fbpx

La jueza Palmaghini debe definir si acepta la recusación contra la fiscal Fein

104233709_fiscal_FEINSandra Arroyo Salgado acusó a la fiscal Viviana Fein de “mentir”, prestarse a un “circo mediático” y direccionar la investigación de la muerte de Alberto Nisman hacia la hipótesis del suicidio. Fein le respondió que ella siempre actuó “buscando la verdad”, que no tiene ninguna teoría favorita y, tras enumerar una lista de planteos de la ex esposa del fiscal que generaron demoras, advirtió: “No entiendo qué busca la querella”. La discusión refleja un tramo de una audiencia que duró tres horas, en la que Arroyo Salgado trató de fundamentar por qué quiere sacar a la fiscal de la causa, y ella le respondió que no se dan ninguna de las razones pautadas en el Código Procesal para recusarla. Ahora la decisión está en manos de la jueza Fabiana Palmaghini, quien ayer comandó el encuentro. Se expediría en las próximas horas.

El clima del encuentro, que comenzó a las 10.15, pasaba de los gestos protocolares a las frases dichas con vehemencia. Se hizo en una sala de la Cámara del Crimen. El primero en hablar fue el defensor oficial que representa a la querella de Arroyo Salgado, Germán Carlevaro. Luego tomó la palabra ella misma. Intentaron convencer a la jueza de que la fiscal Fein no es imparcial, y uno de los puntos centrales que cuestionaron fue la designación de un perito, Enrique Prueger, quien había hecho manifestaciones públicas inclinadas por la teoría de que Nisman se disparó a sí mismo. Por lo tanto, el razonamiento era que Fein lo nombró para que llegara a esa conclusión a través de su especialidad, que es el análisis de la proyección de las manchas de sangre. La ex esposa de Nisman dijo que se cometió una “falsedad ideológica” documental, ya que el secretario de la fiscalía había dejado asentado por escrito que Prueger se presentó en una ocasión de paso por Buenos Aires (vive en Neuquén), pero no que fue la fiscalía la que lo contactó.

Arroyo Salgado planteó abiertamente que –a su modo de ver– la muerte de Nisman fue un crimen violento, un homicidio, y señaló que no se debería dejar afuera de la investigación el contexto en que se produjo, cuatro días después de que hiciera la denuncia por encubrimiento de los iraníes sospechados del atentado a la AMIA, en la que pedía la indagatoria de Cristina Kirchner, entre otras personas. Volvió a quejarse, además, de que la fiscalía no le informó a la familia del fiscal que tenía derecho a designar perito para la autopsia. En la fiscalía informaron siempre que el cuerpo estuvo en la Morgue Judicial disponible hasta el 27 de enero para una re-autopsia (la muerte fue el 18). Fein retrucó que si todavía hay cuestiones en las que no se avanzó en la causa fue por dilaciones generadas por la querella. Le mencionó, con fechas, todos los planteos y presentaciones que fueron generando la postergación de algunos estudios clave, como el peritaje tecnológico para acceder al contenido de los mensajes, mails, documentos y otros elementos que puedan dar cuenta de lo que pasó en los días previos a que Nisman apareciera sin vida.

Sobre la designación de Prueger, Fein reconoce haberlo contactado, y que ese aspecto no estaba en el reporte. El perito, explicó ella, opinó como opinan muchas personas y lo hizo sin ver la causa, y por lo tanto no tuvo mala fe. Para esta altura, de todos modos, la jueza Palmaghini ya lo había removido días atrás por considerar irregularidades en su designación. “La verdad está en el expediente”, dijo Fein.

Las exposiciones fueron virando de terreno. Arroyo Salgado reprochó que la fiscalía no hizo nada cuando se filtraron a los medios las fotos de Nisman con varias chicas en una situación festiva. La denuncia la hizo la jueza Palmaghini, quien puso bajo sospecha a la división de Apoyo Tecnológico de la Policía Federal. Fein, a la vez, le recriminó a la querella que tampoco hizo nada cuando se filtraron a los medios las fotos de la escena de la muerte, del cuerpo ensangrentado, del arma y del procedimiento en el departamento junto con el informe pericial íntegro de los peritos de Arroyo Salgado, que ponen en duda hasta el día de la muerte, y lo adelantan al sábado 17 entre la tarde y la noche. Fein se comparó y señaló que ella llamó a Nelson Castro y le cuestionó que mostrara el material.

Según la fiscal Fein, su actuación no encaja en ninguna de las situaciones previstas en el Código Procesal para sacarla de juego. Las normas dicen que caben la recusación o inhibición cuando el juez o fiscal tienen, por ejemplo, parentesco o enemistad manifiesta con algún implicado en el caso. Pero, por ejemplo, la imparcialidad que señala la querella no es un requisito para los fiscales, sólo lo es para los jueces. Los fiscales sí tienen que ser objetivos, pero por definición (como acusadores) no son imparciales. Cuando Arroyo Salgado le dijo que se prestaba a un show mediático, la fiscal se enfureció: “Como magistrada no se lo voy a aceptar”.

Fuente: Página 12

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: