Oyarbide se apartó y Rafecas recibió la denuncia contra Moreno

El juez federal Norberto Oyarbide decidió apartarse de intervenir en una denuncia contra el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, por presuntas amenazas y violencia contra una despachante de Aduana.

La razón esgrimida por el juez que repetidamente sale sorteado para hacerse cargo de denuncias penales contra funcionarios del Gobierno es la protesta de un centenar de ciudadanos el martes a la noche en la puerta de su domicilio. Los manifestantes pedían Justicia y se quejaban de la actuación de Oyarbide en causas sensibles para el Gobierno.

“La causa ya no es más mía. Me aparté porviolencia moral y por la garantía del juez imparcial”, expresó ayer por la mañana Oyarbide a los periodistas que lo aguardaban a la salida de su casa, en el barrio de Recoleta. De allí partió hacia los tribunales de Comodoro Py, donde un nuevo sorteo determinó que ahora intervenga en el caso su colega Daniel Rafecas.

Este último magistrado está de licencia hasta el viernes y su juzgado es subrogado por Rodolfo Canicoba Corral, quien seguramente aguarde el regreso de su colega para que sea él quien resuelva. Canicoba Corral ya tiene otra reciente denuncia contra Moreno por un incidente con la titular de la asociación de consumidores Adecua, Sandra González.

Ayer, la diputada Patricia Bullrich reclamó que la nueva denuncia contra el secretario de Comercio se sume a la que ya tenía Canicoba Corral Rafecas debe analizar en primera lugar si Oyarbide hizo bien en apartarse de la causa. En caso de opinar lo contrario, el tema pasará a la Cámara Federal, que será la que resolverá cuál de los dos se quedará con el expediente.

La denuncia contra Moreno fue efectuada el martes por el fiscal federal Carlos Stornelli, quien había escuchado en persona el relato de la despachante de aduana, Adriana Paula De Conto, el viernes pasado en tribunales.

La mujer narró un llamado telefónico recibido en su aparato celular. “Se presentó como Guillermo Moreno y empezó a gritar, que me callara la boca, que él iba a hablar y que después me iba a cortar pero que lo escuchara”, dijo De Conto.

“No entendía tanta falta de respeto. No sabía por qué me había llamado y seguía gritando. Después me comentó que me llamaba porque yo trabajaba en una empresa fantasma. Es una empresa brasileña, muy grande en Brasil, que acá está instalada hace once años o doce”, agregó la mujer.

Luego De Conto dijo haber sido violentada personalmente por Moreno en una reunión siguiente en las oficinas del funcionario. Stornelli calificó penalmente la actitud de Moreno. Lo denunció por abuso de autoridad, amenazas y violencia de género. De Conto dijo tener como prueba de sus dichos “los llamados telefónicos y las testigos” de la reunión con el funcionario.

Fuente: http://www.clarin.com

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