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El Congreso ya no será una «escribanía»: el próximo presidente deberá negociar para que aprueben sus proyectos.

COngresoSi algo queda claro es que a partir del 10 de diciembre, el próximo presidente tendrá que negociar para impulsar sus proyectos de ley en el Congreso. Se acabó lo que los críticos del kirchnerismo llamaban “escribanía”, que se daba en aquellos casos en que Cristina Kirchner proponía un proyecto, y éste se aprobaba prácticamente sin cambios y con debates exprés.

Durante los últimos años, el Poder Legislativo no ocupó un rol demasiado protagónico, pero ahora el debate parlamentario recuperará brillo, ya que los grandes temas de la agenda nacional saldrán de lo que ocurra en las cámaras.

Los resultados de este domingo mostraron que sea cual fuere el candidato electo en el balotaje del 22 de noviembre, no tendrá una mayoría en ambas cámaras que le permita tener quórum propio y le evite dolores de cabeza a la hora de ceder para conseguir la aprobación de un proyecto de ley.

En ese sentido, Daniel Scioli corre con una leve ventaja sobre Mauricio Macri, ya que –de imponerse en la segunda vuelta- tendrá 42 senadores de un total de 72. En cambio, en diputados, apenas llegará a 100 propios y nueve aliados, cuando necesitará 129 votos para alcanzar el quórum.

Esta merma en la cámara baja se debe a que la mitad de las bancas que quedarán vacías corresponden a legisladores electos en 2011, cuando el kirchnerismo arrasó en la primera vuelta con el 54% de los votos. Puso en juego 77 diputados y quedó cerca de quedarse con apenas 59.

¿Es mucho o es poco? Depende para qué. Para poder sesionar se necesitan 129 de los 257 diputados. Casi la totalidad de las iniciativas se aprueban por mayoría simple, es decir, con la mitad más uno de los miembros presentes.

Es decir, el Frente para la Victoria (FPV) tendría el control del Senado pero perdería la mayoría simple que tiene en Diputados.

El peronismo no kirchnerista tendrá un papel preponderante, ya que contará con 35 diputados (provenientes de los espacios de Sergio Massa, José de la Sota y Adolfo Rodríguez Saá), que serán claves a la hora de negociar un acuerdo.

El PRO y sus aliados radicales contarán con 89 miembros en la cámara baja, mientras que el socialismo tendrá 9, la izquierda 3 y aún quedan por definir una docena (esto ocurrirá cuando se termine de contar los votos).

Cambiemos -contando UCR, PRO y Coalición Cívica- logró sumar 38. En tanto, el frente UNA de Sergio Massa obtuvo 16 escaños, mientras que Progresistas logró una banca en la Ciudad de Buenos Aires, Compromiso Federal se llevó 2 y el Frente de Izquierda no consiguió meter ningún diputado.

¿Qué papel jugarán los “cristinistas”?
Luego de la conformación de las listas de candidatos, se creyó que Cristina Kirchner conservaría armas para «trancar» las iniciativas que pueda impulsar una eventual presidencia de Scioli o Macri en el Congreso.

Es decir, sí o sí, por el futuro mandatario deberá utilizar su «cintura política» para poder determinar realineamientos.

Esto podría implicar, por ejemplo, en el caso de un eventual triunfo de Scioli, un quiebre del bloque peronista en dos facciones, una leal a Cristina y otra leal a Scioli que se pueda ir armando con el paso del tiempo.

En cambio, si gana Macri, el FPV podría plantear una férrea oposición. Queda en claro que –cualquiera sea el resultado del balotaje- CFK conservará una apreciable «fuerza propia» en el Congreso.

Los «cristinistas», provenientes de agrupaciones como La Cámpora y Unidos y Organizados, en varias oportunidades criticaron fuertemente al actual mandatario bonaerense, pero ahora le muestran apoyo. Habrá que ver cómo actúan si, llegado el caso, Scioli dicta alguna medida que pueda ser considerada impopular.

En total, los «leales» a la actual mandataria rondará la treintena, que Scioli podría compensar con los diputados cercanos a Massa y a Rodríguez Saá y a otros caudillos provinciales. Además, hay que tener en cuenta que Máximo Kirchner triunfó en Santa Cruz y asumirá por primera vez un cargo legislativo.

En el Senado
En la cámara alta se renuevan los miembros que habían sido electos en el 2009, una elección que fue muy mala para el oficialismo. Por eso, pese a que no obtuvieron el resultado que esperaban, el kirchnerismo logró ampliar su cantidad de senadores. Pero Scioli perdió cuatro senadores con respecto a las primarias del 9 de agosto.

En total, el FPV tendrá 44 senadores, Cambiemos contará con 16, mientras que el bloque de Massa y De la Sota tendrá dos, lo mismo que Progresistas. Ocho senadores provienen de bloques unipersonales.

Por otro lado, se espera que varios senadores que no acompañaron todos los pedidos de Cristina Kirchner en estos años forjen una buena relación con un hipotético bloque sciolista.

Hay que esperar la actitud que asumirá el senador que asuma por Unión por Córdoba, el actual diputado nacional Carlos Caserio así como los puntanos Adolfo Rodríguez Saá y Liliana Negre de Alonso y el resto de los peronistas disidentes que integran el interbloque Compromiso Federal con ellos, como el salteño Juan Carlos Romero y el sanjuanino Roberto Basualdo.

Repartición de bancas para diputados
En línea con el resultado de las primarias de agosto, Cambiemos arrasó en la elección de los 12 diputados nacionales por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires debido al buen desempeño del actual jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, en las elecciones presidenciales.

De acuerdo a estos resultados, los diputados electos son Patricia Bullrich, Pablo Tonelli, Marcelo Wechsler, Cornelia Schmidt-Liermann, Álvaro González y Juan Carlos Villalonga.

Segundo resultó el Frente para la Victoria, por lo que lograría renovar tres de las cinco bancas que puso en juego. De esta manera serían electos el actual ministro de Economía, Axel Kicilllof; la exministra de Defensa y de Seguridad y actual embajadora ante la OEA, Nilda Garré; y el secretario general de La Cámpora, Andrés “Cuervo” Larroque.

Tercero se ubica el Frente Renovador, por lo que Marcos Lavagna y Carla Pitiot lograría ingresar a la Cámara baja.

El Frente para la Victoria pelea codo a codo con Cambiemos la elección de diputados nacionales en la provincia de Buenos Aires, donde se repartirían casi la misma cantidad de bancas.

En la provincia de Buenos Aires, el kirchnerismo gana 14 de las 35 bancas en disputa, mientras que el frente liderado por Mauricio Macri obtiene 13, apenas una menos.

El resultado arroja una diferencia mayor a la registrada en las PASO, donde el FpV se alzaba con 15 bancas y Cambiemos, con 11.

Los diputados que ingresarían por el FpV son Eduardo “Wado” De Pedro, Cristina Alvarez Rodríguez, Diego Bossio, Abel Furlán, Mayra Mendoza, Julio De Vido, Adrián Grana, Fernanda Raverta, Carlos Castagneto, Rodolfo Tailhade, Rodrigo Rodríguez, Luana Volnovich, Leonardo Grosso y Jorge Rivas.

Por Cambiemos pasarían a integrar la Cámara baja Silvia Lospenatto, Emilio Monzó, Miguel Bazze, Samanta Acerenza, Eduardo Amadeo, Alejandro Echegaray, Paula Urroz, Daniel Lipovetzky, Sergio Buil, Karina Banfi, Waldo Wolff, Pablo Torello y María Piccolomini.

En tanto, Unidos por una Nueva Argentina, que postulaba como presidente a Sergio Massa, ganaría ocho escaños.

Las bancas que lograría el espacio de Sergio Massa son las de Facundo Moyano, Graciela Camaño, Alberto Roberti, Carlos Selva, Marcela Passo, Gustavo Bevilacqua, Raúl Pérez y Cecilia Moreau.

Tanto Progresistas como el Frente de Izquierda y de los Trabajadores aspiraban a quedarse con una bancada cada uno, pero la polarización hace que ninguna de las dos fuerzas lo logre.

Córdoba repartió 5 espacios para Cambiemos, 2 para el kirchnerismo y 2 para UNA, y el distrito Mendoza dejó 3 para el sector de Macri y 2 para el FpV.

La división en Santa Fe fue de 4 para el oficialismo, 3 para Cambiemos, 2 para UNA y 1 para el Frente Progresista Cívico y Social.

En Catamarca, el reparto fue 1 banca para el FpV y 1 para Cambiemos, mientras que en Corrientes el oficialismo se llevó 3 y el radicalismo 1.

Los escaños de Chaco se dividieron 2 para el kirchnerismo y 1 para Cambiemos, en tanto que en Chubut fueron 2 para el FpV y 1 para el Frente Chubut Somos Todos.

En Entre Ríos, se repartieron 2 bancas para el oficialismo y 2 para Cambiemos, mientras que en Formosa fueron 2 para el FpV y 1 para el Frente Amplio Formoseño.

En Jujuy, el Frente Cambia Jujuy que reunió a toda la oposición sacó 2 escaños y 1 se llevó el kirchnerismo.

La provincia de La Pampa repartió 1 banca para el FpV y otra para Cambiemos, en tanto que La Rioja dejó 2 para el espacio de Macri y 1 para el oficialismo.

En Misiones, las 4 bancas en juego se quedaron con el Frente para la Victoria, y en Neuquén se dividieron 1 para el kirchnerismo y 1 para Cambiemos.

En Río Negro, el reparto fue 2 para el oficialismo nacional y 1 para el espacio de Macri, mientras que Salta entregó 2 para el FpV, 1 para Cambiemos y 1 para UNA.

Fueron 2 bancas más para el kirchnerismo en San Juan y 1 para la Alianza Compromiso San Juan, mientras que en Santa Cruz ingresó 1 por el FpV (Máximo Kirchner) y 1 por Unión para Vivir Mejor.

En Santiago del Estero el oficialismo se llevó 3 bancas y 1 se la quedó el frente UNA, en Tucumán se dividieron 3 para el FpV y 2 para Cambiemos, y en Tierra del Fuego 2 para el kirchnerismo y 1 para el espacio que lidera Macri.

Fuente: Infobae Profesional

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