Procesaron al matrimonio que crio al nieto de Carlotto por falsear datos de su nacimiento

“Yo los siento mis padres”, dijo Ignacio Montoya Carlotto del otro lado del teléfono. Clemente Hurban y Juana Rodríguez -sus padres de crianza- fueron procesados ayer por la Justicia por haber adulterado en 1978 documentos públicos como el acta de nacimiento del menor con datos falsos. El juez federal Marcelo Martínez de Giorgi consideró que esas modificaciones alteraron su identidad, ya que fue anotado como hijo biológico del matrimonio que lo adoptó durante la última dictadura militar.

“El 28 de junio de 1978, los imputados insertaron datos falsos en el acta de nacimiento para hacerlo figurar como hijo del matrimonio Hurban-Rodríguez cuando en realidad no lo era, como así también con anterioridad a dicha fecha ambos hicieron insertar similar información en su certificado de nacimiento”, afirmó el juez en un fallo al que accedió LA NACION.

Martínez de Giorgi también procesó al médico Julio Sacher por haber firmado el certificado de nacimiento que acreditó “falsamente” el nacimiento de Montoya Carlotto, recuperado por su abuela, Estela Carlotto, en agosto de 2014, después de 35 años de intensa búsqueda. Todos los acusados fueron procesados por el juez por “falsedad ideológica” y “alteración del estado civil”, delitos con penas de entre tres y seis años de prisión.

El juez estableció que los procesados esperen el juicio en libertad. “Me deja más tranquilo que van a esperar el juicio en su casa”, se limitó a decir Ignacio en un breve diálogo con LA NACION. “Sería devastador” que fueran detenidos, agregó.

Durante el proceso, el matrimonio de crianza se defendió por escrito. Hurban y Rodríguez explicaron que en el momento de la adopción ellos ya vivían en una zona rural cercana a la ciudad de Olavarría, prácticamente aislados de los enfrentamientos políticos de la época. Nunca supieron -alegaron- ni tuvieron motivos para sospechar que el bebe adoptado había sido “arrancado por la fuerza a su madre por agentes del terrorismo de Estado”. Siempre pensaron, agregaron, que “había sido dado voluntariamente en adopción”.

Por último, defendieron su inocencia al alegar que nunca tuvieron conocimiento de que la inscripción del niño había sido ilegal, ya que siempre pensaron “que se habían efectuado los trámites para su adopción plena”.

Ignacio Montoya Carlotto se presentó voluntariamente en 2014 en Abuelas de Plaza de Mayo porque sospechaba de su identidad y, finalmente, tras someterse a pruebas de ADN en el Banco Nacional de Datos Genéticos, confirmaron el parentesco con Estela Carlotto. Ignacio es hijo de Laura Carlotto, quien dio a luz cuando estaba en cautiverio en el centro clandestino La Cacha, durante la última dictadura militar, y luego fue asesinada.

Desde que conoció la noticia del procesamiento, Ignacio Carlotto defendió a sus padres de crianza. Recordó que durante 30 años siempre creyó que era hijo biológico de los Hurban-Rodríguez y que su vida estaba muy bien así. “Hoy -dijo- es un día muy triste.”

Fuente: La Nación.