Nuevas formas de prevención y solución de conflictos en el área de la salud. Su incidencia en la reducción de costos y eficiencia del sistema.

Medicina prepaga 1Autor: Ponieman, Alejandro

Fecha: 28-jul-2016

Cita: MJ-DOC-9966-AR | MJD9966

Doctrina:

Por Alejandro Ponieman (*)

La pública y notoria crisis que enfrentan el sector médico-hospitalario y el de las Aseguradoras de Riesgo de Trabajo, que no es ajena a la crisis derivada por ajustes de costos y precios del resto de la actividad productiva, tiene sin embargo características propias que muestran un futuro poco promisorio en caso de no reducir sustancialmente costos y riesgos improductivos. El creciente incremento de la judicialización de todo tipo de reclamo y / o divergencias incide con cada vez mayor significación en la capacidad de subsistencia de los diferentes agentes que participan del sistema.

Dentro de ese contexto multifactorial, nos proponemos señalar herramientas y procedimientos disponibles que pueden coadyuvar a una sustancial reducción de dichos riesgos y costos que operan en desmedro de la actividad. Ellos han sido utilizados en los EE. UU. y en Europa en forma generalizada ya y con singular efectividad.

Los riesgos graves con incertidumbres por largos años que los litigios por responsabilidad profesional provocan, agravados por el uso o abuso indiscriminado de recursos de amparo, afectan por igual a profesionales y a instituciones privadas o públicas.

Incorporada al ámbito jurídico hace poco más de dos décadas, la mediación ha producido algunas mejoras y un cambio cultural por su incorporación obligatoria previa al procedimiento judicial, pero su utilidad será mayor en tanto se generalice su uso más adecuado a la problemática científica y / o técnica del sector, y no sea solo una utilización forzosa como etapa prejudicial. Nuestra experiencia nos indica que no debemos limitarnos a esa única etapa, pues existe una gama de técnicas que se dan en llamar «métodos alternativos de resolución de disputas», aún no utilizadas en nuestro país.Las ventajas de dichos métodos consisten en su carácter flexible; breve y económico -por un lado-, pero, a diferencia de lo que ocurre con la mediación oficial actualmente utilizada, para los conflictos del área médico-hospitalaria así como en otros temas de índole tecnológico, se requiere disponer de neutrales especializados y conocedores de la problemática de cada caso.

Datos: La cantidad de acuerdos que se registran en la mediación prejudicial en el país oscila en el 30%, mientras que las cifras que se obtienen en casos de American Arbitration Association, CPR y otras entidades internacionales especializadas que utilizan expertos en el área de diferendo -mediación evaluativa- superan el 80%.

No es esta sino una introducción al tema, previa a la descripción detallada de las metodologías y técnicas para manejar y resolver conflictos, por lo que simplemente nos referimos a la esencia de las diferentes herramientas y a las razones que hacen a su éxito, que «esencialmente consisten en la utilización de toda la gama de métodos en función de un organigrama específico adaptado a las características de cada casuística o ámbito específico».

Cuando los diferendos tienen un alto componente de tecnología y, en su caso, hasta un lenguaje técnico específico, la ayuda de un neutral especializado no solo se limita a facilitar el diálogo, sino que permite que él comprenda el caso, sugiera propuestas novedosas, alternativas convenientes para las dos partes e, incluso, en caso de solicitárselo, emita una opinión objetiva que ayude a las partes a superar barreras propias de sus posiciones encontradas y cargadas de subjetividad o mero desconocimiento.

Así es como se fue evolucionando desde los métodos de mediación facilitativa hasta la evaluación neutral temprana, «minijuicios» y otros mecanismos de prevención, como el «ombudsman» o el «partnering», las «clinical pathological conferences» y los paneles de especialistas que dictaminan en forma inmediata acerca de las responsabilidades en cada suceso accidental o controversia, ya sea solo para la propia institución o profesional para el reclamante involucrado.

Unexhaustivo análisis de diferentes experiencias y los datos obtenidos muestran que los avances de la tecnología y las complejas variables que derivan de la bioética y la explosiva irrupción de la tecnología son causas de nuevas áreas de conflictos e incertidumbres y, por el otro lado, su hiperdinámica incidencia en el cambio de estructuras tradicionales hacen inadmisible que exista solo una única alternativa: el recurso a la Justicia.

¿Por qué? Pues simplemente porque un organigrama jurídico que fue diagramado a la luz de la vela y en la época de las carretas no puede adecuarse al mundo impregnado de la informática y en especial en un área como la salud, dado que la ciencia médica tiene permanente evolución y cambios siguiendo el ritmo del siglo XXI.

Ergo, «el sistema jurídico tradicional es disfuncional» y eso explica que «gran parte de la población descrea de la Justicia y los legisladores, más allá de la contribución de algunos inescrupulosos a incentivar el descrédito».

Por eso, han surgido los métodos alternativos, y su éxito se debe a que efectivamente son funcionales y se adaptan a las necesidades de cada área. No sustituyen el sistema judicial, sino que lo alivian y complementan.

¿Cómo inciden en la economía del sector?

«En primer lugar, diseñando sistemas de prevención y abordaje prematuro de los conflictos sin necesidad de estructuras específicas, lo cual, reduce sustancialmente la siniestralidad y contribuye a “eficientizar” el desempeño individual e institucional.

En segundo lugar, se prevé disponer de negociadores y mediadores expertos al instante, cual médico de emergencia, para solucionar de raíz los casos, evitando a. la escalada del conflicto y b.la intervención de la “industria del juicio”».

La inclusión de «previsiones en los reglamentos internos, en las condiciones de admisión y otros contratos es parte de los “trajes a medida” que constituyen la esencia del éxito».

Finalmente, sistemas con paneles de expertos, y por último diferentes tipos de arbitraje completan una gama de instrumentos que nunca implican más que días o meses, reduciendo así los costos legales, primas de seguros y riesgos indirectos, como ausencias, desconcentración, errores y accidentes que derivan del «stress» específico de quien -como el caso de un médico- actúa tensionado en vísperas de una audiencia, recibe un telegrama o tiene la espada de Damocles sobre sus bienes, a merced de aventuras judiciales, o padece inquietudes aleatorias diferidas por años o décadas.

Mucho es lo que ha cambiado el mundo a partir de la invención de la máquina de vapor, pero inventos como el transistor y luego el microchip revolucionaron no solo la ciencia y la tecnología: una ola de cambio permanente orillando el caos es su consecuencia.

El futuro es hoy, y no admite la supervivencia de las estructuras rígidas y tradicionales.

Será cuestión de adaptar y adoptar los instrumentos adecuados a las nuevas circunstancias o subsistir solo en los museos y hacerles compañía a los dinosaurios.

Me excuso por exagerar quizás la gravedad del pronóstico, pero un simple ejemplo les dará que pensar.

La propiedad intelectual y el negocio multimillonario de la música son puestos en jaque por Napster. Cuando intentan reparar el daño que les produce esa compañía, aparece Nutella, una organización sin dueño ni radicación con cientos de miles de integrantes no sujetos a la ley, juez o control alguno y hasta los taxis se desvelan por Uber. Sus efectos podrían ser devastadores, y la pregunta a los afectados es la siguiente: ¿estaban preparados? La intención hoy es preguntarnos si nosotros lo estamos.

Las normas del mundo de hoy son la complejidad y el cambio. Si las obsoletas respuestas únicas y exclusivas ya no son válidas, debemos encontrar otras más flexibles y adecuadas a la hiperdinámica realidad actual.

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(*) Abogado, UBA. Mediador-árbitro. Posgrado en New York University y Facultad de Sociología Universidad de Buenos Aires. Profesor de Sociología Jurídica y de Métodos Alternativos de Resolución de Controversias. Fundador Presidente de la Asociación Interamericana de Mediación y de la Asociación Intercultural Diálogo. Fundador de los Centros de Mediación de la Cámara Argentina de Comercio y del Consejo de Cámaras de Comercio del Mercosur. Autor de publicaciones sobre temas de su especialidad.