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Un peligro pospuesto pero no eliminado: qué consecuencias tendría para la Argentina la condición de «país en desacato»

Thomas-GriesaEl magistrado de los Estados Unidos que lleva el caso de la deuda argentina, Thomas Griesa, convocó sorpresivamente a un encuentro para este jueves en respuesta a un pedido de los holdouts y en medio de la polémica por el cambio de jurisdicción de pago.

Se trata de la primera reunión tras el anuncio de la presidenta Cristina Kirchner de un proyecto para cambiar a la Argentina la sede de pago a los tenedores de bonos.

El encuentro se da ya que fondo buitre NML que representa Paul Singer pidió a Griesa que sancione a la Argentina por desacato luego de que la Presidenta de la Nación anunciara un plan para pagar la totalidad de la deuda fuera de la jurisdicción de EE.UU.

Este jueves comenzó a acelerarse una audiencia de emergencia porque consideran que la Argentina «violó las órdenes del magistrado» ya que la iniciativa de la jefa de Estado para proponer un cambio en la jurisdicción de pago fue considerada «una grave afrenta» por Singer.

NML pidió tratar «la flagrante violación de la Argentina» a las órdenes del juez. En un escrito el fondo reclamó que «se considere si la Argentina debe ser considerada en desacato y, si es así, qué sanciones deben imponérsele».

En caso de dictarla, no podrá ser apelada, y Griesa debe explicar el alcance de los mismos.

Sucede que como los fallos de este magistrado fueron ratificados en agosto de 2013 por la Cámara de Apelaciones de Nueva York y en junio de este año por la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos; la decisión de declarar a la Argentina en situación de ilegalidad, o desacato, por haber cambiado la jurisdicción del pago de los bonos no podrá ser apelada y quedará firme sólo con la firma del juez neoyorquino.

Si el juez de Nueva York lo requiriese, el Departamento de Estado podría activar pedidos de embargos contra la República Argentina e incluso penar a funcionarios argentinos, o sus abogados del estudio Cleary Gottlieb.

«La figura del desacato es grave en la jurisprudencia norteamericana. Para un individuo puede significar presiones y castigos enormes para presionar el cumplimiento de un fallo. Es más difícil, sin embargo, determinar cómo podría traducirse eso en el caso de un Estado soberano», indicó el abogado Eugenio Bruno, socio del estudio Garrido y especialista en el tema.

«Si el juez determina que hay desacato, una de las cuestiones para considerar es hasta dónde querrá llegar el gobierno de los Estados Unidos con un castigo a la Argentina. Tal como se la conoce, podría ser abstracta para un Estado soberano. Salvo que el juez Griesa la comunique al Departamento de Estado norteamericano y pida su intervención», agregó Bruno, en diálogo con Radio Once Diez.

Desde el Gobierno argentino cuestionan el alcance que podría tener esta decisión. «No es exactamente lo mismo una persona física o una persona jurídica, que un país soberano. Eso lo debe explicar el juez «, indicó el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich.

El ministro coodinador aseguró que la iniciativa del Gobierno para cambiar el lugar de pago de títulos reestructurados y de agente fiduciario es una respuesta «a una acción promovida por Griesa para obstaculizar pagos» a bonistas.

Repercusiones
«Me parece que el gobierno argentino tiene que sopesar muy bien qué es lo que va a hacer, porque entrar en desacato con la Justicia de New York puede significar que Argentina esté fuera del mercado financiero más importante y competitivo del mundo durante más de una década», alertó el economista Guillermo Nielsen al estimar que la administración central «debería pagar».

La definición exacta de la Justicia de los Estados Unidos de la figura de desacato, según la jurisprudencia citada por todos los magistrados de ese país, es la de cometer un «delito calumniando, injuriando, insultando o amenazando a una autoridad o un funcionario público en el ejercicio de sus funciones».

En este caso, la calumnia o injuria es ante el juez Griesa, por desobedecer explícitamente la Argentina un fallo primario (pagar en Wall Street a través del BoNY) y una orden y prohibición (no cambiar la jurisdicción); con lo que el país ingresaría para la Justicia norteamericana en una doble desobediencia.

Según declaró el juez, «prohibió al Gobierno «cambiar la jurisdicción e imponer la legislación nacional» para el pago de la deuda reestructurada; ya que esa decisión implicaría «una violación de las reglas y procedimientos». Mencionó finalmente, en un escrito de sólo dos párrafos, que una operación de este tipo estaría «violando» sus fallos a favor de los fondos buitre.

De acuerdo a los expertos, la consecuencia del anuncio presidencial sobre el pago de deuda bajo ley argentina será que por varios años nuestro país permanecerá en una situación de ilegalidad ante la Justicia de los Estados Unidos.

En ese aspecto, Griesa podría aplicar la cláusula discovery por la cual se pueden perseguir por todo el territorio norteamericano cuentas donde haya dinero del país para potenciales embargos.

El economista Gabriel Rubinstein explicó que el desacato «podría traerle al país consecuencias negativas tanto financieras, como económicas, comerciales y políticas».

Para el consultor en economía y finanzas, no hay muchas alternativas que permitan evitar que el juez Thomas Griesa declare el desacato. «Desacato: el proyecto de ley’‘invita’ a nos declaren en Desacato. Puede Justicia USA pedir aclaraciones, o esperar sanción Parlamento», indicó Rubinstein en uno de sus tuit.

Fuente: Infobae Profesional

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