Frente a las inundaciones, cómo reducir el costo fiscal de las zonas afectadas.

gestao-patrimonial-3Fecha: 29-dic-2015

Cita: MJ-MJN-90632-AR

Por José L. Ceteri (*)

Las inundaciones que se producen en el litoral del país obligan a que los productores agropecuarios de las zonas afectadas conozcan que existen diferentes normas vigentes que ayudan a reducir la carga tributaria. En primera instancia, el Estado Nacional y los provinciales tienen que declarar e implementar el estado de emergencia o desastre agropecuario, medidas que son urgentes para aliviar el peso impositivo de los contribuyentes que fueron afectados por el agua. Con la declaración de la emergencia agropecuaria se postergan, sin intereses, los vencimientos impositivos y previsionales y también se condona parte de la deuda.

Adicionalmente, otras medidas permiten simplificar las tareas administrativas y además posibilitan mayor financiación, otorgando beneficios fiscales permanentes a los productores agropecuarios.

Emergencia agropecuaria:

El régimen de emergencia agropecuaria está previsto en la Ley 22.913 , que otorga beneficios para los productores comprendidos en las zonas afectadas por fenómenos climáticos. Las situaciones de declaración pueden ser de dos tipos: estado de emergencia o, para los casos más graves, el de desastre.

El hecho tiene que ser reconocido previamente por el Estado y las Provincias, no autorizándose cuando se concluye que la dificultad es de carácter permanente. Tampoco hay beneficios si los daños son cubiertos por seguros o cuando las zonas de producción no son consideradas ecológicamente aptas para la actividad agropecuaria.

Declarado el estado de emergencia o desastre, para obtener los beneficios que otorga la ley los productores tienen que tramitar el certificado que emite la autoridad de aplicación de cada jurisdicción.

En el certificado tiene que constar lo siguiente: Para la declaración de emergencia agropecuaria, los productores deben encontrarse afectados en su producción o capacidad de producir en por lo menos el 50%. Para la declaración de desastre agropecuario, tienen que estar afectados en por lo menos un 80% de su producción o capacidad de producir.

Por el lado crediticio, según la ley los bancos nacionales oficiales o mixtos tienen que ir en ayuda de los productores otorgando créditos que permitan la continuidad de la actividad, con tasas de interés bonificadas en un 25% en las zonas declaradas de emergencia y en un 50% en las de desastre agropecuario. También, se renuevan los plazos de los vencimientos de los créditos y se abre un período de espera para la cancelación de las deudas bancarias contraídas; también, se suspende la iniciación de juicios y de reclamos por las deudas anteriores.

Desde el punto de vista impositivo los beneficios obtenidos, en la medida que las explotaciones agropecuarias constituyan la principal actividad, son los siguientes:

1. Se prorrogan por noventa días los vencimientos para las presentaciones y los pagos de los impuestos nacionales que venzan dentro del período de vigencia del estado de emergencia o desastre. Luego, los montos tienen que ingresarse sin intereses ni actualizaciones. Además, la ley faculta al Poder Ejecutivo a eximir total o parcialmente de los impuestos patrimoniales sobre los activos de los establecimientos.

2. Cuando se produzcan ventas forzosas de hacienda bovina, ovina, caprina o porcina podrá deducirse en el balance impositivo del impuesto a las ganancias, el 100% de los beneficios derivados de esas ventas. Además, se libera para las zonas de desastre del pago arancelario del Mercado Nacional de Hacienda, para el ganado que ingrese al mercado.

3. La AFIP suspende por 30 días hábiles después de finalizado el período de emergencia o desastre la iniciación de juicios de ejecución fiscal para el cobro de impuestos adeudados.

Otras medidas vigentes:

1. IVA Anual Agropecuario: La resolución de la AFIP 1745, determina que los contribuyentes inscriptos en el impuesto al valor agregado que desarrollan exclusivamente actividades agropecuarias pueden optar por liquidar el impuesto mensualmente y abonarlo en forma anual, sin intereses ni actualización. Para ello, deben presentarse las declaraciones juradas -en cero- en las fechas mensuales de vencimiento establecidas por la AFIP y abonar la totalidad del impuesto recién en el mes siguiente a aquel en que se produce el cierre de ejercicio anual o comercial.

Asimismo, si en el último mes del año resulta un saldo a favor, que está originado por retenciones y percepciones, podrá ser utilizado para cancelar el impuesto adeudado por los meses anteriores de todo el ejercicio.

Para poder acceder a este beneficio los contribuyentes deben presentar en la AFIP el formulario 460 F (persona física) o J (jurídica) indicando la fecha a partir de la cual se ejercerá la opción.

2. Monotributo Agropecuario: Los pequeños productores agropecuarios pueden liquidar sus impuestos por el régimen general, o bien inscribirse en el régimen simplificado.

Si optan por el último y tienen ingresos anuales inferiores a $ 48.000 solo tienen que abonar el componente de seguridad social, no debiendo ingresar la cotización impositiva del monotributo.

3. Registro Fiscal de Granos: Se pueden incluir en el registro los contribuyentes inscriptos en el IVA que efectúan operaciones de venta de granos no destinados a la siembra y legumbres secas. La inscripción otorga beneficios financieros, ya que a los que se encuentran inscriptos se les aplica la alícuota del 2% de retención del impuesto a las ganancias, en lugar del 15%.

Además, estos productores pueden computar el importe no imponible de doce mil pesos por cada pago sujeto a retención. Si no está inscripto en el Registro no hay mínimo exento, o sea, se retiene por cada importe abonado.

4. Cómputo como pago a cuenta: Por medio del Decreto 814/01 las empresas agropecuarias de todo el país, salvo en la Ciudad de Buenos Aires y en el Gran Buenos Aires, pueden computar un porcentaje de las contribuciones de seguridad social abonadas, como crédito fiscal técnico del Impuesto al Valor Agregado correspondiente al mismo mes. Los requisitos son dos: que se hayan abonado las cargas sociales y que el personal se encuentre trabajando en las zonas beneficiadas.

Asimismo, podrán computar como pago a cuenta del IVA o alternativamente del impuesto a las ganancias, el 100% del impuesto a los combustibles (ITC) abonado por la compra de gas oil utilizado en las maquinarias y vehículos del campo.

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(*) Contador Público Nacional, UBA. Periodista Económico, UBA. Docente universitario, UBA y UNLP. Autor de obras relacionadas con temas tributarios.