Diputados dio media sanción a la ley del autopartismo y se aprestaba a votar la ley de fomento pyme.

diputados.jpg_88717827El proyecto de ley de promoción del autopartismo nacional obtuvo ayer media sanción de Diputados. La iniciativa contó con 197 votos a favor y 4 en contra del Frente de Izquierda. En tanto, al cierre de esta edición el oficialismo se aprestaba a conseguir un resultado similar para su proyecto de ley de estimulo fiscal para la micro, pequeña y mediana empresa. Las dos iniciativas tuvieron un fuerte acompañamiento durante el debate, aunque muchos consideraron que son insuficientes en un contexto internacional complejo y ante la falta de políticas nacionales que permitan paliar el impacto de la situación global y los tarifazos en la actividad económica. Las críticas de la Izquierda se focalizaron en que se trata de soluciones a medida de los empresarios y no de los trabajadores. Una vez aprobados, los dos proyectos serán girados al Senado para iniciar la discusión en comisión a partir de la semana próxima.

El tratamiento de ambas iniciativas estaba previsto a las 11. A esa hora se iniciaba una movilización de Smata en las cercanías del Congreso en apoyo del proyecto para el sector automotor. Sin embargo, el debate se empantanó durante el tratamiento de otro proyecto para crear una comisión de control y seguimiento de la obra pública, el cual se extendió hasta pasadas las 15. El diputado (FPV) Héctor Recalde propuso un cuarto intermedio sobre ese tema para avanzar en el tratamiento de las leyes de pymes y autopartistas. El titular del bloque Cambiemos, Mario Negri, aceptó la propuesta y se suspendió el debate. El primero en hablar fue el diputado de la alianza Cambiemos, Luciano Laspina, quien cedió la palabra al jefe del Bloque Justicialista y autor del proyecto de ley de autopartes, Oscar Romero.

El diputado destacó que “con la llegada de Néstor Kirchner (a la Presidencia en 2003), se potenció la industria y crecieron los sindicatos”. Romero sostuvo que la ley “favorece el trabajo y la industria nacional”. La integración de autopartes locales ascienda actualmente a 20 por ciento y el objetivo con ese proyecto es elevar esa participación a un nivel del 30 por ciento. “Por cada punto que podamos subir son cinco mil puesto de trabajo directos y otros cinco mil de trabajo indirecto”, dijo el diputado justicialista.

– Autopartismo. El proyecto propone otorgar un reintegro a las compañías automotrices, a través de un bono electrónico de crédito fiscal para el pago de impuestos nacionales, sobre la compra de autopartes locales. Las terminales deberán alcanzar un nivel mínimo de integración local y los vehículos a los que están destinadas deberán ser de producción en los países del Mercosur. El reintegro irá del 4 al 15 por ciento, dependiendo del nivel de integración nacional. También se establece financiamiento para inversiones con adelantos desde el Estado nacional. (ver aparte).

La medida tuvo un apoyo casi generalizado, pero se insistió en que estas medidas deben tener un marco económico acorde. El diputado Leonardo Grosso por el Movimiento Evita consideró que el Gobierno “no aplica una política de ajuste, porque no es para todos iguales, sino de transferencia de recursos hacia cuatro empresas que se la llevan toda”. “Es una política para ricos”, agregó Grosso.

El diputado José Ignacio de Mendiguren, del bloque Federal Unidos por una Nueva Argentina, destacó que el proyecto se haya trabajado en conjunto con representantes de los gremios y de los sectores empresarios. “La región es una de las pocas que tiene en el mundo industria automotriz. Argentina y Brasil tienen juntos un mercado potencial de 5 millones de autos por año. Por eso la importancia de esta iniciativa”, sostuvo Mendiguren, quien consideró que el país puede ser un gran jugador en maquinaria agrícola. La industria de maquinaria vial y agrícola se había incluido en el proyecto por pedido del bloque FPV.

– Pymes. El proyecto de emergencia para las pymes prevé el derecho a computar como pago a cuenta de Ganancias el 8 por ciento sobre el valor de las inversiones productivas. Este beneficio se aplicará a las inversiones que se realicen entre el 1 de julio de este año y el 31 de diciembre de 2018. Se exime además al sector de la Ganancia Mínima Presunta desde 2017 y se permite computar como pago a cuenta de Ganancias la totalidad del monto ingresado por el Impuesto a los créditos y débitos en Cuentas Bancarias. Para no perder el beneficio, la empresas deberán conservar su personal. Durante la negociación en comisión, se incluyó un aumento hasta los 9 mil pesos para los Repro, sueldos que paga el Estado de empresas en crisis. También hubo modificaciones en la inversión. Hoy se pagan impuesto por cada peso que se invierte y con los cambios ese peso pasará a que siete de cada diez pesos derivados de la reinversión de utilidades no vayan a pagar Ganancias.

El diputado por FPV, Axel Kicillof, consideró que esta ley demuestra que la emergencia ocupacional es reflejo de una emergencia de empresas, que “se focaliza en el eslabón más débil, que son las pymes”. El ex ministro de Economía remarcó que hay caídas en las ventas de hasta 40 por ciento, en tanto se incrementó el costo de financiamiento para las pymes, las cuales además están siendo perjudicadas por la liberalización de las importaciones. Kicillof, más allá de acompañar la iniciativa, insistió en que el gobierno de Mauricio Macri debe “modificar la política económica nacional”. Por su parte, el diputado Carlos Heller, de Solidario SI, defendió el proyecto de minoría que presentó durante el tratamiento en comisión de Diputados, aunque acompañó el proyecto de mayoría en la votación en general.

Fuente: Página 12

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