fbpx

Aprobaron el proyecto de reforma de la ex SIDE

Senado-de-la-NaciónEn la muerte del fiscal Alberto Nisman presente durante casi todo el debate, el oficialismo impuso ayer su mayoría en el Senado y aprobó las reformas del sistema nacional de inteligencia, iniciativa que ahora discutirá la Cámara de Diputados y que el Poder Ejecutivo pretende tener convertida en ley antes del discurso de Cristina Kirchner ante la Asamblea Legislativa del 1° de marzo próximo.

En un recinto semivacío por la ausencia de gran parte de los bloques opositores y en menos de tres horas de debate, el proyecto fue aprobado por 38 votos a favor y tan sólo siete en contra, todos del Interbloque Federal, integrado por peronistas disidentes y partidos provinciales.

La UCR, Pro y el FAP, en tanto, mantuvieron su negativa a participar del debate sobre los cambios a la ley 25.520 de inteligencia nacional propuestos por la Casa Rosada, tal como ya lo habían hecho la semana pasada al boicotear la discusión en comisiones de la iniciativa.

Mientras se desarrollaba la sesión, los senadores de esas bancadas participaron, a pocos metros del recinto, en el Salón Azul, de una «audiencia pública» en la que se analizaron las repercusiones políticas de la muerte de Nisman pocas horas antes de informar al Congreso sobre la denuncia por encubrimiento del atentado de la AMIA que iba a presentar contra la Presidenta y el canciller Héctor Timerman.

Aunque la línea del oficialismo fue desligar el proyecto de reforma del sistema de inteligencia de la muerte del fiscal, la presencia de un puñado de opositores en el recinto lo obligó a tomar el guante y reconocer que ambos temas están ligados.

Por otra parte, debió aceptar un pedido de Liliana Negre de Alonso (PJ-San Luis), que reclamó un minuto de silencio en homenaje a Nisman. El kirchnerismo aceptó el reclamo, pero antes lanzó duras críticas a la denuncia elaborada por Nisman y al manejo de la fiscal Viviana Fein de la causa por la que se investiga la muerte del fiscal.

Si bien el kirchnerismo tuvo los votos necesarios para aprobar el proyecto, alcanzó el quórum por la presencia de Jorge Garramuño, del Movimiento Popular Fueguino, que rompió así con la estrategia del Interbloque Federal, que había anunciado que iba a dar el debate, pero que dejaba en el oficialismo la obligación de habilitar la sesión. A la hora de la votación, el legislador patagónico estuvo ausente.

NUEVA AGENCIA

El proyecto aprobado ayer por el Senado disuelve la actual Secretaría de Inteligencia (SI, ex SIDE) y la reemplaza por una nueva Agencia Federal de Inteligencia, organismo que tendrá a su cargo la coordinación de todos los organismos de fuerzas de seguridad y militares que realizan tareas de inteligencia.

La nueva central de espionaje estará a cargo de un director y un subdirector que deberán obtener acuerdo del Senado. Sin embargo, la iniciativa no establece mayorías calificadas para designarlos. Además, ambos funcionarios podrán ser removidos en su momento por el presidente de turno por simple decreto.

«Es necesario dotar a la Nación de herramientas para conseguir una inteligencia genuina y no subordinada a otras potencias», afirmó el oficialista Marcelo Fuentes (Neuquén), presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales, al argumentar a favor del proyecto.

Por el contrario, la iniciativa mereció duras críticas de la oposición presente en el debate. «El Gobierno piensa que con una ley se va a tapar el magnicidio que ha sido la muerte de un fiscal de la Nación, pero una ley no cambia los hechos», denunció Negre de Alonso.

Por su parte, Juan Carlos Romero (PJ-Salta) aseguró: «Sin la muerte del fiscal Nisman, no estaríamos en esta reunión». «El Gobierno lo dejó solo a Nisman, ahora debería estar ayudando a que se esclarezca el hecho», agregó.

El sanjuanino Roberto Basualdo (PJ) planteó los cambios reclamados por el peronismo disidente: control de las escuchas telefónicas por parte de la Corte Suprema, mayoría opositora en la comisión bicameral de control de los organismos de inteligencia y que los gastos reservados sean revisados por la Auditoría General de la Nación.

Nada de eso fue aceptado. «Esto es un caso de gatopardismo, de cambiar todo para que no cambie nada», sentenció Adolfo Rodríguez Saá (PJ. San Luis).

LOS PUNTOS CENTRALES DEL PROYECTO OFICIAL

Reemplazo establecido en la nueva ley

Desaparece la Secretaría de Inteligencia, que es reemplazada por la Agencia Federal de Inteligencia

Acuerdo legislativo indispensable

Tanto el director como su segundo de la nueva agencia de inteligencia serán nombrados con acuerdo del Senado, a propuesta del Poder Ejecutivo

Coordinación de trabajos en el Estado

El nuevo organismo que se crea por ley coordinará las dependencias de fuerzas militares y de seguridad que realicen tareas de inteligencia

Las tareas específicas

La propia Agencia Federal de Inteligencia tendrá la facultad de realizar tareas de inteligencia

El poder de las escuchas telefónicas

Las escuchas telefónicas pasarán a estar en la órbita de la Procuración General de la Nación y ya no más de la secretaría de inteligencia

Investigaciones criminales

Para participar en investigaciones criminales, la Agencia Federal de Inteligencia necesitará realizar un pedido formal y fundado de un juez con el fin de poder tener cobertura legal en esa labor

Documentos secretos desclasificados

El proyecto aprobado reduce de 25 a 15 años el plazo mínimo para desclasificar documentos secretos que obran en poder del Estado nacional en el servicio de inteligencia.

Fuente: La Nación

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: