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Kicillof anticipó una baja de subsidios y medidas cambiarias

Axel KUn enjambre de cámaras y periodistas de radio, diarios y TV esperaban con impaciencia desde las 10 de la mañana para escuchar las primeras definiciones del flamante ministro de Economía, Axel Kicillof. Sólo una hora y media más tarde de lo anunciado, el nuevo ministro dio su primera conferencia, improvisada en el pasillo del quinto piso del Palacio de Hacienda.

«No se tomará ninguna medida que genere cambios bruscos en la economía, ni que perjudique a los trabajadores, a los sectores de menores ingresos, ni a los empresarios», aseguró Kicillof, quien, pese al descontrol que generó entre la prensa la ansiedad de la espera, intentó aplacar en todo momento su hasta ahora habitual iracundia.

En una semana cargada de versiones sobre posibles medidas cambiarias y de gran nerviosismo en los mercados, el ministro buscó en todo momento dar señales de calma y, sobre todo, de mostrar coordinación con el resto del equipo económico. «Sobre el tema cambiario, quiero decir que el que mire el tipo de cambio como única variable, se equivoca», sentenció Kicillof, al ser consultado sobre un posible desdoblamiento. «Tenemos un plan integral, donde importa la consistencia entre lo fiscal, lo monetario y lo cambiario», dijo.

Ante la mirada atenta del vocero presidencial, Alfredo Scoccimarro, Kicillof replicó en varias ocasiones las palabras que, poco antes, había pronunciado el nuevo jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, el primero en romper con el mutismo que, hasta ahora, venía caracterizando al Gobierno.

No dio detalles sobre medidas concretas, pero sí deslizó que habrá una eliminación gradual de los subsidios a los servicios públicos, seguirán algunos controles de precios y buscarán trabajar sobre la oferta de divisas. Sin nombrarlo, también confirmó que podría haber cambios para el turismo y los bienes de lujo, como había anticipado más temprano Capitanich.

«El tipo de cambio forma parte de un programa más integral, hay muchos instrumentos, lo que tenemos que lograr es generar más oferta de dólares y en la demanda, ver cuál es el uso que se les da a los dólares y dedicarlos a lo que le importa a la mayoría», declaró Kicillof al ser consultado por la instalación de un posible dólar turista. «Por supuesto que son medidas válidas, y también hay otras. Pero no vamos a hacer nada que genere bruscos cambios en la economía, ni incertidumbre», repitió.

Kicillof atribuyó, en parte, los problemas cambiarios a la incertidumbre del período electoral, y afirmó: «Tenemos unas reservas que son fuertes, que han sufrido alguna rebajas, pero que están en niveles consistentes comparado con cualquier época histórica».

Pese a que le preguntaron directamente por la inflación, el ministro evitó usar la palabra. Con respecto a «la cuestión de la variación de los precios -respondió-, estamos trabajando hace algún tiempo con acuerdos de precios, y a eso le estamos agregando trabajar fuerte en lo que son nuestras principales preocupaciones: la productividad, la competitividad y el ingreso a los mercados mundiales». Todo, según el ministro, teniendo en cuenta que la situación de la economía mundial «está bastante agitada en lo que hace a la producción».

«Vamos a trabajar en la cadena de valor, en los costos de producción, en la apropiación de renta a lo largo de la cadena. De un lado está el productor, que recibe un precio muy bajo, y del otro el consumidor, que necesita un precio razonable», continuó.

Como parte del plan, Kicillof anticipó que se revisarán los subsidios. «Habíamos hecho algunas readecuaciones en las tarifas de la electricidad, el gas, que tenían que ver con diferentes cuestiones: la primera es que se ve, como dice Capitanich, una diferencia muy grande en distintas regiones del país», describió Kicillof. «Hay provincias donde no hay siquiera gas de red. Pero los que no tienen gas pagan una garrafa que está mucho más alta que lo que sale el gas de la red. Eso genera inequidades que son complicadas, porque las regiones menos favorecidas son las que terminan pagando tarifas más altas. Lo único que vamos a hacer es trabajar en la consistencia de las tarifas», afirmó.

Por su parte, el ministro de Interior y Transporte, Florencio Randazzo, sostuvo que el Gobierno no piensa «ningún aumento de transporte público», e insistió en que los subsidios al sector «tienen que ver con la política de inclusión y de redistribución del ingreso».

Un discurso que apunta a generar tranquilidad

Axel Kicillof – Ministro de Economía
«No se tomará ninguna medida que genere cambios bruscos en la economía ni que perjudique a los trabajadores ni a los empresarios»
.»El que mire el tipo de cambio como única variable se equivoca»
.»Tenemos un plan integral donde importa la consistencia entre lo fiscal, lo monetario y lo cambiario»

Fuente: La Nación

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