El Gobierno negocia con la CGT los puntos centrales del plan de blanqueo laboral

tratoCon el objetivo de resistir cualquier intento oficial por avanzar con una reforma generalizada de los convenios colectivos, reducir las contribuciones patronales y marcar la cancha de la inminente ronda de paritarias, el triunvirato de conducción de la CGT retomará hoy el diálogo con el Gobierno destinado a consensuar políticas para fomentar la creación de empleo.

El encuentro, que será encabezado por el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, y el coordinador de la Jefatura de Gabinete, Mario Quintana, tendrá lugar por la tarde en la sede de la cartera laboral y constituirá un avance en los planes oficiales de cara a la próxima reunión de la mesa de diálogo social tripartito, prevista para la primera quincena de febrero.

La intención del Gobierno es agilizar las negociaciones con la conducción de la CGT en la búsqueda de consensuar una serie de medidas para fomentar el blanqueo laboral y apuntalar la creación de empleo.

Pero a esos objetivos también se suman la alternativa de una reducción de las contribuciones patronales, la reformulación de los convenios colectivos y la posibilidad de empezar a marcar los lineamientos de las próximas discusiones salariales que el Gobierno pretenden que se negocien en base a la inflación futura y no la pasada, como ocurrió durante la gestión kirchnerista.

Pero el triunvirato cegetista que componen Héctor Daer, Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña rechaza dar cualquier tipo de discusión en esos términos.

Además de sostener que la negociación salarial es una facultad de cada organización gremial en forma individual, advierten que los convenios colectivos son “intocables”.

“Lo de (el convenio laboral de) Vaca Muerta es un caso muy puntual que no es replicable en otros sectores. Los convenios colectivos no se tocan y eso el Gobierno ya lo sabe”, apuntaron desde la CGT en la previa al encuentro con los funcionarios de la administración macrista.

El borrador por dentro
De acuerdo con la información a la que pudo acceder iProfesional, uno de los puntos centrales del borrador del blanqueo laboral consiste en la subvención de aportes patronales.

Puntualmente, el Gobierno se hará cargo durante los próximos tres años de los aportes de los nuevos empleados que se incorporen al mercado laboral.

De esta manera, el Ejecutivo busca blanquear a cerca de 900.000 trabajadores en ese período y evitar con los nuevos aportes un fuerte desequilibrio en el sistema previsional.

El costo de la iniciativa estará financiado con aportes del Tesoro nacional. Prioritariamente, el blanqueo estará dirigido a las pyme y al segmento más bajo de los salarios. En efecto, estará orientado a los trabajadores informales con sueldos de hasta $12.000 pesos brutos.

Complementariamente, el Gobierno apunta los cañones a reducir la informalidad en algunos sectores clave de la economía donde el trabajo en negro es mayor, como la construcción, el campo y la industria textil.

A su vez, el proyecto establecería que los beneficiarios de planes sociales también aporten al sistema previsional.

Como contrapartida, el proyecto pondría la lupa en los fondos jubilatorios con destino incierto que manejan las cajas de los colegios profesionales y los sindicatos.

El Gobierno convocará en febrero a la Mesa de la Producción y el Trabajo, que integran el Estado, empresarios y los sindicalistas de la CGT, para acercarles la propuesta.

El Ministerio de Trabajo acompañaría la propuesta con el endurecimiento de las penalidades previstas en el Registro de Empleadores con Sanciones Laborales (Repsal).

Fuente: Infobae.