Chile: el Congreso aprobó la despenalización del aborto en tres casos

SANTIAGO.- El Congreso de Chile aprobó ayer la emblemática ley de despenalización del aborto terapéutico, una iniciativa de la presidenta Michelle Bachelet que ahora deberá esperar el pronunciamiento del Tribunal Constitucional para su promulgación por requerimiento de la oposición.

Semanas atrás, el Senado ya había aprobado el proyecto, que entonces pasó a la Cámara de Diputados, donde fue enviado a una comisión mixta, que discutió algunas diferencias respecto de las causales. Ayer, el informe resultante obtuvo el visto bueno tanto de Diputados como del Senado.

Luego de 20 años de prohibición, a partir de esta ley las mujeres podrán interrumpir el embarazo si su vida corre peligro, han sido violadas o se declara la inviabilidad del feto.

“Hoy las mujeres recuperamos un derecho básico que nunca debimos perder: decidir cuándo vivimos momentos de dolor”, celebró Bachelet en su cuenta de Twitter .

Pero la promulgación de la ley deberá esperar un fallo del Tribunal Constitucional, conformado por 10 miembros, después de que legisladores conservadores presentaran el miércoles un requerimiento para revisar esta normativa, argumentando que atenta contra derecho a la vida consagrado en la Constitución.

Desde 1931 y por más de 50 años, el aborto estuvo permitido en Chile en casos de peligro para la madre o inviabilidad del feto.

Pero el dictador Augusto Pinochet, poco antes de terminar su régimen (1973-1990), penalizó este procedimiento apoyado por la Iglesia y grupos conservadores.

Cómo serán las condiciones

En el caso de violación, uno de los puntos más discutidos entre oficialistas y opositores, la mujer podrá acceder al aborto terapéutico solo hasta las 12 semanas de gestación. Tratándose de una chica menor de 14 años, la interrupción del embarazo podrá realizarse hasta las 14 semanas.

Si la menor es violada por su padre, un representante legal o un juez deberá autorizar el procedimiento, mientras que si la joven tiene entre 14 y 18 años, su voluntad debe ser informada a su representante legal o a un adulto familiar.

Las pacientes también podrán acceder a un programa de acompañamiento, mediante el cual recibirán asistencia biopsicosocial y podrán acceder a redes de apoyo, antes y después del aborto.

En el país se registran unos 30.000 abortos provocados o espontáneos, pero se estima que las interrupciones clandestinas podrían llegar a 160.000 cada año.

Fuente: La Nación.