Debe citarse a todos los herederos si el concursado falleció hallándose transitando la etapa preventiva y luego declarada su quiebra.

Partes: Patrimonio del fallecido Nachmann Alfredo Enrique s/ quiebra c/ Gatti Gómes Caldas Marilla E. y otros sobre ordinario

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial

Sala/Juzgado: C

Fecha: 22-ago-2012

Cita: MJ-JU-M-75125-AR | MJJ75125 | MJJ75125

Si el concursado falleció hallándose transitando la etapa preventiva y su patrimonio fue declarado en quiebra tiempo después, a los fines de las acciones de recomposición debe citarse a todos los herederos.

Sumario:

1.-No es técnicamente posible promover juicio contra una persona que, al momento en que se deduce la demanda, ya ha fallecido, pues la muerte extingue a las personas (conf. art. 103  del CCiv.), por lo que a partir de ella, no hay sujeto con legitimación para ser emplazado a juicio. No se aplica, por ende, en ese caso, lo dispuesto por los arts. 43  y 53, inc. 5to. , del CPCNCN. A, los cuales contemplan una hipótesis distinta, cual es que el fallecimiento se produzca con posterioridad a la traba de la litis.

2.-Si de las constancias del expediente del concurso preventivo, el concursado falleció hallándose transitando esa etapa preventiva y su patrimonio fue declarado en quiebra tiempo después, por tanto, no son operativas las reglas dispuestas por los arts. 43 y 53 inc. 5º del CPCCN.

3.-En una situación en que la sindicatura actora, demandando a varias personas e incluso a los sucesores del fallido, procura la recomposición del patrimonio fallido, negar audiencia a la totalidad de los herederos de quien fuera titular de ese patrimonio podría afectar el derecho de defensa de ellos en tanto continuadores en sus bienes de la persona del causante e incluso podría llegarse a la hipótesis de que se incurra en nulidades que conlleven a planteos por parte de los afectados.

4.-Es admisible formalmente la acción contra los herederos forzosos del presunto deudor por cuanto los mismos entran en posesión de la herencia desde el día de la muerte del causante sin ninguna formalidad. N.R.: Sumarios elaborados por Ricardo A. Nissen.

Fallo:

Buenos Aires, 22 de agosto de 2012.-

Y Vistos:

I. Viene apelada la resolución de fs. 743/7. El memorial obra en fs. 761/6, contestado en fs. 768/9.

II. El recurso ha de prosperar.

La pretensión de la sindicatura se centra en impulsar la apertura del proceso sucesorio -pretensión que quedó exteriorizada en su presentación de fs. 740/2- mediante una intimación a los herederos de quien en vida fuera Alfredo Enrique Nachmann en los términos del art. 3314 del Código Civil. Pide además la citación de ciertas personas físicas como herederos de aquél.

La sindicatura -accionante en autos- demandó, entre otros, a: “(e)l fallido Alfredo Enrique Nachmann, hoy ‘su sucesión’ y ‘sus sucesores universales o singulares'”, formulando “reserva de ampliar tanto la nómina de demandados como de los actos que se impugnan” (v. fs. 3vta./4vta.).

No es técnicamente posible promover juicio contra una persona que, al momento en que se deduce la demanda, ya ha fallecido.

La muerte extingue a las personas (conf. art. 103  del Código Civil), por lo que a partir de ella, no hay sujeto con legitimación para ser emplazado a juicio.

No se aplica, por ende, en ese caso, lo dispuesto por los arts. 43  y 53, inc. 5to. , del Código Procesal, los cuales contemplan una hipótesis distinta, cual es que el fallecimiento se produzca con posterioridad a la traba de la litis (v. esta Sala, 13.3.12 en “Cooperativa de Vivienda, Crédito y Consumo Dinámica Ltda. c/Langenheim, Alfredo y otro s/ejecutivo”; idem, 13.10.09, en “Duek, Salomón Víctor s/quiebra”; esta Cámara, Sala B, 8.4.09, en “HSBC Bank Argentina S.A. c/Leyenda, Osvaldo s/ejecutivo”).

Tal como surge de los propios términos de la demanda (fs. 3 vta.) y de las constancias del expediente del concurso preventivo del Sr. Nachmann, éste falleció hallándose transitando esa etapa preventiva (v. constancias de ese expte.en el sistema informático del Fuero). Su patrimonio fue declarado en quiebra tiempo después (v. auto del 21.9.09 en sistema informático).

Por tanto, no son operativas aquí las reglas dispuestas por aquellas normas procesales.

En una situación como la que aquí se ha generado, en que la sindicatura actora, demandando a varias personas e incluso a los sucesores del Sr. Nachmann, procura la recomposición del patrimonio fallido (v. demanda, fs. 1/4), negar audiencia a la totalidad de los herederos de quien fuera titular de ese patrimonio podría afectar el derecho de defensa de ellos en tanto continuadores en sus bienes de la persona del causante (conf. arts. 1098  y 3417  del Código Civil; Llambías, Jorge J.: “Tratado de Derecho Civil. Obligaciones”, Perrot, Bs. As., 1992, t. IV-B, p. 25/6).

Incluso podría llegarse a la hipótesis de que se incurra en nulidades que conlleven a planteos por parte de los afectados.

Tal sería el caso en la especie en que, encontrándose fuera de cuestión que la presente acción supone, por su naturaleza, traer al juicio tanto a los adquirentes como al enajenante que intervinieron en las operaciones que se pretenden simuladas, parece innegable que cualquier defecto en la citación de unos u otro podría aparejar la nulidad de la sentencia a dictarse, por lo que corresponde extremar las formalidades que eviten incurrir en tal riesgo (arg. art. 34, inc. 5to., b , del Código Procesal).

En tales condiciones, el único modo de trabar la litis con un legitimado que evite la posibilidad de que se incurra en los referidos vicios será contar con la intervención de todos los herederos.

No corresponde hacer elucubraciones -como las que surgen de la resolución recurrida- acerca de si podría o no asistirles interés respecto de las operaciones que pretenden ser atacadas.Las hipótesis que en tal sentido formuló el magistrado de grado no revierten la necesidad de que intervengan los herederos del titular del patrimonio fallido, toda vez que es posible que ellos tengan interés en que el activo involucrado no integre el desapoderamiento, porque ellos eventualmente podrían estar usufructuando de algún modo los bienes en cuestión.

En suma, sin perjuicio de lo que corresponda decidir acerca de si la demanda es o no admisible respecto de los sujetos procesales que hayan de intervenir en definitiva en el sub lite, cabe admitir tanto el pedido de intimación en los términos del art. 3314  del Código Civil como la solicitud de traslado de la demanda a las personas físicas mencionadas por la sindicatura.

Es que nada obsta -a fin de salvaguardar el derecho de defensa- que sean citadas esas personas como  herederos del Sr. Nachmann.

Sobre el particular puede traerse a colación el caso fallado por esta Cámara a través de su Sala E en el que, sin perjuicio de la facultad atribuida a los interesados por el citado precepto del cuerpo normativo civil, el tribunal resolvió que era admisible formalmente la acción contra los herederos forzosos del presunto deudor “por cuanto los mismos entran en posesión de la herencia desde el día de la muerte del causante sin ninguna formalidad (art. 3410, Cód. Civil)” (v. resolución del 18.11.1999, en “Espinosa, Enrique A. c/Ricobene, Ricardo S.”, LL, t. 2000-B, p. 785/6).

Se trataba de una ejecución individual, pero la doctrina de esa decisión puede aplicarse en el sub examen.

Corolario de ello es que, además de la intimación, es admisible conferir traslado de la demanda a Federico Enrique Nachmann y Marilia Elizabeth Gatti Gomes Caldas -quienes serían, a entender de la sindicatura, hijo y ex cónyuge, respectivamente del Sr. Alfredo Nachmann.Así también es procedente citar de nuevo a juicio a Alfredo Nicolás Nachmann y Christian Gustavo Nachmann -quienes ya se presentaron a contestar demanda afirmando ser hijos de aquél, v. fs. 462/84 y fs. 697/702-, pero en esta ocasión serán citados, mediante traslado de la demanda, en su condición de sucesores universales del nombrado Alfredo Enrique Nachmann, a los fines de que comparezcan para formular todas las defensas que estimen pertinentes en tal calidad.

En suma, devuelto el expediente a la instancia de trámite, el juez proveerá las medidas conducentes a: i) la intimación judicial pretendida en los términos del art. 3314 del Código Civil; y ii) las citaciones a contestar demanda solicitadas por la sindicatura, a cuyos efectos se conferirá traslado de aquélla como herederos del titular del patrimonio fallido a Federico Enrique Nachmann y Marilia Elizabeth Gatti Gomes Caldas, sirviendo la notificación de la presente a Alfredo Nicolás Nachmann y Christian Gustavo Nachmann como comunicación de dicho traslado para contestar demanda.

Por la forma como se decide, teniendo en cuenta las dificultades interpretativas que pudo entrañar la cuestión recursiva, la Sala juzga razonable la distribución de las costas de Alzada en el orden causado (conf. art. 68, 2do. párr. , del Código Procesal).

III. Por ello, se RESUELVE: hacer lugar a la apelación y revocar la resolución recurrida, con costas de esta instancia en el orden causado.

Devuélvase al juzgado de primera instancia, encomendándose al juez a quo notificar la presente y proveer con arreglo a lo supra expresado.

Eduardo R. Machin (en disidencia), Juan R. Garibotto, Julia Villanueva. Ante mí: Rafael F. Bruno. Es copia del original que corre a fs. 829/31 de los autos de la materia.

Eduardo R. Machin

(en disidencia)

Juan R. Garibotto

Julia Villanueva

Rafael F. Bruno

Secretario

EN DISIDENCIA:

1. Viene apelada la resolución de fs. 743/7. El memorial obra en fs. 761/6, contestado en fs. 768/9.

2.La pretensión de la sindicatura se centra en impulsar la apertura del proceso sucesorio -pretensión que quedó exteriorizada en su presentación de fs. 740/2- mediante una intimación a los herederos en los términos del art. 3314  del Código Civil.

La Sala considera que el rechazo del pedido de intimación dispuesto mediante la resolución recurrida no puede irrogar a aquélla un perjuicio actual, toda vez que lo decidido por el a quo no inhibe a la sindicatura de intentar de nuevo la intimación, que, se hace notar, puede ser judicial o extrajudicial (v. Zannoni, Eduardo A.: “Manual de derecho de las sucesiones”, Astrea, Bs. As., 2003, p. 116; Borda, Guillermo A.: “Manual de sucesiones”, Perrot, Bs. As., 1988, p. 82).

Por lo demás, no se advierte que deba adoptarse un temperamento distinto respecto de la pretensión de traer a juicio a ciertos familiares del Sr. Alfredo E. Nachmann, en tanto se procura que intervengan en el aducido carácter de herederos de la persona recién nombrada.

3. Por ello, se RESUELVE: rechazar el recurso, con costas.

Devuélvase al juzgado de primera instancia encomendándose al Sr. juez cursar las notificaciones del caso.-

Eduardo R. Machin. Ante mí: Rafael F. Bruno. Es copia del original que corre a fs. 829/31 de los autos de la materia.

Eduardo R. Machin

Rafael F. Bruno

Secretario

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