Sancionan a letrada que redactó y firmó un escrito con sello de otro abogado en la mesa de entradas del juzgado, si bien había actuado como empleada del estudio de su padre.

contrato (2)Partes: M. D. c/ CPACF- s/ ejercicio de la abogacía-ley 23187-art.- 47

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal

Sala/Juzgado: I

Fecha: 14-sep-2015

Cita: MJ-JU-M-95444-AR | MJJ95444 | MJJ95444

Sancionan a letrada que redactó y firmó un escrito con sello de otro abogado en la mesa de entradas del juzgado, pues si bien había actuado como empleada del estudio de su padre, se juzgan los actos que habilitan al tribunal ético a sostener la falta de probidad, lealtad y buena fe en el desempeño profesional.

Sumario:

1.-Corresponde confirmar la sanción impuesta a la letrada habida cuenta que reconoce haber actuado en forma imprudente, ya que reconoció haber redactado y firmado un escrito con sello de otro abogado en la mesa de entradas del juzgado, en virtud del cual desistía de la acción en un expediente; máxime siendo que no prestó colaboración a los efectos de que la parte interesada de dicho juicio ratificase el escrito de desistimiento que ella había formulado.

2.-El hecho de que la actora haya intervenido en el carácter de empleada del estudio del padre no la exime del reproche formulado por su desempeño profesional, toda vez que el ámbito de la ética del abogado se juzgan los actos realizados en el ejercicio de su rol de letrado patrocinante que por los errores, planteos absurdos o falta de interés habilitan al tribunal ético a sostener la falta de probidad, lealtad y buena fe en el desempeño profesional, en los términos del art. 6 inc. e) de la Ley 23.187.

3.-Corresponde confirmar la sanción impuesta a la letrada toda vez que la responsabilidad primaria del juicio de la conducta ética de los abogados corresponde a los pares del profesional, en tanto ellos cumplen los mismos menesteres y conocen los alcances de la responsabilidad profesional que les corresponde y la compleja serie de comportamientos inspiradores en los usos profesionales, en la tradición y en las reglas de costumbre.

4.-Toda vez que los miembros del Tribunal de Disciplina son los expertos en la valoración de las conductas, los jueces deben atenerse a ese juicio, salvo que concurriesen causales que, por ilegalidad o arbitrariedad de lo decidido, hicieran caer la validez de las decisiones que dicho tribunal haya tomado en cumplimiento de la potestad específica de valoración profesional.

Fallo:

Buenos Aires, 14 de SEPTIEMBRE de 2015.- NRC

VISTOS; CONSIDERANDO:

I. Que en la sentencia nº 143 (fs. 27/30) la Sala I del Tribunal de Disciplina del Colegio Público de Abogados de la Capital Federal (CPACF) impuso a la abogada D.M. una multa de tres mil pesos ($ 3.000) por haber exteriorizado una conducta inadecuada, en oposición a lo dispuesto en los artículos 6, inciso e), 44, inciso g) y h) de la ley 23.187, y 6, 10, incisos a) y 22, inciso a) del Código de Ética.

II. Que la presente causa fue iniciada con la comunicación enviada por el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial nº 18, Secretaría nº 35, en relación con los hechos ocurridos en la mesa de entradas del juzgado donde tramitó la causa “D. S.R.L. c/ K.G. y otro s/ ejecutivo”.

III. Que es preciso señalar que esta sala requirió, en el marco de una medida para mejor proveer, al juzgado mencionado, la remisión de aquélla causa (fs. 58).

IV. Que cabe hacer una reseña de los antecedentes del juicio ejecutivo, relacionados con el hecho denunciado.

(i) El 20/2/14 la señora prosecretaria administrativa (fs. 59) informó que el escrito “Parte actora solicita retiro de documentación. Desiste de la acción” había sido redactado y firmado por una persona de sexo femenino, con sello de otro abogado, ante el personal de la mesa de entradas.

(ii) Ese mismo día, la señora jueza actuante dispuso que el abogado cuyos datos surgen del sello, Dr. S.G.M., debía presentarse en Secretaría a ratificar los términos de dicho escrito.

(iii) El 7/3/14 el señor secretario del juzgado informó que el 5/3/14 la Dra. D.M. le había solicitado que aclarase el proveído de fs.59, y le había explicado que además de ser la hija del abogado firmante, integraba la sociedad comercial actora, y que necesitaba la documentación para “no tener que volver a pisar esta Secretaría”.

El secretario informó, asimismo, que la Dra. M. había resaltado su condición de abogada, y había dicho que como su padre estaba muy ocupado, y llevaba más juicios que los existentes en los casilleros de la secretaría, no podía ir a ratificar el escrito.

Por último, el secretario señaló que le había explicado a la abogada la imposibilidad de que el Dr. S.M. ratificase el pedido de fs. 58 por medio de un escrito, debido a la importancia del pedido de desistimiento.

V. Que para decidir, el Tribunal de Disciplina declaró la causa como de puro derecho, en razón de que los elementos obrantes en la causa eran suficientes a los efectos de resolver la cuestión ética planteada. Asimismo consideró que:

1. La abogada denunciada tuvo una conducta inapropiada en la mesa de entradas del juzgado comercial.

Las explicaciones brindadas acerca del estado anímico que había padecido, no modificaban su opinión. Si no estaba en condiciones de desarrollar la actividad profesional, debieron ser tomados los recaudos que el caso necesitaba.

Sin embargo, la actitud reflexiva manifestada en el descargo era un atenuante. Las disculpas ofrecidas en la causa disciplinaria tendían a buscar la indulgencia en el sumario, y no a enmendar el hecho ocurrido, que ni siquiera generó una presentación posterior de ella o del abogado S.M. La carga impuesta a fs. 59 fue desoída.

2. El Código de Ética impone al abogado el deber de guardar un estilo adecuado a la jerarquía profesional en las actuaciones ante el Poder Judicial, e impide realizar conductas que signifiquen una falta de respeto hacia los magistrados, funcionarios o empleados.

3. La abogada M. perdió el equilibrio que todo profesional del derecho debe mantener. Tiene la obligación de asumir las consecuencias de su conducta.

VI.Que contra dicho pronunciamiento, la abogada sancionada, con patrocinio letrado, interpone recurso de apelación (cfr. fs. 35/37, contestado a fs. 51/56). Sostiene que:

(i) La calificación de su conducta como una “falta grave” es errónea. Debe ser declarada nula, en tanto no fue cumplido el artículo 26, inciso c), ap. 1º del Código de Ética.

En el juicio ejecutivo, la actora desistió de la acción antes de que la contraria tuviese intervención en el proceso. El único trámite pendiente era un pedido de desglose de la prueba documental, que era irrelevante.

(ii) Había actuado como empleada del estudio de su padre, sin asumir la dirección letrada de la sociedad comercial actora que integraba. Si el personal de la mesa de entradas del juzgado hubiese actuado de un modo más flexible, dicha circunstancia habría sido advertida, y el desglose y la entrega de la documentación hubiesen sido posibles.

(iii) La conducta reprochada es una “falta leve”, pues la infracción tuvo una trascendencia limitada para el ejercicio de la abogacía. No afectó el orden jurídico institucional.

(iv) Carecía de experiencia profesional. Estaba exenta del pago de la matrícula anual, y resulta contradictorio que se haya impuesto una sanción pecuniaria.

(v) El titular de la secretaría nº 35 actuó con espíritu sancionatorio. Podía haberle explicado qué consecuencias podía provocar su conducta.

(vi) No fue tenido en cuenta su juventud ni la antigüedad en la matrícula. La contravención fue cometida pocos meses después de haberse recibido de abogada.

VII. Que cabe señalar que la responsabilidad primaria del juicio de la conducta ética de los abogados corresponde a los pares del profesional, en tanto ellos cumplen los mismos menesteres y conocen -por lo tanto- los alcances de la responsabilidad profesional que les corresponde y la compleja serie de comportamientos inspiradores en los usos profesionales, en la tradición y en las reglas de costumbre.Los miembros del Tribunal de Disciplina son los expertos en la valoración de las conductas; los jueces deben atenerse a ese juicio, salvo que concurriesen causales que, por ilegalidad o arbitrariedad de lo decidido, hicieran caer la validez de las decisiones que dicho tribunal haya tomado en cumplimiento de la potestad específica de valoración profesional (esta sala, causas “Pastor, Humberto Ariel c/ CPACF”, “Guevara, Edgardo Jorge c/ CPACF”, “Méndez, Claudio Salomón c/ CPACF” y “Delega, Marcelo Alejandro c/ CPACF” pronunciamientos del 13 de diciembre de 2011, del 30 de agosto de 2012, del 12 de marzo y del 2 de julio de 2015).

VIII. Que las circunstancias invocadas por la apelante para eximirse de responsabilidad por las faltas en cuestión constituyen afirmaciones carentes de sustento en las constancias de las actuaciones, y no desvirtúan las conclusiones a las que llegó el Tribunal de Disciplina sobre los incumplimientos de los deberes que imponen la ley 23.187 y el Código de Ética, habida cuenta de que:

1. La apelante reconoce haber actuado en forma imprudente, pero no desvirtúa el reproche formulado: haber redactado y firmado un escrito con sello de otro abogado en la mesa de entradas del juzgado, en el que el Dr. S.M. desistía de la acción, y no haber colaborado a los efectos de que aquél ratificase el escrito de desistimiento que ella había formulado.

2. En el ámbito de la ética del abogado se juzgan los actos realizados en el ejercicio de su rol de letrado patrocinante que por los errores, planteos absurdos o falta de interés habilitan al tribunal ético a sostener la falta de probidad, lealtad y buena fe en el desempeño profesional, en los términos del artículo 6 inciso e) de la ley 23.187 (esta sala, causas “Castro Roberts Oscar Alberto c/ CPACF” y “Salinas, Rene Eduardo c/ CPACF”, pronunciamientos del 16 de septiembre y del 4 de diciembre de 2014, respectivamente).

3. Las restantes argumentaciones que ensaya la recurrente no son idóneas para modificar el pronunciamiento apelado. En efecto:-El hecho de haber intervenido en el carácter de empleada del estudio del padre no la exime del reproche formulado por su desempeño profesional.

-El desglose supuestamente pendiente de la documentación no era tal, si se tiene en cuenta que no fue ordenado debido a que el desistimiento no había sido ratificado.

IX. Que no se ha probado en autos que el Tribunal de Disciplina del CPACF -órgano a quien el legislador atribuyó el juzgamiento ético del comportamiento de los integrantes del foro local- haya ejercido arbitrariamente su potestad al decidir del modo en que lo hizo (esta sala, causas “Castro Roberts”; y “Marchesin” y “Sincosky”, del 27 de abril de 2014, y del 20 de mayo de 2015, respectivamente).

Se advierte que el tribunal a quo no se apartó de la escala establecida en el artículo 45, inciso c), de la ley 23.187, en tanto fijó en tres mil pesos ($ 3.000) la sanción que no puede superar la retribución mensual de un juez nacional de primera instancia en lo civil de la Capital Federal.

Cabe añadir que el tribunal administrativo, a los fines de la graduación de la multa, valoró también la falta de antecedentes disciplinarios.

Por lo expuesto el tribunal RESUELVE: desestimar los agravios y confirmar la sentencia nº 143 del 15/10/14 dictada por la Sala I del Tribunal de Disciplina del Colegio Público de Abogados de la Capital Federal. Con costas, en tanto no existe mérito para la dispensa (artículo 68, primer párrafo, del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación).

X. Que en razón de la naturaleza del proceso -que viene dado en el caso por el importe de la sanción de multa impuesta-, el mérito, la calidad y la extensión de la labor profesional desarrollada a la luz del resultado obtenido durante la sustanciación del presente recurso directo ante este tribunal SE ESTABLECEN en la suma de ($.) los honorarios a favor de la Dra. Soledad de los Ángeles Molina por su intervención ejerciendo la representación procesal y la dirección legal de la demandada (artículos 6, 7, 9, 19, 37, 38 y demás c.c. del arancel de abogados y procuradores).

El Dr. Carlos Manuel Grecco interviene en la presente causa en los términos de la acordada 16/2011 de esta cámara.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Rodolfo Eduardo Facio

Clara María do Pico

Carlos Manuel Grecco