Zaffaroni destacó la transformación cultural vivida por el país durante los últimos 30 años

ZAFFARONIPara destacar la magnitud del cambio experimentado, el juez manifestó a la prensa: «empezamos hace 30 años con el matrimonio indisoluble y terminamos con el matrimonio igualitario. La dinámica de la sociedad ha sido increíble. Si me decían hace 30 años que esto iba a suceder, yo no me lo creía».

En la misma dirección, Zaffaroni enfatizó: «la importancia de lo que estamos viviendo radica en lo que advierto, en las cabezas abiertas de los jóvenes para pensar, que no tienen internalizadas censuras de ninguna naturaleza».

De acuerdo con el magistrado, lo fundamental es apreciar como lo que sucede «en el orden institucional repercute en la vida cotidiana», tras lo cual insistió: «y lo que veo, después de estos 30 años, es una dinámica cultural en la sociedad argentina verdaderamente impresionante».

El cambio cultural, según Zaffaroni, es producto de que «un gobierno electo popularmente suceda a otro, del mismo o de otro color político», así como el hecho de que «las dificultades que hemos tenido se hayan resuelto dentro de la legalidad constitucional».

«La censura es algo no sólo externo. Lo grave en las dictaduras y en la violencia es que la censura se introyecta y, al final, es uno el que se autocensura, pero eso no se advierte en los pibes de hoy, de la sociedad actual, cuya creatividad me asombra positivamente», remarcó el magistrado.

Zaffaroni participó, junto al periodista Horacio Verbitsky, así como a Sonia Torres (Abuelas de Plaza de Mayo), Sofía Gatica (militante de barrio Ituzaingó), Luis Baronetto y María Elena Troncoso (directora de Acción federal de la Secretaría de Cultura de la Nación), de un homenaje a María Elba Martínez, abogada militante de los derechos humanos que murió en agosto pasado.

Durante el acto, que se desarrolló en el Pabellón Argentina de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), Zaffaroni destacó el compromiso de Martínez en la lucha «por los derechos» y no sólo durante la dictadura militar, sino en democracia, porque siempre «estuvo a la par de los más vulnerables y de los más indefensos».

Por su parte, el rector de la UNC, Francisco Tamarit, expresó la importancia de Martínez «para todos los que luchamos por los derechos humanos, por la memoria y por la verdad», tras lo cual agregó: «nuestra Universidad, comprometida con esos valores, no podía estar ausente en este homenaje».

Troncoso subrayó: «¿cómo decir que Elba (Martínez), heroína de los derechos humanos de Córdoba, de la Argentina y de Latinoamérica, no representa una semilla que está generando este cambio de paradigma cultural sobre el que venimos trabajando?».

«A 30 años (de la vuelta) de la democracia, ¿qué mejor que estar celebrando a María Elba? Me quedo con la imagen de que, en este contexto de Córdoba, María Elba, seguramente, no estaría hoy aquí sentada, sino que estaría defendiendo a los familiares de los muertos que tuvimos en la provincia durante los últimos acontecimientos», dijo la funcionaria.

En la oportunidad, y ante un auditorio repleto de militantes sociales, políticos y del campo de la cultura, se presentó el libro `María Elba Martínez. Memoria de Derechos Humanos`, un trabajo compilado por el periodista Mariano Saravia.

La iniciativa fue organizada por la Secretaría de Extensión Universitaria de la UNC y la Secretaría de Cultura de la Nación, con la adhesión de Abuelas de Plaza de Mayo, H.I.J.O.S, Mesa provincial de Trabajo por los Derechos Humanos; el Frente para la Victoria; La Jauretche; La Güemes; Kapiango; La Cámpora y el gremio de empleados judiciales, entre otras.

Martínez integró la Comisión Provincial de la Memoria en representación del Servicio Paz y Justicia (Serpaj), y tuvo un rol importante en la investigación del poder económico y de sectores clericales vinculados con la dictadura militar.

Además de su extensa labor como militante de los Derechos Humanos, fue abogada querellante en el caso del asesinato del ex senador Regino Maders, y fue la primera abogada que se acercó y acompañó en su lucha a las Madres del Barrio Ituzaingó por las enfermedades producidas por las fumigaciones de sojeros.

Luego de que el Congreso sancionó la inconstitucionalidad de las leyes de impunidad, Martínez fue querellante en los juicios por delitos de lesa Humanidad que se desarrollaron en Córdoba, y como consecuencia de un problema de salud, murió el 18 de agosto pasado.

Fuente: Télam

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