El centro médico demandado no resulta responsable por los daños derivados de un error de diagnóstico de HIV a una embarazada

Partes: P. M. V. y otro c/Organización de Servicios Directos Empresariales y otros s/ daños y perjuicios

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil

Sala/Juzgado: F

Fecha: 11-abr-2017

Cita: MJ-JU-M-104753-AR | MJJ104753 | MJJ104753
Sumario:

1.-Corresponde rechazar la demanda entablada contra un centro médico y una obra social por los daños derivados de un error de diagnóstico de HIV/SIDA a una embarazada, pues si bien se sostuvo que dio a conocer a la paciente los resultados preliminares, sin brindar información alguna sobre la índole y calidad de los datos transmitidos, resultó adecuado el proceder de la demandada al repetir el análisis y además la actora prestó su consentimiento para realizarse la segunda extracción.

2.-Más allá de la perturbación que indudablemente debe haber producido a los actores el resultado de HIV positivo del análisis realizado por la demandada, de los elementos de prueba obrantes en la causa, mal puede atribuírsele responsabilidad a la empresa accionada por el error de diagnóstico, pues la demandada ha procedido de conformidad con los pasos que la ciencia médica indica.

Fallo:

En Buenos Aires, Capital de la República Argentina a los 11 días de mes de abril de dos mil diecisiete, reunidos en acuerdo los Sres. Jueces de la Excma. Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, Sala “F”, para conocer en los autos del epígrafe, respecto de las cuestiones sometidas a su decisión, a fin de determinar si es arreglada a derecho la sentencia apelada.

Practicado el sorteo correspondiente resultó el siguiente orden de votación: Sres. Jueces de Cámara Dres. GALMARINI. ZANNONI. POSSE SAGUIER.

A la cuestión propuesta el Dr. Galmarini dijo:

I. Relataron los actores que el día 2 de enero de 2010 la coactora P., quien cursaba el tercer trimestre de embarazo, concurrió al laboratorio de la Corporación Médica de General San Martín, donde le extrajeron sangre para efectuar los análisis ordenados por su médica ginecóloga, entre ellos el test de detección del Síndrome de Inmunodeficiencia Humana (VIH/SIDA).

Refirieron que 15 días después, recibieron un llamado telefónico de parte del mencionado laboratorio, mediante el cual se les informó que la Sra. P. debía concurrir nuevamente al nosocomio para efectuarse una nueva extracción de sangre ya que la primera había resultado escasa. Que atento a ello se presentaron en el establecimiento el día 18 de enero de 2010, se le realizó a la coactora una nueva extracción y se le requirió que firmase un formulario que no tuvo tiempo de leer.

Señalaron que el 20 de enero de 2010 la coactora retiró el resultado del análisis, el que le fue entregado en un sobre abierto y dirigido a su persona.Que al abrirlo advirtieron que el test relativo al VIH se había realizado con las dos muestras obtenidas (2/01/2010 y 18/01/2010) y en ambos casos había dado “reactivo” y se había consignado “este resultado debe confirmarse con Western Blot

Seguidamente sostuvieron que, por indicación de la ginecóloga, el 22 de enero de 2010 la coactora se sometió a un nuevo análisis, en el laboratorio “Dr. Stamboulian”, donde se le practicó el test bajo el método Western Blot y se confirmó que la accionante no era portadora del virus del HIV/SIDA.

Con fundamento en los hechos expuestos demandaron a OSDE y Corporación Médica de General San Martín, alegando que esta última incumplió el procedimiento legal para proceder a la toma de muestra de sangre para el test de HIV/SIDA; incurrió en un error de diagnóstico al aplicar en forma incorrecta los métodos de detección del virus HIV/SIDA, y dio a conocer a la paciente los resultados preliminares, sin brindar información alguna sobre la índole y calidad de los datos transmitidos.

El Sr. Juez de primera instancia rechazó la demanda, con costas por su orden.

Apelaron los actores. Solamente la coactora P. presentó memorial a fs. 757/9, cuyo traslado fue respondido a fs. 762/763 y 765/767.

II. La apelante se queja del rechazo de la demanda e insiste en sostener que el laboratorio accionado no habría cumplido con lo normado por el art. 6° de la ley 23.798, reglamentado por el decreto 1244/91 y el art. 3 de la ley 25.543, en cuanto disponen que corresponde al profesional médico tratante recabar el consentimiento informado del paciente y determinar a los medidas de diagnóstico a las que deberá someterse.Al respecto sostiene que no correspondía al laboratorio recabar el consentimiento informado de la paciente para realizar el segundo análisis bajo el método ELISA, tal como lo hizo con fecha 18 de enero de 2010.

Asimismo alega que el laboratorio asumió el diagnóstico del virus HIV/SIDA e incumplió con “el algoritmo de diagnóstico y dio a conocer a la paciente resultados no definitivos”.

Estas endebles argumentaciones en manera alguna alcanzan para modificar la bien fundada sentencia de primera instancia.

Se encuentra fuera de discusión que el día 2 de enero de 2010, la actora, quien cursaba su tercer trimestre de embarazo, concurrió al laboratorio de la codemandada a fin de que le extrajeran una muestra de sangre para efectuar el test de HIV/SIDA. Que el 18 de enero concurrió nuevamente al laboratorio, donde le extrajeron otra muestra de sangre y le solicitaron firmar un consentimiento para la realización del test de HIV. Los resultados le fueron entregados con fecha 20 de enero de 2010, y en el respectivo informe se consignó “HIV método enzimoinmunoensayo: (MEIA) reactivo. Este resultado debe confirmarse con Western Blot” (ver fs. 3/4 del expte. N°82.661/2010).

El 22 de enero de 2010, por indicación de su médica, la coactora se efectuó un nuevo análisis en el laboratorio “Dr. Stamboulian” (bajo el método Western Blot), mediante el cual se confirmó que no era portadora del virus VIH/SIDA (ver fs. 8 del expte. N°82.661/2010).

Ahora bien, el agravio de los apelantes relativo a que la codemandada incumplió con la normativa vigente en la materia al efectuar un segundo análisis bajo el método ELISA el día 18 de enero de 2010 carece de asidero. Nótese que la perito médica señaló que antes de informar un resultado reactivo bajo el método ELISA, es de buena práctica repetir la muestra y el análisis bajo dicho método. Que esta repetición forma parte del proceso diagnóstico (fs.635).

La “Fundación Huésped” informó que “el algoritmo diagnóstico de consenso es el siguiente: Se realiza prueba de tamizaje (con ELISA por ejemplo) si el resultado es positivo se realiza otra prueba, puede ser otro ELISA de marca diferente. Si el resultado vuelve a ser reactivo debe realizarse el análisis confirmatorio. Para ello el método más utilizado es el Western Blot” (fs. 589).

Finalmente, en concordancia con los dos informes antes referidos obra la contestación de oficio presentada por el Ministerio de Salud, que informó “se realizará el test ELISA para HIV.en caso de resultar reactivo se repetirá nuevo test de ELISA y ante un segundo resultado reactivo se confirmará con Western Blot” (fs. 258).

Lo expuesto permite colegir que resultó adecuado el proceder de la demandada al repetir el análisis bajo el método ELISA ante el primer resultado reactivo. Además tal como lo destacó el Sr. juez de grado la actora prestó su consentimiento para realizarse la segunda extracción a tal fin (ver fs. 36 del expte. N°82.661/2010).

Los recurrentes insisten en sostener que la

codemandada asumió el diagnóstico del virus HIV/SIDA, incumplió con “el algoritmo de diagnóstico y dio a conocer a la paciente resultados no definitivos”.

Conforme lo señaló la perito médica, los análisis

realizados a la actora en el laboratorio de la codemandada son

pruebas de tamizaje o screening. Son técnicas de gran sensibilidad para detectar individuos infectados pero pueden generar resultados reactivos en ausencia de infección por VIH (falsos

positivos/reactivos). Al respecto aclaró que “las pruebas de tamizaje detectan anticuerpos para VIH pero no discriminan de los

anticuerpos VIH de proteínas que podrían producir reactividad debido a otras enfermedades o condiciones del huésped”. Sostuvo que en caso de resultar positivos dichos test deben ser confirmados mediante el método Western Blot. Aclaró que “los laboratorios de fecha 2/1/2010 y 18/1/2010 se corresponden con un análisis de screening, lo cual no resulta una confirmación diagnóstica” (fs. 632 vta.y 634 vta.).

Al respecto, el Instituto de Investigaciones Biomédicas en Retrovirus y SIDA informó que: “el tamizaje o screening es una etapa primaria en el algoritmo de diagnóstico que, de acuerdo a los resultados obtenidos debe confirmarse por métodos suplementarios. Los resultados ‘reactivos’ por estos métodos sugieren la presencia de anticuerpos contra el HIV en la muestra ensayada y los resultados ‘no reactivos’ indican ‘no detección de anticuerpos contra HIV’ en la muestra ensayada y pueden informarse como negativos”. También se afirmó que los resultados reactivos de estos métodos deben confirmarse por Western Blot, que es un método suplementario, que presenta una especificidad muy elevada (más del 99%)” (fs. 618).

Atento a ello coincido con el sentenciante de grado en cuanto a que en el caso no se ha acreditado un proceder antijurídico por parte del centro médico demandado pues, conforme se señaló anteriormente, éste procedió correctamente al repetir el test de tamizaje (ELISA) ante el primer resultado reactivo. Por otra parte, los elementos de convicción obrantes en autos dan cuenta de que el informe de los análisis realizados a la actora los días 2 y 18 de enero de 2010 no constituía una confirmación diagnóstica de la presencia de HIV/SIDA sino que dicho resultado se refería a la detección de anticuerpos para VIH pero también puede resultar reactivo aun en ausencia de infección por VIH (fs.632 vta.), por ello debía confirmarse mediante otro método (Western Blot) tal como fue especificado por la institución demandada en el informe respectivo y como finalmente se practicó por indicación de su médica ginecóloga, confirmándose que la coactora no era portadora de VIH (ver fs. 3 y 4 del expte.N°82.661/2010).

En definitiva, más allá de la perturbación que indudablemente ha de haber producido a los actores el resultado del análisis realizado por la demandada, lo cierto es que – tal como surge de los elementos de prueba obrantes en la causa-, mal puede atribuírsele responsabilidad a la empresa accionada.

Frente a ello, los endebles cuestionamientos carecen de trascendencia, pues la demandada ha procedido de conformidad con los pasos que la ciencia médica indica en supuestos como el del caso. Con acierto pone de resalto el magistrado que, según lo informado por la perito médica, los informes de laboratorio emitidos por la demandada corresponden a un análisis de screening lo cual no resulta una confirmación diagnóstica. Este aspecto central del pronunciamiento no se encuentra debidamente rebatido en el memorial de la apelante. En consecuencia, habré de propiciar el rechazo de los agravios y la confirmación de la sentencia.

Por todo lo expuesto y por los sólidos fundamentos del Sr. juez, propongo confirmar la sentencia apelada. Con costas de alzada a cargo de la apelante vencida (art. 68 del Código Procesal).

Por razones análogas a las aducidas por el vocal preopinante los Dres. ZANNONI y POSSE SAGUIER votaron en el mismo sentido a la cuestión propuesta.

JOSE LUIS GALMARINI. EDUARDO A. ZANNONI. FERNANDO POSSE SAGUIER.

Es copia fiel de su original que obra en el Libro de Acuerdos de esta Sala “F” de la Excma. Cámara de Apelaciones en lo Civil.

Buenos Aires, abril de 2017.

AUTOS Y VISTOS:

Por lo que resulta de la votación que instruye el acuerdo que antecede, se confirma la sentencia apelada. Con costas de alzada a cargo de la apelante vencida (art. 68 del Código Procesal). Notifíquese y devuélvase.

16. JOSE LUIS GALMARINI

17. EDUARDO A. ZANNONI

18. FERNANDO POSSE SAGUIER