La fianza abierta es admisible cuando el objeto del crédito se encuentra determinado

Partes: Banco de Galicia y Buenos Aires S.A. c/ Aquino Luis y otro s/ ejecutivo

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial

Sala/Juzgado: F

Fecha: 19-sep-2017

Cita: MJ-JU-M-107252-AR | MJJ107252 | MJJ107252

La fianza abierta es admisible cuando el objeto del crédito se encuentra determinado.

Sumario:

1.-El método literal es la primer forma de desentrañar la real voluntad común expresada por los contratantes. Asimismo, al interpretar las palabras de un contrato, corresponde hacerlo a la luz de lo que es verosímil para el uso general, aunque los contratantes, en el seno de sus voluntades individuales, hayan creído obligarse de otro modo.

2.-Cuando los contratos, como la ley, son claros, no necesitan interpretación alguna; igualmente, cuando de sus términos se desprende fácilmente la voluntad de las partes, no ha de buscarse fuera de ellos interpretación alguna.

3.-Resulta procedente la constitución de una fianza general, abierta o ómnibus , definida como aquella mediante la cual el fiador asegura un conjunto más o menos amplio de operaciones que puedan realizarse entre acreedor y deudor y sobre el particular se ha sostenido que este este tipo de fianza, resulta permitida en la segunda parte del art. 1998 del CCiv. que prevé las llamadas garantías globales, muy comunes en las operaciones bancarias, y sin que su validez dependa de la fijación de un máximo para la garantía.

4.-La jurisprudencia se ha inclinado por declarar admisible el afianzamiento de obligaciones ómnibus, tal como lo demuestran distintos fallos que reiteradamente han resuelto que … el art 1988, del Código Civil autoriza que la fianza sea otorgada respecto a todas las obligaciones futuras que el afianzado contraiga con determinada persona, no siendo ello violatorio de la regla del art. 1989 del Código Civil, pues tal universalidad satisface la determinación del objeto requerido por dicha norma, el cual está constituido por todas las obligaciones que asume el afianzado con respecto al acreedor.

5.-Dado el carácter amplio de la fianza con que fue concebida y en tanto no se advierten incumplidos los límites expresos que el legislador estableció para dar eficacia a este tipo particular de garantía (art. 1988 ,1989 y 1990 del CCiv.), la misma debe ser admitida, a lo cual debe agregarse que pese a lo incierto de los créditos amparados y a la indeterminación del monto al momento de su otorgamiento, el objeto de tal crédito sí fue determinado en el mencionado documento.

6.-Quien se constituyó en fiador de las obligaciones que otra persona asumiera con un tercero, en los términos del art. 2005 del (Código Civil o 480 del CCom.), responde ante la falta de cumplimiento de la obligación principal en el pago de la deuda que afianzó y puede ser demandado ejecutivamente para obtener su cobro; pues, resultaría impertinente que la garantía en cuestión no se extienda al título que incorpora el crédito a favor del acreedor. Por ello resulta irrelevante que en la garantía no se hubiese establecido monto, puesto que las constancias del certificado deudor en cuenta corriente de la sociedad afianzada vienen a complementar tal recaudo.

7.-El carácter accesorio de la fianza no altera la exigibilidad de la deuda respecto a los fiadores, dado que ni el texto la ley (CCom. 480) ni el propio contrato, exigen el previo reconocimiento judicial del crédito respecto al deudor principal, como recaudo para habilitar al cobro a los fiadores; máxime cuando del propio instrumento surge que renunciaron al beneficio de excusión que habilita accionar contra ellos, con independencia del restante obligado. N.R.: Sumarios elaborados por Ricardo A. Nissen.

Fallo:

Buenos Aires, 19 de septiembre de 2017.

Y Vistos:

1. Apeló la ejecutante la resolución dictada a fs. 199/202 que desestimó la excepción de inhabilidad de título y mandó llevar adelante la ejecución por la suma de $ 30.000, imponiéndoles las costas en un 70 % a su cargo y el 30 % restante a los demandados.

El memorial fue presentado a fs. 212/16 y mereció la contestación del codemandado Luis Aquino a fs.228/30 y de la Sra. Andrea Fabiana Rodriguez Parisi a fs. 232/35.

Básicamente los agravios del quejoso se centran en el importe fijado como límite de la garantía ejecutada comprensivo por todo concepto a la suma de $ 30.000 y la imposición parcial de costas a su favor.

2. Del contrato de fianza obrante en copia a fs. 8, surge que los aquí demandados, se constituyeron frente al accionante, en fiadores y” solidarios y como principales, lisos y llanos pagadores, de las obligaciones que “Farmacia Jorge Eiras S.R.L hubiera contraído o contraiga en el futuro con el Banco, sin especificarse monto concreto de la operatoria, con excepción de la suma fijada al sólo efecto del impuesto de sellos en $ 30.000.

Fijar el alcance de tal convención, en particular respecto del monto involucrado en la fianza, en los términos que emergen del contrato resultará pues dirimente para sellar la suerte del diferendo.

Frente a tal cometido, debe destacarse que el método literal es la primer forma de desentrañar la real voluntad común expresada por los contratantes. Asimismo, al interpretar las palabras de un contrato, corresponde hacerlo a la luz de lo que es verosímil para el uso general, aunque los contratantes, en el seno de sus voluntades individuales, hayan creído obligarse de otro modo. Cuando los contratos, como la ley, son claros, no necesitan interpretación alguna; igualmente, cuando de sus términos se desprende fácilmente la voluntad de las partes, no ha de buscarse fuera de ellos interpretación alguna (Conf. CNCom. Sala B, “Rivero César N.c/Sircovich, Jorge s/cumplimiento de contrato”, del 5/11/92; esta Sala, “Sociedad Militar Seguro de Vida Institución Mutualista c/ Cionci Jorge Néstor y otro s/ ejecutivo”, del 06.05.2010).

3. Ahora bien, en el instrumento mediante el cual se otorgó la fianza de marras, se estableció lo siguiente:”. nos constituimos en fiadores solidarios y como principales, lisos y llanos pagadores de las obligaciones que Farmacia Jorge Eiras S.R.L, haya contraido o contraigan durante la vigencia de esta garantía, o que venzan con posterioridad a la misma. Esa fianza cubre capital, ajustes de capital, intereses, gastos y costas de dichas obligaciones ya se trate de crédito en cuenta corriente, pagarés, J letras directas o con endoso, cheques, obligaciones hipotecarias, contratos de – prenda “Esta enumeración resulta simplemente enunciativa ya que la fianza se extiende, a las deudas que por todo concepto la Farmacia Eiras, tenga o llegue a tener con el banco”, con renuncia de los beneficios de división y excusión, dejando asimismo aclarado “que . se extiende a toda renovación de las obligaciones contraidas. “(v fs. 8).

De ello se sigue, que en el caso se concibió una fianza “general, abierta o ómnibus”, definida como aquella mediante la cual el fiador asegura un conjunto más o menos amplio de operaciones que puedan realizarse entre acreedor y deudor (Cfr. Diez-Picazo, Fundamentos de Derecho Civil y Patrimonial, Civitas Madrid, 1993,p. 422; Fernandez, Raymundo- Gomez Leo, Osvaldo, Tratado Teórico Práctico de Derecho Comercial, Depalma, Buenos Aires, 1991.t.III-B.p.33; entre otros).

Sobre el particular, la doctrina, sostiene que este este tipo de fianza, resulta permitida en la segunda parte del art. 1998 del Civil que prevé las llamadas garantías globales, muy comunes en las operaciones bancarias, y sin que su validez dependa de la fijación de un máximo para la garantía (Cfr. Lavalle Cobo, J, en la obra Belluscio, A. y Zannoni, E. “Código Civil y Leyes Complementarias, Comentado, Anotado y Concordado”, Buenos Aires 2004, T. 9, p.464 n° 4). Por su parte la jurisprudencia se ha inclinado por declarar admisible el afianzamiento de obligaciones ómnibus, tal como lo demuestran distintos fallos que reiteradamente han resuelto que “. el art 1988, del Código Civil autoriza que la fianza sea otorgada respecto a todas las obligaciones futuras que el afianzado contraiga con determinada persona, no siendo ello violatorio de la regla del art. 1989 del Código Civil, pues tal universalidad satisface la determinación del objeto requerido por dicha norma, el cual está constituido por todas las obligaciones que asume el afianzado con respecto al acreedor.” (CNCom., Sala A, 17/5/2000 “Banco Frances c/ Ravert, Enrique”, LL 2001-B,p.853; CNCom., Sala B, 21/10/825, VI – “Abravsky, Enrique c/ Confiterías Cacioppo S.A “: CNCom., Sala B, 24/10/88; ” y” Epstein, Gregorio c/ Canavera, Reinaldo A”, Ed. 133-551; CNCom., Sala C 10/8/2004, “Coop de Crédito y Vivienda Financoop Ltda, c/ Ambroggi, Alberto”; CNCom., Sala D, 30/6/08 “Vigna, Juan José c/ LLoyds Bank ( BLSA) LTDA s/ ord.”).

Desde esa perspectiva, dado el carácter amplio de la fianza con que fue concebida y en tanto no se advierten incumplidos los límites expresos que el legislador estableció para dar eficacia a este tipo particular de garantía (art. 1988,1989 y 1990 del Código Civil), la misma debe ser admitida.

Agréguese, que pese a lo incierto de los créditos amparados y a la indeterminación del monto al momento de su otorgamiento, el objeto de tal crédito sí fue determinado en el mencionado documento (Cfr. Lorenzetti, Ricardo L. “Tratado de los Contratos”, Rubinzal Culzoni, Sante Fe 2006, t. III.p.502).

Véase que del texto de la fianza se desprende que comprendía obligaciones cuya causa podía identificarse, en tanto hacía referencia a aquellas operaciones que fueran consecuencia de los incumplimientos de la sociedad “Farmacia Jorge Eiras S.R.L.”. La operación quedó entonces subsumida dentro de lo dispuesto por el art. 1988 del Cód.Civil, en cuanto dispone que la fianza puede preceder a la obligación principal, y ser dada para la seguridad de una obligación futura, sin que sea necesario que su importe se limite a una suma fija, al punto de que puede referirse “al importe de las obligaciones que contraiga el deudor”. También el citado art. 1989 del mismo código admite la fianza de una obligación futura, aun cuando el crédito sea incierto y su cifra indeterminada, poniendo como único límite la necesidad de que esa fianza tenga “un objeto determinado”, extremo que, como se dijo, fue respetado en el caso.

En el marco apuntado, y contrariamente a lo postulado por la magistrada, el importe de $ 30.000, dispuesto en la garantía al sólo fin del pago de los sellos, no importó el tope de responsabilidad asumida por los ejecutados, en tanto como se dijera, la fianza se formalizó sin establecer monto concreto de la garantía.

Por ello, quien se constituyó en fiador de las obligaciones que otra persona asumiera con un tercero, en los términos del art. 2005 del (Código Civil o 480 del Cód. de Comercio), responde ante la falta de cumplimiento de la obligación principal en el pago de la deuda que afianzó y puede ser demandado ejecutivamente para obtener su cobro; pues, resultaría impertinente que la garantía en cuestión no se extienda al título que incorpora el crédito a favor del acreedor. Por ello resulta irrelevante que en la garantía no se hubiese establecido monto, puesto que las constancias del certificado deudor en cuenta corriente de la sociedad afianzada por la suma de $ 104.328 (fs. 7) vienen a complementar tal recaudo; a más de también haberse acreditado que dicha acreencia quedó verificada en la quiebra de la Farmacia (v. fs. 135/137) (Cfr.esta Sala en “Banco Patagonia S.A c/ Romero Sandra y otro” del 25.03.2010).

Por su parte el carácter accesorio de la fianza no altera la exigibilidad de la deuda respecto a los fiadores, dado que ni el texto la ley (CCom. 480) ni el propio contrato, exigen el ” previo reconocimiento judicial” del crédito respecto al deudor principal, como recaudo para habilitar al cobro a los fiadores; máxime cuando del propio instrumento surge que renunciaron al beneficio de excusión que habilita accionar contra ellos, con independencia del restante obligado (Cfr. CNCom. Sala D “Asociación Mutual el Hogar Obrero c/ Zulián Carlos”, del 26.7.88).

En fin, el incumplimiento de la sociedad afianzada se encuentra comprobado desde el momento en que el concurso preventivo de la Farmacia en cuestión, fue verificado el crédito que la actora procura cobrar en este proceso.

En línea con lo expuesto, juzga esta Sala que el monto de la obligación que reclama la actora se encuentra incluída en la garantía otorgada por los demandados a favor de la demandante dado que ella se extiende a las obligaciones que “por todo concepto” Farmacia Jorge Eiras S.R.L. tenga o llegue a tener con ese banco”, resultando el contrato de cuenta corriente incluido en la garantía.

Así el crédito reclamado se encuentra inmerso en la obligación afianzada, toda vez que comprende una de las operaciones aseguradas.

Desde esa perspectiva, y dado los términos en que fue formulada la fianza, el importe de $ 104.328 resulta alcanzado por la misma, suma a la que por cierto deben agregarse los intereses a la tasa activa establecida por el Banco de la Nación Argentina, con sustento en el fallo plenario de esta Cámara del 27.10.94, in re, “S.A.La Razón, s/ Quiebra s/ Incidente de pago de los profesionales”, ello desde la mora en el caso acaecida el 3/8/2015.

Así aparece fácil concluir que cuando los fiadores se obligan como “fiadores solidarios, lisos, llanos y principales pagadores”, en los términos del art. 2005 del Código Civil, lo hacen como codeudores solidarios, adeudan la obligación principal, capital, intereses, gastos, etc., como si fueran los deudores directos de la obligación, tal como se verifica en la especie.

En tal contexto, y a partir del tenor lit eral empleado en la fianza, la construcción argumentalde los ejecutados, en el sentido que la misma resulta indeterminada y sin límite queda desprovista de todo sostén; propiciar un temperamento interpretativo diverso, aparece contrario a la buena fe negocial y al fin económico perseguido al contratar, ello sin perjuicio de que eventualmente puedan ocurrir en los términos del art. 553 para probar los demás extremos que alegan- abusividad del banco y composición del saldo de cuenta corriente, que como se sabe desbordan el 0 estrecho marco de cognición del presente proceso.

A todo evento se señala, que lo manifestado respecto a la inapelabilidad del decisorio cuestionado, no resulta de aplicación al caso habida cuenta que el art. 560 Cpr. prevé tal hipótesis respecto de los ejecutados y no al ejecutante.

4. Tocante a las costas, tomando en consideración la forma en que se decide, las costas deben ser impuestas a los demandados perdidosos, en ambas instancias, tal como dispone la regla general que impera en esta materia (art. 68 Cpr.) Es que no se aprecia en el caso el acaecimiento de alguna circunstancia que pueda justificar el excepcional apartamiento del criterio objetivo de la derrota.

5. Corolario de lo expuesto, se resuelve: Hacer lugar al recurso de apelación deducido por el accionante, revocando en lo que fue materia de agravios el pronunciamiento de fs.199/202, mandando a llevar adelante la ejecución en la forma dispuesta en la fecha, con costas a los vencidos (art. 558 CPCC).

Notifíquese (Ley N° 26.685, Ac. CSJN N° 31/2011 art. 1° y N° 3/2015). Fecho, devuélvase a la instancia de grado.

Hágase saber la presente decisión a la Secretaría de Comunicación y Gobierno Abierto (cfr. Ley n° 26.856, art. 1; Ac. CSJN n° 15/13, n° 24/13 y n° 42/15).

Firman solo los suscriptos por encontrarse vacante la vocalía n° 17 (art. 109 del Reglamento para la Justicia Nacional).

Alejandra N. Tevez

Rafael F. Barreiro

María Eugenia Soto

Prosecretaria de Cámara