Cesa la prestación alimentaria de una abuela a favor de su nieta que ha alcanzado la mayoría de edad, aunque curse una carrera.

Partes: R. E. M. c/ O. M. R. s/ incidente de cuota alimentaria

Tribunal: Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial y Laboral de Reconquista

Fecha: 1-ago-2012

Cita: MJ-JU-M-73731-AR | MJJ73731 | MJJ73731   Se hace lugar a la pretensión de cesar con la prestación alimentaria impuesta a una abuela a favor de su nieta en virtud de que la misma ha alcanzado la mayoría de edad y no se advierte que el hecho de que curse una carrera terciaria le impida trabajar.

Sumario: 

1.-Corresponde hacer lugar al recurso de apelación interpuesto por una abuela a los fines de obtener el cese de la cuota alimentaria a favor de su nieta habida cuenta que la misma cuenta con la mayoría de edad y no luce en modo alguno acreditada su imposibilidad de obtener los medios para subsistir en razón de la pesada carga horaria de la carrera terciaria cursada.

2.-Corresponde la cesación de pleno derecho de la obligación alimentaria para con los hijos a raíz de adquirir éstos la mayoría de edad, y no se debe soslayar la apreciación de que en los hechos debatidos en esta litis la obligación alimentaria cuyo cese se solicita está a cargo de una abuela a favor de su nieta, por lo que el prisma jurisdiccional debe merituar las características distintivas de la obligación de los abuelos consistentes en que su causa-fuente radica en el deber alimentario de toda necesidad de los parientes -y no en la patria potestad- y su subsidiariedad .

3.-Siendo indiscutible que la adquisición de la mayoría de edad se introduce en la obligación alimentaria de los padres como condición resolutoria de la misma o bien si no la extingue totalmente, modifica sus presupuestos operativos cuanto más será tal circunstancia fáctica de adquisición de 21 años relevante en los alimentos debidos por los responsables subsidiarios y no directos como lo son los abuelos.

4.-Analizando la configuración en el sub-judice de los presupuestos fácticos para la extensión etaria de la obligación alimentaria a cargo de la abuela accionada no se advierte que se haya acreditado en autos que su nieta, no pueda procurarse los medios para su subsistencia en razón de sus estudios terciarios.

5.-Si bien es dable destacar que cada caso amerita un análisis particular dado que es razonable compartir el principio de la jurisprudencia francesa de incompatibilidad entre las obligaciones universitarias y cualquier actividad remunerada no sólo que no impediría en principio suponer tal imposibilidad sino que hasta se fomenta a través de pasantías en el último año.

6.-No se advierte que sea legítimo que para el análisis del cese de cuota por adquisición de la mayoría de edad se ha de recurrir a la merituación de la conducta anterior desplegada por la abuela demandada ni mucho menos por el padre incumplidor, quienes en su caso deberán ser sujetos pasivos de una ejecución coactiva de los alimentos devengados y no percibidos, pero nunca tal circunstancia fáctica puede erigirse como un requisito configurador de la acreencia alimentaria futura excediendo los presupuestos exigidos por el art. 370 CCiv.

    Fallo:

Reconquista, 01 de agosto de 2012.

Y VISTOS: Estos caratulados: «R., E. M. c/ O., M. R. s/Incidente cese cuota alimentaria», Expte. N° 41, año 2011, en los que

RESULTA:Que el juez a quo rechaza (fs. 23 a 25) la demanda incidental iniciada por E. M. R. a los fines de obtener el cese de la cuota alimentaria a favor de su nieta A. A. O. dispuesta en los autos principales caratulados «O., M. R. c/R. de R., E. M. s/Ordinario Alimentos y Med. Aseg. Bienes», Expte. N° 1414/2001. Para así decidir el inferior, quien reconoce que en principio y para la generalidad ha aplicado el criterio de que la obligación alimentaria para con los hijos cesa de pleno derecho cuando llegan a la mayoría de edad o se emancipan, sin embargo en el sub-lite fundamenta la necesidad de un tratamiento especial y una decisión distinta por sus particularidades como lo son para el sentenciante la conducta procesal renuente desplegada por el padre de los alimentados en los procesos filiatorios y alimentarios incoados en su contra y posterior incumplimiento de las obligaciones a su cargo, como también la conducta de su madre y actora en estos autos, quien en similar actidud de la de su hijo se negó a colaborar en la manutención de su nieta, pudiendo hacerlo. Y por el otro lado, tiene en cuenta que la nieta de la incidentista está cursando a nivel terciario la carrera de «analista en administración de empresas» en el Instituto Superior Particular Incorporado N° 4013 Padre Joquín Bonaldo como alumna regular y con un alto porcentual de asistencia a clases (fs. 388/389 autos principales expte. N° 1414/01), quien si bien -según el sentenciante – no es persona incapacitada ni física ni psíquicamente para generar recursos propios, no puede realizar otra actividad ya que la actividad universitaria que desarrolla se lo impide. La incidentista apela el fallo, expresando sus agravios (fs.41 a 42), los cuales consisten en su disconformidad porque el sentenciante no trata el quid de la litis, eso es si la nieta mayor de edad que pretende alimentos cumple con los requisitos fijados por la norma aplicable, es decir el art. 370 c.civ. y porque trata cuestiones no esenciales como lo son la conducta del padre (que nada tiene que ver con el asunto en debate) y de la propia actora, cuya valoración efectuada por el inferior el recurrente califica de subjetiva y parcial. También se queja porque considera que el sentenciante realiza una errónea y arbitraria apreciación de los hechos e interpretación del derecho, en particular en torno a los estudios (ya que el certificado de fs. 29 es posterior al fallo) y a que los mismos le impedirían obtener los medios para alimentarse como también por la imposición de costas. Los agravios son contestados por la parte recurrida (fs. 46 a 48) abogando por la confirmación en su totalidad del fallo alzado.

CONSIDERANDO: Que el análisis del quid controversial traído a este Cuerpo consistente en si corresponde la cesación de pleno derecho de la obligación alimentaria para con los hijos a raíz de adquirir éstos la mayoria de edad, no debe soslayar la apreciación de que en los hechos debatidos en esta litis la obligación alimentaria cuyo cese se solicita está a cargo de una abuela a favor de su nieta, por lo que el prisma jurisdiccional debe merituar las características distintivas de la obligación de los abuelos consistentes en que su causa-fuente radica en el deber alimentario de «toda necesidad» de los «parientes» (arts. 367 ,370 c.civ.) -y no en la patria potestad-y su «subsidiariedad».

Que siendo indiscutible que la adquisición de la «mayoría de edad» se introduce en la obligación alimentaria de los padres como condición resolutoria de la misma o bien si no la extingue totalmente, modifica sus presupuestos operativos (conforme arts.265 ley de mayoría de edad 26.579) cuanto más será tal circunstancia fáctica de adquisición de 21 años relevante en los alimentos debidos por los responsables subsidiarios y no directos como lo son los abuelos.

Que por lo tanto y analizando la configuración en el sub-judice de los presupuestos fácticos para la extensión etaria de la obligación alimentaria a cargo de la abuela accionada no se advierte que se haya acreditado en autos que Antonela, no pueda procurarse los medios para su subsistencia en razón de sus estudios terciarios. En efecto, y si bien es dable destacar que cada caso amerita un análisis particular dado que es razonable compartir el principio de la jurisprudencia francesa de «incompatibilidad entre las obligaciones universitarias y cualquier actividad remunerada» (v. «Alimentos para los hijos mayores. Análisis del Derecho Francés, Italiano y Español», Revista de Rubinzal y Culzoni, tomo 2001 – 1, ALIMENTOS, página 166) sin embargo en autos la carga horaria de la carrera terciaria de Antonela (fs. 389 autos principales) no sólo que no impediría en principio suponer tal imposibilidad sino que hasta se fomenta a través de pasantías en el último año.

Que por otro lado no se advierte que sea legítimo que para el análisis del «cese de cuota por adquisición de la mayoría de edad» se ha de recurrir a la merituación de la conducta anterior desplegada por la abuela demandada ni mucho menos por el padre incumplidor, quienes en su caso deberán ser sujetos pasivos de una ejecución coactiva de los alimentos devengados y no percibidos, pero nunca tal circunstancia fáctica puede erigirse como un requisito configurador de la acreencia alimentaria futura excediendo los presupuestos exigidos por el art. 370 C.Civ.

Que por lo expuesto y habida cuenta que no luce en modo alguno acreditada la imposibilidad de Antonella de obtener los medios para subsistir en razón de la pesada carga horaria de la carrera terciaria cursada, se ha de hacer lugar al cese de cuota con efecto retroactivo a la fecha de la notificación de la demanda y que efecte sólo a las cuotas devengadas y no percibidas.

Por ello, la CAMARA DE APELACION EN LO CIVIL, COMERCIAL Y LABORAL DE LA CUARTA CIRCUNSCRIPCION JUDICIAL

RESUELVE: 1) Desestimar el recurso de nulidad interpuesto. 2) Acoger el recurso de apelación interpuesto revocando en todas sus partes el resolutorio a quo conforme considerando precendente, haciendo lugar a la demanda incidental y disponiendo el cese de la cuota alimentaria. 3) Imponer las costas de la segunda instancia a la recurrida vencida. 4) Regular los honorarios profesionales de segunda instancia de los letrados actuantes en el 50% de la regulación firme de primera instancia.

Regístrese, notifiquese y bajen.

CHAPERO

Jueza de Cámara

DALLA FONTANA

Jueza de Cámara

CASELLA

Jueza de Cámara

HAIL

Secretario de Cámara

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