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La problemática de las adicciones. Autor: Sánchez de León, Adolfo

drogas-y-armasSección: Columna de Actualidad

Título: La problemática de las adicciones. Autor: Sánchez de León, Adolfo

Fecha: 31-ago-2016

Cita: MJ-MJN-94523-AR

Por el Dr. Adolfo Sánchez de León (*)

En los últimos años en la Argentina en general y en la Provincia de Buenos Aires en particular ha habido un incremento muy significativo en el consumo de drogas, legales e ilegales, siendo cada vez más alto el porcentaje de personas que enferman y mueren a causa de distintas adicciones sin recibir una adecuada respuesta del Estado.

A su vez, este fenómeno está teniendo un alto impacto social, ya que el consumo de drogas ejerce influencia directa en el aumento de la violencia doméstica y callejera, el delito y la inseguridad ciudadana, los accidentes de tránsito y laborales y en el deterioro de los lazos familiares y sociales.

No obstante, ello, en los últimos años se observó una ausencia creciente del Estado que ha contribuido a la agudización y propagación de esta problemática.

Esta ausencia se manifestó entre otras cosas en: 1) un rotundo fracaso en la lucha contra el narcotráfico ya que se incauta menos del 10% de lo que circula, descuidando en forma paralela lo que pasa con los consumidores; 2) un absoluto deterioro de los dispositivos para la prevención y asistencia de las adicciones; 3) un presupuesto muy escaso, lo que da la pauta de la poca relevancia que se le dio a este tema; 4) la inexistencia de estadísticas confiables respecto al consumo, lo cual dificulta la posibilidad de un diagnóstico adecuado para el trazado de líneas de acción; 5) una tendencia hacia la despenalización en el consumo de marihuana.

Por otro lado, se observa un aumento en la tolerancia social con el consumo de drogas, especialmente entre los jóvenes, comenzando por el alcohol, tabaco y marihuana y siguiendo por las demás drogas. Algunos datos señalan que en los últimos años esta tolerancia se cuadriplicó.

Por último, cabe señalar que existen otros problemas que acentúan y promueven el consumo de drogas como la corrupción, la inseguridad jurídica, el mal funcionamiento de las instituciones, los altos índices de pobreza, indigencia y marginalidad.

Todo ello hace que nos encontremos frente a una problemática realmente seria que solamente podremos superar si avanzamos hacia una propuesta integral e integrada.

EL PROBLEMA DE LAS ADICCIONES

El consumo de alcohol en la Argentina se posicionó como primera adicción, pasando el consumo de marihuana a ubicarse en un segundo lugar. Se estima que en nuestro país mueren más de 30.000 personas por año por causas asociadas al consumo de alcohol.

Durante el 2015 se produjeron más de 7.000 muertes por accidente de tránsito. En el 55% de estas muertes estuvo presente el alcohol y el 37% de ellas corresponden a jóvenes entre 15 y 25 años. Las muertes en accidentes de tránsito a causa del alcohol equivalen a un cementerio completo cada año. Por último, una de cada 10 personas que beben se convierte en alcohólica, pero la posibilidad aumenta 2 o 3 veces si son adolescentes.

Respecto a la marihuana, en un estudio realizado en nuestro país con estudiantes secundarios el 15% de ellos aseguró haber fumado marihuana alguna vez; que el 45% lo hizo por primera vez antes de los 15 años y que los estudiantes tienen mucha facilidad para acceder a la marihuana y no perciben el peligro de su consumo, al igual que el alcohol y el tabaco.

Asimismo, señala que hace unos años la Argentina era el segundo país consumidor de la región y hoy es el primero (7.2% de la población entre 15 y 64 años).

En tercer lugar, de consumo para este mismo período se encuentra la cocaína.

Al respecto, un Informe de Naciones Unidas en el 2010 señalaba que en la Argentina el 2.6% de la población comprendida entre los 15 y 64 años consumía cocaína (equivalente a 600 mil personas), poniéndose por primera vez en el mismo nivel que Estados Unidos.

En cuarto lugar, aparecen otras drogas como pegamentos, psicotrópicos, etc., entre las cuales cabe mencionar el aumento en el consumo de las drogas de síntesis, especialmente, las metanfetaminas, como el éxtasis.

En quinto lugar, aparece el paco, un fenómeno relativamente nuevo que inicia su registro en 2005, crece hasta 2007 y se estabiliza en torno al 4% de la población bajo tratamiento.

En definitiva, sumados, tenemos que el 10% de la población argentina de 15 a 64 años (alrededor de 3 millones de personas) consume alguna droga, mientras que en el año 2000 sólo era el 1% de la población.

No hay estadísticas reales y no se conoce casi nada de la situación de las provincias del interior del país con respecto al paco. Algunas estimaciones hablan de un crecimiento en la venta de paco de un 500% en dos años.

El consumo de paco puede llegar a matar a una persona en menos de 6 meses. El costo de un cigarrillo de paco es muy barato. El consumidor es cada vez más joven y con menos recursos.

Por último, cabe señalar que la mayor parte de la población que necesita asistencia no la pide.

En el caso particular de la Provincia de Buenos Aires, lamentablemente, resulta muy difícil establecer un diagnóstico de la situación de consumo y adicciones, ya que se cuenta con muy pocos datos porque la ex SADA no publicaba datos oficiales.

Según el Ministerio de Justicia provincial más del 50% de los delitos en la provincia son cometidos bajo los efectos de alguna droga.

DE CARA AL FUTURO

Debemos tender a desarrollar un modelo preventivo asistencial con un abordaje en red, interdisciplinario, con participación comunitaria y tendiente a la integración donde en función del diagnóstico clínico, psicológico, social, familiar y judicial se establece un sistema global de derivación atendiendo a una red de mínima a máxima complejidad de acuerdo al diagnóstico y a la gravedad clínica del paciente.

Se deben acondicionar camas para desintoxicación aguda en los hospitales generales y capacitar al recurso humano.

Resulta fundamental fortalecer la relación del Estado con el tercer sector abocado al tratamiento, reinserción social y acompañamiento de los pacientes y sus familias.

Desde los niveles nacionales y provinciales se debe colaborar para la creación de dispositivos descentralizados cercanos a la comunidad para brindar información, estrategias para la obtención de empleo y capacitación a voluntarios que conducirán a su integración social.

La Red Preventiva Asistencial a desarrollar debe comenzar con el fortalecimiento de las redes sociales y las instituciones de nivel comunitario, siendo el primer eslabón la familia, las escuelas, los centros vecinales, clubes barriales, etc.

También es fundamental impulsar fuertemente el Programa de Municipios y Comunidades Saludables con un eje muy fuerte en la prevención y a partir de esto dar mucha importancia a los aspectos relacionados con la juventud y la nocturnidad y coordinar programas con las áreas de Juventud, Deporte y Recreación.

Un segundo eslabón tiene que ver con la detección precoz siendo fundamental para esto la mirada atenta de las instituciones antes mencionadas a fin realizar la consulta a tiempo a los CPA, centros de salud en general y Organizaciones No Gubernamentales especializadas.

Finalmente, un tercer eslabón lo deben constituir centros de atención de las adicciones como Comunidades de Día, Comunidades terapéuticas Unidades de desintoxicación aguda, Centros de rehabilitación, los CPA, etc.

La problemática de las adicciones constituye uno de los principales desafíos para el sistema sanitario. Debemos tener muy en cuanta esto al momento de establecer las prioridades y asignar los presupuestos.

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(*) Médico. Especialista en Salud Pública. Secretario de Salud y Desarrollo Humano de Tres de Febrero.

N. de la R.: Artículo publicado en la revista Médicos N.° 93 (julio de 2016).

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