No hay buena fe si quien pretende la subasta del bien es el abogado que llevo adelante la disolución de la sociedad conyugal

Subasta viviendaPartes: F. E. c/ D. J. A. y o. s/ inc.de nulidad

Tribunal: Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial y Laboral de Reconquista

Fecha: 26-sep-2012

Cita: MJ-JU-M-76423-AR | MJJ76423 | MJJ76423

Se ordenó la subasta de un inmueble sólo respecto del 50 % correspondiente al demandado pues si bien se trata de un bien que fuere adquirido durante el matrimonio y era de propiedad de ambos cónyuges en partes iguales, se disolvió la sociedad conyugal y quien pretende la subasta del mismo conocía dicha circunstancia por ser el abogado que llevó adelante el mencionado proceso no pudiendo considerárselo como de buena fe.

Sumario:

1.-Corresponde dejar sin efecto el trámite de subasta del inmueble inscripto y mandar llevar adelante sólo respecto del 50% del mismo que corresponde al ex esposo a raíz de la disolución de la sociedad conyugal con la actora toda que en el supuesto en que el acreedor ejecutante conoce efectivamente que un determinado bien de su deudor está sujeto a división con la esposa de éste por haber operado la disolución de la sociedad conyugal el efecto retroactivo previsto en el art. 1306  del CCiv. le es oponible, ya que dicha norma sólo exceptúa los derechos de los terceros de buena fe , consistiendo ésta en la ignorancia de que se haya dictado sentencia de divorcio y que, por lo tanto, la sociedad está disuelta.

2.-No constituye tercero de buena fe respecto a la oponibilidad el abogado que pretende subastar un bien perteneciente a la sociedad conyugal pues carece de la buena fe requerida para que la copropiedad de los bienes nacida a raíz de la sentencia de divorcio le sea inoponible, en la medida en que fue él quien en representación del esposo tramitó el juicio de liquidación de sociedad conyugal en virtud del cual se regularon los honorarios que firmes pretende cobrar vía de apremio, trabando embargo y persiguiendo la subasta del inmueble que la incidentista quiere evitar mediante este incidente por lo que se manda a llevar a subasta del bien sólo respecto del 50 % que corresponde a aquél.

Fallo:

Reconquista, 26 de setiembre de 2012.

Y VISTOS: Estos caratulados «F., E. C/ D., J. A. Y OTRO S/ INCIDENTE DE NULIDAD», Expte. N° 03/2008, venidos del Juzgado de Primera Instancia de Distrito Judicial N° 4- Civil y Comercial, de la Segunda Nominación, de esta ciudad de Reconquista, de los que,

RESULTA: Que la sentencia a quo (fs. 42/43) desestimó la pretensión de la incidentista tendente a la declaración de la nulidad del trámite de subasta seguida en los autos caratulados: «D., J. A. c/ Gauna, Silvio s/ Apremio» (Expte. N° 539/05), obrante por cuerda, e imponiendo las costas a la Sra. Farías. Para así decidir consideró que el inmueble a subastar había pertenecido a la sociedad conyugal disuelta pero no liquidada de Farías y Gauna, siendo un bien ganancial de titularidad de éste último; que en virtud del art. 5  de la ley 11.357 cada uno de los cónyuges responde frente a sus acreedores con los bienes propios y con los gananciales de su titularidad; que la esposa no titular del bien ganancial administrado por el otro sólo tiene un derecho en expectativa para el día de la disolución y liquidación de la sociedad conyugal; que el derecho de habitación con motivo del art. 211  del Código Civil del que beneficia Farías (v. Expte. N° 1174/04 obrante por cuerda) no le es oponible al Dr. D.; y que no corresponde en la especie la nulidad ni la suspensión de la subasta por tratarse de una ejecución de un inmueble ganancial de titularidad exclusiva del ex-esposo.

Que la incidentista, disconforme con la referida resolución, interpuso recursos de apelación y nulidad, los que le fueron concedidos, procediendo en esta Alzada a fundar la apelación. Le agravia el decisorio en crisis por cuanto sostiene que al estar liquidada la sociedad conyugal por una sentencia firme del mismo Juez que resolvió este incidente (Expte.N° 07/04, obrante en copia certificada por cuerda) «el bien adquirido durante el matrimonio es de propiedad de ambos cónyuges en partes iguales», y que mediante la subasta se está conculcando el derecho de la quejosa a habitar el inmueble (aunque luego – fs. 69 – afirma que mediante su planteo «el verdadero fundamento es que no se puede subastar un bien que ya no es propiedad exclusiva del Dr. Gauna» y no el derecho de habitación). Achaca a su contraria una «burda maniobra» para evitar cumplir con su derecho, sin acudir a realizar otros bienes de Gauna que no formaron parte de la sociedad conyugal.

Que el Dr. D. replicó los agravios bregando por su rechazo. En tanto Silvio Gauna, quien no compareció a autos, tampoco contestó en esta sede los agravios de la apelante. Firme el llamamiento de autos ha quedado la presente concluida para definitiva, y;

CONSIDERANDO: Que el recurso de nulidad no ha sido sostenido en esta Alzada y no advirtiendo vicios graves que merezcan su tratamiento de oficio, el mismo deberá desestimarse.

Que la materia traída al análisis de este Tribunal se ubica en el tema de los créditos de terceros contra uno de los esposos divorciados, nacidos durante la indivisión postcomunitaria, que se pretenden ejecutar realizando un bien que otrora – hasta la disolución de la sociedad conyugal – tenía el carácter de ganancial de titularidad del cónyuge deudor. Se ha conceptualizado al mentado estado de indivisión como «. la situación en que se halla la masa de bienes gananciales desde la disolución de la sociedad conyugal hasta la partición.» (Belluscio, Augusto, Manual de Derecho de Familia, T II, Depalma, 5° edic. actualiz., pág. 145) y sobre la responsabilidad por deudas en ese período se han esbozado distintas teorías: responsabilidad con la totalidad de los gananciales, responsabilidad con el 50% de los gananciales, subsistencia de la aplicación de los arts. 5 y 6  de la ley 11.357 (v. Sambrizzi, Eduardo A., Régimen de Bienes en el Matrimonio, T. II, La Ley, 2007, págs.190 y ss.), habiendo adoptado el a-quo la última posición.

Que en relación a un bien ganancial de titularidad de uno de los esposos, luego de disuelta la sociedad conyugal por la sentencia de divorcio (como en autos) concurren los derechos del cónyuge no titular (en el caso Farías) con los derechos de los terceros acreedores (en el caso D.). Ello así por cuanto entre los ex esposos y por aplicación del art. 1315  del Código Civil nace un condominio sobre las cosas gananciales no partidas, mientras que el acreedor tiene derecho a cobrar su crédito del patrimonio de su deudor, entre los que se hallan las cosas en copropiedad debido al estado de indivisión. Ahora bien, ese condominio originado entre los cónyuges, en el caso de inmuebles, no resulta oponible a los terceros mientras no tenga la publicidad necesaria (arg. art. 2505  del Código Civil, ley 17.801 , etc.) por lo que mientras esto no ocurra los arts. 5 y 6  de la ley 11.357 conservan su vigencia, subsistiendo la separación de responsabilidades allí consagrada (v. Mazzinghi, Jorge A., Tratado de Derecho de Familia, T. 2, La Ley, 4° edic., págs. 428 y ss.; 457 y ss.; C.Civ. y Com. Rosario, Sala 1, 13/02/03, Girotti, Blanca c. Torigiani, Oscar – Quiebra y Altor S.R.L. – Quiebra s.Tercería de Dominio, RC J 2922/04). Sin embargo, «la efectiva toma de conocimiento por parte del acreedor, anterior o conjunta al nacimiento, causa o generación del título de la obligación, podría igualmente ser acreditada por el cónyuge no titular de un bien registrable a nombre del cónyuge deudor, para repeler cualquier acción de aquél tendiente a la percepción de su acreencia sobre el cien por ciento del bien; pues tal conocimiento previo del acreedor, anterior o concomitante al otorgamiento del acto en virtud del cual se generara la acreencia que se pretende ejecutar sobre el total del bien sujeto a condominio de los ex esposos, demostraría la patente mala fe de su accionar.» (S.C.B.A., 01/04/09, C., G. U. c. R., R. y otro, LLBA 2009 (J.), 629, del voto del Dr. Pettigiani). Es que en el supuesto en que el acreedor conoce efectivamente que un determinado bien de su deudor está sujeto a división con la esposa de éste por haber operado la disolución de la sociedad conyugal el efecto retroactivo previsto en el art. 1306 del Código Civil le es oponible, ya que dicha norma sólo exceptúa «los derechos de los terceros de buena fe», consistiendo ésta en la ignorancia de que se haya dictado sentencia de divorcio y que, por lo tanto, la sociedad está disuelta.

Que en función de lo desarrollado no caben dudas que el Dr. D. carece de la buena fe requerida para que la copropiedad de los bienes nacida a raíz de la sentencia de divorcio le sea inoponible, en la medida en que fue él quien en representación de Gauna tramitó el juicio de liquidación de sociedad conyugal (Expte. 07/04) en virtud del cual se regularon los honorarios (fs. 46 vto./47 del Expte. 07/04), los que una vez firmes decidió cobrar contra su propio cliente por la vía de apremio (Expte. N° 539/05), trabando embargo y persiguiendo la subasta del inmueble que la incidentista quiere evitar mediante este incidente.Es decir que con anterioridad al nacimiento de su crédito el incidentado tenía pleno conocimiento del estado de indivisión postcomunitaria de los bienes que habían tenido el carácter de ganancial, y puntualmente del inmueble cuya subasta persigue por haberlo denunciado en la demanda de liquidación como el único integrante del «capital ganancial» (fs. 14).

Que en consecuencia el Dr. D. sólo podrá llevar a subasta el 50% correspondiente al Sr. Gauna del inmueble que pretende hacer rematar por ser ésta la porción de su copropiedad, lo que le es – como se dijo – oponible a aquél (art. 2677  del Código Civil). Consecuentemente el recurso prosperará parcialmente.

Que la forma en que se resuelve la apelación implica el vencimiento recíproco de las partes por lo que la imposición de costas de primera instancia deberá adecuarse imponiéndose las mismas en un 50% a cada una de ellas, al igual que las de esta instancia (art. 252  del C.P.C.C.).

Por ello la

CAMARA DE APELACIÓN EN LO CIVIL, COMERCIAL Y LABORAL DE LA CUARTA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL

RESUELVE: 1) Desestimar el recurso de nulidad; 2) Acoger parcialmente el recurso de apelación y revocar en consecuencia la sentencia recurrida; 3) Dejar sin efecto el trámite de subasta del inmueble inscripto al N° 029.666, Folio N° 345, Tomo 8 Par, fecha 23/05/57, Departamento General Obligado, la cual sólo podrá llevarse a cabo – a instancias del Dr. D. – sobre el 50% del mismo correspondiente a Silvio Gauna a raíz de la disolución de la sociedad conyugal con E. Farías; 4) Imponer las costas de ambas instancias en un 50% a cada parte; 5) Regular los honorarios de los profesionales intervinientes por su labor en esta instancia en un 50% de lo correspondiente a la instancia de grado.

Regístrese, notifíquese y bajen.

DALLA FONTANA

Jueza de Cámara

CHAPERO

Jueza de Cámara

CORTI

Juez de Cámara

Abstención

(art. 26  L.O.P.J.)

HAIL

Secretario de Cámara

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