Si un futbolista profesional celebra un contrato con un nuevo club, inequívocamente renuncia a su anterior empleo

shutterstock_128217269Partes: Gutiérrez Jonas Manuel c/ Club Atlético Vélez Sarsfield s/ cobro sumas de dinero

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo

Sala/Juzgado: V

Fecha: 28-jun-2013

Cita: MJ-JU-M-80763-AR | MJJ80763 | MJJ80763

La celebración por parte de un jugador profesional de un contrato con un nuevo club de fútbol constituye el acto inequívoco que da cuenta la renuncia al empleo, en los términos del art. 58 LCT.

Sumario:

1.-Cabe confirmar el rechazo de la demanda, pues en el caso, dadas las condiciones especiales de contratación, la celebración de un contrato de práctica de fútbol profesional competitiva con otro club importa la renuncia al empleo anterior por imposibilidad de cumplimiento de objeto por una decisión emanada exclusivamente del trabajador.

2.-La celebración del contrato con un nuevo club de fútbol constituye el acto inequívoco que da cuenta la renuncia al empleo, y si este acto de contratación es reconocido con el inicio, las formas ad probationem exigidas por el art. 240 RCT. (por telegrama colacionado o ante la autoridad administrativa) son superadas por la confesión expresa que surge de la demanda.

3.-En el contrato celebrado entre la asociación deportiva y el jugador de fútbol profesional el objeto del contrato no es la mera práctica del deporte o la realización de exhibición de habilidades y destrezas, sino la práctica competitiva del deporte en la actividad federada; por tanto, la celebración de un contrato con otro club -cualquiera sea el medio utilizado- deja sin objeto al contrato celebrado con la anterior institución.

4.-El principio de continuidad del contrato regulado por el art. 10 RCT. no es otra cosa que la expresión del principio contractual general que impone a las partes la carga de adecuar la relación emergente a los cambios que la duración de la misma pueden imponer; por tanto no tiene relevancia suficiente como para entender que la celebración de un contrato con otro club sea una de las modificaciones menores que el cambio de las circunstancias impone a las partes la carga de adaptarse como corolario del principio de buena fe negocial.

5.-El presupuesto del reclamo de daños sobre el que versó la transacción tenía como fundamento los daños y perjuicios que sufrió el club demandado por la elusión de la transferencia; y en la medida que la institución sólo podía reclamar los daños que a ella le producía ello, mal podía invocar entre los daños el porcentual de transferencia del actor de quien carecía de mandato.

Fallo:

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, capital federal de la República Argentina, a los 28 días del mes de junio de 2013 se reúnen los señores jueces de la Sala V, para dictar la sentencia en esta causa, quienes se expiden en el orden de votación que fue sorteado oportunamente; y EL DOCTOR ENRIQUE NESTOR ARIAS GIBERT dijo:

Contra la sentencia de grado que hizo lugar a la demanda apela la demandada.

La apelante cuestiona en primer término que la jueza haya decidido que existía continuidad del contrato de trabajo entre el actor -futbolista profesional – y la demandada aún después de que el actor hubiera decidido prestar servicios para un club extranjero.

Comparto el criterio de la apelante pues el apartamiento de las particulares condiciones de contratación en las relaciones entre un club y un deportista profesional federado torna los argumentos de origen en fundamento aparente.

Todo deportista federado (aún el amateur) que realiza la actividad deportiva para un club realiza lo que comúnmente se llama «fichaje». En esas condiciones no puede un deportista actuar para varios clubes dentro de la misma organización común (llámese la Fédération International du Football Association, la International Rugby Board, etc.) y la inscripción para otro club importa la cancelación de la «ficha» anterior y, en la generalidad de los casos el pago de un derecho a favor del club para el que con anterioridad realizaba la práctica deportiva. Si esto es así en la práctica del deporte amateur, con más razón se aplica a los supuestos de práctica deportiva profesional.

En el contrato celebrado entre la asociación deportiva y el jugador de fútbol profesional el objeto del contrato no es la mera práctica del deporte o la realización de exhibición de habilidades y destrezas sino la práctica competitiva del deporte en la actividad federada.Por tanto, la celebración de un contrato con otro club -cualquiera sea el medio utilizado – deja sin objeto al contrato celebrado con la anterior institución.

El principio de continuidad del contrato regulado por el artículo 10 RCT no es otra cosa que la expresión del principio contractual general que impone a las partes la carga de adecuar la relación emergente a los cambios que la duración de la misma pueden imponer. Por tanto no tiene relevancia suficiente como para entender que la celebración de un contrato con otro club sea una de las modificaciones menores que el cambio de las circunstancias impone a las partes la carga de adaptarse como corolario del principio de buena fe negocial. Antes bien es la ruptura brutal de las condiciones de contratación que afectan la estructura misma del sinalagma contractual, afecta la condición coeteris paribus que hace posible la continuidad de una relación contractual.

En este orden de ideas, la decisión de celebrar un contrato con otra entidad deportiva de fútbol profesional constituye el acto expreso e inequívoco al que refiere el artículo 58 RCT:

No se admitirán presunciones en contra del trabajador ni derivadas de la ley ni de las convenciones colectivas de trabajo, que conduzcan a sostener la renuncia al empleo o a cualquier otro derecho, sea que las mismas deriven de su silencio o de cualquier otro modo que no implique una forma de comportamiento inequívoco en aquél sentido.

Celebrar un contrato con un nuevo club es, en estas condiciones de contratación el comportamiento inequívoco al que refiere la norma.

En origen se sostiene como impedimento de esta interpretación la norma del artículo 240 RCT. Ello es un error de perspectiva.

Para sostener ello tengo en cuenta las siguientes pautas:

1. La norma del artículo 58 RCT enuncia al comportamiento inequívoco como uno de los presupuestos básicos de renuncia al empleo.En el caso, dadas las condiciones mencionadas de contratación, la celebración de un contrato de práctica de fútbol profesional competitiva con otro club importa la renuncia al empleo anterior por imposibilidad de cumplimiento de objeto por una decisión emanada exclusivamente del trabajador.

2. La norma del artículo 240 RCT determina formas de instrumentación del contenido del acto (la renuncia en sí) y de su comunicación. En tanto lo que se regula no son las condiciones del contenido del acto sino de su forma de expresión y de comunicación, la forma a la que hace referencia el artículo 240 RCT es ad probationem y no ad solemnitatem. En otras palabras, nada impediría considerar la existencia de renuncia verbal si el actor la afirma, por ejemplo, al iniciar la demanda.

En el caso no hay duda de que la celebración del contrato con un nuevo club constituye el acto inequívoco que da cuenta la renuncia al empleo. Si este acto de contratación es reconocido con el inicio las formas ad probationem exigidas por el artículo 240 RCT (por telegrama colacionado o ante la autoridad administrativa) son superadas por la confesión expresa que surge de la demanda.

No se trata de la aplicación de las normas de una federación deportiva por encima de la legalidad estatal. De lo que se trata es de aplicar la legalidad estatal en lo referido al régimen de los contratos y en particular al contrato de trabajo a las condiciones particulares de contratación.

Establecido que la relación feneció antes de que se celebrara el acuerdo transaccional entre la demandada y el club inglés Newcastle debe analizarse si el pago que este último realizara puede equipararse a la transferencia.

Anticipo que esta equiparación conceptual es inconcebible. En primer término no puede olvidarse que se arriba a este pago por efecto de una transacción cuya validez el actor no cuestiona.Como tal, de acuerdo al derecho argentino es una causa que presupone la extinción de los derechos y obligaciones anteriores litigiosos o dudosos, en el caso incluyen los relativos a la transferencia (artículos 832 y 850 del Código Civil Argentino). No se ha invocado la ley extranjera, pero de habérselo hecho la conclusión tampoco habría variado pues si bien la regulación de las transacciones en el Código Civil Español se encuentra contemplada entre los contratos y no entre los modos de extinción de las obligaciones la regulación es similar. El pago realizado tiene entonces como causa no la transferencia sino la transacción en el juicio de daños y perjuicios.

En segundo lugar el presupuesto del reclamo de daños sobre el que versó la transacción tenía como fundamento los daños y perjuicios que sufrió el club por la elusión de la transferencia. En la medida que Vélez Sarsfield sólo podía reclamar los daños que a él le producía ello, mal podía invocar entre los daños el porcentual de transferencia del actor de quien carecía de mandato.

Establecido ello y sin que se haya alegado que la acción de daños y perjuicios y la posterior transacción fueran fraude en perjuicio de un tercero (el actor), no surge del título derecho alguno a favor del actor.

Atento lo expresado la sentencia debe ser rechazada en todas sus partes e imponerse las costas al actor en ambas instancias.

Atento lo prescripto por el artículo 279 CPCCN corresponde regular los honorarios de los profesionales intervinientes por su actuación en primera instancia para los abogados y procuradores de actora y demandada en su doble carácter respectivamente en los siguientes porcentajes respecto del monto de demanda: 12% y 16% teniendo en cuenta lo normado por los artículos 6, 7 y 9 de la ley de aranceles.Por la actuación en alzada se estiman los honorarios en el 25% de lo que fuera regulado por la actuación en primera instancia (artículo 14 de la ley de aranceles).

El DOCTOR OSCAR ZAS manifestó:

Que por análogos fundamentos adhiere al voto del Sr. Juez de Cámara preopinante.

En virtud de lo que surge del acuerdo que antecede, el TRIBUNAL RESUELVE : 1. Revocar la sentencia de origen rechazando la demanda en todas sus partes con costas a la actora en ambas instancias. 2. regular los honorarios de los profesionales intervinientes por su actuación en primera instancia para los abogados y procuradores de actora y demandada en su doble carácter respectivamente en los siguientes porcentajes respecto del monto de demanda: 12% y 16% teniendo en cuenta lo normado por los artículos 6, 7 y 9 de la ley de aranceles. Por la actuación en alzada se estiman los honorarios en el 25% de lo que fuera regulado por la actuación en primera instancia. Regístrese, notifíquese, cúmplase con el art. 1 de la ley 26.856 y punto 4 de la Acordada C.S.J.N. 15/13 y devuélvase. Con lo que terminó el acto, firmando los señores jueces por ante mí, que doy fe. Conste que la vocalía 1 se encuentra vacante (art. 109 R.J.N.).

Enrique Néstor Arias Gibert

Juez de Cámara

Oscar Zas

Juez de Cámara

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