Macri define la estrategia negociadora para avanzar con su lista de decretos sin tener que ir al choque con el Congreso

mauricio-macriEl presidente Mauricio Macri busca terminar con la polémica sobre los últimos decretos de necesidad y urgencia (DNU) que dictó para modificar la Ley de Riesgos de Trabajo (LRT) y de reorganización de los feriados.

A principios de semana, Macri consideró que la mejor estrategia era pagar el costo político y aguantar las críticas que surgieron incluso dentro del bloque de Cambiemos por el uso de esta herramienta mientras el Congreso se encontraba en receso, en lugar de convocar a sesiones extraordinarias.

Pero con el correr de los días, el Presidente asumió que no le será sencillo contar con el aval del Poder Legislativo. Es que varios senadores que apoyaron, a fines de 2016, la media sanción de la ley de accidentes laborales cuestionaron el método elegido.

Por ese motivo, comenzó a analizar las diferentes variantes que tiene para tratar de salir “lo menos herido posible”, incluyendo alguna modificación en lo dispuesto por el DNU.

Los legisladores de la oposición remarcaron que el mandatario debió permitir que la cámara de Diputados analizara el proyecto que modificó la ley de accidentes laborales y luego lo tratara en el recinto.

Pero al Gobierno le preocupaba que la cámara baja modificara la iniciativa y la devolviera al Senado, lo que ocasionaría una larga demora en la aplicación del nuevo régimen y provocaría mayor litigiosidad y pondría en riesgo al sistema asegurador.

Con la reciente normativa, cuando los tribunales vuelvan a la actividad el próximo 1 de febrero, espera que haya “mayor previsibilidad” para las empresas.

Dentro de las alternativas piensa en habilitar el tratamiento en la Cámara de Diputados, a la espera de que pueda convertirse en ley, más allá de lo instrumentado a través del decreto. Buscan que sea una señal para la oposición, en especial hacia el peronismo y la CGT para preservar la buena relación en un año electoral.

La Secretaría de Legal y Técnica analiza cómo harán para desandar el decreto una vez que la ley sea aprobada.

Con respecto al otro DNU que despertó controversias, el de los feriados, en el oficialismo hay voces que por lo bajo siguen lamentando haber “comprado un conflicto de manera innecesaria” al transformar en feriado móvil el Día de la Memoria.

El mandatario encabezó reuniones en la que participaron la vicepresidenta Gabriela Michetti, el titular de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, el titular del bloque radical, Mario Negri, el jefe de Gabinete, Marcos Peña y uno de los vicejefes, Mario Quintana, y acordaron trabajar para buscar una rápida ratificación en el Congreso.

Pera ante el surgimiento de más voces críticas, como gran parte del radicalismo e incluso del PRO y de gobernadores que lo ayudaron a conseguir los votos necesarios en el Senado vieron que iba a ser imposible conseguir primero el aval en la Comisión Bicameral que discute los DNU y luego la aprobación de alguna de las dos cámaras.

Por ese motivo, dictará este lunes un DNU rectificador con la decisión de establecer la inamovilidad de los feriados del 24 de Marzo, 2 abril y 20 de Junio.

Así lo anunció el Poder Ejecutivo, ante la reacción adversa generalizada que había generado el DNU emitido el lunes pasado, sobre todo en lo que respecta al Día de la Memoria.

En un breve comunicado de dos párrafos, la Casa de Gobierno anunció que “la medida fue tomada por el presidente Mauricio Macri luego de escuchar las diferentes opiniones que se suscitaron sobre el tema, convencido que era la mejor decisión para evitar división y seguir trabajado en pos de la unidad de los argentinos”.

Rechazos internos
Varios legisladores del oficialismo cercanos a Macri comenzaron a pedirle que modere el dictado de los DNU para casos “muy especiales”, porque la oposición podría unirse para desecharlos y “complicar las negociaciones para las leyes futuras” en un año electoral.

Es que tomaron la advertencia que realizó la titular del Frente Renovador, Graciela Camaño, quien destacó que la “estrategia” del Gobierno “es cerrar el Congreso y sacar DNU”.

La ladera de Sergio Massa y esposa del sindicalista Luis Barrionuevo dio que ese mecanismo encontraría su fin cuando “nos pongamos todos locos” (por la oposición) y hagamos una sesión especial para bajarlos”.

La medida generó rechazos dentro del propio Cambiemos, donde el viernes pasado se elevó la voz del diputado nacional Ricardo Alfonsín, quien advirtió que con estas medidas estamos “frente a un acto claramente contrario al principio republicano de la división de poderes”.

“No se dan las circunstancias graves y excepcionales que habilitan al Ejecutivo a realizar actos que son competencia exclusiva del Congreso”, aclaró el legislador oficialista al plantear su disidencia respecto de las intenciones oficiales.

Alfonsín señaló que “por actos como estos, cuestionábamos severamente a la anterior gestión. Reparar el daño que había sufrido la República fue la razón de ser de Cambiemos”. Y advirtió que “nuevamente han asesorado mal al Presidente. Espero que mi partido se manifieste y se pueda rectificar el error”.

El oficialismo argumenta que la urgencia deviene de la necesidad de poner en marcha una nueva reglamentación para cuando termine la feria judicial, atento a la catarata de juicios que se preparaban para presentar ante la inminencia de una nueva ley.

Y defienden la no convocatoria a extraordinarias para tratar el tema en Diputados ya que consideran que la oposición intentaría modificar el proyecto sobre ART, con lo que el mismo debería volver al Senado y así dilatar el proceso.

La comisión, en contra
El próximo 2 de febrero se reunirá la Comisión Bicameral de Trámite Legislativo para analizar varios decretos de necesidad y urgencia dictados desde diciembre.

El Gobierno necesita nueve firmas para obtener dictamen y cuenta con seis miembros, los senadores Luis Petcoff Naidenoff (quien cuestionó el uso de los DNU pero acompañaría la decisión presidencial) y Silvia Giacoppo, y los diputados Nicolás Massot, Martín Hernández, Alejandro Echegaray y Pablo Tonelli.

En tanto, votarán en contra los kirchneristas Marcos Cleri, Anabel Fernández Sagasti, Diana Conti y Juliana Di Tullio así como los senadores del FPV-PJ Juan Manuel Abal Medina y Juan Mario País. En el mismo sentido se expresarían Graciela de la Rosa y Juan Manuel Irrazábal.

Hay incertidumbre sobre el destino del voto de la senadora puntana Liliana Negre de Alonso, perteneciente al partido de los hermanos Rodríguez Saá, quienes mantienen una relación con vaivenes con el Gobierno nacional.

En tanto, el Frente Renovador tenía decidido rechazar los DNU sobre ART y reorganización de feriados. De esta manera, el diputado massista, Raúl Pérez, tendría el voto que torcería la suerte del decreto hacia el rechazo del mismo.

Sobre la norma que modifica el sistema de riesgos de trabajo, destacan que no existe una circunstancia de “necesidad y urgencia” que justifique la decisión presidencia.

Es más, remarcan que ya hay un proyecto de ley aprobado por el Senado y espera ser tratado en Diputados. Para ellos, la solución es convocar a sesiones extraordinarias.

“La realidad, nos queda un sabor amargo que esto no termine producto de haber pasado por la Cámara de Diputados y que cualquier abogado presente la inconstitucionalidad por haberse terminado resolviendo a través de un decreto de necesidad y urgencia”, indicó el diputado del Frente Renovador e integrante del triunvirato que conduce la GCT, Héctor Daer.

La central obrera se reunirá la semana próxima para analizar los pasos a seguir, porque a pesar de que apoyan la medida en cuanto a su contenido, les molestó la forma en que se oficializó.

Sobre los feriados puente, el massismo señala que el Gobierno obvió un paso central antes de dictar el decreto: consultar a los gobernadores e intendentes de las zonas turísticas para saber su opinión sobre una medida que podría complicar aún más los ingresos de un sector que está atravesando una situación compleja.

Pese a que el Gobierno sufriría un revés en la comisión bicameral, para ser desestimado el decreto debe ser rechazado por las dos cámaras del Congreso.

Con respecto a las ART, desde el macrismo sostienen que no habrá inconvenientes para su aprobación cuando lo trate el plenario del Senado ya que allí fue aprobado con 48 votos positivos sobre un total de 72.

Es que para que un DNU quede sin efecto deben rechazarlo las dos Cámaras. Pero ello no sucedió nunca desde que se dio lugar a ese mecanismo.

En caso de que sea rechazado por ambas cámaras (lo cual parece improbable) el Gobierno habrá logrado implementar la norma durante el tiempo que le lleve a la oposición conseguir el rechazo en Diputados y en el Senado.

Y sobre la polémica por decidir que el Día de la Memoria sea trasladable dictará un DNU rectificador para la decisión de establecer la inamovilidad de los feriados del 24 de Marzo, 2 abril y 20 de Junio.

De esta manera, se evitará una derrota casi segura en el Congreso y terminar con una polémica innecesaria, más aún teniendo en cuenta que este año el Día de la Memoria cae un viernes, el próximo año será un sábado y en el 2019, cuando Mauricio Macri termine su mandato, un domingo.

El Gobierno debió someter a la Comisión Bicameral, durante el año pasado, 26 decretos.

Solo cuatro fueron declarados inválidos: una modificación al Presupuesto, la eliminación de los reembolsos por exportaciones desde puertos patagónicos, la promulgación parcial del régimen previsional para excombatientes y uno que deja sin efecto el Régimen Especial para Pequeños Refinadores.

Fuente: Infobae.