fbpx

Si la actora a pesar de las características de la silla para esperar turno intentó usarla y cayó no es responsable el supermercado

Partes: Chemes Francisca c/ Jumbo Retail Argentina S.A. y otro s/ daños y perjuicios

 Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil

 Sala/Juzgado: J

 Fecha: 23-ago-2012

 Cita: MJ-JU-M-74426-AR | MJJ74426 | MJJ74426

 Rechazo de la demanda por los daños sufridos por la actora tras caer cuando intentó sentarse en una silla que le alcanzó un empleado de la demandada para esperar su turno en la línea de cajas, más allá que la víctima pudo haberse negado a utilizar el asiento -alto y con ruedas- por entender que no se encontraba en condiciones físicas de hacer uso del mismo, también su acompañante, pudo haberle advertido el riesgo que entrañaba tal movimiento.

Sumario:

1.-Corresponde rechazar la demanda incoada por la actora por la que pretendió ser indemnizada por las lesiones que sufrió cuando, mientras se encontraba en la línea de cajas de un supermercado de la demandada, un dependiente de ésta -en un gesto de gentileza- le acercó una silla para que aguarde su turno sentada, pero cuando la actora trató de sentarse cayó al piso; pues en el caso se ve configurada culpa de la víctima, ya que la actora pudo apreciar que la silla era demasiado alta para ella y así haber optado por no utilizarla, y, a mayor abundamiento, la actora estaba acompañada de un familiar que la pudo habaer ayudado a sentarse.

2.-El carácter inerte de la cosa no impide la aplicación del art. 1113  del CCiv., ya que no es una condición del hecho de las cosas su movimiento, si bien desde un punto de vista cuantitativo, la idea de riesgo creado parecería estar estadísticamente más asociada a cosas en movimiento que a las que se encuentran inertes, ya que existe una probabilidad de intervención causal más relevante en aquel supuesto, cualitativamente, nada permite disociar al riesgo creado del carácter inerte de una cosa, dado que ella puede haber intervenido activamente en la producción del resultado.

3.-Cuando el accidente, sobreviene por el vicio o riesgo de la cosa, su dueño o guardián debe responder por las resultas del hecho salvo que se acrediten fehacientemente y sin lugar a dudas la concurrencia de las eximentes legales, puesto que la presunción de culpa del art. 1113 del CCiv. no cae ante cualquier indicio o inducción no muy claros ni precisos, sólo se levanta con pruebas incuestionables y convincentes.

4.-Hallándonos frente a un caso de responsabilidad objetiva, correspondía a la actora probar los siguientes extremos: a) la existencia del daño; b)el contacto físico y c) la relación de causalidad; en cambio, incumbía a la demandada acreditar, para eximirse de responsabilidad, la culpa de la víctima o de un tercero por quien no deba responder, caso fortuito o fuerza mayor.

5.-De la prueba producida se desprende que encontrándose la actora en la línea de cajas del supermercado accionado, un dependiente de este último, a modo de cortesía, le acercó a aquella la silla en cuestión y que al intentar sentarse, la señora se precipitó al piso, no obstante que el empleado pudo haber ahondado aún más en su afable proceder y, aguardar a que la actora tomara asiento, auxiliándola en ese accionar de haber sido ello necesario, no puede tildarse su actitud de desaprensiva o descuidada de modo tal que sea pasible de reproche ya que esto excedería todo deber de seguridad.

6.-Más allá que la propia actora, asumiendo una actitud de prudencia, pudo haberse negado a utilizar el asiento que le fuera facilitado por entender que por sus características -alto y con ruedas-, no se encontraba en condiciones físicas de hacer uso del mismo, también su acompañante (en el caso un familiar suyo), actuando diligentemente, pudo haberla auxiliado a fin de que se sentara en la forma mas segura o bien advertirle el riesgo que entrañaba tal movimiento.

7.-Puede aplicarse en la especie la letra del art.1111  del CCiv., en tanto dispone que el hecho que no cause daño a la persona que lo sufre, sino por una falta imputable a ella, no impone responsabilidad alguna.

8.-El hecho de la víctima es la conducta voluntaria o involuntaria del damnificado directo que intervino total o parcialmente en la producción del evento dañoso. La víctima actúa como autor material del hecho ilícito y, por lo tanto, es causa exclusiva o concurrente del mismo; su protagonismo desvincula la relación de causalidad entre el hecho nocivo y los daños sufridos.

Fallo:

Buenos Aires, a los 23 días del mes de Agosto de 2012, reunidas las Señoras Jueces de la Sala «J» de la Excma. Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil de la Capital Federal, a fin de pronunciarse en los autos caratulados: «Chemes,Francisca c/Jumbo Retail Argentina SA y otro s/daños y perjuicios»

La Dra. Marta del Rosario Mattera dijo:

I.- La sentencia definitiva obrante a fs. 281/283 hizo lugar a la demanda de daños y perjuicios interpuesta por Francisca Chemes en la proporción del 50%, por la suma de pesos treinta y ocho mil quinientos ($38.500) contra Jumbo Retail Argenitna SA.-

La acción intentada se origina en el hecho acaecido el día 27 de marzo de 2008, en circunstancias en que la actora se encontraba dentro de las instalaciones del supermercado de referencia, sucursal 0155, cuando siendo aproximadamente las 14.30 hrs., luego de realizar sus compras y estando en la línea de cajas, un empleado le alcanzó una silla para que se sentara dada su avanzada edad y al ser aquella mas alta que las comunes y poseer ruedas, al correrse, la Sra.Chemes cayó al piso de cúbito dorsal, sufriendo daños por los cuales acciona.-

Contra dicho pronunciamiento se alzan las partes.-

Los agravios de la parte actora lucen a fs. 313/315 y los de la demandada a fs. 306/311. Corrido los pertinentes traslados, no han sido contestados por las partes.-

A fs.318 se dicta el llamado de autos a sentencia, providencia que se encuentra firme, por lo que se encuentran los autos en condiciones de resolver los recursos deducidos.-

Los agravios de la actora se centran en que se modifique la asignación de responsabilidad y se le otorgue el 100% a la accionada como así también se eleven los importes resarcitorios otorgados por le sentenciante de grado y se modifique la tasa de interés fijada.-

Por su lado, la demandada se agravia de la imputación de responsabilidad efectuada en la sentencia por los daños derivados de la caída de la actora, manifestando que carecen de toda obligación de responder.-

II.-Responsabilidad:

Por una cuestión de orden metodológico he de abocarme en primer lugar a las quejas que hacen a la responsabilidad atribuida en la instancia de grado a la parte demanda.-

En principio cabe señalar que no se encuentra discutida en esta instancia la caída de la accionante en el piso del supermercado en cuestión, que atento las constancias de la causa (prueba testimonial, informativa documental) ha quedado debidamente acreditada.-

En el caso de autos, la actora interpuso demanda conforme la norma prevista en el art.1113 del Código Civil, el que establece que: «La obligación del que ha causado un daño se extiende a los daños que causaren los que están bajo su dependencia, o por las cosas de que se sirve, o que tienen a su cuidado. En los supuestos de daños causados con las cosas, el dueño o guardián, para eximirse de responsabilidad, deberá demostrar que de su parte no hubo culpa; pero cuando el daño hubiere sido causado por el riesgo o vicio de la cosa, sólo se eximirá total o parcialmente de responsabilidad acreditando la culpa de la víctima o de un tercero por quien no debe responder.Si la cosa hubiese sido usado contra la voluntad expresa o presunta del dueño o guardián, no será responsable».-

El carácter inerte de la cosa no impide la aplicación del art. 1113 del Cód. Civil, ya que no es una condición del hecho de las cosas su movimiento. Si bien desde un punto de vista cuantitativo, la idea de riesgo creado parecería estar estadísticamente más asociada a cosas en movimiento que a las que se encuentran inertes, ya que existe una probabilidad de intervención causal más relevante en aquel supuesto, cualitativamente, nada permite disociar al riesgo creado del carácter inerte de una cosa, dado que ella puede haber intervenido activamente en la producción del resultado (Conf. Pizarro, Ramón Daniel: «Cosas inertes, riesgo creado y arbitrariedad judicial», en RC y S, 1999-305 y «Responsabilidad civil derivada de cosas inertes ubicadas riesgosamente», p. 415 en Alterini, A. López Cabana, R. (Dir.), «La responsabilidad: Homenaje al Profesor doctor Isidoro Goldenberg», Ed. Abeledo Perrot, Bs. As., 1995, Martínez Garbino, Carolina, «Cosas inertes, riesgo y culpa», L.L.B.A. 2001-1051).-

Cuando el accidente, sobreviene por el vicio o riesgo de la cosa, su dueño o guardián debe responder por las resultas del hecho salvo que se acrediten fehacientemente y sin lugar a dudas la concurrencia de las eximentes legales, puesto que la presunción de culpa del art. 1113 del C.C. no cae ante cualquier indicio o inducción no muy claros ni precisos, sólo se levanta con pruebas incuestionables y convincentes.-

Siendo ello así, hallándonos entonces frente a un caso de responsabilidad objetiva, correspondía a la actora probar los siguientes extremos: a)la existencia del daño; b)el contacto físico y c) la relación de causalidad.En cambio, incumbía a la demandada acreditar, para eximirse de responsabilidad, la culpa de la víctima o de un tercero por quien no deba responder, caso fortuito o fuerza mayor.

Desde este punto de vista habrán de analizarse las probanzas producidas en relación a la cuestión debatida.-

En efecto, a fs.166/167 brinda su testimonio Gabriel Andrade, quien expresa que la actora «…se cayo en el supermercado. Hubo un empleado que le alzanzó una silla, ella no llegó ni a apoyarse que se cayó, pero sola. El empleado le alcanzó la silla y se fue. La sra. empezó a los gritos y fue ahí cuando la gente se empezó a acercar, la sra.gritaba y entonces yo me acerqué había una persona que estaba con ella y les pregunté si necesitaba algo y me dijo que estaban esperando asistencia, estaban a los gritos y le dejé mi celular a una persona que decía que era el hijo…»(sic.fs.166 y vta.).-

Por su parte, Gustavo Juárez, manifiesta que «…estaba en el Supermercado Vea de la calle Cevallos no se si es Castelar o Ituzaingó y estaba comprando en el supermercado y de repente antes de la línea de cajas vi a una sra. que estaba acostada en el piso quejándose con mucho dolor supuestamente se había caído, no pregunté nada sobre lo que había pasado…»(sic.fs.186).-

En relación a esta declaración habré se señalar que deben prevalecer como elemento idóneo para formar convicción las manifestaciones de quienes han tomado conocimiento del hecho a través de sus propios sentidos y dan su versión de cómo aconteció, extremo éste no verificado respecto de los dichos vertidos por el sr.Juarez.-

Asimismo, la Sra.Argerich relata que «…estaba en el supermercado estaba esperando en la cola de línea de caja adelante mío estaba un familiar de la Sra.actora no se si era un hijo, se que era un familiar, esto me lo enteré después.Yo vi a la actora caminando a unos 20 pasos de donde yo estaba de espalda hacia donde yo estaba, yo la veía de atrás y vi que una persona que primero me pareció que era empleado del supermercado se detuvo y habló con ella. Después le acercó una silla alta, las que usan las cajeras y fue instantáneo que vi que el Sr.que le alcanzó la silla vino caminando hacia donde yo estaba y la Sra. en ese momento se quiso sentar y se corrió la silla y se cayó, me parece que tenía rueditas pero eso ahora no me acuerdo. La sra.empezó a gritar aparentemente de dolor, el sr.que le había alcanzado la silla se acercó y se agachó y estuvo hablando con ella, llamó a otra persona y ahí me di cuenta que era empleado del supermercado porque decía llamá a no recuerdo el nombre que dijo y a la emergencia pero por el trato de la gente que se acercó del supermercado era evidente que trabajaba ahí. La sra. le dijo no me sostuviste la silla, yo también pensé eso. Era una sra. mayor por eso pensé en que no le sostuvo la silla, estuvo un rato largo tirada en el piso.Después estaba acompañada por un hombre que se ve que tenía un tipo de vínculo, parentesco con la sra.yo le dí mi teléfono y me ofrecí para salirle de testigo de lo que había visto … era una silla alta, me parece que era oscura, mas detalle no puedo dar, eran las que están normalmente sentadas las cajeras, no era una silla baja … yo estaba en la cola de una de las cajas, en la caja de al lado no fue, fue en la caja siguiente y esas dos cajas estaban cerradas … se quiso sentar en la silla, como era una silla alta como que quiso empinarse y la silla se corrió y ahí se cayó. Se cayó hacia atrás y lo que ella se quejaba era que le dolía muchísimo la espalda y la pierna…». Preguntada si el familiar que acompañaba a la actora le sostuvo la silla cuando iba a sentarse, respondió que «…él estaba adelante mío en la caja y ella estaba a una segunda caja de distancia … Le alcanzaron la silla el sr.se dio vuelta y la sra. intentó sentarse y la sra.se cayó, no se 10 segundos o 20 segundos o cinco fue todo muy rápido…»(sic.fs.188 y vta.y 189).-

Pues bien, de lo expuesto se desprende que encontrándose la actora en la línea de cajas del supermercado accionado, un dependiente de este último, a modo de cortesía, le acercó a aquella la silla en cuestión y que al intentar sentarse, la señora se precipitó al piso.

No obstante que el empleado pudo haber ahondado aún más en su afable proceder y, aguardar a que la Sra.Chemes tomara asiento, auxiliándola en ese accionar de haber sido ello necesario, no puede tildarse su actitud de desaprensiva o descuidada de modo tal que sea pasible de reproche ya que esto excedería todo deber de seguridad.- Ello, sin mengua de señalar que tal como se desprende de los dichos de los testigos presenciales del hecho, aquella no se encontraba sola en el establecimiento sino en compañía de un familiar.-

Nótese que mas allá que la propia actora, asumiendo una actitud de prudencia, pudo haberse negado a utilizar el asiento que le fuera facilitado por entender que por sus características -alto y con ruedas-, no se encontraba en condiciones físicas de hacer uso del mismo, también su acompañante, actuando diligentemente, pudo haberla auxiliado a fin de que se sentara en la forma mas segura o bien advertirle el riesgo que entrañaba tal movimiento.-

Entonces, de lo expuesto emerge como conclusión que tal extremo no resulta idóneo ni suficiente a efectos de endilgar responsabilidad a su empleadora.-

Llegada esta instancia y a tenor de lo expresado precedentemente puede aplicarse en la especie la letra del art.1111 del Código Civil, en tanto dispone que el hecho que no cause daño a la persona que lo sufre, sino por una falta imputable a ella, no impone responsabilidad alguna.-

En efecto, sabido es que en la producción de todo hecho ilícito intervienen diversos factores, pero los que constituyen relación adecuada de causalidad son los esenciales a la hora de deslindar responsabilidades.Así, el legislador regló expresamente a la falta imputable a la víctima como causal eximente de responsabilidad, puesto que es justo que quien causa su propio daño, soporte las consecuencias de su intervención protagónica en el evento nocivo. Es decir que en este supuesto se confunde la persona del agente dañador con la del damnificado directo dañado. O como se alega la víctima no puede entonces quejarse sino de ella misma (Conf.Código Civil, Alberto Bueres-Elena Highton, Tomo 3ª, pág.417).-

En igual sentido también se ha dicho que el hecho de la víctima es la conducta voluntaria o involuntaria del damnificado directo que intervino total o parcialmente en la producción del evento dañoso. La víctima actúa como autor material del hecho ilícito y, por lo tanto, es causa exclusiva o concurrente del mismo. Su protagonismo desvincula la relación de causalidad entre el hecho nocivo y los daños sufridos (Conf.obra cit., pág.421).-

En virtud de ello, en definitiva, ante la demostración de una de las eximentes, que en el caso se ve configurada por haber mediado culpa de la víctima, entiendo que debe revocarse la sentencia en estudio y rechazarse la demanda incoada, imponiendo las costas de la instancia de grado a la vencida y sin costas de alzada por no haber mediado controversia (art 68  del CPCC).

TAL MI VOTO

Las Dras. Beatriz A.Verón y Zulema Wilde adhieren al voto precedente.

Con lo que terminó el acto, firmando las Señoras Vocales por ante mí que doy fe.

Buenos Aires, agosto de 2012.-

Y VISTOS:Lo deliberado y conclusiones establecidas en el Acuerdo precedentemente transcripto el Tribunal RESUELVE:

Revocar la sentencia en estudio y rechazar la demanda incoada, imponiendo las costas de la instancia de grado a la vencida y sin costas de alzada por no haber mediado controversia (art 68 del CPCC).

Sin perjuicio de la expresión de agravios efectuada, atento el pronunciamiento precedente el cual fue modificatorio de la sentencia apelada corresponde ajustar las sumas reguladas a fs. 535/535 vta. de conformidad a lo dispuesto en el art 279  del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación.

En función de dicha adecuación y teniendo en consideración que el valor del juicio no constituye la única base computable para las regulaciones de honorarios éstas deben ajustarse al mérito, naturaleza e importancia de la labor así como la calidad, eficacia y extensión del trabajo realizado.

En el mismo sentido los jueces disponen de un amplio margen de discrecionalidad para la ponderación de dichos factores, razón por la cual la validez constitucional, de las regulaciones de honorarios no depende exclusivamente de dicho monto o de las escalas pertinentes (Conf. C.N.Civil esta sala Expte. Nº 52.629/2005 «Solimo, Héctor Marcelo c/ Trenes de Buenos Aires y otro s/ daños y perjuicios» – ordinario del 11/2/2010 ).-

En atención al monto comprometido, naturaleza del proceso, calidad, eficacia y extensión del trabajo realizado, cantidad de etapas cumplidas, resultado obtenido, y de conformidad con lo dispuesto por los arts. 1 , 3 , 6, 7,8 , 9, 10 , 13 , 19 ,38 , y concs. de la ley 21.839 asimismo y a efectos de meritar los trabajos desarrollados por los expertos se aplicará el criterio de la debida proporción que los emolumentos de los peritos deben guardar con los de los demás profesionales intervinientes en el proceso (conf.C.S.J.N., Fallos 236:127; 239:123; 242:519; 253:96; 261:223; 282:361) así como la incidencia que han tenido en el resultado del pleito se regulan los honorarios del letrado apoderado de la parte de mandada y citada en garantía Dr.Hernan Diego Perez Rachel en la suma de ($.), los del letrado apoderado de las mismas partes Dr.Cristian Javier Muro en la suma de ($.), los del letrado patrocinante de la actora Dr. Julio R.Meyer en la suma de ($.).-

Los de los peritos Dr.Luis Amado Ferrero (médico) y la Lic.Claudia Hernández (psicóloga) en la suma de ($.) para cada uno de ellos.-

Por la labor realizada en la Alzada, de conformidad con las pautas fijada por el art. 14  de la ley 21.839, regúlense los honorarios del Dr.Daniel René Barón en la suma de ($.) y los del Dr.Julio Rodolfo Meyer en la suma de ($.).-

Regístrese, notifíquese y devuélvase.-

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: