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La actitud negligente al descender del auto dejando las llaves puestas sin seguro en las puertas constituye culpa grave en los términos del art. 70 de la ley 17.418.

shutterstock_133833095Partes: Sánchez Norma Lucía c/ La Caja de Seguros S.A. s/ daños y perjuicios

Tribunal: Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, Minas, de Paz y Tributaria de Mendoza

Sala/Juzgado: Segunda

Fecha: 22-dic-2014

Cita: MJ-JU-M-90428-AR | MJJ90428 | MJJ90428

La actitud negligente del asegurado, quien descendió del automóvil dejando las llaves puestas en el tambor de arranque sin colocar el seguro en las puertas, constituye culpa grave en los términos del art. 70 de la ley 17.418.

Sumario:

1.-Cabe confirmar el rechazo de la demanda de daños deducida, pues la conducta de la actora, que dejó el vehículo asegurado estacionado en la calle, con llaves puestas y con las puertas sin seguro, configura un obrar negligente que alcanza para considerarlo como la culpa grave excluyente de la cobertura que prevé el art. 70 de la Ley N° 17.418.

2.-Al dejar las llaves puestas y las puertas sin seguro, la actora no tuvo los más elementales recaudos para el cuidado de su automotor, que hubiese tenido cualquier persona media en dichas circunstancias de persona, tiempo y lugar, siendo claro que su conducta ha facilitado la comisión de la sustracción en grado sumo; y ese obrar desatento y desaprensivo configuran una negligencia grave rayana con el dolo.

Fallo:

En la ciudad de Mendoza, a veintidós días del mes de Diciembre de dos mil catorce, se reúnen en la Sala de Acuerdos de la Segunda Cámara de Apelaciones, los señores magistrados, Dras. Silvina del Carmen Furlotti, Gladys Delia Marsala y María Teresa Carabajal Molina, y traen a deliberación para resolver en definitiva la causa N° 3.547/50.842 caratulada «SÁNCHEZ, NORMA LUCÍA C/ LA CAJA DE SEGUROS S.A. P/ DAÑOS Y PERJUICIOS», venida a esta instancia en virtud del recurso de apelación interpuesto a fs. 236, por la parte actora, contra de la resolución que luce a fs. 226/228, que rechaza la demanda, impone costas y regula honorarios.

Estos obrados han quedado en estado de resolver, según constancias de fs. 255 y en consecuencia, se practicó el sorteo que determina el art. 140 del C.P.C., arrojando el siguiente orden de votación: Dres. Furlotti, Carabajal Molina y Marsala.

De conformidad con lo dispuesto por el art. 160 de la Constitución de la Provincia, planteándose las siguientes cuestiones a resolver:

PRIMERA: ¿Es justa la sentencia apelada?

SEGUNDA: Costas.

SOBRE LA PRIMERA CUESTIÓN, LA DRA. SILVINA DEL CARMEN FURLOTTI DIJO:

1. Que a fs. 236 la parte actora, por intermedio de apoderado, interpone recurso de apelación en contra de la sentencia que rola a fs. 226/228 que rechaza la demanda, impone costas y difiere la regulación de honorarios.

Para así decidir la Sra. Juez tuvo en cuenta que la Sra. NORMA LUCÍA SÁNCHEZ, y deduce demanda ordinaria contra la CAJA DE SEGUROS S.A. solicitando que al resolver se condene a la accionada a pagar la suma de $42.800; más la cláusula de ajuste del 5 % establecida en las condiciones particulares; más la suma de $100 en concepto de privación de uso del automotor desde la fecha del rechazo del siniestro (06 de Mayo de 2.010); más la suma de $ 30.000 en concepto de daño punitivo (art.52 bis de la Ley n° 24.240). Funda su demanda en que para fecha 27 de Abril de 2.010, se encontraba circunstancialmente en la localidad de Martínez, Provincia de Buenos Aires, visitando a una amiga de su hija, Karina Mosutti. Agrega que en dichas circunstancias, frente al domicilio referido, dejó su vehículo marca Chrysler Caravan dominio BJA-588, asegurado con la demandada, estacionado y luego de cargar algunas pertenencias, la actora se dispuso a salir. Cuando colocó las llaves en su rodado haciendo contacto, advirtió que había olvidado su cartera en la casa de Mosutti, por lo que fue rápidamente a su búsqueda, dejando las llaves colocadas en el vehículo, con las puertas cerradas pero sin seguro. Sigue exponiendo que cuando retornó luego de unos cinco minutos, observó cómo su automotor salía violentamente del lugar donde estaba estacionado, en virtud de haber sido sustraído. Que de la póliza contratada con su contraria surge que el dominio se encontraba asegurado para el caso de pérdidas totales y parciales por robo o hurto, que la accionante denunció el hecho ante la autoridad policial el mismo día de su ocurrencia y que el 29 de Abril de 2.010 efectuó la correspondiente comunicación a la aseguradora accionada, la que quedó radicada bajo el n° de siniestro 13250044854. Agrega que la demandada, el 07 de Mayo de 2.010, mediante carta documento, comunicó a la actora la denegación de cobertura fundada en el art. 7 de las Condiciones Generales de Póliza, aduciendo que en el siniestro había concurrido dolo o culpa grave de la asegurada. Frente a ello, la actora remitió nuevas cartas documento, conforme detalla. A su turno, contesta demanda la CAJA DE SEGUROS S.A. y solicita el rechazo de la misma, con costas. Reconoce como verdadero que la actora contrató con la accionada la póliza n° 9190-0033279-11, respecto del vehículo marca Chrysler Caravan dominio BJA-588 y que la cobertura incluía pérdidas totales y parciales por robo o hurto. Cita el al art.7 inciso a) de las Condiciones Generales y concluye que denunciado el siniestro y efectuadas las investigaciones correspondientes, quedó acreditado que la asegurada descendió de su rodado dejando las llaves puestas y sin colocar el seguro en las puertas, regresando al interior de una vivienda, todo lo cual constituye culpa grave en los términos del art. 70 de la Ley n° 17.418 y exime al asegurador frente al hurto del vehículo.

Luego, se producen las pruebas, las partes alegan y la Sra. Juez dicta sentencia la desestimando la demanda por los siguientes argumentos:

Señala que no hay controversia entre la partes sobre la existencia del hecho y del contrato de seguro. La discusión gira en torno a que la actora entiende que no existió dolo ni culpa grave de su parte y, por el contrario, la demandada afirma que la actora actuó con culpa y negligencia grave.

Analiza el concepto de culpa grave del asegurado. Luego señala que de los propios dichos de la demandante, expuestos tanto en su escrito de demanda como en oportunidad de efectuar su denuncia ante la autoridad policial (ver instrumental de fs. 25), que en forma previa a producirse el siniestro base de su pretensión, la misma dejó su vehículo marca Chrysler Caravan dominio BJA-588 estacionado frente al domicilio de una amiga sito en la localidad de Martínez, Provincia de Buenos Aires. También, que luego de cargar algunas pertenencias, colocó las llaves en su rodado haciendo contacto, advirtiendo que había olvidado su cartera, por lo que fue rápidamente a su búsqueda, dejando las llaves colocadas en el vehículo, con las puertas cerradas pero sin seguro, oportunidad en que un individuo ascendió, puso en marcha el vehículo y se marchó a alta velocidad. Destaca que frente a casos similares la doctrina nacional ha sostenido que constituye culpa grave dejar el automóvil asegurado contra robo sin vigilancia, con las llaves puestas y con la puerta abierta.Que en igual sentido se ha pronunciado la jurisprudencia.

Por las razones que explica precedentemente concluye, la Juzgadora, que la conducta de la actora, que dejó el vehículo asegurado estacionado en la calle, con llaves puestas y con las puertas sin seguro, configura un obrar negligente que alcanza para considerarlo como la culpa grave excluyente de la cobertura que prevé el art. 70 de la Ley n° 17.418. Especialmente destaca que resulta relevante el dato que aportó la propia demandante, en el sentido que el vehículo quedó detenido en la calle en las condiciones antes detalladas (con las llaves puestas y sin los seguros colocados), luego que la misma había cargado «algunas pertenencias» en su interior y se dirigió hacia el interior de un domicilio particular. Estas circunstancias también denotan que la conducta de la accionante debe considerarse configurativa de culpa grave, puesto que es notorio que los robos de automotores con pertenencias en su interior, incluso cuando se adoptan las precauciones necesarias, se suceden con frecuencia. Rechaza la demanda.

2. A fs. 242/244 expresa agravios la parte actora apelante, quien se queja en virtud de las siguientes consideraciones por dos cuestiones centrales: la calificación de la conducta de la actora como culpa grave y entender que su conducta habría influido en el siniestro. Entiende que la conducta de la actora no fue inexcusable, no lindó con el dolo, por ello no puede calificarse como de culpa grave. Si hubo culpa no fue grave. Señala que, por la rapidez del hecho los ladrones no pudieron ver que había pertenencias en su interior. Además, sostiene que ella estaba atenta porque sale inmediatamente del hecho.

3. A fs. 247/248 contesta agravios la parte apelada quien solicita su rechazo por las razones que allí expone, a las cuales me remito en honor a la brevedad.

4. A fs. 252 el Ministerio Público efectúa el control de legalidad que por ley corresponde.

5.Antes de ingresar al análisis del recurso en trato, adelanto al Acuerdo, que propiciaré su rechazo por las razones que expondré.

En efecto, pese a los esfuerzos recursivos del apelante, éste no ha podido desvirtuar los sólidos argumentos de la sentencia en trato dada la claridad de los hechos que motivaron la demanda y que no son controvertidos.

No hay dudas que frente al propio reconocimiento de la actora que dejó las llaves puestas y sin seguro el automotor, en un lugar en que estaba de visita, para ingresar a la vivienda (ver hechos detallados en la demanda), configura culpa grave del asegurado, como bien lo resuelve la Colega de Grado. Es de destacar que la actora no tuvo los más elementales recaudos para el cuidado de su automotor, que hubiese tenido cualquier persona media en dichas circunstancias de persona, tiempo y lugar (art. 512CC). Es claro que la conducta de la asegurada ha facilitado la comisión del ilícito en grado sumo. Este obrar desatento, desaprensivo configuran una negligencia grave rayana con el dolo. (ver en similar sentido: Cámara 3a de Apelaciones en lo Civil, Comercial, Minas, de Paz y Tributaria de Mendoza – Romero, Juan Carlos c. La Caja Seguros S.A. p/cumplimiento de contrato – 16/02/2012 – RCyS 2012-VI , 260 – AR/JUR/4270/2012).

En general, la doctrina y la jurisprudencia, como bien analiza la Juzgadora, encuadran este supuesto como de «culpa grave del asegurado» en los términos del art. 70 de la Ley n° 17.418 y de las condiciones de la póliza. Así ha dicho la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de San Martín, sala I, que: «La actitud negligente del asegurado, quien descendió del automóvil dejando las llaves puestas en el tambor de arranque sin colocar el seguro en las puertas, constituye culpa grave en los términos del art.70 de la ley 17.418 (Adla, XXVII-B, 1677) y exime al asegurador frente al hurto del vehículo, dado que aquél no desconocía que la localidad donde ocurrió el siniestro era escenario de reiterados hechos delictivos contra la propiedad y ello le imponía actuar con extremas medidas de prevención. («Quintas, Claudio J. c. La Buenos Aires Cía. Argentina de Seguros S.A.» – 28/03/2006 – LLBA 2006, 547 – AR/JUR/413/2006).

El apelante critica que la sentencia alude a la existencia d e pertenencias en el interior del automotor y que, en realidad, los sujetos no pudieron verlas por la rapidez de la situación, y que por esto se configuraría la culpa grave para la Juzgadora. Entiendo que no es así dado que el argumento principal es que la asegurada dejó el automotor solo con las llaves puestas y sin seguro. La alusión a «las pertenencias» introducidas en el automotor, no es el argumento central por el cual se entiende configurada la culpa grave.

Tampoco tiene razón a la actora apelante cuando sostiene que la actora puso toda la diligencia debida en el cuidado del automotor ya que estuvo atenta al haber salido de la vivienda inmediatamente a la sustracción. Entiendo que, por el contrario, ello reafirma la conducta torpe (automotor solo, con llaves puestas y sin seguro).

Por todo lo expuesto, propongo al Acuerdo desestimar el recurso en trato y confirmar la sentencia apelada en todas sus partes.

ASI VOTO.

Sobre la misma cuestión las Dras. Gladys Marsala y María Teresa Carabajal Molina adhieren al voto que antecede.

SOBRE LA SEGUNDA CUESTIÓN, LA DRA. SILVINA DEL CARMEN FURLOTTI DIJO:

Atento al resultado al cual se ha arribado las costas se imponen al apelante vencido (art. 36 CPC).

ASI VOTO.

Sobre la misma cuestión las Dras. Gladys Marsala y María Teresa Carabajal Molina adhieren al voto que antecede.

Con lo que se dio por finalizado el presente acuerdo, procediéndose a dictar la sentencia que se inserta a continuación:

S E N T E N C I A:

Mendoza, 22 de Diciembre de 2014.

Y V I S T O S:

Por lo que resulta del acuerdo, precedente el Tribunal

R E S U E L V E:

1)Desestimar el recurso de apelación interpuesto a fs. 236, por la parte actora, por intermedio de apoderado, en contra de la sentencia que rola a fs. 226/228, la que se confirma en todas sus partes.

2)Imponer las costas al apelante vencido.

3)Diferir la regulación de honorarios hasta que existan elementos para ello.

NOTIFIQUESE Y BAJEN.

SF/va

Silvina del Carmen Furlotti

Juez de Cámara

Gladys Delia Marsala

Juez de Cámara

María Teresa Carabajal Molina

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