Responsabilidad de la ART por el trauma auditivo padecido por el trabajador a causa del el ruido soportado en sus tareas habituales.

336660Partes: Cosso Néstor Ramón c/ TELECOM Argentina Stet Frence TELECOM S.A. y otra s/ laboral

Tribunal: Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial y Laboral de Gualeguaychú

Fecha: 11-sep-2012

Cita: MJ-JU-M-75501-AR | MJJ75501 | MJJ75501

Responsabilidad de la ART por el trauma auditivo padecido por el trabajador a causa del el ruido soportado en sus tareas habituales.

Sumario:

1.-Los presupuestos de la responsabilidad civil se encuentran reunidos también respecto a la ART pues el daño, entidad y cuantificación quedó indiscutido, el factor de atribución es de tipo subjetivo por el incumplimiento culposo de las obligaciones que en materia de prevención tienen asignadas las ART, lo cual exhibe la ilicitud y constituyeron causa eficiente y adecuada de la dolencia -trauma auditivo-, ya que es evidente que, de haberse cumplido con el suministro y utilización de elementos de protección, así como si se hubiera capacitado al operario, se hubiesen realizado los controles periódicos y con ello atendido las primeras señales de alerta, el resultado dañoso habría podido ser evitado.

2.-En la especie la ART adoptó una postura defensiva en la que postuló que los deberes de control y vigilancia en relación a la prevención de siniestros estaban a cargo del empleador, lo cual constituye un diáfano desconocimiento de una de sus funciones primordiales y pilar del sistema definido en el art. 1° de la ley 24557 , mostrando con ello un desentendimiento en el cumplimiento de los mismos.

3.-Evidencia la falta de importancia que la aseguradora le asigna al rol preventivo su postura referente a la innecesariedad de controles periódicos al empleado, por no estar expuesto -según ella- a factores de riesgo, cuando ni siquiera está discutido que fue el ruido padecido en sus tareas habituales el causante del daño reconocido.

4.-Las obligaciones que emergen tanto de la ley 24557 como del dec. 170/96  son concurrentes y no excluyentes, poniendo en cabeza de la A.R.T y del empleador la responsabilidad de brindar -en forma conjunta o individualmente- la capacitación, la primera en las técnicas de prevención de riesgos y el segundo respecto de los riesgos inherentes a sus puestos de trabajo en concreto.

5.-Partiendo el reclamo de un infortunio laboral, aún cuando la acción se sustente en el derecho común, resultan de aplicación las previsiones generales en materia de prescripción de la LCT., en especial el art. 257 , y la causal de interrupción de la prescripción por el inicio de las actuaciones administrativas allí consagrada.

Fallo:

ACUERDO:-

En la ciudad de Gualeguaychú, Provincia de Entre Ríos, a los once días del mes de septiembre de dos mil doce, se reúnen los Señores Miembros de la Excma. Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial y Laboral de Gualeguaychú, Dres. Gustavo A. Britos, Ana Clara Pauletti y Guillermo Oscar Delrieux para conocer del recurso interpuesto en los autos caratulados: «COSSO NESTOR RAMON C/ TELECOM ARGENTINA STET FRENCE TELECOM S.A. Y OTRA S/ LABORAL» respecto de la sentencia de fs. 274/287 vta. De conformidad al sorteo oportunamente practicado, la votación tendrá lugar en el siguiente orden: PAULETTI, BRITOS y DELRIEUX.-

Estudiados los autos el Tribunal propuso las siguientes cuestiones a resolver:

¿Es justa la sentencia apelada? y, en su caso ¿qué pronunciamiento corresponde dictar?

A LAS CUESTIONES PLANTEADAS LA SRA. VOCAL DRA. ANA CLARA PAULETTI, DIJO:-

I.- Apelaron el actor Néstor Ramón Cosso y La Caja ART S.A. la sentencia dictada a fs. 274/287 vta., que desestimó las excepciones opuestas por Telecom Stet France Telecom S.A. y la mencionada ART, declaró la inconstitucionalidad del art. 39 inc.1  de la ley 24.557 y receptó la demanda de modo parcial, condenando a la ex empleadora por la suma de $45.618 por daños y perjuicios causados por la dolencia verificada, más intereses desde el conocimiento de las mismas por el reclamante, y desestimó la acción en relación a la aseguradora.-

En sus fundamentos el a quo tuvo en cuenta que el reclamo por incapacidad del trabajador estaba encuadrado en el ámbito extrasistémico, y comenzó por desestimar las excepciones de prescripción de la acción, contemplando que era de aplicación el plazo bienal previsto en el art. 256 y el art.258  LCT, que comenzó a correr desde que el trabajador tuvo conocimiento de la incapacidad o dolencia padecida al realizarse una audiometría el 16/12/04, aunque luego operó la interrupción del término por el reclamo formulado al respecto ante la Delegación Provincial del Trabajo iniciado el 03/05/05 y culminado con la última actuación el 04/07/05, con lo cual al iniciarse la demanda el 17/04/07 la acción no estaba prescripta. Desestimó luego las excepciones de falta de legitimación pasiva y falta de acción interpuestas por la aseguradora, pasando al estudio de la cuestión de fondo, diciendo que inicialmente analizaría la procedencia respecto de quien fuera el empleador. Así, ponderó que Cosso desde el año 1969 se había desempeñado cumpliendo funciones en el sector telefónico y que atribuía su dolencia -«hipoacusia bilateral moderada»- a las tareas que desempeñó en la empresa como reparador de las líneas telefónicas, para lo que usaba un instrumento denominado «monófono», en el que recibía descargas o ruidos intensos que con el tiempo produjeron un deterioro a su audición, extremo que se confirmó con la audiometría realizada en 2004 cuando ya había concluido la relación laboral. Analizó luego si se verificaba la atribución de responsabilidad objetiva del empleador como dueño o guardián de la cosa riesgosa causante del padecimiento y, ponderada la pericia médica y las declaraciones testimoniales, concluyó que correspondía atribuir la responsabilidad a la patronal por el daño causado al actor en función del riesgo de la actividad y también por no haber brindado razonable protección acorde al riesgo impuesto a los dependientes en cuanto a las medidas de seguridad necesarias. Seguidamente valoró que, debido al derecho del actor a ser reparado integralmente por el daño sufrido, el art. 39  de la ley 24.557 que le impedía reclamar por el derecho común era inconstitucional, cotejando al efecto lo que podía percibir por ambos sistemas.En cuanto a la ART, contempló que podía responder en supuestos en que se acredite la omisión en la que hubiera incurrido en el cumplimiento de sus obligaciones legales y los recaudos propios de la responsabilidad civil. Dijo que el accionante alegó una conducta omisiva de la aseguradora en relación a sus deberes de prevención de los infortunios laborales pero que debía establecer si medió o no nexo de causalidad entre el obrar omisivo y el daño sufrido. Encuadró la responsabilidad que le cabía en su caso a la ART y que era quien estaba en mejores condiciones de probar el modo en que había cumplido sus obligaciones de control, seguridad y prevención. Que el reclamante intimó a la ART para que trajera a juicio las constancias relativas a las normas de higiene y seguridad de la empresa y plan de mejoramiento y una pericia de ingeniería, pero que la aseguradora no aportó elementos para mostrar el cumplimiento de los extremos interesados, limitándose a mencionar una gestión de prevención genérica, en tanto la pericial no se produjo, con lo cual dijo que, aún aplicando el principio de las cargas probatorias dinámicas, no había pruebas suficientes para atribuir responsabilidad a la ART por su obrar omisivo ya que tampoco podía establecerse la relación causal entre ello y las dolencias y desestimó la procedencia del reclamo a su respecto. Siguió con el análisis de los daños, cuantificándolos, fijo intereses y distribuyó costas, difiriendo la regulación de honorarios.-

II.-Obra a fs.297/300 el memorial de la parte actora quien criticó del fallo el rechazo de la demanda respecto a la ART, cuando se contempló para condenar al empleador la influencia causal de la organización de las tareas, la inexistencia de control respecto de la máquina empleada por el trabajador y hasta se anotó que la revisión y reemplazo del aparato usado por el trabajador y sistemas de ejecución de sus tareas, como un examen médico oportuno, hubieran impedido o al menos disminuido el daño a su salud, en tanto el daño se atribuyó a los defectos de la cosa (monófono) y su peligrosidad derivada de la forma de empleo. Con ello se asegura que su parte individualizó los elementos de la responsabilidad civil que tornaban procedente el reclamo y que la ART no presentó en el expediente constancias de cumplimiento de la ley 19.547 y disposiciones reglamentarias, plan de mejoramiento, controles médicos periódicos y de egreso, ni certificación técnica habilitante del monófono empleado por el trabajador y que hasta quedó confesa la aseguradora, sin ser ello contemplado en la sentencia. Por todo ello se pidió se revoque la sentencia, condenando a la ART solidariamente, con costas.-

Contestó el traslado «La Caja Aseguradora de Riesgo de Trabajo ART S.A.» a fs. 311/313, postulando la declaración de deserción, en cuanto solo se evidencia una mera discrepancia. Subsidiariamente se dijo que la demanda había sido bien rechazada a su respecto, pues no se habían enunciado con claridad desde un comienzo cuáles eran las omisiones que se le reprochaban y esto tampoco fue probado. Que, además, la ART dejó expuesto el cumplimiento de sus obligaciones y que ella no tiene un deber de seguridad, de modo que la sentencia resultó acertada al no estar presentes el nexo de causalidad entre la supuesta omisión que se le imputa y el daño alegado.-

III.- A fs.301/302 se agregó el recurso de la ART, quien cuestionó se hubiera rechazado la excepción de prescripción que opuso, objetando que al haber aplicado normas civiles y, en particular, que el art. 4037  del Código Civil se hubiera contemplado a la par del art. 256 LCT, computando de modo erróneo una interrupción del plazo prescriptivo cuando la DPT no es compete en temas de accidentes de trabajo. Se asegura con ello que el trabajador inició su acción a los tres años de haber tomado conocimiento de su dolencia (16/12/2004), cuando la misma se encontraba prescripta, y así se solicitó fuera declarado.-

IV.- La índole de los planteos traídos por los recurrentes imponen dar primera respuesta al recurso de la ART.-

Dicha queja no resulta acertada. Esto pues de modo correcto el a quo aplicó el lapso prescriptivo del art. 258 LCT (que contempla la prescripción de acciones provenientes de la responsabilidad por accidente de trabajo y enfermedades profesionales) y, a los efectos de la interrupción, contempló la expresa previsión del art. 257 LCT (relativa a la incidencia interruptiva de las actuaciones administrativas).-

Debo recordar que el Tribunal de casación provincial se pronunció por mayoría sobre el tema de la prescripción en reclamos extrasistémicos en autos «SALDAÑA, FRANCISCO GILBERTO c/ESTABLECIM. MODELO TERRABUSI S.A.I.C. -Indemnización por Incapacidad -RECURSO DE INAPLICABILIDAD DE LEY», sentencia del 23/12/08, postulando la aplicación del art. 258 de la LCT para el cómputo del plazo de prescripción de las acciones destinadas a obtener la reparación integral de los daños derivados de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales con fundamento en los artículos 1109  y/o 1113  del Código Civil.-

Al fundar mi voto en la sentencia de segunda instancia dictado en dicha causa señalé que, ejercida la acción de derecho común, resulta de aplicación el plazo bienal del art. 256 LCT, que coincide con la pauta establecida por el art.4037 CCiv, con más el criterio que para el comienzo del cómputo establece el art. 258 LCT con carácter general para «las acciones» provenientes de la responsabilidad por accidente de trabajo y enfermedades profesionales, lo cual es así debido a la relación laboral que sustenta el reclamo e, incluso, justifica la competencia, siendo -además- ley posterior y especial en relación al Código Civil (ver: VAZQUEZ VIALARD, A.: «Tratado de Derecho del Trabajo», T.4, p.444 y sgtes.; VAZQUEZ VIALARD, A.: «La Responsabilidad en el Derecho del Trabajo», p.654 y sgtes.; ALVAREZ CHAVEZ, V.H.: «El artículo 1113 del Código Civil en la Reparación de los Accidentes de Trabajo», p.168; FERNANDEZ MADRID, J.C.: «Tratado Práctico de Derecho del Trabajo», T.II, p.1512, 3º ed.; BELLUSCIO-ZANNONI: «Código Civil», T.5, p.589).-

Del mismo modo, opera en el supuesto la previsión del art. 257 LCT en relación a la «Interrupción por act uaciones administrativas», donde se establece que «Sin perjuicio de la aplicabilidad de las normas del Código Civil, la reclamación ante la autoridad administrativa del trabajo interrumpirá el curso de la prescripción durante el trámite, pero en ningún caso por un lapso mayor de seis (6) meses».-

En definitiva, partiendo el reclamo de un infortunio laboral, aún cuando la acción se sustente en el derecho común, resultan de aplicación las previsiones generales en materia de prescripción de la Ley de Contrato de Trabajo, en especial el art. 257, y la causal de interrupción de la prescripción por el inicio de las actuaciones administrativas allí consagrada (SCBA, «B., O. A. c. Mogaburu, Ricardo Osvaldo», del 07/10/2009, en LL, Online, cit.AR/JUR/42862/2009).-

El agravio tratado no es, pues, procedente.-

V.- Sigue dar respuesta al reparo traído por el accionante sobre el rechazo de la demanda respecto de la ART.-

Repaso que en el escrito promocional se había sostenido que aquella debía responder por haber incumplido su obligación de supervisar y controlar la actividad peligrosa organizada por la empresa, en la que fue dañado, sin que se tomaran las más mínimas medidas de seguridad para evitarlo y se destacó que el desinterés de la ART en relación a sus obligaciones de prevención de riesgos, respecto del lugar de trabajo y forma en que Cosso realizaba sus tareas, tuvo relación causal con el daño.-

En su contestación de demanda la aseguradora sostuvo que el incumplimiento del empleador a las normas de higiene y seguridad en el trabajo, jamás podría generar responsabilidad alguna a esa parte, pues no tiene a su cargo el cumplimiento de esa normativa, ni ostenta el poder de policía necesario para obligar su cumplimiento.A su vez, que no debe efectuar controles por patologías no profesionales y que Cosso no estaba expuesto a factores de riesgos, con lo cual la imputación que se le realizó fue genérica y sin sustento alguno.-

Para el juez, la causa no contó con pruebas suficientes para atribuir responsabilidad a la ART por su obrar omisivo, pues no podía establecerse la relación causal entre ello y las dolencias.-

Entiendo que ese razonamiento no se condice con la conclusión anterior del fallo, en la que se estableció que la patronal era responsable del daño causado al actor en función del riesgo de la actividad y también por no haber brindado razonable protección acorde en cuanto a medidas de seguridad necesarias, cuando la ART pretendió desentenderse de las obligaciones propias que le cabían al respecto, negando pudiera serle exigible una actividad relacionada con la prevención.-

Tal posición de la aseguradora, como explicaré, es desacertada.-

Comienzo por destacar que la apelante no cuestionó de la sentencia la secuencia dañosa de la enfermedad profesional determinada, ni que eran aplicables las reglas de las cargas probatorias dinámicas en relación al cumplimiento o no de las normas de prevención y seguridad por parte de la ART, quien -sirve dejar sentado- ni siquiera alegó en su oportunidad haber realizado gestiones, controles o denuncias sobre la materia.-

Por otra parte, también quedó probado con la pericia del médico especialista -fs.255/257- y fue recogido en el fallo, que el uso de auriculares o teléfono para el probado de líneas telefónicas en reparaciones, expuso al ruido el oído derecho del actor, ocasionándole el trauma acústico reconocido en la sentencia de grado, todo lo cual llegó a esta instancia revisora sin controversia.-

Ya expliqué en autos «ROJAS VICTOR HORACIO C/ CONSOLIDAR S.R.T. Y OTRO Y/O QUIEN RESULTE RESPONSABLE S/ LABORAL», del 24/10/2011, y «NORIEGA ALBERTO RAMON C/ ASOCIART S.A.S/ ACCIDENTE DE TRABAJO» , del 13/06/2012, que en supuestos como el aquí estudiado el factor de atribución de responsabilidad de la ART es subjetivo, por incumplimiento a los deberes impuestos por la ley de higiene y seguridad N° 19.587  y la ley 24.557  y decretos reglamentarios, respecto de las medidas necesarias para evitar daños a los trabajadores, en cuanto la LRT le asigna un deber de seguridad a partir de su incorporación en el art. 4°  y, al atribuirle éstos en forma pareja con el empleador en materia de asesoramiento y contralor del cumplimiento de la normativa sobre seguridad e higiene, tal como surge de los arts. 1.2 a), 4.1, 4.2, 31.1 de la ley 24.557 y decr. reglamentario 170/96 .-

La Corte Suprema ha reiterado que, tratándose de daños a la persona de un trabajador derivados de un accidente o enfermedad laboral, las ART no se encuentran al margen del régimen de responsabilidad previsto por el Código Civil si se demuestran los presupuestos exigibles, que incluyen tanto el acto ilícito y la imputación, cuanto el nexo causal adecuado «excluyente o no» entre dichos daños y la omisión o el cumplimiento deficiente por parte de la primera de sus deberes legales, referidos en ese caso a las omisiones de los deberes de control y prevención (CS, 31/03/2009, «Torrillo, Atilio Amadeo y otro c. Gulf Oil Argentina S.A. y otro» , en: DT 2009 (abril), 468 – DJ 29/04/2009, 1099 – LL, 27/04/2009, 9; «Rivero, c. Techo Técnica S.R.L.», del 03/12/2003 (en LL, 2003-B, 985 – DT 2003-A, 605; Fallos: 325:3265, entre otros).-

Esta Cámara, ante reclamos basados en el derecho civil formulados por el trabajador contra la aseguradora, donde se invocaba responsabilidad extrasistémica de las mismas por incumplimiento de las obligaciones que les impone a las ART el art.4º de la ley 24.577, siempre ha insistido en la aplicación de los precedentes «Soria», «Busto», «Galván» y «Torrillo» de la Corte Suprema y en la necesidad de analizar -frente a cada siniestro- si la omisión de la ART a sus deberes de contralor, información y capacitación del personal, fue una condición para el acaecimiento del siniestro y, con ello, verificar acreditados todos los presupuestos de la responsabilidad civil para su procedencia («PEREZ ERNESTO BONIFACIO C/ IASPER ART S/ LABORAL», del 19/02/08, «ALBORNOZ JUAN CARLOS C/ ASOCIART ART. S.A. ASEGURADORA DE RIESGOS DE TRABAJO Y/U OTRA S/ LABORAL», 07/09/07, «DOMINGUEZ RAMON SALVADOR C/ GARCIA ARMANDO BENICIO Y/O ASOCIART S.A. Y/O QUIEN RESULTE RESPONSABLE S/ COBRO DE INDEMNIZACION», 06/05/2008, «REBOSSIO RUBEN FRANCISCO C/ MUNICIPALIDAD DE GUALEGUAY Y OTRO S/ COBRO DE PESOS».- Expte. Nº 1029/L.- 13/05/09, «BENITEZ SILVIO MIGUEL C/ INSTITUTO AUTARQUICO PROVINCIAL DEL SEGURO DE ENTRE RIOS-ART S/ ACCIDENTE DE TRABAJO», 29/05/2009; «LEZCANO JOSE ENRIQUE C/ S.A. LITO GONELLA E HIJO I.C.F.I. Y OTRA S/ INDEMNIZACION POR ENFERMEDAD PROFESIONAL», 27/06/2011, entre otros).-

En la línea propuesta, la propia Superintendencia de Riesgos de Trabajo postula que las obligaciones que emergen tanto de la Ley 24.557 como del Decreto 170/96 se visualizan del tipo concurrentes y no excluyentes, poniendo en cabeza de la A.R.T y del empleador la responsabilidad de brindar -en forma conjunta o individualmente- la capacitación, la primera en las técnicas de prevención de riesgos y el segundo respecto de los riesgos inherentes a sus puestos de trabajo en concreto, interpretación que ha merecido sucesivas convalidaciones jurisprudenciales (CNCom, Sala A, 29.03.07, «Superintendencia de ART c. CNA ART SA s. Organismos Externos»; 10.04.07, «Superintendencia de ART c. Berkley International ART SA s. Organismos Externos»; 03.05.06, «Superintendencia de ART c. CNA ART SA s. Organismos Externos»; 17/05/07, «Superintendencia de ART c/ Consolidar ART SA s. Organismos Externos», citados en:CNCom, sala A, «Superintendencia de ART c. CNA ART S.A.», del 16/12/2008, en LL, Online).-

Sin embargo, en la especie la ART adoptó una postura defensiva (mantenida en esta instancia) en la que postuló que los deberes de control y vigilancia en relación a la prevención de siniestros estaban a cargo del empleador, lo cual constituye un diáfano desconocimiento de una de sus funciones primordiales y pilar del sistema definido en el art. 1°  de la ley 24.557, mostrando con ello un desentendimiento en el cumplimiento de los mismos, que en modo alguno revirtió con la mera enunciación genérica en relación a establecimientos de todo el país efectuada a fs. 182, al no mostrar el más ínfimo detalle ni la relación de ellas con el caso de autos, o mínimamente su dedicación preventiva en tareas de trabajos como los desempeñados por Cosso, en relación a las cuales, ante el también evidente descuido del empleador, se lo colocó en la situación propicia para que ocurriera un resultado dañoso.-

Creo que también evidencia la falta de importancia que la aseguradora le asigna al rol preventivo su postura referente a la innecesariedad de controles periódicos al empleado, por no estar expuesto -según ella- a factores de riesgo, cuando ni siquiera está discutido que fue el ruido padecido en sus tareas habituales el causante del daño reconocido.-

Entonces, dañado Cosso por su trabajo, la aseguradora no invocó ni mucho menos probó haber realizado gestiones, controles ni denuncias de ningún tipo para prevenir afecciones como la sufrida por aquel. Peor aún, a fs.182 se dijo desconocer el «monófono» utilizado por aquel hasta el año 2001, lo cual importa «per se» el reconocimiento de su ignorancia sobre las condiciones de trabajo, a cuyo respecto no se mostró la existencia de un plan de mejoramiento (decr.170/96), por lo que mal podía denunciar incumplimientos a la SRT de las normas de higiene y seguridad en el trabajo, ni promoverse la prevención -art.31  ley 24.557-.-

La omisión antijurídica de la ART y la relación causal entre el incumplimiento y el daño es, pues, diáfana.-

Así, los presupuestos de la responsabilidad civil se encuentran reunidos también respecto a la ART pues el daño, entidad y cuantificación quedó indiscutido, el factor de atribución es de tipo subjetivo por el incumplimiento culposo de las obligaciones que en materia de prevención tienen asig nadas las ART, lo cual exhibe la ilicitud y constituyeron causa eficiente y adecuada de la dolencia, ya que es evidente que, de haberse cumplido con el suministro y utilización de elementos de protección, así como si se hubiera capacitado al operario, se hubiesen realizado los controles periódicos y con ello atendido las primeras señales de alerta, el resultado dañoso habría podido ser evitado. Esto así porque, como lo resaltó la Corte en «Torrillo», el fenómeno causal debe ser analizado de acuerdo a las reglas del comportamiento regular y de acuerdo a la experiencia diaria, conforme a la teoría de la causalidad adecuada receptada en el art.906 CCiv.-

De ese modo, los agravios tratados, deben prosperar.-

VI.-Con lo dicho me encuentro en condiciones de expedirme sobre las cuestiones propuestas, haciéndolo por la negativa, dejando desde ya auspiciado se dicte sentencia rechazando el recurso de La Caja ART S.A. y admitiendo el del actor, dejando en consecuencia sin efecto el p. 5to.) de la sentencia y ampliar la condena del p.4to.), incluyendo a la accionada aseguradora de riesgos de trabajo, como obligada al pago de las indemnizaciones reconocidas y con el mismo alcance.-

Las costas de la primera instancia deben readecuarse, estableciendo las mismas en su totalidad contra las accionadas y las devengadas ante este Tribunal de Alzada debe asumirlas la ART.-

Auspicio, para terminar, que se dejen establecidos los honorarios profesionales por ambos recursos resueltos para que los estime el juez de primera instancia cuando haga lo propio con los correspondientes a la misma.-

ESE ES MI VOTO.-

A LAS MISMAS CUESTIONES PLANTEADAS EL SR. VOCAL DR. GUSTAVO A. BRITOS, DIJO:-

Que adhiere al voto precedente por iguales fundamentos.-

A LAS MISMAS CUESTIONES PLANTEADA EL SR. VOCAL DR. GUILLERMO OSCAR DELRIEUX, DIJO:-

Que existiendo mayoría hace uso de la facultad de abstenerse de emitir su voto, conforme lo autorizado por el art. 47 de la L.O.P.J. (texto según Ley 9234).-

Con lo que se dio por terminado el acto, quedando acordada la Sentencia siguiente:

ANA CLARA PAULETTI

SIGUEN LAS FIRMAS

GUSTAVO A. BRITOSGUILLERMO O. DELRIEUX

(Abstención)

ante mi:

DANIELA A. BADARACCO

Secretaria

SENTENCIA:-

GUALEGUAYCHU, 11 de septiembre de 2012.-

Y VISTO:-

Por los fundamentos del Acuerdo que antecede, por mayoría;

SE RESUELVE:-

1.-DESESTIMAR el recurso de apelación interpuesto a fs. 290 por LA CAJA ASEGURADORA DE RIESGOS DEL TRABAJO ART S.A. contra la sentencia de fs. 274/287 vta.-

2.-HACER LUGAR al recurso de apelación interpuesto a fs.289 por NESTOR COSSO contra el resolutorio precitado, DEJANDO SIN EFECTO el punto 5 del fallo y AMPLIAR la condena impuesta en el punto 4, haciéndola extensiva a la aseguradora de riesgos de trabajo como obligada al pago de las indemnizaciones reconocidas, y con el mismo alcance.-

3.-READECUAR la imposición de costas fijadas en la sentencia de grado y establecerlas, en su totalidad, a cargo de las accionadas.-

4.- IMPONER las costas generadas por ante esta Alzada a cargo de LA CAJA ASEGURADORA DE RIESGOS DEL TRABAJO ART S.A.-

5.- ESTABLECER los honorarios profesionales correspondientes a esta segunda instancia en un 40% de los que se fijen por la labor cumplida por ante la primera, encomendando su cálculo al Sr. juez de grado para cuando estime estos últimos.-

REGISTRESE, notifíquese y, oportunamente, bajen.-

GUSTAVO A. BRITOS

ANA CLARA PAULETTI

GUILLERMO O. DELRIEUX

ante mi:

DANIELA A. BADARACCO

Secretaria

En ././2012 se registró en soporte informático (Acuerdo S.T.J Nº 20/09 del 23/06/09 Punto 7). Conste.-

DANIELA A. BADARACCO

Secretaria

  1. Al jubilarse quien SUSCRIBE, se me efectúan un control médico arrojando en lo referente a audiometeia una disminución de un 60 por ciento disminución auditiva pido izquierdo. Ahora bien contrabajo consistia princioalmente en trabajar en un laborayorio fotografico largas hiras con el sonido de estractor de aire.

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