fbpx

El proyecto de ley para restringir el trabajo los fines de semana, cerca de obtener media sanción este año

shutterstock_132178511Para muchos argentinos resultaría extraño pensar en un fin de semana sin supermercados o shoppings abiertos.

No son pocos los que aprovechan los sábados o domingos para hacer grandes compras, o bien «sacarle el jugo» a las ofertas que las cadenas de retail despliegan para la adquisición de electrodomésticos, tecnología y demás productos.

De hecho, estas grandes superficies llegan a facturar hasta un 50% más los sábados y domingos que en cualquier otra jornada de lunes a viernes.

Sin embargo, la relevancia del fin de semana en el «calendario del consumo» va en contra del proyecto de ley enviado al Congreso y apoyado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

La iniciativa tiene como objetivo, justamente, desalentar a que los grandes establecimientos permanezcan abiertos durante esos días. La misma recibió dictamen favorable por parte de la comisión de Legislación del Trabajo de la Cámara de Diputados, por lo cual, está lista para tratarse en el recinto.

Si bien la Ley de Contrato de Trabajo establece que corresponde pagar con un 100% de recargo los días sábados -después de las 13 horas-, como así también los domingos y feriados, además de otorgar un franco compensatorio, esto no se cumple ya que el decreto 2284/91 de desregulación económica, suprimió dichas condiciones.

Hace pocos días, la comisión de Legislación del Trabajo de la Cámara de Diputados comenzó a analizar el proyecto para que se limite el empleo durante 35 horas (desde las 13 del sábado hasta las 0 horas del lunes).

Es decir, no se busca que se prohíba, sino que se desaliente a través de un encarecimiento de los costos laborales.

Dicha iniciativa, que ya cuenta con el apoyo de CAME, así como de otras entidades que agrupan a pequeños y medianos empresarios, podría ser tratada este año.

Sucede que si bien el período legislativo termina el 30 de enero, fue prorrogado por decreto. Al tratarse de una prórroga el temario es abierto y se puede debatir cualquier iniciativa. Distinto es el caso de la convocatoria a extraordinarias, en las que deben establecerse los temas a tratar.

Las opiniones de los involucrados están divididas. Más allá del alto nivel de aceptación que generaría entre los dependientes, en el sector empresario se advierte una fuerte preocupación.

De un lado, están los mercados y comercios pequeños y medianos, que promueven la idea de que los empleados puedan disfrutar de su tiempo libre el fin de semana.

En tanto, los grandes jugadores se muestran en contra de la iniciativa, dado que en ese lapso de tiempo registran su principal caudal de ventas.

En este punto, ponen la lupa en el impacto que tendría esta medida en la rentabilidad de las cadenas, a la vez que alertan por despidos. Sucede que durante los sábados y domingos, los retailers facturan 50% o más que los días de semana. Esto ha impedido, hasta ahora, que se llegue a una solución consensuada.

Existen más de 1 millón de empleados de comercio que podrían estar alcanzados por este proyecto. Iniciativas similares ya se aplican en la provincia de La Pampa y en distintas localidades de Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y San Juan.

Qué contempla la iniciativa
El proyecto de ley en cuestión, que afecta a trabajadores que se desempeñan los fines de semana, establece que el la actividad laboral a partir del sábado a las 13 horas y hasta las 24 horas del domingo tendrá que ser remunerada con un recargo del 100%, contrariamente a lo que estipula el actual decreto de desregulación.

Además, remarca que si se trabajase en la mencionada banda horaria del fin de semana y se omitiera dar el descanso compensatorio en tiempo y forma, el empleado puede comunicar formalmente -24 horas antes como mínimo- que el franco lo tomará a partir del primer día hábil de la semana subsiguiente.

En este caso, la empresa obligatoriamente tendrá que abonar el sueldo habitual con el 100% de recargo.

«Esto de trabajar todos los sábados y domingos me choca un poco, más allá de que se le pague al trabajador el 100% y que se le otorgue el descanso compensatorio», señaló a iProfesional el diputado y titular de la comisión que estudia la iniciativa, Héctor Recalde.

Y advirtió sobre la situación en los shopping: «Si uno va a un local a las 9.30 de la mañana, luego concurre a las 2 de la tarde y vuelve a ir a las 10 de la noche, se encuentra con que siguen estando los mismos empleados», enfatizó.

Hace tiempo, una propuesta similar del senador Carlos Verna pretendía introducir modificaciones sustanciales en beneficio de los empleados, si bien implicaba un fuerte encarecimiento de los costos laborales para los empresarios que optaran por abrir sus puertas los fines de semana.

La misma obtuvo media sanción de la Cámara alta, casi por unanimidad, pero Diputados no avanzó en su tratamiento para finalmente sancionarla, por lo que terminó perdiendo estado parlamentario.

Ahora, el flamante proyecto plantea dos cambios sustanciales:

Por un lado, modifica el artículo 204 de la LCT, que es el que establece la prohibición de trabajar desde las 13 horas del día sábado hasta las 24 horas del día siguiente. Esta limitación se mantiene en la nueva redacción del artículo, pero cambian los «casos de excepción» respecto de la versión original.

En la normativa actual los casos excepcionales son fuerza mayor, peligros, accidentes o «exigencias excepcionales de la empresa», en base al criterio de «colaborar con el logro de la compañía».

En el nuevo proyecto de ley, en cambio, se acotan estas excepciones y se excluyen, de manera explícita, las «exigencias excepcionales», quedando contemplados los casos de fuerza mayor, peligros, accidentes o aquellos que «las leyes y reglamentaciones prevean», dejando, tal como sostienen los especialistas, un criterio muy ambiguo. En efecto, la nueva interpretación no sólo es mucho más restrictiva que la ley actual sino que, según Javier Adrogué, especialista en temas laborales, hará que «se empiecen a discutir cuáles son y cuáles dejan de ser esas excepciones».

La normativa vigente le da preponderancia a la firma y le permite administrar los descansos de los empleados en función de las necesidades de producción.

En cambio, este punto se modifica con la aprobación del nuevo artículo, dado que el descanso compensatorio se deberá gozar obligatoriamente «en la semana siguiente».

Por otro lado, se propone modificar el artículo 207 de la LCT, que versa sobre los salarios por días de descanso no gozados.

Repercusiones
Daniel Funes de Rioja, vicepresidente de la Unión Industrial Argentina (UIA) y presidente de la COPAL, advirtió a iProfesional que «en el proyecto se ignora o no se contempla adecuadamente la cantidad de actividades que, por su naturaleza, deben continuar durante sábados y domingos o se realizan específicamente en dichos días».

Y enfatizó: «Una vez más nos encontramos frente a generalizaciones que terminarán coartando la capacidad de organización, incrementando injustificadamente el costo laboral o judicializando reclamos por pagos suplementarios, que no tienen razón de ser en el marco de la formulación de jornada de que se trate; sea por las características de la actividad o porque el trabajo se encuentre organizado por equipos».

«En efecto, provoca un encarecimiento injustificado al establecer un recargo adicional que, incluso, se aplicaría a aquellos cuya actividad sólo transcurre los fines de semana», puntualizó el experto.

En esta misma línea, el abogado de empresas Juan José Etala indicó que en la iniciativa «no se analizan las consecuencias».

«Si un comercio abre los siete días de la semana y contrata un empleado sólo para los sábados y domingos, éste tiene su jornada normal esos días y no trabaja 48 horas», ejemplificó el especialista, para luego agregar: «El error conceptual es pensar que sábado y domingo necesariamente equivalen a horas extras».

Los expertos consultados coincidieron en afirmar que, en numerosos sectores, el fin de semana es parte de la jornada normal –y no hora extra. Es decir que, de aprobarse la iniciativa, muchas firmas tendrán que reacomodar su esquema de trabajo y se les encarecerá la actividad.

Fuente: Infobae Profesional

  1. Antonio Daniel Petruzela 26 noviembre 2014 at 10:11 AM

    Y digo yo, no es más fácil derogar el decreto y ya?
    O acaso la Presidenta no piensa igual que Recalde?
    A mi me parece un agravio hacer trabajar los fines de semana a los empleados (en general, tomando como ejemplo los Shoppings), total, los popes solamente ponen esos días su capital, porque el cuerpo lo tienen en el Country, así es fácil, Dr. Funes de Rioja, protestar y pedir que siga el baile, cuando los que bailan son otros.
    Estoy en contra de la modificación del art. 204. Que se derogue el decreto y ya. Aunque, pensándolo bien, el decreto está contradiciendo la ley haciéndose pasar por una “reglamentación” y dejando a salvo “los derechos individuales del trabajador”, por lo que no veo óbice para reclamar el recargo y el consiguiente descanso compensatorio. El tema es que los empresarios, “enojados” por esa actitud de los trabajadores, echarían a más de uno, total, hay demanda laboral insaatisfecha que regula el mercado, no?
    Por eso, habiendo desaparecido totalmente (hecho realizado por el mismo gobierno que dictó el decreto 2284/91) cualquier atisbo de policía del trabajo, tanto sea a nivel nacional como local, la cuestión es derogar el decreto para que el capital no tenga de dónde agarrarse para abrir sus puertas durante el descanso hebdomadario general, para que todos los trabajadores puedan aprovechar sus relaciones familiares.

  2. Antonio Daniel Petruzela 26 noviembre 2014 at 10:15 AM

    Aclaración: Derogar el decreto involucra solamente a los arts. 17 y 18, que son los únicos que establecen la “restricción de horarios y días de trabajo” fijados por ley.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: