Indemnización por la ruptura del disco intervertebral por un esfuerzo del trabajador.

E54BPartes: Herrera Rubén Gustavo c/ Nesaglo S.A -Recuperador de Plomo- y Berkley Internacional A.R.T s/ ordinario

Tribunal: Cámara de Apelación en lo Civil, Comercial y Laboral de Rafaela

Sala/Juzgado: 5ta circ.

Fecha: 4-feb-2016

Cita: MJ-JU-M-97946-AR | MJJ97946 | MJJ97946

Si la lesión -ruptura del disco intervertebral por un esfuerzo- aparece como consecuencia del trabajo, violenta, única y súbitamente debe considerarse accidente de trabajo. Cuadro de rubros indemnizatorios.

Sumario:

1.-Corresponde confirmar la sentencia que hizo lugar a la acción de reparación civil iniciada y condenó a la demandada y su aseguradora a indemnizar el perjuicios sufrido por el actor como consecuencia de un accidente de trabajo, toda vez que el actor mientras desarrollaba sus tareas laborales sufrió un extrusión de una hernia discal vertebral esto es el último acto de una ruptura del disco intervertebral por un esfuerzo, apareciendo súbitamente la hernia, luego de un esfuerzo desencadenante que por su magnitud y característica sea capaz de provocar la migración del material discal, que obligue al abandono de las tareas y que requiere tratamiento inmediato debido al profuso cuadro de sintomatología .

2.-Debe considerarse accidente de trabajo, el episodio que dejó como consecuencia un daño en la integridad y salud del actor, como consecuencia del trabajo, y fue producto de un factor violento y único, desde que la posición de agachado es una postura anti ergonómica y sobre todo si la misma se encuentra realizando esfuerzos en flexión y con elementos cuyo peso, pueda superar el máximo permitido que es de 25 kgs, así del análisis de la lesión y las secuelas que presenta el actor, aún luego de la intervención quirúrgica a la que fue sometido, le da una incapacidad total del 40,75%, lo expuesto, sumado a la mecánica del accidente descripta por el perito, y las testimoniales acreditan que lo sufrido por el actor es accidente de trabajo.

3.-Debe aplicarse a los montos indemnizatorios debidos por el empleador y su aseguradora de riesgos de trabajo demandada la tasa de interés del 22% anual, desde que es la que resulta más acorde a la situación económica por la que atraviesa nuestro país.

Fallo:

En la ciudad de Rafaela, a los 4 días del mes de febrero del año dos mil dieciséis se reúnen en Acuerdo Ordinario los Señores Jueces de la Cámara de Apelación en lo Civil, Comercial y Laboral de la Quinta Circunscripción Judicial, Dres. Lorenzo J. M. Macagno, Beatriz A. Abele y Alejandro A.Román, para resolver los recursos de nulidad y apelación interpuestos por la parte demandada y codemandada, y el de apelación interpuesto por la actora, contra la sentencia dictada por la Sra. Jueza de Primera Instancia de Distrito en lo C.C.y Laboral de San Cristóbal , en los autos caratulados: «Expte.N° 79 – año 2014 – HERRERA, Rubén Gustavo c/ «NESAGLO S.A» -Recuperador de Plomo- y «BERKLEY INTERNATIONAL A.R.T. S/ Ordinario».-

Dispuesto el orden de votación, en coincidencia con el estudio de la causa resulta: primera, Dra. Abele; segundo, Dr.Román; tercero, Dr.Macagno.

Acto seguido el Tribunal se plantea las siguientes cuestiones:

1ra.: ¿Es nula la sentencia apelada?

2da.: En caso contrario ¿es ella justa?

3ra.: ¿Qué pronunciamiento corresponde emitir:?

A la primera cuestión, la Dra. Abele dijo:

Los accionados no han sostenido en la Alzada el recurso de nulidad interpuesto conjuntamente con el de apelación, y no advirtiendo vicio alguno que justifique la declaratoria nulificatoria de oficio, voto por la negativa.

A la misma cuestión, el Dr.Román dijo que por similares fundamentos adhería al voto de la Dra.Abele.

A esta misma cuestión, el Dr. Macagno dijo que, atento a la existencia de dos votos concordantes, se abstiene de emitir opinión (art. 26, Ley 10.160).

A la segunda cuestión, la Dra.Abele dijo:

Que la Jueza de baja instancia hace lugar a la acción de reparación civil iniciada por Rubén Gustavo Herrera contra Nesaglo S.A. Recuperadora de Plomo y la citada en garantía Berkley Internacional A.R.T., condenando a los accionados -a la A.R.T.hasta el límite del seguro- a abonar al actor, dentro de los diez días que adquiera firmeza la sentencia, los siguientes rubros: indemnización por daño material -lucro cesante- e indemnización por daño moral, con más interés anual al promedio de la tasa activa promedio mensual que percibe el B.N.A. en sus operaciones de descuento de documentos a treinta día y la tasa pasiva que paga a sus clientes por las operaciones a plazo fijo, desde el 29/04/2.005, hasta su efectivo pago. Impone las costas a los accionados y difiere la regulación de honorarios.

Para así resolver comienza narrando que la demanda que Torres promueve contra Nesaglo S.A. Recuperadora de Plomo tiene por objeto una indemnización en los términos del derecho común a raíz de una incapacidad derivada de enfermedades contraídas con motivo del trabajo que, según sus dichos, le produjeron una minusvalía del 40%. Señala que el actor expresó que dicha dolencia, al no estar incluida en el listado elaborado por el P.E.N. no es resarcible dentro del régimen de la L.R.T. según lo dispuesto por el Art. 6 inc. 2 2, por lo que orientó su acción por el carril del derecho común.

Luego de analizar la jurisprudencia de la C.S.J.N., afirma que la declaración de inconstitucionalidad del Art. 39 inc. 1 de la Ley de Riesgos del Trabajo no resulta necesaria para acceder a la indemnización planteada.

Indica que con el dictado del Decreto N° 1.278/00 se pretendió flexibilizar el listado cerrado de enfermedades profesionales cubiertas por el Sistema especial, y se estableció que ante la posible aparición de nuevas patologías de naturaleza profesional no contempladas originariamente o de evidencias científicas que permitan establecer el carácter profesional de otras patrologías resulta prudente no limitarse al listado taxativo.

Refiere al dictamen del perito médico obrante en los autos «Herrera, Rubén Gustavo c/Nesaglo S.A.Recuperado de Plomo s/Medidas Preparatorias de Aseguramiento del pruebas», que corre agregado por cuerda, y en el que se da cuenta que el actor presenta contracturas de las masas musculares paraverteblarles izquierda» (fs. 94), y a la palpación demuestra pérdida de la fuerza flexora plantar y dorsal del miembro inferior izquierdo comparado con el lado opuesto .» (fs. 95), disminución de la fuerza y la sensibilidad en el lado izquierdo, marcha disbásica a predominio lado izquierdo. Cuenta que el perito luego de escuchar al actor, grafica una serie de posturas ergonómicas y concluye que la posición de agachado es una postura anti ergonómica y ello se acentúa si la persona se encuentra realizando esfuerzos en flexión y con elementos de peso; diagnosticó hernia de disco y con secuelas clínicas y electromiográficas severas de radiculopatía L5 S1 lado izquierdo y estimó la incapacidad parcial y permanente del 40,75%. Agrega la A-quo que a dicha prueba se suman las pruebas testimoniales y la pericial técnica, las que analiza en forma individual.

En base a todo ello concluye que se configuran los presupuestos fácticos y jurídicos de la responsabilidad civil del empleador, ya que la causa del accidente fueron las tareas de esfuerzo que desarrollaba el actor diariamente en la empresa demandada, lo que ocurrió durante el tiempo de prestación de los servicios y en ocasión del trabajo.Agrega que según la pericial médica el actor padece una hernia de disco operada con secuelas clínicas electromiográficas severas de radiculopatía L5 S1, dio argumentos sobre la relación causal entre el acto ejecutado y las consecuencias que se le imputan y estimó la incapacidad.

A continuación recuerda que el factor de atribución objetivo de responsabilidad del empleador que permite prescindir de toda apreciación de conducta, solo le incumbe al demandado acreditar algún hecho relevante, como la conducta reprochable del actor con virtualidad suficiente para liberarlo total o parcialmente de responsabilidad, lo que no se ha sucedido en autos.

Afirma que en este supuesto el daño debe ser reparado en su integralidad, considerando que los obligados al pago son tanto la empleadora como la A.R.T., por cuanto el fundamento de la acción indemnizatoria es un accidente de trabajo.

Luego de citar jurisprudencia de la C.S.J.N., fija en la suma de $ 78.000 la indemnización material, tomando en cuenta para ello la incapacidad física del actor, los ingresos de la víctima, la gravedad de las lesiones, el grado de minusvalía laborativa, la edad de la víctima al momento de consolidarse el daño (37 años) y los años de vida útil restantes. El daño moral lo fija en $ 30.000.

Contra dicho fallo se alzan el actor oponiendo recurso de apelación (fs. 307), el que es concedido a fs. 308; y los codemandados, interponiendo ambos, recursos de nulidad y apelación (fs. 309 y 311) los que fueron concedidos a fs. 314 y 318.

Ya radicados ante esta Cámara los recurrentes expresan agravios.

A fs. 334 expresa agravios la parte actora quien los limita a la tasa de interés fijada, asegurando que la tasa fijada no mantiene incólume el contenido económico de la sentencia, encontrándose además muy por debajo del porcentaje de inflación anual que afecta a nuestro país. Remite a lo expresado a fs.283 vto., y recuerda que el actual criterio de esta Cámara es el 22% anual, por lo que finaliza solicitando se revoque parcialmente la sentencia en este aspecto y se fije la tasa de interés solicitada.

A fs. 337 a 340 la empresa demandada, Nesaglo S.A. Recuperadora de Plomo contesta los agravios del actor y expresa los propios.

Con relación a los agravios expresados por el actor afirma que el escrito no constituye técnicamente una expresión de agravios. El apelante se queja porque la Sentenciante ha ordenado se pague un mix de tasa activa y pasiva del B.N.A., cuando sostiene que corresponde seguir la jurisprudencia de esta Cámara y fijarlo en un 22% anual. La demandada asegura que no se conoce el perjuicio que habría sufrido el recurrente. Solicita se rechace con costas.

A continuación expresa los propios, y dice agraviarse porque ha sido condenada a pagar los rubros y montos establecidos, y porque la sentencia debe enfrentar la acción deducida y los derechos controvertidos.

Ampliando lo adelantado, afirma que la decisión de la contienda debe contener el desarrollo intelectual del Sentenciante, conforme al marco de la litis y pruebas producidas, que permita, racionalmente sostener aquella. En tal sentido señala que la Jueza prescindió de los argumentos que su parte expresara en la etapa procesal oportuna donde sostuvo que la responsabilidad del empresario y de la A.R.T. no es solidaria, por cuanto las prestaciones de la A.R.T. en el marco de la L.C.T., que el presupuesto de la demanda es un accidente extrasistémico; que no se enfatizó el procedimiento que prevé el Art.6 de la Ley 24.557 para determinar si la contingencia era sistémica o extrasistémica, o sea, está prevista en la L.R.T., que la tarea del actor no era rigurosa y que no había relación causal entre lesión y tareas.

Insiste que debió aclararse si la lesión es sistémica o extrasistémica, recordando que en la demanda se dice que es extrasistémica y en la pericial médica se califica como sistémica.

A continuación sintetiza los argumentos expuestos en la sentencia y expresa su disconformidad porque dicho razonamiento no da respuesta a su planteo defensivo.

Añade que si la lesión proviene de un accidente de trabajo, como asegura la Sentenciante, nunca debió condenar al pago de la empleadora de la indemnización prevista en la L.R.T.

Sostiene que la solidaridad pasiva entre empresario y A.R.T. no está prevista en la ley de accidentes de trabajo.

Reprocha haber omitido merituar la naturaleza de las tareas desarrolladas por el empleado y si las mismas pueden calificarse como actividad riesgosa. Y asegura que no lo es, basándose en el informe del perito Asale.

El siguiente agravio es un ataque a las pruebas testimoniales y periciales médica y técnica producidas en la causa, las cuales, sostiene, permiten inferir que la causa del accidente no fueron las tareas de esfuerzo que desarrollaba el actor para la demandada, lo cual es erróneo. Añade que por otra parte, el aserto de que un movimiento brusco en el momento en que el empleado se encontraba descargando un camión con pala en forma manual pudo haber provocado la extrusión del disco intervertebral, reiterando la afirmación del perito médico, revela que la Sentenciante considera que no tiene certeza en tal extremo vital en la solución de la contienda.Continúa diciendo que habiéndose negado la relación causal entre tarea y esfuerzo, el verbo «pudo» refleja que la Sentenciante, a contrario, no tuvo por acreditado en forma certera, tal requisito sustancial para la declaración extracontractual.

Reitera que la relación causal no se acreditó, y si se considera que ha existido la relación causal o concausal, tampoco se acreditó la medida o porcentaje.

Luego comenta lo que a su criterio, ha sido un error de planteo de la cuestión por parte del accionante.

Solicita se rechace la demanda.

«Breckley Internacional Aseguradora de Riesgos del Trabajo S.A.», a fs. 343/343, expresa sus agravios y contesta los del actor del codemandante.

Dice agraviarse porque habiéndose promovido una demanda civil, el actor no ha cumplido con la carga de probar los extremos que en este tipo de acción se requieren, y citando a la Jueza habla del daño, riesgo o vicios de la cosa , o sea el acto ilícito, la imputación así como el nexo causal.

En cuanto a los agravios expresados por la codemandante, dice que adhiere a las formulaciones expresada por ésta.

Omite contestar los agravios expuestos por la parte actora.

A fs. 347, el actor contesta los agravios expresados por sus litigantes.

Respecto de lo esgrimidos por «Nesaglo S.A. Reparadora de Plomo», desmiento todas las afirmaciones formuladas y asegura que la sentencia se ajusta a derecho.

Pasa luego a tratar los agravios de «Berckley International A.R.T.», desmintiendo también en este caso la afirmaciones expuestas, y aclarando que el fundamento de la acción indemnizatoria no es la Ley 24.557, sino el derecho común, y que aún así es improcedente eximir de responsabilidad a la aseguradora de riesgo de trabajo, porque el empleador se encuentra obligado a contratar con una empresa de este tipo, y no se encontraría cubierto frente a una contingencia, con lo que de ese modo carece de finalidad el seguro obligatorio.

Finaliza solicitando se rechacen los recursos opuestos y se confirme la sentencia venida a revisión.

Por su parte la empresa empleadora contesta a fs.352/353 los agravios expresados por la A.R.T.

Comienza haciendo una reseña de las actuaciones, describe los agravios y resiste la procedencia del recurso de apelación opuesto.

Ingreso al tratamiento de los recursos.

Por una cuestión de orden lógico comenzaré por el análisis de los recursos de los accionados, ya que si éstos prosperan, no resultará necesario tratar el recurso del actor.

Leídos con detenimiento los agravios de la empresa empleadora y de la A.R.T., se advierte pueden ambos ser tratados conjuntamente en aras de una mayor claridad.

Comenzaré recordando en primer lugar, que desde el punto de vista técnico, la expresión de agravios debe ser una crítica fundada y concreta de los aspectos del fallo que considera contienen un error, ya sea en la interpretación de los hechos, en el encuadramiento legal, en la valoración de la prueba, en la aplicación del derecho o que la solución dada al litigio es injusta o arbitraria, debiendo exponer lo que considera correcto. Es por ello que no son idóneos para fundar una apelación las generalizaciones, las afirmaciones dogmáticas o las remisiones a escritos presentados en etapas anteriores del proceso.

Recuerdo además que la Sentenciante no tiene la obligación de tomar todos los argumentos de las partes ni considerar todas las pruebas producidas, sino que su tarea consiste, para expresarlo sintéticamente en aislar los hechos relevantes que fundan la acción, analizar su confirmación a través de la prueba producida y que considere relevante, encuadrarlos legalmente la situación y dar solución al litigio.

La aclaración deviene necesaria porque tanto en el escrito presentado por el codemandado Nesaglo S.A. como el de Berkley Internacional A.R.T., solo algunos pasajes son técnicamente agravios -utilizando además el reproche por omisión en la consideración de argumentos expuestos por las partes-, por lo que me limitaré a analizar únicamente los que reúnen los requisitos legales (Art. 118 del C.P.L. y Art.365 del C.P.C.C.S.F.).

Realizada la selección en base al criterio expuesto en el párrafo precedente, se advierte que no hay controversia en la existencia de la lesión que padece el actor.

Sí en cambio, no hay coincidencia respecto del hecho o hechos que hayan podido provocar esa lesión.

«La causa-fuente del daño que puede sufrir un trabajador en el ámbito laboral, puede obedecer a diferentes motivos. La Corte Suprema de Justicia de la Nación ha conceptualizado al accidente de trabajo como toda lesión proveniente de la acción violenta y súbita de una causa exterior. Por su parte, la doctrina se ha encargado de establecer los elementos configurativos del accidente de trabajo, a saber: a) Causa externa: Debe tratarse de un hecho externo (elemento intrínseco del accidente) provocado por una cosa o por el hombre . ocurrido con motivo o en ocasión del trabajo y que el agente productor del daño esté vinculado con la prestación del trabajo o en ocasión de ella; u ocurrido en el trayecto de ida y vuelta al lugar de trabajo (accidente «in itinere»). b) Que esa causa opere en forma súbita, instantánea y violenta: Este requisito distingue el accidente de la enfermedad; pues en esta última el proceso que causa el daño en la persona del trabajador se instala dentro de éste e incuba en forma progresiva; mientras que en el accidente opera en forma súbita, instantánea y violenta. c) Que produzca un daño en la persona del trabajador. . d) Que tenga un nexo de relación causal con la tarea: Se requiere que entre la lesión que padece el trabajador -que limita su capacidad funcional y repercute en su labor futura- y el hecho cuya responsabilidad se le imputa al empleador, exista un nexo de relación causal adecuado.» (C.S.J.S.F.; A y S, t. 115, P. 302-312). Como se advierte, existe una clara diferencia entre el accidente laboral y la enfermedad laboral.Y, dentro de este segundo grupo, se puede realizar otra distinción. Por un lado aquellas denominadas como enfermedad profesional, y que estando «a lo enseñado por Emilio Bonnet, se conceptualiza como enfermedad profesional aquel «estado patológico. que tiene su origen en el ejercicio normal, habitual, repetido y prolongado de una determinada profesión, incluida o no en una ley laboral», siendo una característica específica de la «enfermedad profesional» la íntima relación etiológica de aquélla con la fuente de trabajo (Medicina legal, 20 ed., López Libreros Editores, 1980, t. I, p. 747)» (GRISOLIA, Julio Armando, «Accidentes de Trabajo»; Lexis N1 5610/007221; Abeledo Perrot 2008 http://www.lexisnexis.com.ar). Y por el otro lado, están aquellas dolencias que se identifican bajo el nombre de enfermedad accidente, y que son el producto de reiterados -y sostenidos en el tiempo-microtraumas o agresiones que agravan un daño preexistente o cuando la labor desarrollada actúa como concausa de otro factor (C.Ap.CA Tucumán; «Sotelo, Hugo A. c. Superior Gobierno de la Provincia de Tucumán»; 22.09.2006; http://www.laleyonline.com.ar), como por ejemplo la predisposición. Dentro de este grupo se ubican las hipoacusias, las várices y los problemas de columna, ya que no son propios y típicos de una determinada profesión, en tanto pueden contraerse en múltiples tipos de empleo y aún fuera del ámbito laboral (C.Ap.L., Sala 20, 25/4/2008, «Espinosa, Raimundo Marcos v. Danone Argentina S.A. y Otro» -www.lexisnexis.com.ar)». (Esta Cámara en los autos caratulados «GUDIÑO, Omar Eduardo c/ BASSO S.A. s/ ORDINARIO – T. 13; Resolución N°: 250»; «Expte. N° 235 – Año 2013 – ACEVEDO, Aníbal Orlando c/ COMUNA DE PORTUGALETE Y OTRO s/ Laboral» – T. 23 – Resolución N°: 277).

El quejoso se agravia por la valoración que hace la A-quo del informe del perito y la importancia que le otorga dentro del universo de pruebas producidas. Entiendo que el agravio no tiene fundamento alguno.Se hace necesario recordar, que si bien, «la pericia no obliga al juzgador, es prudente valorar ese elemento de convicción, de acuerdo a las reglas de la sana crítica, como de real importancia y con mayor razón, si no existe prueba que lo contradiga». (Cámara 2a de Apelaciones en lo Civil y Comercial de La Plata, sala III, Rodríguez, Celestino C. c. Bredestón, Héctor Q.; 29/05/1979; http://www.laleyonline2.com.ar; AR/JUR/3749/1979), porque las periciales abordan cuestiones técnicas, normalmente extrañas al conocimiento y experiencia de los jueces, por ello cobran una importancia especial (Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal, sala III; Compañía Emiliana de Exportación S.A. c. Capitán y/o Arm. y/o Prop. Buques Albatros I y Alianza G1. ; 12/12/1996; LA LEY 1997-E, 282; http://www.laleyonline2.com.ar; AR/JUR/2243/1996). El perito en realidad es un asesor, colaborador y hasta consejero del juez, de ahí que la pericia es un elemento de juicio de vital importancia, pues se trata de temas complejos y específicos respecto de cuestiones de hecho en las cuales hasta los propios especialistas pueden discrepar (Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal, sala III, C. D. c. Hospital Nac. de Oftalmología Dr. Lagleyze, 30/05/1996, LA LEY 1996-E, 255, DJ 1996-2, 1280, http://www.laleyonline2.com.ar; AR/JUR/3639/1996.

En el caso de autos, se produjo una pericial médica en los autos caratulados «Expte. 419 – Año 2006 – Herrera, Rubén Gustavo c/Nesaglo S.A. Recuperadora de Plomo s/Medidas Preparatorias y Aseguramiento de Pruebas», que corre agregado por cuerda. El perito actuante presenta su informe, el que obra glosado a fs. 92 a 112. Del mismo voy a extraer los pasajes que entiendo relevantes para la cuestión acá tratada: «El actor mientras desarrollaba sus tareas laborales sufrió un extrusión de una hernia discal vertebral esto es el último acto de una ruptura del disco intervertebral por un esfuerzo.» (fs.100) . «Es nuestro criterio que se considerarán consecuencia del accidente de trabajo solamente aquellas hernias discales de aparición súbita luego de un esfuerzo desencadenante que por su magnitud y característica sea capaz de provocar la migración del material discal, que obligue al abandono de las tareas y que requiere tratamiento inmediato debido al profuso cuadro de sintomatología .» (del dictamen de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo que integra el informe pericial, fs. 103). Con respecto a la causa de la lesión, el galeno expresa: «La posición de agachado es una postura anti ergonómica y sobre todo si la misma se encuentra realizando esfuerzos en flexión y con elementos cuyo peso, pueda superar el máximo permitido que es de 25 kgs. (fs. 106). Luego de analizar la lesión y las secuelas que presenta el actor, aún luego de la intervención quirúrgica a la que fue sometido, le da una incapacidad total del 40,75% (fs. 111).

La mecánica del accidente que describe el perito encuentra su correlato en las testimoniales de Rodríguez (fs. 153, a la 4ta. pregunta) y Ibarra (fs. 154, a la 4ta. pregunta) Los testigos Quiñones (fs. 192), Cejas (fs. 193), Orellano (194) y Godoy (fs. 195) coinciden al afirmar que el actor trabajaba con la pala manual para descargar vitura de hierro y plomo.

La forma de ejecución de los trabajos, además, es confirmada por el perito técnico a fs.231 y s.s.

Por lo tanto, si el episodio que dejó como consecuencia un daño en la integridad y salud del actor, se produjo en y como consecuencia del trabajo, y fue producto de un factor violento y único, no me cabe dudas que debe considerarse accidente de trabajo.

Sin perjuicio de lo expresado en el párrafo anterior, no resulta sobreabundante señalar que si hay daño, hay un derecho a indemnización y una obligación a satisfacerla, salvo causal de exoneración, ya que si así no fuera resultaría contrario a la legislación nacional e internacional aplicable.

Por todo ello, concluyo que el actor acreditó acabadamente los extremos que exige la vía civil para este tipo de reclamos.

Si bien no caben dudas que las A.R.T. actúan en el marco de lo dispuesto por la L.R.T., lo cierto que ello no significa que si el reclamo se hace por la vía común, el siniestro cambia de naturaleza y deja de ser accidente de trabajo.

La A.R.T. y la empleadora son solidariamente responsables, pero en forma ilimitada, sino que encuentra su margen en el monto de la póliza contratada Por ello la A-quo, con acierto condena a la empresa conjuntamente con la aseguradora, pero a ésta hasta el límite de la póliza.

Las razones expuestas coinciden con la jurisprudencia mayoritaria. «En los supuestos de accidentes de trabajo, en los que resulta responsable el empleado a título de dolo eventual coexisten dos sistemas de reparación: uno atribuible a la aseguradora de riesgos del trabajo y dentro de los límites establecidos en la ley especial (contractual) y otro atribuible solo al empleador (extracontractual) que corresponde a los conceptos de integralidad de la indemnización y como principal obligado al cumplimiento de las normas de higiene y seguridad» (C. 6a. Trab., Mendoza, 2005/06/01 – Tapia González, David Humberto c/Tupungato S.A.C.I.F.I.A. y otros), citado por el propio actor en la demanda (fs.66 vto.). En igual sentido y solo por nombrar algunos: Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, sala I, 06/02/2015, «Benítez, Luis Marcelo c. Consolidar Aseguradora de Riesgos del Trabajo S.A. s/ accidente – ley especial», IMP 2015-6, 260, IMP 2015-7, 225, http://www.laleyonline2. com. ar, AR/JUR/627/2015. «Si bien la aseguradora de riesgos del trabajo no puede ser condenada a abonar una indemnización integral de acuerdo al derecho común porque su responsabilidad se circunscribe al contrato celebrado con el empleador, habiendo sido en el caso demandada y asumido oportunamente la defensa de sus derechos, por aplicación del art. 77 del Cód. Procesal Laboral de Mendoza corresponde condenarla a satisfacer la reparación tarifada prevista en la ley 24.557». (Cámara 4a del Trabajo de Mendoza, 05/12/2012, «Gil, Daniel c. La Holando Sudamericana Compañía de Seguros S.A p/despido», LLGran Cuyo 2013 (marzo), 328, http://www.laleyonline2.com.ar, AR/JUR/63422/2012. Solo me resta aclarar que, si bien la Aseguradora invoca el Art. 308 del C.P.C.C.S.F. para evitar la condena porque dice haber sido citada como tercero interesado (fs. 343), la realidad es que a pedido de la empleadora fue traída al pleito en carácter de tercero responsable en el marco del Art. 305 del C.P.C.C.S.F. (73 y 74).

El porcentaje de incapacidad y los rubros y montos reconocidos no fueron materia de agravio, por lo que me encuentro inhibida de ingresar a su tratamiento.

Paso ahora a analizar el recurso de apelación opuesto por la parte actora, el que refiere a la tasa de interés a aplicar a las sumas que se ordenan abonar.Le asiste razón al accionante en cuanto a que este Tribunal viene aplicando una tasa del 22% anual, por entender que resulta más acorde a la situación económica por la que atraviesa nuestro país.

Voto entonces por la afirmativa.

A la misma cuestión, el Dr.Román dijo que por similares fundamentos adhería al voto de la Dra.Abele.

A esta misma cuestión, el Dr.Macagno dijo que, atento a la existencia de dos votos concordantes, se abstiene de emitir opinión (art. 26, Ley 10.160).

A la tercera cuestión, la Dra.Abele dijo que: Como consecuencia del análisis realizado a la segunda cuestión, sugiero a mis colegas fallar en el siguiente sentido: 1) Hacer lugar al recurso de apelación opuesto por la parte actora y fijar en el 22% anual la tasa de interés a aplicar a los montos a abonar. 2) Rechazar los recursos de apelación opuestos por Nesaglo S.A. Recuperadora de Plomo y la citada en garantía Berkley Internacional A.R.T., con costas. 3) Fijar los honorarios de la Alzda en el 50% de los que se regulen en la instancia de origen.

A la misma cuestión, el Dr.Román dijo que la resolución que corresponde adoptar era la propuesta por la Dra. Abele, y en ese sentido emitió su voto.

A esta misma cuestión, el Dr. Macagno dijo que, atento a la existencia de dos votos concordantes, se abstiene de emitir opinión (art. 26, Ley 10.160).

Por las consideraciones del Acuerdo que antecede la CAMARA DE APELACION CIVIL, COMERCIAL Y LABORAL,

RESUELVE: 1) Hacer lugar al recurso de apelación opuesto por la parte actora y fijar en el 22% anual la tasa de interés a aplicar a los montos a abonar. 2) Rechazar los recursos de apelación opuestos por Nesaglo S.A. Recuperadora de Plomo y la citada en garantía Berkley Internacional A.R.T., con costas. 3) Fijar los honorarios de la Alzda en el 50% de los que se regulen en la instancia de origen.

Insértese el original, agréguese el duplicado, hágase saber y bajen.

Concluido el Acuerdo, firmaron los Jueces de Cámara por ante mí, doy fe.

Beatriz A. Abele

Alejandro A.Román

Juez de Cámara

Lorenzo J. M. Macagno

Juez de Cámara SE ABSTIENE

Héctor R.Albrecht

Secretario

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