fbpx

El padrastro, condenado: Perpetua para Cuello: asesinó a Tomás por odio a su madre

CuelloEl tribunal que condenó ayer a prisión perpetua al albañil Adalberto Cuello (39) consideró que éste mató a Tomás Dameno Santillán, de 9 años, por el “odio” a su madre, para vengarse de que ella lo había dejado. “Pegó donde más le dolía”, consideró el juez Miguel Ángel Vilaseca Parisi. Aunque la calificación legal fue de “homicidio agravado por alevosía”, en la sentencia afirmaron que fue un femicidio. Leonor Santillán rompió en llanto: “Mató a mi bebé”, dijo desencajada, a los gritos y consolada por sus familiares en un final dramático.

“A mi hijo no me lo devuelve nadie, pero esta bestia va a estar donde tiene que estar”, dijo después Leonor al salir del tribunal. La sentencia fue pronunciada por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de Junín, integrado por Vilaseca Parisi, Karina Lorena Piegari y Claudia Beatriz Dana, que votaron por unanimidad.

El tribunal rechazó la figura del ensañamiento, pedida por la fiscalía y el querellante de la causa. La prisión perpetua implica una condena de 35 años de cárcel.

Adalberto Cuello se mostró calmo al escuchar la sentencia. Pero su ceño se frunció cuando fue descripto el hallazgo del cuerpo de Tomás. Allí movió sus labios nerviosamente, los repasó con la lengua en forma intermitente, tragó saliva y acomodó una y otra vez sus manos . Apenas leyeron la pena, Cuello fue retirado por las fuerzas policiales. Los familiares de Tomás se abalanzaron sobre el condenado y la madre del pequeño rompió en llanto.

“La muerte se produjo en momentos breves”, había dicho unos minutos antes la jueza Karina Lorena Piegari, al citar a la perito Mirta Mollo Sartelli. “El número y la gravedad de los golpes fue para asegurar la muerte. Fue rápida y súbita, con golpes sucesivos e inmediatos”, agregó la magistrada para descartar el ensañamiento.

El juez Vilaseca citó la figura del femicidio al hablar de la muerte de Tomás. Fue incluida en la ley sancionada a mediados de noviembre en el Congreso, pero no era aplicable por ser posterior al hecho.

“Fueron tres golpes certeros en la cabeza”, dijo el juez Miguel Vilaseca. Los miembros del tribunal afirmaron que Cuello actuó con alevosía, una figura que se produce cuando “se trata de ir sobre seguro y actuar sin riesgo para el autor y en situación de indefensión para la víctima”. La diferencia física, de edad y la supremacía de Cuello sobre Tomás configuran elementos de la alevosía, según el fallo.

El tribunal consideró además que hubo un “plan” establecido por Cuello para matar a Tomás y encubrir su crimen. “Fue un hecho premeditado”, señaló. Y desbarató la coartada de Cuello. Los jueces dijeron que mintió cuando relató que se quedó en su casa: su celular lo mostró en movimiento. Y destacaron la confesión de su ahora ex novia, María Inés Márquez, quien dijo que Cuello le pidió que falseara los hechos. Ambos habían afirmado que habían estado juntos después del mediodía, a la hora del crimen, antes de que ella entrara a la escuela donde trabajaba.

“Es un buen fallo. Acoge uno de los agravantes, la alevosía”, dijo el abogado Carlos Torrens, querellante de la familia. “Me voy conforme”, dijo el fiscal, Javier Ochoaizpuro. “¿Quién es capaz de ser tan cruel y sentir tanto desprecio para con una criatura? El fallo lo dice, Tomás era una cosa para Cuello”, dijo Guillermo Santillán, tío de Tomás.

“Se notó el trabajo a conciencia del tribunal, fue un fallo ejemplar”, dijo el ministro de Seguridad y Justicia bonaerense, Ricardo Casal, que presenció la sentencia.

 

Fuente: http://www.clarin.com

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: