él como parte principal sin la conformidad expresa del adversario. Podrá hacerlo en la calidad prevista por los artículos 90, inciso 1 y 91, primer párrafo ».

Se advierte pues que ambas normas presentan una redacción similar, con dos notables diferencias que serán señaladas más abajo; y por tanto, los comentarios doctrinarios y la jurisprudencia nacional en relación al art. 44 CPCCN nos ayudaran a una mejor comprensión de la norma procesal local.

3. Ámbito de aplicación

Ante todo, se impone delimitar el campo de aplicación de la norma procesal en estudio.

Como dijimos en la breve introducción de este trabajo, el art. 28 CPCCSF -y el art. 44 CPCCN- refieren al instituto conocido como sucesión procesal.Por ello, a renglón seguido nos referiremos a la sucesión procesal en forma genérica, para luego indicar las particularidades que presenta la legislación procesal local en relación a la temática en estudio.

Alvarado Velloso afirma que existe sucesión procesal siempre que el sujeto que ocupa efectivamente una de las posiciones procesales originarias es reemplazado por otro u otros a consecuencia de un acto entre vivos o por causa de muerte que transmite los derechos litigiosos -con la consiguiente pérdida de legitimación- y convierte al reemplazante en el nuevo legitimado para obtener una sentencia de mérito (2).

Este autor distingue entre sucesión procesal a título universal y a título singular.

La sucesión procesal a título universal refiere a la transmisión de una universalidad de bienes y algunos de los que la componen se halla en litigio, como ocurre ante: 1) el fallecimiento real o presunto de una persona física; 2) la extinción o disolución de personas jurídicas; 3) la fusión y escisión de sociedades.

Los supuestos mencionados en el punto 1) y 2) del párrafo anterior, se encuentran expresamente excluidos de la norma del art. 28 del CPCC, pues de su letra surge que no abarca los casos en los cuales se modifica la persona titular del interés de la litis por muerte o extinción de aquella. En igual sentido, en relación al supuesto previsto en el punto 3), la doctrina sostiene que la sociedad sucesora adquiere el carácter de parte sin necesidad de la conformidad de la contraparte (3).

Por su parte, la sucesión procesal a título singular opera con la transmisión de un derecho litigioso, ya sea por un acto entre vivos (por ejemplo: compraventa, cesión, etc. del objeto en litigio) o por causa de muerte (por ejemplo: legado de cosa cierta).

El art.28 CPCCSF refiere expresamente al primer supuesto mencionado en el párrafo anterior, es decir, a la sucesión procesal a titulo singular por acto entre vivos, puesto que, como dijimos, se encuentra excluida la transmisión mortis causa. En cambio, el art. 44 CPCCN refiere a ambos supuestos, es decir, recepta tanto la sucesión procesal a título singular por acto entre vivos como por causa de muerte (4). Señalamos aquí la primera diferencia que presentan ambas normas.

En definitiva, el art. 28 CPCCSF contempla la sucesión procesal a título singular por acto entre vivos, quedando descartada aquella que opera a título universal y a título singular por causa de muerte.

4. Diferencia entre sucesión y sustitución procesal

Para una mejor comprensión del tema, resulta atinado hacer una breve distinción entre sucesión y sustitución procesal.

En los apartados anteriores nos referimos a la sucesión procesal, por tanto, a continuación esbozaremos un breve concepto de la sustitución procesal, señalando las diferencias existentes entre ambas.

La sustitución procesal ocurre cuando la ley o el contrato legitiman a ciertos sujetos para actuar en un proceso dado aun cuando ostenten la calidad de terceros respecto de una relación jurídica. Es decir, el sustituto actúa siempre a nombre e interés propio aunque utilizando al efecto una relación jurídico material ajena, a la cual se encuentra indirectamente vinculado por la ley o por el contrato. Es el caso de la acción subrogatoria y la citación en garantía.

Alvarado Velloso hace esta distinción:en la sucesión hay siempre un cambio de persona legitimada para intervenir en la relación jurídico material (un sujeto puede pasar a ocupar en el proceso el mismo exacto lugar del otro), mientras que en la sustitución se presenta un nuevo legitimado al lado del legitimado primitivo (no hay cambio alguna en el régimen de legitimación sino una suma de sujetos que pueden actuar útilmente).

En igual sentido, Palacio afirma que se trata de situaciones claramente diferenciables, pues mientras el sucesor procesal actúa, a raíz del acto de transmisión, como titular directo de la relación jurídica substancial controvertida, el sustituto procesal lo hace como titular de un derecho vinculado a una relación substancial ajena (5).

5. Momento en que se realiza la cesión

Tal como explicamos en los párrafos anteriores, la norma contenida en el art. 28 del CPCCSF refiere a la sucesión procesal ocurrida con la cesión por acto entre vivos y a título singular del derecho litigioso.

Así, se impone analizar las distintas particularidades que presenta esta cesión según el momento en que ocurre.

Hay que distinguir dos situaciones según si el cambio de la persona a la cual pertenece el interés de la litis se produce antes o después de trabada la litis.

Si la cesión se produce antes de la interposición de la demanda, el cesionario queda equiparado al cedente y su intervención en juicio no requiere la conformidad de la contraparte (6). Es que «no hay propiamente sustitución procesal, porque el cesionario es titular del derecho y actúa en juicio en nombre propio» (7).

Ahora bien, si la cesión se produce después de interpuesta la demanda pero antes de su notificación, el sucesor a título singular puede actuar en el proceso con prescindencia de la conformidad de la contraria.

Así, se dijo que «… Interesa observar que la norma se aplica, como dice textualmente, si la cesión tiene lugar durante la tramitación del proceso, pues si lo ha sido antes de iniciada lademanda o, incluso, antes de trabada la litis, el cesionario puede actuar sin necesidad de la conformidad contraria» (8).

«… Si la cesión tiene lugar antes de trabada la litis, el cesionario puede actuar sin necesidad de la conformidad contraria ya que no estaríamos en presencia de la configuración de la situación descripta por la norma mediante la fórmula durante la tramitación del proceso» (9).

En igual sentido, a nivel nacional, se dijo que «No se aplica la solución prevista en el art. 44 del Cód. Procesal a la cesión de derechos verificada antes de trabarse la litis, pues esa norma contempla sólo los casos de sucesión particular en los derechos litigiosos por enajenación del bien objeto de litigio o cesión del derecho reclamado, debiendo entenderse que la expresión litigioso alude, en esta hipótesis, a aquel bien o crédito relativamente al cual ya se ha trabado la litis -y no tan solo iniciada la demanda-, desde que solamente en esa circunstancia la conformidad del adversario cumple su fin propio: evitar que el cedente pueda valerse de la enajenación de la cosa o de la cesión de crédito para eludir las responsabilidades inherentes al juicio, sobre todo si estuviese convencido del desenlace contrario a sus pretensiones» (10).

Es decir, el art. 44 del CPCCN únicamente exige la conformidad de la contraria «…cuando la cesión o la enajenación hayan tenido lugar con posterioridad a la notificación de la demanda…» (11). A contrario sensu, si la cesión tiene lugar antes de notificada la demanda, el cesionario puede actuar en el proceso con prescindencia de la conformidad de la contraria.

Por tanto, se advierte pues que el sentido de las normas comentadas -art. 28 CPCCSF y 44 CPCCN- es exigir la conformidad expresa de la contraria, únicamente cuando la cesión a título singular tiene lugar con posterioridad a la traba de la litis.Ello es así, ya que ambas normas utilizan la expresión «durante la tramitación del proceso», y por tanto, la conformidad de la contraria únicamente resulta exigible cuando la cesión se produce luego de trabada la litis.

En conclusión, si la cesión a título singular tiene lugar antes de trabada la litis, el cesionario puede reemplazar al cedente en su calidad de parte procesal, con prescindencia de la conformidad de la contraria, puesto que no resulta aplicable el art. 28 CPCCSF.

Ahora bien, si la cesión a título singular acontece luego de trabada la litis, el cesionario reemplazará al cedente en su calidad de parte procesal únicamente si la contraria presta su conformidad expresa.

Es decir, ante la cesión a título singular del objeto del litigio luego de trabada la litis, únicamente se produce la extromisión (12) del cedente y su reemplazo por el cesionario, si la contraria presta su consentimiento. Caso contrari o, el cedente continúa en su calidad de parte en el proceso, y el cesionario se incorpora al mismo como tercero coadyuvante -a nivel provincial (art. 302 CPCCSF)- o como coadyuvante adhesivo simple -a nivel nacional (art.90 inciso 1 CPCCN).

Ello obedece al propósito de evitar que una parte luego de vislumbrar un posible desenlace adverso para sus intereses del proceso respectivo (con la correspondiente condena en costas) trate de abandonar la lid para ahorrarse males mayores, con el simple expediente de ceder su rol a otro sujeto (que casi seguramente no se destacará por su solvencia) (13).

En otras palabras, la norma en cuestión exige la conformidad expresa de la contraria para tener por operada la extromisión del cedente, justamente para asegurar los derechos de aquella relacionados con la responsabilidad por los gastos del proceso y con la prueba de los hechos personales del cedente o enajenante (14).

Finalmente, si la cesión acontece después de que la sentencia se encuentra firme y con autoridad de cosa juzgada o luego de concluido el proceso por alguno de los medios anormales (transacción, etc.), no resulta aplicable el art. 28 CPCCSF (ni el art. 44 CPCCN), y se produce la plena sustitución procesal del primitivo accionante (15).

6. Actitud de la contraparte frente a la cesión del derecho litigioso. Facultades y obligaciones del cedente y cesionario

Tal como adelantamos más arriba, se pueden presentar dos situaciones según si la contraparte acepta o no la intervención del cesionario como parte principal.

En el primer supuesto, se produce la extromisión del cedente, quien resulta reemplazado en su calidad de parte procesal por el cesionario. Sin perjuicio de ello, el cedente puede ser llamado a absolver posiciones o reconocer documentos sobre hechos acontecidos antes de la transmisión (16).

Cabe resaltar cuatro cuestiones de sumo interés: 1) las normas en análisis -art.28 CPCCSF y 44 CPCCN- exigen la conformidad «expresa» de la contraria para operar la extromisión, por tanto, el silencio ante el traslado de la presentación del cesionario no implica aceptación del carácter de parte procesal de éste (17); 2) los efectos de la sentencia alcanzan tanto al cedente como al cesionario; 3) el cesionario que asume el carácter de parte procesal resulta responsable por el pago de la totalidad de las costas del juicio, inclusive aquellas devengadas con motivo de la intervención del cedente (18); 4) el cesionario interviene en el proceso en el estado en que se encuentra, no pudiendo retrotraerlo ni desconocer actos cumplidos por el antecesor (19).

En el segundo supuesto, es decir, cuando la contraria se opone al ingreso del cesionario como parte procesal, o bien, no presta conformidad expresa, el proceso continúa con la intervención del cedente.

Antes de analizar las facultades del cedente y cesionario en el juicio, resulta interesante destacar la opinión de Hernán Martínez en relación a la entidad de la oposición de la contraria.

Este autor hace esta distinción:1) si la sucesión lo es en la persona del actor, la oposición del demandado debe ser fundada, y sus fundamentos contradichos por el actor primitivo y el que pretende intervenir en el proceso, por trámite incidental; 2) si la sucesión lo es en la persona del demandado, basta que el actor no preste conformidad para impedir el reemplazo de la parte procesal; ya que no es carga procesal del actor formular oposición expresa y menos fundarla (20).

Hecha esta digresión, a renglón seguido analizaremos las facultades del cedente y cesionario en el proceso.

Así, ante la ausencia de conformidad expresa de la contraria, el cedente asume la calidad de sustituto procesal, pues con motivo del acto de enajenación o cesión ha perdido su condición de titular de la relación jurídica sustancial, por lo que pasa a defender los derechos de los primeros, en virtud del interés procesal derivado de las obligaciones de garantía impuestas por la ley, por ejemplo, art. 1628 del Código Civil y Comercial de la Nación. Por tanto, el cedente carece de facultades para realizar actos procesales que importen una disposición del derecho del sustituto, como confesión, allanamiento, desistimiento, etc. (21)

Por su parte, si no opera la extromisión del cedente, el cesionario, si bien no ingresa al proceso como parte procesal, el art. 28 del CPCCSF lo faculta para intervenir como coadyuvante autónomo (art. 302 CPCCSF) y el art. 44 CPCCN le permite actuar como coadyuvante adhesivo simple (art. 90 inciso 1 CPCCN).

7. Conclusión

Las particularidades del instituto en análisis, en especial sus alcances y efectos, reseñados en este trabajo, fueron receptados recientemente en un fallo de fecha 29/8/2017 dictado en los autos «COSTA JUAN JOSE C/ CLUB ATLETICO ROSARIO CENTRAL S/ DEMANDA ORDINARIA», CUIJ 21-02838274-7, en trámite por ante el Juzgado de Primera Instancia de Distrito en lo Civil y Comercial de la 17ma.Nominación de Rosario, en el cual se consideró que «… mientras no se encuentre trabada la litis no será necesaria ni la conformidad ni la notificación de la cesión al deudor cedido…», y agrega «Así es se puede disponer de los derechos en conflicto judicial transfiriéndolos de su titular a un tercero, siendo suficiente el acuerdo entre los dos contratantes, sin que se requiera acuerdo, notificación o aceptación de la contraparte, si el negocio es efectuado antes del acto de la contestación de la demanda».

Opinamos que la norma en estudio no presenta serias dificultades en su comprensión o aplicación, no obstante, los operadores del derecho deberán ser juiciosos a la hora de delimitar su campo de aplicación pues de ello dependerá las consecuencias que la cesión pueda producir en el proceso.

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(1) CASELLA, Aldo, en comentario al art. 28 del CPCC, en AA.VV. Código Procesal Civil y Comercial de la provincia de Santa Fe, dir. PEYRANO, Jorge W. y VAZQUEZ FERREYRA, Roberto, Editorial Juris, Santa Fe, 1996, Tomo I, p. 155.

(2) ALVARADO VELLOSO, Adolfo: Lecciones de derecho procesal civil, Compendio del libro Sistema Procesal adaptado a la legislación procesal de la Provincia de Santa Fe por Andrea Meroi, Juris, 2009, p. 236/237.

(3) CASELLA, Aldo, ob. cit. P. 157.

(4) Se aplica no sólo cuando la transmisión se realiza por actos entre vivos, sino que también puede tener lugar en virtud de una transmisión mortis causa, lo que acontece cuando el testador hace un legado de cosa cierta (AREAN, Beatriz, en comentario al art. 44 CPCCN, en AA.VV. Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, dir. HIGHTON Elena I. y AREÁN, Beatriz, Ed. Hammurabi, Buenos Aires, 2004, Tomo I, p. 740).

(5) PALACIO, Lino E.: Derecho Procesal Civil, Abeledo-Perrot, Buenos Aires,1983, Tomo III, p. 342/343.

(6) CApel. Civ.Com., Sala 3, 30/9/1955, J, 8-89 citado por Alvarado Velloso, Adolfo, Estudio del Código Procesal Civil y Comercial de la Provincia de Santa Fe, Fundación para el desarrollo de las ciencias jurídicas, 2014, Tomo I, p. 468.

(7) ALSINA, Hugo: Tratado teórico-práctico de derecho procesal civil y comercial, 2da. Ed., 1963, Tomo I, p. 585.

(8) CASELLA, Aldo, en comentario al art. 28 del CPCC, en la obra conjunta PEYRANO, JORGE W.: Código Procesal Civil y Comercial de la provincia de Santa Fe, Juris, Santa Fe, 1996, p. 159.

(9) CARRILLO, Hernán: Código Procesal Civil y Comercial de la provincia de Santa Fe, Juris, Santa Fe, 2013, p. 74.

(10) CNFed., Civ. Y Com., Sala II, 17/6/97, Lexis nº 7/6730, citado por AREAN, Beatriz, en comentario al art. 44 CPCCN, en AA.VV. Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, dir. HIGHTON Elena I. y AREÁN, Beatriz, Ed. Hammurabi, Buenos Aires, 2004, Tomo I, p. 740.

(11) PALACIO, Lino E., op. cit., p. 334.

(12) Este vocablo alude al supuesto en el cual una parte originaria de un proceso es reemplazada en el mismo rol por otro sujeto, mediando el consentimiento (expreso o tácito) de los contradictorios primigenios (PEYRANO, Jorge W., Apuntes sobre la extromisión, JA 1989-IV-873).

(13) PEYRANO, Jorge W., Apuntes sobre la extromisión, JA 1989-IV-873.

(14) PALACIO, Lino E., op. cit., p. 334.

(15) CApel. Civ. y Com. Azul, 23/4/1997, LLBA, 1997-987. CApel, Civ. y Com. La Plata, Sala 1, 27/10/1999, elDial-W11E44.

(16) AREAN, Beatriz, op. cit., p. 742.

(17) AREAN, Beatriz, op. cit., p. 742.

(18) PALACIO, Lino E., op. cit., p. 336.

(19) COLOMBO, Carlos C.: Código Procesal Civil y Comercial de la Nación. Anotado y comentado, Ed. Abeledo Perrot, 1969, Buenos Aires, Tomo I, p. 124.

(20) MARTINEZ, Hernán: Procesos con sujetos múltiples, Ediciones La Rocca, 1987, Buenos Aires, Tomo II, p. 405.

(21) PALACIO, Lino E., op. cit., p. 335.

N. de la R.: Artículo publicado en Juris, Jurisprudencia Rosarina Online.