Caso Cromañon: atento a su delicado estado de salud, se concede la prisión domiciliaria al ex gerenciador del local

Carcel 3Partes: C. O. E. s/ prisión domiciliaria

Tribunal: Tribunal Oral en lo Criminal de la Capital Federal

Sala/Juzgado: 24

Fecha: 27-ago-2013

Cita: MJ-JU-M-80924-AR | MJJ80924 | MJJ80924

Por razones humanitarias y con base en el delicado estado de salud que presenta, se concede el beneficio de la prisión domiciliaria al ex gerenciador de “Cromañon”, condenado por incendio culposo seguido de muerte en concurso real con el delito de cohecho activo.

Sumario:

1.-Corresponde conceder al condenado por razones humanitarias, el beneficio de prisión domiciliaria con la obligación transitoria de permanecer en el hospital en que se encuentra internado, pues concluyó el Cuerpo Médico Forense que atento al delicado estado de salud que presenta el enfermo estaría atravesando los últimos momentos de su vida.

2.-En ningún caso puede la pena de prisión privar a la persona, además de su libertad ambulatoria, de su derecho a la salud y a la vida misma; así es que el instituto de la prisión domiciliaria está previsto expresamente para resolver la tensión que se produce en los supuestos entre el principio general del cumplimiento de la pena de prisión en un establecimiento carcelario (cfr. art. 5 y 6 del CPen.) y el derecho a la dignidad humana, a la salud y a la vida de toda persona privada de su libertad.

3.-El Cuerpo Médico Forense concluyó que la situación del condenado encuadra en los tres supuestos previstos por los incs. a), b) y c) del art. 32 de la ley 24660, por cuanto corresponde su estadía en un Hospital, para su diagnóstico, control y tratamiento (inc. a); existen altas posibilidades de una evolución desfavorable en el corto tiempo, dependiendo de la respuesta de su cuerpo y tratamiento necesario para intentar su control (inc. b); y su estado actual lo hace dependiente de terceras personas, no pudiendo valerse por sus medios para cubrir necesidades básicas (inc. c).

Fallo:

Buenos Aires, 27 de agosto de 2013.

AUTOS Y VISTOS:

Para resolver en este incidente formado en el marco de la causa n° 2517 del registro de Tribunal, en relación a la prisión domiciliaria solicitada por la defensa de O. E. C., actualmente internado en el Hospital General de Agudos “Donación Francisco Santojanni”.

Y CONSIDERANDO:

I. Que el Dr. Pedro D´Attoli solicitó se le conceda el arresto domiciliario a su asistido O. E. C. y que permanezca cumpliendo la pena de prisión impuesta en calidad de internado en el Hospital Santojanni sin las medidas de custodia restrictivas que pesan actualmente sobre él y su entorno familiar por parte del Servicio Penitenciario Federal.

Aportó un certificado médico de la Jefa del Departamento de Hematología del nosocomio referido, mediante el cual acreditó que a C. se le diagnosticó un Linfoma de Hodgkin grado IV B, que justificaba la medida solicitada (cfr. Fs. 4/5).

II. El Señor Fiscal General al momento de contestar la vista conferida, se expresó en sentido favorable a la concesión de la prisión domiciliaria de O. E. C., atento al delicado estado de salud que presenta el nombrado acreditado por el Cuerpo Médico Forense, que indica que se halla atravesando los últimos momentos de su vida, por lo que por las razones humanitarias que resguarda el instituto postuló que se levanten las medidas restrictivas dispuestas por el Servicio Penitenciario Federal en el Hospital Santojanni (fs. 14).

Agregó que en caso de modificarse el cuadro de salud actual de C. con otro pronóstico médico, se le corra nueva vista.

III. Que O. E. C. se encuentra detenido en el Complejo Penitenciario Federal II de Marcos Paz y actualmente internado en el Hospital General de Agudos “Donación Francisco Santojanni”, cumpliendo la pena de diez años y nueve meses de prisión, accesorias legales y costas, impuesta por la Sala III de la Cámara Federal de Casación Penal, por resultar autor penalmente responsable de los delitos de incendio culposo seguido de muerte en concurso real con el delito de cohecho activo (cfr.sentencias dictadas en Causa N° 11.684 “CHABÁN, Omar Emir y otros s/ recurso de casación”, reg. n° 473/11 de fecha 20 de abril de 2011 y reg. n° 1470/12 de fecha 17 de octubre de 2012).

Dicha sentencia condenatoria fue ejecutoriada por disposición del Superior con fecha 20 de diciembre de 2012, oportunidad en que declaró inadmisibles los recursos extraordinarios interpuestos por las partes (cfr. sentencia registrada bajo el N° 1826/12 de la Sala III CFCP), sin perjuicio de no encontrarse firme, ante el recurso de queja de la defensa que se encuentra en trámite en la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

IV. Puestos a resolver, en primer término debemos destacar que la prisión domiciliaria es un instituto que no resulta de aplicación automática para los supuestos expresamente previstos en la norma, sino que es facultativo de los jueces en tanto se fundamente su concesión, o no, de acuerdo a las características personales del imputado en el caso en concreto, teniendo en miras el principio humanitario que protege el instituto en cuanto a que la restricción de la libertad ambulatoria en un establecimiento penitenciario no constituya a su vez sufrimientos intolerables o inhumanos.

De allí que la propia norma de fondo establezca en forma facultativa para los supuestos expresamente previstos, que: “podrán, a criterio del juez competente, cumplir la pena de reclusión o prisión en detención domiciliaria.” (cfr. art. 10 del Código Penal). Dicha potestad se mantuvo con la última reforma al art. 32 de la ley 24.660 -mediante ley 26.472-, en tanto establece que el juez competente “.podrá disponer el cumplimiento de la pena impuesta en detención domiciliaria:a) Al interno enfermo cuando la privación de la libertad en el establecimiento carcelario le impida recuperarse o tratar adecuadamente su dolencia y no correspondiere su alojamiento en un establecimiento hospitalario;

b) Al interno que padezca una enfermedad incurable en período Terminal;

c) Al interno discapacitado cuando la privación de la libertad en establecimiento carcelario es inadecuada por su condición implicándole un trato indigno, inhumano o cruel”, entre otros supuestos.

Es que el instituto receptado así en el art. 10 del Código Penal y en el art. 32 de la ley de ejecución de la pena privativa de libertad no es más que una derivación razonada y lógica del principio constitucional que desde los orígenes de la Nación prohíbe la tortura y todo trato inhumano o cruel: “.Las cárceles de la Nación serán sanas y limpias, para seguridad y no para castigo de los reos detenidos en ellas, y toda medida que a pretexto de precaución conduzca a mortificarlos más allá de lo que Poder Judicial de la Nación aquélla exija, hará responsable al juez que la autorice” (Cfr. art. 18 de la Constitución Nacional).

Es que simplemente la pena de prisión no puede privar a la persona, además de su libertad ambulatoria, de su derecho a la salud y a la vida misma. El instituto en cuestión está previsto expresamente entonces para resolver la tensión que se produce en los supuestos citados entre el principio general del cumplimiento de la pena de prisión en un establecimiento carcelario (cfr. art.5 y 6 del Código Penal) y el derecho a la dignidad humana, a la salud y a la vida de toda persona privada de su libertad.

Recordemos que incluso el legislador previó la prisión domiciliaria como un supuesto de excepción a la regla que es cumplir la detención en un establecimiento carcelario, y así fue incluido el instituto en el capítulo II, sección tercera, de la ley 24.660 bajo el título de “alternativas para situaciones especiales”.

Dentro de ese marco, es que corresponde que resolvamos la tensión señalada en el caso en concreto.

Se desprende así del informe elaborado por el perito del Cuerpo Médico Forense que examinó a O. E. C. en el Hospital Santojanni -donde se encuentra internado desde el día 12 de junio de este año- que recientemente, con fecha 21 de agosto, se le detectó y diagnosticó Linfoma de Hodgkin estadio IV.B, debiéndose iniciar un tratamiento de quimioterapia, por lo cual, sumado a su delicado y deteriorado estado general de salud, deberá permanecer imperativamente internado en ese nosocomio para continuar con el tratamiento respectivo y los cuidados especiales que requiere. Indicó que el “cáncer se encuentra diseminado comprometiendo a órganos extraganglionares, se diseminó hasta ganglios linfáticos, en el pulmón, hígado y médula ósea”, especificando además que la patología se halla esparcida en forma sistémica y en un estadio avanzado (cfr. fs. 8/12).

Concluyó entonces que la situación de O. E. C. encuadra en los tres supuestos previstos por los incisos a, b y c del art. 32 de la ley 24.660 por cuanto “en la actualidad corresponde su estadía en Hospital, para su diagnóstico, control y tratamiento” (inc. a); “existen altas posibilidades de una evolución desfavorable en el corto tiempo, dependiendo de la respuesta de su cuerpo al linfoma y tratamiento necesario para intentar su control” (inc. b); y “su estado actual lo hace dependiente de terceras personas y no se puede valer por sus medios para cubrir necesidades básicas” (inc.c).

En función de ello, corresponde en el caso concreto resolver la tensión señalada priorizando las razones humanitarias por la concreta situación de salud que padece O. E. C. y hacer lugar a la prisión domiciliaria, con la obligación de, por el momento y hasta tanto se corrobore la evolución del nombrado, permanecer en el Hospital Santojanni.

Por todo lo expuesto, encontrándose reunidos los requisitos que exige la norma y de conformidad con lo dictaminado por el Sr. Fiscal General, el Tribunal

RESUELVE:

I. CONCEDER la prisión domiciliaria a O. E. C., imponiéndosele la obligación de permanecer en el Hospital General de Agudos “Donación Francisco Santojanni”, mientras lo requieran los cuidados especiales por su actual estado de salud y hasta tanto el Tribunal ordene lo contrario en caso de alta médica por parte de los profesionales del Cuerpo Médico Forense (art. 10 del Código Penal y arts. 32 y 33 de la ley 24.660).

II. ORDENAR al Sr. Director del Complejo Penitenciario Federal II de Marcos Paz que en el día de la fecha se levanten las medidas de custodia y restricción que pesan sobre O. E. C. en su internación en el nosocomio referido. Notifíquese por cédula a diligenciar en el día de su recepción a la defensa y al Sr. Fiscal General por nota en su despacho.

MARCELO ALVERO

JUEZ

MARÍA CECILIA MAIZA

JUEZ

RAÚL H. LLANOS

JUEZA

Ante mí:

AGUSTÍN BOURRE

SECRETARIO

En la misma fecha se libró una cédula y dos telegramas. CONSTE.-

 

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