Por el conflicto salarial con los docentes, sólo en Misiones está garantizado el inicio de clases

parodocenteCuando faltan apenas dos semanas para que empiecen las clases, sólo en una provincia, Misiones, está garantizado que los docentes estarán al frente de las aulas el 6 de marzo. En los otros 23 distritos, la brecha entre lo que ofrecen los gobiernos provinciales y lo que reclaman los maestros, además de la demora en las negociaciones, dibuja un inicio de clases conflictivo.

La paritaria de este año está marcada por la ausencia del gobierno nacional. Después de años de fijar el piso a partir del que luego negociaban las provincias, la Casa Rosada decidió dar un paso al costado y dejar la puja en los gobernadores.

El cambio se decidió para ahorrarle a MauriCio Macri el costo político de ponerle números a una paritaria clave para el sector público y para apuntalar la meta de inflación que maneja el Gobierno, de entre 12 y 17% para este año. También se concibió para evitar errores como el del año pasado, cuando la Nación acordó un aumento de 32% para el grueso de la masa salarial y de 40% para el sueldo inicial, dos porcentajes que superaban largamente la meta de 25% con la que el Gobierno había arrancado 2016. La sepultura de la paritaria nacional docente tuvo un efecto adicional no deseado: dejó a los gobernadores sin aquella cifra que les servía de paraguas para encarar a los gremios de sus provincias y los sumió en una suerte de parálisis. Uno de los ejemplos más claros de esa quietud es el de la provincia de Buenos Aires, que concentra el 40 por ciento de los alumnos del país. María Eugenia Vidal prevé convocar a los sindicatos recién esta semana, después de una primera reunión sin avances a principios de mes. Los gremios reclaman un aumento de 35%. También Horacio Rodríguez Larreta prevé reunirse con los gremios porteños esta semana.

La situación está igual de demorada en Córdoba. El gobernador Juan Schiaretti -uno de los líderes de la reunión del 2 de este mes, en la que los gobernadores aceptaron el 18% como techo de la paritaria- todavía no citó a los maestros. Sin embargo, la Unión de Educadores de la Provincia (UEPC) ya advirtió que no empezará las clases ni se sentará a discutir los aumentos de este año si el gobierno no cumple con lo acordado en 2015 y 2016. Reclaman el blanqueo del pago del material didáctico y el aumento de la bonificación por antigüedad para quienes tienen más de 28 años en el cargo. La provincia tampoco cumplió con el compromiso de renegociar salarios cuando la inflación superó el 25%.

La situación en Santa Fe es un buen ejemplo de la “cadena de parálisis” que une a la mayoría de los gobernadores. “Santa Fe no es una isla. Tenemos que mirar lo que ocurre en distintas provincias, por ejemplo en Córdoba, con la que tenemos mayores similitudes”, dijo la semana pasada el gobernador Miguel Lifschitz. La negociación está estancada. El principal gremio de la provincia, Amsafé, reclama un 35% de aumento. En Mendoza, el radical Alfredo Cornejo ya ofreció una suba de 17%, en línea con la propuesta que ya aceptaron los trabajadores estatales de la salud. Cornejo admitió que en su provincia el salario docente “es malo”, pero dejó claro que no mejorará su oferta. “¿De qué sirve una paritaria alta si luego no se puede pagar?”, argumentó.

La situación en el Sur también aparece compleja. En Santa Cruz, la Asociación de Docentes (Adosac) ya resolvió no iniciar el ciclo lectivo. El gremio rechaza los pagos atrasados y desdoblados que el gobierno de Alicia Kirchner implementó el año pasado. La gobernadora todavía no convocó a los maestros. Por medidas de fuerza de distinto tenor, el año pasado en la provincia se perdieron 85 días de clases. En Tierra del Fuego los paros también destrozaron la meta de 180 días de clases que establece la ley. Se perdieron por lo menos 70. Rosana Bertone, que no puede pagar el 18% sin asistencia nacional, se reunirá con los gremios esta semana.

El panorama se completa con las siete provincias que dependen del Fondo Compensador, una partida que el Gobierno quiere eliminar de a poco. Son San Juan, Santiago del Estero, Misiones, Formosa, Jujuy, La Rioja y Corrientes

Fuente: La Nación.