Agua que no has de beber…

Autor: Di Florio, Darío

Fecha: 6-mar-2019

Cita: MJ-DOC-14821-AR | MJD14821

Sumario:

I. A Modo de Introducción. II. Calidad y Características del Agua. III. Gestión y Distribución del Agua. IV. Contaminantes en el Agua. V. Derecho al Agua y el Derecho Alimentario. VI. El Arsénico, Un Gran Enemigo. VII. El Arsénico en las Tierras Argentinas. VIII. La Preocupación por el Arsénico. IX. Una Cuestión de Salud Pública. X. Conclusión. Anexo. Bibliografía Consultada.

Doctrina:

Por Darío Di Florio (*)

I. A MODO DE INTRODUCCIÓN

Aun cuando lo titulado parezca ser una Verdad de Perogrullo; cierto resulta ser que existe una gran cantidad de localidades bonaerenses en que los consumidores o usuarios del servicio público por el suministro de agua de red en sus domicilios, comercios, fábricas y oficinas pagan a los proveedores de semejante vital elemento facturas en las que se encuentra inserto el rubro «Agua Potable» y realmente no pocas son las veces en que ella dista mucho de reunir las mínimas características exigidas por el Código Alimentario Argentino (Ley Nº 18.284 ) y al que la Provincia de Buenos Aires adhirió con la sanción de la Ley Nº 13.230 .

Téngase presente que el agua potable de suministro público y de uso domiciliario -apta para la alimentación y el uso doméstico-, no tiene que contener tanto sustancias y tampoco cuerpos extraños; sea de origen biológico, orgánico, inorgánico o radiactivo en tenores que la hagan peligrosa para la salud. A su vez la Ley exige el deber de presentar sabor agradable y ser prácticamente incolora, inodora, límpida y transparente.

Ambas -la de suministro público y la de uso domiciliario- deben siempre cumplir con los caracteres físicos, químicos y microbiológicos.De no cumplir con alguna de ellas, es evidente que no se puede considerar potable y estará violando la Ley, lo cual merece ser sancionado como sucedió en numerosos distritos bonaerenses; siendo reiterado el caso de la presencia de Arsénico -como así también de otras sustancias- en niveles muy superiores a los guarismos que se aceptan como máximo tolerable y saludable para el ser humano.

En la República Argentina existen amplias y vastas regiones que sufrirían limitaciones de desarrollo debido a lo que refiere a la disponibilidad del agua, como también por la misma calidad del recurso hídrico disponible; donde uno de los elementos de mayor impacto para la salud humana y animal es el Arsénico, tanto en el agua superficial como en las subterráneas, poniendo en riesgo a las más diversas y variadas poblaciones.

Si bien en la Argentina el origen fundamentalmente es natural en diferentes regiones de la llanura chaco-pampeana, vinculada con la actividad volcánica en la Cordillera de los Andes y la actividad hidrotermal asociada, como consecuencia la aparición de terrenos arsenicosos donde la presencia de Arsénico está relacionada con otros sedimentos.

La región afectada, es una de las más extensas del mundo; y resulta ser un problema de

salud pública producido por la ingesta de dosis variables de Arsénico durante largos períodos de tiempo con la gran posibilidad a derivar en el reconocido Hidroarsenicismo Crónico Regional Endémico (De ahora en más, H.A.C.R.E.).

Como anticipo, puede decirse que el H.A.C.R.E. está asociado a varios efectos crónicos, entre ellos alteraciones de la piel tales como melanosis, queratosis y cáncer.El tiempo que tarda en manifestarse es variable y está relacionado con el estado de salud de la persona, la sensibilidad individual, el estado nutricional, la ingesta diaria, la concentración de Arsénico en el agua de consumo y el tiempo de exposición.

Es alarmante como dentro de la Provincia de Buenos Aires, según datos extraídos del último censo realizado a nivel nacional por el I.N.D.E.C. en el año 2010, aun existan Partidos con un alto porcentaje de hogares que no tienen acceso al agua de red.

Y los hogares de la Provincia que por el contrario tienen acceso a este derecho, lo hacen a por parte del Municipio, de cooperativas y/o de empresas que prestan el servicio de forma tercerizada; como es con «Agua y Saneamiento Argentinos S.A.» y «Aguas Bonaerenses S.A.». Pero ello no garantiza en absoluto la potabilidad del agua.

En correlato a ello, debido a la comercialización y creciente contaminación del recurso hídrico, las empresas proveedoras del servicio -ya sean estatales, privadas y/o mixtas- enfrentan los más diversos desafíos vinculados con la necesidad de sostener con el deber de mejorar la provisión del producto en el territorio, incluir a nuevos usuarios y darle pelea a los costos que tienen para hacerse del agua para luego ser vendida a un público cada vez más exigente. Más aun cuando aumentaron los valores del servicio, siendo prácticamente lógicas las pretensiones de los usuarios que se animan a reclamar por sus derechos.

Tal circunstancia ha generado que las empresas prestadoras del servicio domiciliario de agua en red y algunos Municipios, se han visto demandados judicialmente por usuarios que han detectado -mediante los análisis pertinentes, elaborados por laboratorios públicos en algunos casos y privados en otros- niveles de Arsénico por encima de lo permitido por el Código Alimentario Argentino y por las normativas internacionales previstas a través de organismos multinacionales, como lo es la Organización Mundial de la Salud.Así es que no fueron pocos los casos en que se le obligó a la prestadora realizar las obras para garantizar la potabilidad del agua conforme a los valores establecidos por tal Organismo.

Hasta la C.S.J.N. determinó un antecedente favorable, sirviendo como incentivo para que otros distritos que sufrían la misma problemática comenzaran a organizarse para reclamar en la misma dirección, obligando al Municipio responsable o a la empresa prestadora a suministrar agua en bidones hasta tanto solucione el problema.

Entre los casos que marcaron precedentes; pueden citarse «KERSICH, Juan G. c./ A.B.S.A. y otros s./ AMPARO», «CONDE, Alberto J. y otro c./ A.B.S.A. s./ AMPARO», «FLORIT, Carlos A. y otros c./ A.B.S.A. y otro s./ AMPARO», «BORRAGINA, Juan C. y otros c./ Municipalidad de Junín s./ AMPARO», «BENTACOURT, María Elisa c./ A.B.S.A. y otros s./ AMPARO», «CASELLES, Ezequiel P. y otros c./ A.B.S.A. y otro s./ AMPARO», «PEREYRA QUELES, Juan I. c./ Municipalidad de Rojas y otros s./ AMPARO».

II. CALIDAD Y CARACTERÍSTICAS DEL AGUA

No es una novedad que el agua es un recurso de primera necesidad, que resulta determinante para el desarrollo de la vida misma; y al ser un recurso renovable pero limitado, tiene una desigual distribución en el espacio y en el tiempo.

Hoy necesitamos agua en cantidad y calidad que no se ajusta a la renovación del ciclo hidrológico. La humanidad ha ido aumentando sus requerimientos, a través del consumo muchas veces desmedido y hasta irracional o sin cuidado, hace que cerca de dos mil millones (2.000.000.000) de personas viven en países bajo estrés hídrico y con un consumo superior al 10% de sus recursos renovables de agua dulce.

Asimismo, el cambio climático y la contaminación aumentan la escasez; siendo que la misma O.N.U.ha informado que dos mil cuatrocientos millones (2.400.000.000) de personas que habitan los países en desarrollo no tienen acceso a instalaciones básicas de aguas negras o sanidad; y unas mil cien millones (1.100.000.000) de personas de tales países efectivamente no cuentan con agua potable.

Tal como se analizará luego, el agua contiene numerosas sustancias, químicas, físicas y biológicas disueltas o en suspensión; donde efectivamente los parámetros para determinar su calidad dependen del uso que se le quiera dar.

Obviamente que un agua de perfecta calidad para la industria, puede ser tóxica para el

consumo humano; ya que la calidad del agua es el grado en el cual el agua de ajusta a ciertos estándares físicos, químicos y biológicos.

La O.M.S., hace año ha fijado pautas y normas internacionales relativas a la calidad del agua y la salud de las personas en forma de guías en las que se deben basar los reglamentos y las normas de los Estados de todo el mundo; tanto aquellos en desarrollo y también los desarrollados. Ya que en estas cuestiones, realmente poco importan las finanzas; lo más importante es la salud de la población.

Hay cuestiones elementales que hacen al agua natural y que pueden servir como

fuente de provisión de agua potable; entre ellas se pueden destacar:

1.Físicos: Sabor, olor, color y turbidez.

Mientras que los sabores y olores se deben a la presencia de substancias químicas

volátiles y a la materia orgánica en descomposición, el color del agua se debe a la presencia de minerales como hierro y manganeso, materia orgánica y residuos coloridos de las industrias.

La turbidez, puede contener agentes patógenos adheridos a las partículas en

suspensión.El agua con suficientes partículas de arcilla en suspensión, se aprecia a simple vista; las fuentes de agua superficial varían desde 10 hasta 1.000 unidades de turbidez, y los ríos muy opacos pueden llegar a 10.000 unidades.

Conste que las mediciones de turbidez se basan en las propiedades ópticas de la suspensión que causan que la luz se disperse o se absorba. Los resultados se comparan luego con los que se obtienen de una suspensión estándar.

2. Químicos: Los elementos químicos que se encuentran en el agua natural y que producen alcalinidad, dureza y salinidad y se dividen en grupos.

Las aguas a su vez pueden contener además otras substancias que ciertamente generan molestias o trastornos al organismo; destacándose entre ellas el fenol, el Arsénico, el Selenio, el cromo hexavalente, el Plomo, el Hierro, el Manganeso, el Flúor, el Cobre, el Zinc, el Magnesio y también el cloruro. Cada uno con sus orígenes y consecuencias particulares, que en cantidades excesivas obviamente causan problemas en la salud de la población; pudiendo causar un serio problema colectivo.

3. Biológicos: Las aguas poseen una gran variedad de elementos de origen biológicos. La génesis de los microorganismos puede ser natural o pueden provenir de la contaminación por vertidos cloacales y/o industriales, como también por arrastre de los existentes en el suelo por acción de la lluvia, la nievo o el granizo.La calidad y cantidad de microorganismos se ve afectada según las características físicas y químicas del agua, pues cuando el agua tiene temperaturas templadas y materia orgánica disponible, la población crece y se diversifica.

La imperiosa necesidad de proveer agua potable a las poblaciones de manera tal que no produzcan problemas de salud, ha impulsado -y continúa haciéndolo- la generación de normas de calidad; las que son adoptadas por distintos organismos, tanto nacionales como

provinciales y algunos municipales.

El Código Alimentario argentino, a través de la Ley Nº 18.284, establece normas oficiales

para la calidad del agua potable; entendiéndose por agua potable de suministro público y de uso domiciliario aquella que es apta para la alimentación y uso doméstico, no debiendo contener sustancias o cuerpos extraños de origen biológico, orgánico, inorgánico o radiactivo en tenores tales que sean perjudiciales para la salud.

Recordemos que la Provincia de Buenos Aires adhirió a dicho Cuerpo legal; por lo cual le es aplicable, más allá de que exista el «Marco Regulatorio para la Prestación de los Servicios Públicos de Provisión de Agua Potable y Desagües Cloacales» (Ley Nº 11.820 ) y que a su vez el mismo no se aplica en todas las Localidades bonaerenses.

Siendo que el agua es uno de los recursos naturales que se obtienen del ambiente para satisfacer necesidades humanas, que es sostenible en tanto no lo utilicemos más rápido de lo que se repone.Mas igualmente no podemos desconocer que actualmente el planeta enfrenta una «crisis hídrica»; es decir, que los recursos de agua dulce se encuentran bajo presión y muchas personas aun carecen de un suministro de agua adecuado.

La humanidad, poco ha entendido que debemos cuidar semejante recurso que se renueva a través del «Ciclo Hidrológico», que es indispensable para el desarrollo humano, tanto en cantidad como en calidad; necesario para el desarrollo económico de un país, ya que la mayoría de las actividades requieren de su uso.

Que el agua sea un recurso natural escaso e indispensable para la vida humana -por ser de uso común en el ejercicio de la inmensa mayoría de las actividades económicas y sociales-, hace a su vez que sea irremplazable; como tampoco es ampliable por la mera voluntad del hombre, irregular en su forma de presentarse en el tiempo y en el espacio, es fácilmente vulnerable y hasta cierto punto susceptible de usos sucesivos.Se le considera el alimento más consumido del mundo, por lo tanto ha de cumplir ciertas condiciones de calidad y seguridad para evitar problemas de salud pública.

El agua de consumo humano se utiliza para beber, cocinar, preparar alimentos, higiene personal y para otros usos domésticos, sea cual fuere su origen e independientemente de que se suministren al consumidor por medio de redes de distribución públicas o privadas, de cisternas y/ó de depósitos públicos o privados; pero siempre debe cumplir con los caracteres exigidos por obvias e incuestionables razones sanitarias.

Si bien es renovable por el «Ciclo Hidrológico», su uso no sustentable está generando una alarma, ya que estamos consumiendo y contaminado más delo que la naturaleza genera; y tal desequilibro genera consecuencias desagradables.

Así es que su escasez generalizada, su destrucción gradual y su creciente contaminación, junto a la expansión económica, el crecimiento demográfico, acompañados de los estilos de vida de alto consumo y producción excesiva de residuos han llevado al empleo y degradación cada vez mayor del recurso agua; hace que actualmente muchos ríos son utilizados tanto que se secan antes de alcanzar el mar.

El exceso de extracción de agua está agotando los acuíferos antes de que se recuperen de forma natural, los humedales disminuyen su tamaño y la contaminación hace que muchas fuentes de agua no sirvan ni para regar cultivos cercanos al desperdiciarse y contaminarse gran cantidad de agua; y aunque las reservas de agua dulce del mundo se recolectan, purifican, reciclan y distribuyen, no está siendo suficiente.

En el «Ciclo Hidrológico» el movimiento del agua comienza cuando la energía solar provoca la evaporación de aquella en superficie, parte de la misma vuelve a la tierra como lluvia o nieve, pasa a través de los organismos vivos, fluye en los cuerpos de agua y se evapora otra vez para reiniciar el ciclo.De la precipitación una parte va a los glaciares y la mayor parte que cae sobre los ecosistemas terrestres pasa a convertirse en escorrentía superficial.

Es el agua que fluye hacia lagos o arroyos bajan a los océanos, para que allí se evapore reiniciando el ciclo otra vez.

Solamente el 0,02% del suministro de agua está disponible como agua dulce en depósitos subterráneos, en lagos, ríos y arroyos; el resto se encuentra en forma de hielo, es muy salada o se encuentra en profundidades muy grande para extraerse.

En la Argentina, prácticamente hay un monocultivo sojero, por lo que durante los últimos años hemos retirado grandes cantidades de vegetación de la superficie de la tierra, haciendo un uso y abuso del suelo para la agricultura; más allá de que también se hizo lo propio en con superficies destinadas a la minería, la construcción de caminos, edificios y también otras actividades propias del ser humano y la civilización.

Al extraer grandes cantidades de agua dulce de los arroyos, lagos y fuentes subterráneas, además de contaminar el agua con todos los desechos de nuestras actividades; el ciclo del agua se está acelerando debido al calentamiento del clima por el efecto invernadero, que modifica el régimen de lluvias, provocando inundaciones y sequias. Con consecuencias ciertamente desastrosas que vemos cada vez más seguido.

Siendo el agua una parte importante -fundamental- de nuestro organismo, y responsable de los procesos metabólicos, es que junto a sus propiedades físico-químicas permite la evolución del ambiente y la vida se interrelaciona dentro de él. Existiendo diferentes clases de agua según sean aptas para el consumo humano o no, por su procedencia y según la composición química; más allá del clásico «H2O».

Ante la variedad, la clasificación podría sintetizarse de la siguiente manera:

– Agua Natural o Atmosférica:Es el agua que se encuentra en la atmósfera debido a la acción propia del calor del sol que evapora los océanos, lagos, ríos, lagos y suelo y que comúnmente es denominada «humedad atmosférica». Pudiendo encontrarse condensada, como es el caso de la neblina y las nubes; o en forma de precipitaciones, como sucede con la

lluvia, la nieve o el granizo.

– Agua Potable: Es aquella que está apta para la bebida y debe reunir las condiciones de ser limpia, incolora, inodora y de sabor agradable, debe estar aireada -contener aire disuelto- porque de lo contrario sería insípida e indigesta, tiene que contener cierta proporción de sales minerales (Como ser cloruros, sulfatos de sodio, calcio, potasio, etc.) en la medida adecuada, y no debe contener tanto gérmenes patógenos -capaces de producir enfermedades contagiosas- como tampoco tener nitratos ni nitritos porque estos pueden provenir de la descomposición de sustancias orgánicas.

– Aguas Minerales: Son aquellas que contienen diversas cantidades de sales disueltas, por lo que tienen un sabor característico y hasta ciertas propiedades curativas; donde encontramos las aguas sulfuradas, carbónicas, litinadas y ferruginosas. En nuestro medio, las aguas minerales provienen del subsuelo y afloran como manantiales–

– Aguas Termales: Se les llama así cuando su temperatura es superior a 25ºC ó 30º C; contenido frecuentemente gas carbónico, bicarbonato de sodio y calcio, sulfatos, cloruros, fosfatos y sales ferrosas. Las aguas de algunos manantiales, son reconocidas porque tienen propiedades curativas y algunas otras radiactivas.

– Agua Destilada o Químicamente Pura: Es la que se obtiene por destilación de las aguas naturales, la cual -por no contener sales minerales- resulta ser impropia para beberla.Se la reconoce porque no deja residuos al evaporarse y se la utiliza tanto en la medicina como en las baterías de los vehículos.

Bien vale la pena recordar que la molécula de agua está formada por dos átomos de Hidrógeno unidos a un átomo de Oxígeno por medio de dos enlaces covalentes, siendo el ángulo entre los enlaces H-O-H (O bien H2O) es de 104,5º; el Oxígeno es más electronegativo que el Hidrógeno y atrae con más fuerza a los electrones de cada enlace.

El resultado es que la molécula de agua aunque, tiene una carga total neutra, presenta una distribución asimétrica de sus electrones, lo que la convierte en una molécula polar, alrededor del Oxígeno se concentra una densidad de carga negativa, mientras que los núcleos de Hidrógeno manifiestan por tanto una densidad de carga positiva.

A modo de cierre, en lo que refiere a las características especiales del agua, aunque parezcan obvias no podría dejar de destacarse que:

1.El agua es un líquido en un amplio intervalo de temperatura, fundamental para los principales procesos vitales, ya que tiene un elevado punto de ebullición (100º C) y bajo punto de congelación (0º C); requiere mucho calor para evaporarse, siendo la evaporación un proceso de refrigeración fundamental en nuestras vidas.

2.El agua cambia lentamente de temperatura, lo que nos protege como organismos vivos de los bruscos cambios de temperatura.Siendo a su vez un excelente refrigerante en centrales energéticas y de los procesos industriales que liberan calor.

3.Es un disolvente por naturaleza -conocida como «disolvente universal»-, esto es bueno para eliminar desechos de nuestro organismo y moviliza nutrientes en los seres vivos; lo cual hace que ella sea fácilmente contaminable por desechos solubles.

4.El agua aumenta su volumen cuando se congela -haciéndolo de afuera hacia adentro-, teniendo menor densidad y ello le permite flotar en el agua líquida.

5.Tiene una alta tensión superficial dada por las grandes fuerzas entre las moléculas

de agua líquida; esto le permite la acción capilar, es decir el movimiento del agua dentro de una planta de la raíz a las hojas para la absorción de agua y nutrientes.

III. GESTIÓN Y DISTRIBUCIÓN DEL AGUA

En pleno siglo XXI, por la mala conducta que la Humanidad ha tenido en su historia, tanto la escasez como la disponibilidad excesiva y no planificada de agua significan una problemática ambiental; sin aceptar que muchas regiones áridas sufren escasez de

este preciado recurso, u otras lo tienen en una cantidad y calidad lamentable.

Tanto el crecimiento poblacional como el inadecuado uso de la tierra, empeoran los efectos de la sequía causado por temperaturas mayores y la evidente disminución en las precipitaciones; sin perjuicio de que cuando llueve puede traer aparejados problemas como inundaciones, desbordamiento de cuencas, saturación del suelo, erosión hídrica y pérdida de nutrientes.

Pocos Estados han tomado nota de que la planificación urbana es clave cuando pensamos en los problemas derivados del manejo de este recurso; así la urbanización -como sinónimo de cementación, infraestructura y «artificialización» del medio- es determinante en el anegamiento o inundación (Inclusive a partir de lluvias moderadas), ya que se alteran los elementos naturales del entorno, que permitirían el escurrimiento y rápido drenaje del agua.

Ergo, se puede minimizar o prevenir estos riesgos a partir del trabajo en planificación, administración del territorio, con trabajo concienzudo y multidisciplinario, dando importancia a laprevención y precaución.

La planificación hidrológica resulta ser la herramienta más importante para trabajar

en la gestión de los recursos hídricos de un territorio. Es un instrumento de gestión que acciona en las tres dimensiones del desarrollo sustentable; pues se basa en el recurso natural, desde lo social se centra en las necesidades económicas de la población.

Resulta de suma importancia asegurar el incremento de suministro y la disponibilidad de agua en una región determinada, siempre con una adecuada y coherente administración de los recursos humanos y también financieros.

Lo que siempre favorece es el empleo de medidas preventivas y la resolución de los problemas al nivel de complejidad más bajo posible y así por lo que el evitar el derroche, el desperdicio y el uso inadecuado aumentando la eficiencia en el aprovechamiento del

recurso para favorecer la disponibilidad del agua.

En plena era del consumismo, debemos aceptar que es ambienta y económicamente más favorable -y hasta rentable- el trabajar en la prevención, en la eficiencia del consumo y en las formas de aprovechamiento que se da en los hogares, industrias, producción de

alimentos y agricultura; lo cual ayudará a evitar el desperdicio y la degradación innecesaria de este valioso recurso, que por equidad y respeto intergeneracional deberíamos asegurar también para generaciones futuras.

A otro nivel, para incrementar el suministro se puede apelar a la construcción de obras civiles como diques o presas, explorar y lograr extracciones de recursos hídricos subterráneos, o simplemente traer agua de otros sitios; siempre con los estudios y evaluaciones de impacto ambiental que les sean favorables. Ya que el esfuerzo por asegurar la disponibilidad de agua para uso humano y el abastecimiento en algunas áreas, puede verse superado por las altas

demandas y condiciones que no ayudan a la preservación.

Como miembros de la comunidad, debemos reconocer que a diario utilizamos grandes cantidades de agua, con propósitos diferentes.Su importancia aumentó a medida que las sociedades progresaron y las ciudades crecieron; los usos de agua fueron cambiando con el espacio e incluso en el tiempo pero igual el mayor porcentual del consumo (Aproximadamente el 70%) está destinado a la agricultura.

Es por ello que ante e l incremento de población y la progresiva escasez de agua, hace que los vertidos de los sistemas de aguas residuales -contaminadas con desechos orgánicos, de humanos y de animales- se relacionen cada vez más a las fuentes destinadas a sistemas de agua potable; por lo que necesitan de un adecuado y exigente control.

Ya en 1989, la O.M.S. publicó las «Guías sobre el Uso Seguro de Aguas Residuales

en la Agricultura y Acuicultura»; las cuales repercutieron significativamente en la reutilización racional de aguas residuales y excretas en todos los países, aun en los que se les llama ‘Desarrollados’. Siendo que esta clase de aguas pueden llegar tener variación en los grados de contaminación; dependiendo que su origen sea doméstico, industrial o urbano.

En las llamadas «Aguas Residuales Domésticas», la contaminación principal proviene de la materia orgánica, tanto en suspensión como en disolución -normalmente biodegradables-; conteniendo cantidades importantes de nitrógeno, fósforo y sales minerales.

Respecto las «Aguas Residuales Industriales» resultan ser enormemente variables en cuanto a caudal y también composición; difiriendo las características de los vertidos de una industria a otra, y también dentro de un mismo tipo de industria. Más aun, a veces, la industria no emite vertidos de forma continua, si no únicamente en determinadas horas del día o incluso en ciertas épocas de año según el tipo de producción y el proceso industrial.

También son habituales las variaciones de caudal y carga a lo largo del día.Éstas tienen un mayor grado de contaminación que la residual urbana, generando una contaminación mucho más difícil de eliminar; pues su alta carga unida a la enorme variabilidad que presentan, hace que el tratamiento de las aguas residuales industriales sea complicado, y se requiere de un estudio específico para cada caso.

Los compuestos orgánicos e inorgánicos se encuentran en aguas residuales procedentes de instalaciones industriales diversas, a diferencia de las aguas residuales domésticas, generan efluentes que habitualmente contienen sustancias que no se eliminan por un tratamiento convencional; ya sea por estar en concentraciones elevadas, o bien por su naturaleza química.

Muchos de los compuestos orgánicos e inorgánicos que se han identificado en aguas residuales industriales son objeto de regulación especial debido a su toxicidad o a sus efectos biológicos a largo plazo.

Por último, respecto al origen del agua residual, están las «Aguas Residuales Urbanas». Ellas presentan cierta homogeneidad en cuanto a su composición y carga contaminante, pero sus aportes van a ser siempre los mismos. Tal homogeneidad tiene márgenes muy amplios, ya que las características de cada vertido urbano van a depender del núcleo de población en el que se genere; por lo tanto recibe influencia de parámetros tales como el número de habitantes, la existencia de industrias dentro del núcleo, tipo de industria, entre otros.

En lo que hace a la gestión del recurso hídrico, no puede ser evadido lo previsto en la Ley nacional Nº 25.688; la cual reglamenta el Régimen de Gestión Ambiental de Aguas.Tal disposición considera que, a los efectos de ella, el agua forma parte del conjunto de los cursos y cuerpos de aguas naturales o artificiales, superficiales y subterráneas, así como a las contenidas en los acuíferos, ríos subterráneos y las atmosféricas.

A su vez entiende por cuenca hídrica superficial, a la región geográfica delimitada por las divisorias de aguas que discurren hacia el mar a través de una red de cauces secundarios que convergen en un cauce principal único y las endorreicas; siendo a su vez una unidad ambiental de gestión del recurso se consideran indivisibles.

Con las ansias de realizar acciones para alcanzar el objetivo de obtener una elevada calidad ambiental -seguramente el prístino objetivo de la gestión ambiental-, toda acción tendiente a la administración y mejora de aspectos e impactos ambientales hace a la mejora del bienestar humano. Más aun tiene apoyatura en los ejes de la prevención, la corrección y el eventual u oportuno saneamiento de la situación.

Ante la valiosa incorporación de políticas ambientales, se ha visto favorecido la implementación de instrumentos administrativos, que se corresponden generalmente con estrategias de prevención y de control; lo que permite a los Estados mantener conocimiento sobre los recursos naturales y manejar un marco de razonabilidad los aspectos referidos a la

administración de recursos naturales y su degradación.

El adoptar instrumentos legales al introducir mayor eficiencia, costo-efectividad y flexibilidad en el cumplimiento de los requisitos ambientales, son estimulantes o incentivos para que las empresas adopten medidas de control de la contaminación; principalmente apuntalando las reglas de mercado y restando participación al gobierno.Obvio que no ha desaparecido la necesidad de que se sancionen y apliquen normas por las autoridades, pues no se conocen casos en donde los instrumentos económicos hayan reemplazado a las leyes.

Por lo tanto, es sumamente importante que en la toma de decisiones y en la aplicación de los instrumentos de gestión se consideren aspectos integrales que entiendan la variable ambiental inserta en el escenario social; donde el sistema económico y los recursos de cada país tiene sus particularidades y en cada sitio las variables pueden mantener importancia diferente y un peso diverso al momento de su aplicación.

Efectividad, eficiencia, equidad, simplicidad, transparencia, exigencia a la información pública, flexibilidad, inclusión y cooperación; son algunas de las variables a considerar en lo que hace a la gestión y el desarrollo en la prestación del servicio de agua que debe reunir las características propias para ser considerada apta para consumo.

Tal vez todas estas variables, se resuman en la educación; pues con ella se toma verdadera conciencia sobre la importancia en la gestión y conservación del recurso, a través de una nueva cultura respetuosa del uso del agua y la inclusión social mediante la participación de

la población son los principales objetivos junto a la sensibilidad social.

Los organismos públicos -ya sea en el ámbito nacional, provincial y/o municipal-, las organizaciones no gubernamentales y las empresas de abastecimien to son reconocidas y permiten recopilar las más diversas experiencias que fueron aprendidas a través de dar el ejemplo; concentrando energías y focalizándose en los más diversos problemas locales con la intención de incentivar la adopción de medidas que tengan efecto multiplicador de difusión y así poder materializar las propuestas.

Incluir propuestas de conservación en los requisitos técnicos y legales de proyectos, hace al fomento de la implementación en tecnologías de ahorro y uso eficiente de agua por requerimiento en los pliegos técnicos, obligando así a las empresas concursantes en los proyectos relacionados con el urbanismo a través de la realización de un esfuerzo innovador y con mejoras constantes en sus propuestas; facilitando la implementación de medidas de conservación sin costos adicionales.

Sin perjuicio de ello, el cambiar las actitudes de las personas demanda trabajar de manera directa con la población; donde los colectivos sociales (Organizaciones, comunidades de vecinos, instituciones y la comunidad escolar) son el tejido social más representativo de la vida en una comunidad; y por ello su rol es esencial en la difusión del conocimiento, cambio de cultura y la transmisión de nuevos valores sociales y ambientales.

En países como el nuestro, incluso en los más desarrollados, no siempre la población conoce el valor verdadero del agua; razón por la debería ser penalizado el derroche. Debemos transformar el concepto de consumo de agua a la idea de ciclo integral (Captación, purificación, uso, depuración y devolución al ambiente).

No es el precio lo que le importa al usuario, sino que debe entender lo que cuesta satisfacer las necesidades de agua y confort y que porcentaje supone en el presupuesto estatal o privado. Es necesaria una buena campaña de comunicación que concientice y eventualmente ejecute la penalización del despilfarro para que finalmente permita entender cómo se contribuye con la minimización al beneficio propio y del medio ambiente.

La aplicación de multas ante un consumo desmedido, la publicidad efectiva y eficiente que muestre acerca de los pasos necesarios para que el agua llegue a la mesa del usuario o bien el consumidor por todos los medios posibles -sea gráfica, radial, televisiva y hasta inclusive en las redes sociales de uso masivo-, la educación desde los primeros años; suelen ser herramientas de suma utilidad y son bien empleadas.

En lo que hace a la distribución del agua en el planeta Tierra, conste que de la abundante cantidad de agua que compone nuestro planeta solo un 3% es agua dulce o potable.El 97% del volumen se encuentra en los océanos y es salada para nuestro consumo; del 3% de agua dulce, casi el 2,997% se encuentra en forma de hielo en los polos y glaciares o está ubicada a gran profundidad. Así es que solo el 0,003% del volumen total es de fácil acceso.

Del agua en el planeta, los diferentes continentes se dividen en ricos y pobres con respecto al agua. Las diferentes precipitaciones medias anuales, las temperaturas, sus suelos hacen que países como Canadá con un 0,5% de la población mundial disponga del 20% de agua dulce y China que tiene un 21% de la población mundial solamente cuenta con un 7% de provisiones de agua dulce. Esas son las paradojas de la geografía mundial; que en algún momento -si aun no lo fueron- serán debatidas fuertemente en discusiones geopolíticas en las altas esferas de los Organismos multinacionales.

En las últimas décadas; las cuestiones vinculadas a los recursos hídricos y la disponibilidad de agua dulce para uso humano se ha convertido en un factor sumamente importante. Es un condicionante del desarrollo, especialmente para aquellos países carentes de agua para las necesidades básicas o bien los que aun las tienen pero igualmente necesitan de mayor cantidad para satisfacerlas en un fututo no muy lejano.

La República Argentina goza de una situación privilegiada, es un país con amplias extensiones territoriales por la que atraviesan numerosos ríos, existen varios lagos y

embalses. No obstante, el desarrollo de diversas actividades ha generado y

continúa una contaminación de origen antrópico.

Si no existen medidas de control coherentes y sostenidas durante el tiempo se produce un deterioro relativamente acelerado del recurso, que puede llegar a afectar tanto la cantidad de agua disponible como su calidad. Es en este enfoque donde la política ambiental debe rever algunos aspectos.

Globalmente la Argentina dispone de una oferta hídrica media anual por habitante sumamente importante superior a los 22.500 m.3/hab.; donde la distribución de la oferta es muy irregular.El Sistema de la Cuenca del Plata, por ejemplo, concentra más del 85% del derrame total medido; siendo que en la Argentina se hace un uso importante de las aguas subterráneas ya que un 30% del agua promedio extraída en el ámbito nacional para los distintos usos, es de origen subterráneo.

Los recursos hídricos de los ríos Bermejo, Paraná, Paraguay y Uruguay que forman parte de ese Sistema, son compartidos con los países limítrofes, los que junto con la Argentina integran la Cuenca del Plata, una de las principales cuencas hídricas internacionales del mundo. Fuera del Sistema del Plata, los ríos más importantes de Argentina son los que -teniendo sus nacientes en la zona cordillerana de los Andes-, desaguan en el Océano Atlántico, disecan las áridas estepas patagónicas y eventualmente en ciertas épocas del año actúan como corredores fluviales de gran importancia económica y ecológica.

En tales ríos se han desarrollado sistemas de embalse para generación de energía eléctrica y regulación de crecidas, e irrigación. En términos de riqueza hídrica relativa, los sistemas fluviales de la vertiente pacífica son los que exhiben el mayor caudal específico, que alcanza a unos 36,2 l./seg. por cada km.2, muy superior al promedio de 6.4 l./ seg. en un Km2.

IV.CONTAMINANTES EN EL AGUA

Siendo que el agua potable es aquella apta para beber y para los demás usos

domésticos; justifica los tratamientos que debe recibir.

Por lo que debe ser límpida e inodora, fresca y agradable, contener algunos gases junto a minerales y sales disueltos en pequeñas cantidades tolerables, como inclusive no debe poseer materias orgánicas, gérmenes patógenos ni sustancias químicas; siendo que la contaminación de los cursos de agua, tanto los superficiales como los profundos, constituye el principal problema ambiental y comunitario o colectivo.

Los niveles permisibles de nitratos, bacterias, plaguicidas y metales pesados en numerosos cursos de agua se presentan excedidos holgadamente; y las empresas prestadoras del servicio poco o nada hacen por mejorarlo.

Los servicios de agua potable son operados y abastecidos por aproximadamente 1.650

empresas u organismos, de los cuales el 64% son entes privados (Empresas privadas,

cooperativas, asociaciones vecinales) y el 36% restante lo cubren organismos públicos.Sin perjuicio de ello, más del 70% de la población urbana, recibe servicios provistos por operadores privados, incluyendo las cooperativas.

El aseguramiento de su calidad muestra una tendencia a partir de la desinfección del agua por medio de la cloración; método insuficiente para combatir otros elementos contaminantes como sucede con el Arsénico, fundamentalmente en las áreas urbanas.

Hay quienes afirman que más del 90% de los abastecimientos de las grandes Ciudades cumplen con los estándares de calidad establecidos por el Instituto Nacional de Alimentos a través del Código Alimentario argentino; mientras que las áreas urbano-marginales, en cambio, presentan dificultades vinculadas con la expansión de los servicios de agua potable, sí como con el mejoramiento de los suministros intermitentes y con la desinfección.

Y que en las áreas rurales se requiere de la ampliación de la cobertura y la implementación de medidas y tecnologías de desinfección de las aguas, y campañas de educación sanitaria.

En el medio rural, la utilización de pesticidas y fertilizantes, asociados a irrigación inadecuada y a desmonte y pérdida de suelos; determinan un exceso de nutrientes, sales y metabolitos de pesticidas en aguas superficiales y profundas. Los residuos orgánicos de campos y pastizales agregan a su vez cantidades abundantes de compuestos nitrogenados, fosfatos, zinc, potasio, cobre, cadmio y otros metales pesados. Las aguas de riego, ricas en nitrógeno y fósforo, en conjunto con las aguas residuales domésticas no tratadas, conducen a la eutrofización de lagos, embalses y zonas costeras.

La calidad de los cuerpos de agua superficiales relacionados con centros urbanos, constituye un elemento esencialmente básico de la salud ambiental.Resulta incuestionable el impacto del estado del agua sobre los diversos indicadores en la salud humana como la morbilidad de numerosas enfermedades infectocontagiosas, la mortalidad infantil o su influencia en la esperanza de vida de los niños.

A modo de ejemplo, por ser la mayor fuente de agua dulce de la República Argentina, refiero que en el Río de La Plata por día fluyen a él 2.3 millones de m.3 de aguas negras sin tratar y 1.9 millones de m.3 de descargas industriales. Como consecuencia de todo ello, hay una franja de varios centenares de metros adyacentes a la costa con aguas cuyos niveles de contaminación son altos y riberas imposibles de utilizar.

En lo que hace a la obtención de agua potable se realiza a través de tres tomas: La planta potabilizadora de Palermo, de Aguas Argentinas, es la más grande de las tres, con un caudal máximo de 35 m.3/seg., y una toma situada a una distancia de 1050 metros de la costa; la planta de Bernal que también es de Aguas Argentinas, tiene un caudal máximo de 17 m.3/seg., y la toma está a 2400 metros de la costay la tercera planta potabilizadora de Punta Lara que pertenece a AGOSBA, situada en Ensenada y posee un caudal máximo de 2,5 m.3/seg. y la toma se encuentra a una distancia de la costa de 714 metros.

El Río Matanza-Ria chuelo atraviesa por numerosos distritos, en su extensión viven millones de personas, sufren un alto nivel de contaminación, debido a los efluentes cloacales, desechos líquidos, gaseosos y sólidos vertidos clandestinamente por las grandes industrias. Además, pesticidas y fertilizantes ya afectaron napas y cursos de agua de distritos de la cuenca del Salado. Su cuenca tiene 2.240 km.2 de superficie y 64 km. de extensión. La habitan 3,5 millones de personas, y se encuentran radicados gran cantidad de establecimientos industriales.Ambas circunstancias, vertidos cloacales y desechos industriales, además de los basurales a cielo abierto, son las causas principales de la contaminación en el área.

Llamativamente, no se cuenta con información certera sobre la cantidad de industrias radicadas a lo largo del río, debido al alto número de establecimientos clandestinos. Tampoco existe certeza sobre la magnitud de los desechos industriales que se vierten al curso de agua. Se estima que unos 20.000 establecimientos efectúan vertidos de desechos industriales de distinto tipo en la cuenca, de los cuales unos 14.000 no hacen uso de ningún sistema que se relacione a un mínimo o básico tratamiento.

El tramo final, que limita con la C.A.B.A. y se extiende hasta la desembocadura en el

Río de la Plata, es el más contaminado. Hace ya tiempo que no existen macroorganismos vivos debido al impacto de la materia orgánica y compuestos químicos tóxicos para la vida acuática. La presencia y distribución de éstos bioindicadores se ve gravemente alterada.

Los basurales a cielo abierto constituyen una fuente adicional importante de contaminación del agua. Afectan 147 hectáreas y contienen un volumen de residuos de 1.000.000 de m3. A su vez, los conglomerados humanos precarios que asientan en la cuenca sufren cada tanto inundaciones, que pueden ocurrir tanto por precipitaciones inclementes como sudestadas, que impulsan desde el Río de la Plata mareas que penetran por el río aguas arriba. El riesgo de inundación se incrementa como consecuencia de las bajas cotas del terreno, la insuficiencia de desagües pluviales y la deficiente descarga de conductos troncales.

Cuando los ríos salen de madre, las letrinas rebosan y el agua contaminada inunda las viviendas, calles y terrenos, poniendo en peligro la salud de la población.En general la infraestructura urbana es deficiente; los servicios de agua potable sólo alcanzan al 65% de la población y apenas el 45% de las viviendas tienen acceso al servicio de cloacas.

Entendiendo que el agua es un elemento básico para la vida humana y para el desarrollo en

equilibrio del ecosistema; en la cumbre del medio ambiente (Estocolmo, 1972) se comenzaba a tratar este tema de la contaminación del agua se creía que era excluyente de los países

desarrollados, hoy sabemos que este tema preocupa y ocupa a todo el planeta.

Siendo que la contaminación es la alteración nociva del estado natural de un medio

como consecuencia de la introducción de un agente ajeno a ese medio -contaminante-, causando inestabilidad, desorden, daño o malestar en un ecosistema, en un medio físico o incluso en un ser vivo; cualquiera sea.

En lo que refiere a la contaminación del agua, surge cuando se ve comprometida su estado como resultado del deterioro de su calidad original, producto de la incorporación -natural o artificialmente- de elementos contaminantes que sin ajenos a ella y en concentraciones suficiente y que la hacen inadecuada para su uso.

Si bien existen numerosos agentes que causan cambios en la calidad del agua y que tienen un efecto perjudicial sobre los seres vivos o que afectan el uso deseable del agua; entre los más comunes encontramos agentes patógenos, desechos que requieren Oxígeno, Sustancias químicas inorgánicas, Sustancias químicas orgánicas, Sedimentos o materia suspendida, Sustancias radiactivas, entre otras.

La no inversión en obras hidráulicas, ha generado que con los cambios climáticos las inundaciones y las sequías afecten con mayor dureza a las economías o finanzas locales y también regionales; causando mayor pobreza.

A pesar de las mejoras alcanzadas en algunas regiones, la contaminación del agua sigue creciendo escandalosamente a nivel mundial; y las afecciones o consecuencias, lógicamente trascienden las fronteras.

El escaso o nulo tratamiento que reciben las aguas residuales en los países en vías de desarrollo o de economíasemergentes, que se descargan contaminando ríos, lagos y zonas costeras provocan consecuencias desastrosas.

Asimismo que esté previsto un crecimiento estable en las poblaciones rurales en los próximos 20 años, las poblaciones urbanas se incrementaran probablemente en un 60% antes del año 2025, lo que afectará las previsiones acerca del estrés hídrico.

Globalmente, el problema más común con respecto a la calidad del agua es la eutrofización, resultado de grandes cantidades de nutrientes -principalmente fósforo y nitrógeno-, que deteriora considerablemente los usos benéficos del agua.

Un estudio reciente sobre agua potable realizado en Francia estimó que más de 3 millones de personas (5,8% de la población) estaban expuestas a aguas cuya calidad no está conforme con los estándares de la Organización Mundial de la Salud; no siendo ocioso destacar que la contaminación natural del agua potable por Arsénico es considerada actualmente como una considerable grave amenaza con más de 140 millones de personas afectadas en más de 70 países de todos los continentes.

Conforme a lo estudiado, puede bien afirmarse que existen al menos tres (3) generadores de contaminación al agua; tanto por acción como por omisión del ser humano, que paradójicamente es quien más la utiliza y muchas veces sin el mínimo cuidado o respeto por ella, en perjuicio de la misma humanidad y de otros seres vivos que realmente la necesitan tanto más que ellos mismos.

El primero de ellos, es el «Urbanismo». El mismo nos revela los conceptos introducidos por la revolución industrial y que realmente cambiaron de manera radical el comportamiento del ser humano hacia su propio entorno y en su grupo social.

Fue entonces cuando la noción natural de libertad individual se asoció a la posesión de bienes, al poder adquisitivo, a la misma búsqueda de un espacio-tiempo donde disfrutar de sus beneficios y a la lucha por lograr esas metas; y la relación de bienestar con «comodidad», hizo que los valores morales y principios de la naturaleza fueron marginándose entrelas prioridades y conductas del hombre.

Desde entonces, las ciudades están creciendo a un ritmo alarmante, para sostener a su

población y sus actividades económicas, un área urbana requiere agua, aire,

energía, alimento y otros recursos y producen desechos.

La mayoría de las ciudades modernas utilizan recursos en una forma muy ineficiente; con el agravante que se está desperdiciando mucho más energía que la necesaria y produciendo contaminación de la tierra, el agua y el aire con desechos peligrosos.

A la vista está que los suelos de las urbes son cubiertos por edificaciones y asfaltos, donde el agua precipitada no logra infiltrarse, ocasionando tal impermeabilidad la ruptura del ciclo natural del agua.

Simplemente, cuando llueve en un medio natural, hay una retención de agua en la superficie, cercana al 60% debido a los árboles y la vegetación. Posteriormente, un 15% se convierte en agua de escorrentía, un 25% se filtra en el suelo hacia las aguas subterráneas.Sin embargo, en una ciudad moderna la necesaria infiltración se reduce al 1%, casi no hay retención del agua, si no hay bosques.

Así es que el agua escurre y sobrecarga los colectores, las alcantarillas y los drenajes de agua pluvial, contribuyendo a la contaminación del agua y las inundaciones en las ciudades y áreas ubicada corriente abajo.

Tal impermeabilización de la superficie de la tierra en las áreas urbanas cambia la hidrografía, resultando inundaciones cada vez más frecuentes, y a menudo se reduce el recargado directo del agua subterránea.

Por otra parte, no menos importante por cierto, los problemas de contaminación del agua en los lagos, aguas costaneras y marinas, pueden resultar en la pérdida de oportunidades para actividades recreativas y turísticas, agotamiento de las pesquerías, y problemas de salud

asociados con el consumo de alimentos que se pueden extraer de aquellos espacios.

Se estima que cerca de 200 millones de personas en las ciudades de países no desarrollados no cuentan con agua potable segura, se ven forzados a consumir agua contaminada por lo que sufren de enfermedades bacterianas; difteria, cólera, tifoidea, disentería, gastroenteritis, hepatitis infecciosa, la poliomielitis y una alta mortalidad infantil.

Asimismo, un tema para reflexionar es el de la basura; pues donde a menudo no existen servicios que recojan los desechos sólidos, es habitual que ellos sean arrojados o terminen por acción natural de aluvión en los cuerpos de agua.

Y si a ello sumamos otros residuos como arenas, gasolina, neumáticos, aceite, materia

orgánica, metales pesados, plaguicidas y herbicidas que se mezclan con el agua; ella no se puede depurar naturalmente y muchas veces las plantas de depuración no pueden tratarla

tampoco, no queda otro remedio que almacenarla habitualmente mediante el enterramiento; afectando las napas de agua subterráneas.

Otro generador, es el «Sector Industrial».

El mismo es considerado una fuente puntual de contaminación, ello porque sus desechos pocas veces son tratados antes de verterlos a un cuerpo de agua.Los desechos industriales se componen de desperdicios de la perforación, explotación y de refinerías de petróleo, de fábricas de plaguicidas, de fábricas de papel, de las siderurgias y por el uso de una gran diversidad de productos químicos y de materiales.

La mayoría de estos desechos son descargados a las corrientes de agua más cercanas o en lagunas de desechos donde el aire, la luz solar y los microorganismos degradan a los desechos, matan a alguna s bacterias patógenas, que son causantes de enfermedades, y permiten que los sólidos se sedimenten, contaminando al cuerpo de agua que los contiene.

Las aguas residuales de los procesos son las más preocupantes y varían con amplitud según el tipo de industria. En ciertos casos puede ser obligatorio un tratamiento previo para quitar ciertos contaminantes o una compensación para reducir la carga hidráulica a fin de que las aguas residuales sean aceptables en el sistema municipal de una localidad

determinada.

Dichas aguas suelen tener características muy variadas, incluso cuando las industrias contaminantes resultan ser similares.

Por ello es posible que se requieran estudios extensos para valorar los requisitos de un tratamiento previo y el efecto de las aguas residuales en los procesos biológicos.

Siendo que el agua se contamina cuando la descarga de residuos perjudica la calidad del agua o perturba el equilibrio ecológico natural; los componentes que causan problemas comprenden organismos causantes de enfermedades, materia orgánica, sólidos, nutrientes, sustancias tóxicas, color, espuma, calor y materiales radiactivos.

Se sabe que el funcionamiento de cualquier industria requiere grandes cantidades de agua. El agua, al intervenir en los procesos industriales, se contamina; razón suficiente para explicar el deber de controlar el vertido.

Para valorar la importancia de la contaminación que los vertidos de las industrias causan hay que conocer exactamente el proceso industrial y el uso del agua en cada punto del proceso.Los vertidos deben ser depurados de contaminantes antes de ser introducidos en un cuerpo de agua, para restablecer las condiciones originales del agua.

Por último, y quizás la más importante fuente no puntual o generadora de la contaminación del agua resulte ser la «Agricultura».

La actividad agrícola tiende a reemplazar un ecosistema natural por otro manejado por el hombre, llamado agroecosistema, ello para obtener una producción específica; y para ello es que se necesita eliminar en una cierta gran medida elementos naturales y potenciar aquellos que necesita.

En tal proceso, se generan una serie de efectos sobre el ambiente, algunos de ellos cíclicos de corto plazo y repetidos (Como ser la remoción de suelos relacionada con el cultivo de especies anuales), otros de mediano plazo y acumulativos (El uso de agroquímicos) y otros de largo plazo y gran escala (Las quemazones relacionadas a la deforestación); provocando todos ellos consecuencias de diversas medidas o intencionalidades en el estado natural inicial, pudiendo afectar algo más que el suelo.

Como se sabe, el sector agrícola es el que absorbe la mayor cantidad de agua a nivel

mundial.Así es que aproximadamente dos terceras partes del agua extraída de los ríos, lagos y

acuíferos del mundo se utilizan para el riego; y ante el aumento de conflictos, la escasez, el desperdicio, la utilización excesiva y la degradación de los recursos hídricos, los mismos responsables de las políticas están volviendo cada vez más la vista hacia la agricultura como la válvula de seguridad del sistema.

Conste que esta actividad no sólo es el sector que consume más agua en el mundo en términos de volumen; también representa, en comparación con los otros, un uso de bajo valor, con una poca eficiencia real y -por si ello fuera poco- también se encuentra raramente muy subvencionado.

El hecho de que la agricultura tenga un impacto notable sobre la calidad de los cuerpos de agua; se debe a que en muchos lugares del mundo, las aguas pluviales lavan los suelos contaminados y arrastran hacia las corrientes superficiales y subterráneas los restos de agroquímicos, generando altos niveles de contaminación, especialmente en los cuerpos de agua estables alimentados por estas corrientes.

Un caso concreto se produce con el llamado proceso de «Eutrofización», el cual se genera cuando por el mismo mecanismo llegan a lagos, lagunas o ríos los excedentes de fertilizantes, elevando el nivel de nutrientes -principalmente fosfatos y nitratos- del agua y generando un proceso de ampliación de la flora acuática; la cual crece tanto que no alcanza ser consumida por los peces y comienza a utilizar cada vez mayor cantidades de Oxígeno, tanto para el

proceso de fotosíntesis como por los procesos de putrefacción de las plantas muertas. Finalmente el crecimiento de aquellas es tan rápido que deja prácticamente sin Oxígeno a los peces e interrumpe bruscamente todo el ecosistema acuático.

En el caso de los suelos irrigados artificialmente, un proceso de degradación

conocido es la «Salinización».

La «Salinización» consiste en la aparición en la superficie de sales que arruinan el potencial productivo de los suelos.Estas sales tienen distintos orígenes diferentes; mientras en algunos casos provienen de regar con aguas de alto contenido salino en momentos de intenso calor, lo cual genera la rápida evaporación del agua de riego antes de infiltrarse, depositándose en

la superficie las sales.

El otro proceso, más común por cierto, es la aparición de sales que se encuentran en el subsuelo por efecto de la capilaridad.

Ambos procesos son típicos donde no se considera la gestión en el manejo del agua de riego, por exceso de aportes de agua, deficiencia en los sistemas de drenaje o también por una

combinación de ambos.

Una gestión pobre de la tierra puede incrementar la carga de sedimentos por erosión. La contaminación también ocurre cuando el agua extraída para fines agrícolas retorna a los ríos y al subsuelo, contaminada con sales, fertilizantes y pesticidas. Los agricultores tienen diferentes posturas y responsabilidades ante estos asuntos:

– La degradación del suelo y las acciones inadecuadas de gestión de recursos hídricos.

– Todos los usuarios aguas abajo son afectados por la contaminación.

V.DERECHO AL AGUA Y EL DERECHO ALIMENTARIO

Hacer referencia a todo el derecho nacional, provincial y hasta municipal que regula aquellas cuestiones vinculadas al agua, sin duda alguna será una tarea imposible de realizar; más aún cuando al ser un tema en auge, es lógico que los legisladores se ocupen y preocupen por dicha problemática.

En virtud a nuestro sistema de gobierno, previsto en la Constitución Nacional, vale la pena recordar que a las Provincias les compete el dominio efectivo y las decisiones sobre el agua y la regulación de sus usos, lo cual se traduce en el otorgamiento de permisos y concesiones; a excepción de las actividades expresamente reservadas a la Nación.

Con relación a las aguas definidas como públicas, los poderes provinciales son titulares

de dicho dominio; y claramente abarcan tanto la disponibilidad como la regulación de policía de las actividades o usos que puedan hacer los privados sobre su dominio.

Siendo que nos encontramos a tiempo de reaccionar, debemos estar con todos los sentidos alertas, con la predisposición a recibir propuestas o alternativas con las que seguramente podamos interpretar la nueva circunstancia ante la realidad que estemos viviendo.

Así podremos considerar al agua como un valor que resulte ser esencial para la vida; ya sea la propia del hombre, sin descuidar la propia de las especies animales y vegetales, los ecosistemas en sus diversas clases, el desarrollo económico-social y también el bienestar espiritual de todos, en las generaciones actuales y futuras.

No es desconocido por las empresas dedicadas a la prestación del servicio público de agua, que el brindar tanto el agua potable no se vincula sólo con la higiene y la salud; es decir, con la supervivencia, sino también con la dignidad humana y de ello se desprende que todas las personas del mundo tienen derecho a acceder al agua potable con más el saneamiento necesario para cubrir así las elementales o básicas necesidades.

El derecho humano al agua y al saneamiento, son derechos fundamentales para la vida, la salud y la dignidad delas personas; al ser el agua un recurso natural limitado y a su vez un bien público fundamental tanto para la vida como para la salud, y el derecho humano al agua es indispensable para vivir una vida con dignidad humana.

Tanto el derecho al agua, como el derecho al saneamiento, bien puede afirmarse que están claramente inmersos en la categoría de las llamadas «garantías esenciales» con el objetivo de poder así asegurar un nivel de vida adecuado; en tanto que son condiciones fundamentales o esenciales para la supervivencia. Siendo suficiente con leer los Arts. 11 § 1º y 12 § 1º del «Pacto internacional sobre los Derechos Económicos, Sociales y Culturales », que la Argentina ha ratificado por Ley Nº 23.313 y actualmente con jerarquía constitucional desde 1994.

El Comité de la O.N.U. sobre los Derechos Económicos, Sociales y Culturales (Observación General Nº 15; 11-29/11/2002), ha establecido que «El derecho humano al agua atribuye a toda persona el derecho a tener acceso a agua suficiente, salubre, aceptable, accesible y adquirible para el uso personal y doméstico. Una cantidad adecuada de agua salubre es necesaria para prevenir la muerte por deshidratación, para reducir el riesgo de enfermedades relacionadas con el agua y para ser proporcionada para el consumo, los alimentos, y los requerimientos de higiene personal y doméstica».

Por lo tanto, el agua es necesaria para una serie de diferentes propósitos, además del uso personal y doméstico para poder cumplir otros derechos.

El agua es esencial para poder asegurar la subsistencia y también para disfrutar de ciertas prácticas culturales; por ello es que el agua destinada al uso personal y doméstico es prioridad, pero también se debe dar preferencia a los recursos hídricos requeridos para prevenir la hambruna y la enfermedad.Ergo, así el agua resulta ser necesaria para satisfacer obligaciones esenciales de ciertos derechos fundamentales.

La higiene del ambiente, tiene en especial consideración la toma de medidas sobre una base no discriminatoria para así lograr evitar que el saneamiento o su potabilización se vean amenazados por condiciones inseguras y tóxicas del agua; debiendo el Estado asegurar que los recursos hídricos naturales estén debidamente protegidos de la contaminación por microbios patogénicos y/o por sustancias dañinas para la salud y la vida del ser humano.

En otras palabras, los elementos del derecho al agua, debe necesariamente adecuarse a la misma dignidad humana, a la salud y también a la vida; por ello es lógico o bien hasta inclusive necesario que la adecuación del agua para hacerla apta al consumo, hace que tal elemento de vital importancia deba ser considerado como un bien social y no primaria o solamente como un bien económico que debemos todos aunarnos para asegurar la posibilidad a ser disfrutada por las generaciones actuales y también las futuras.

El suministro de agua, claramente para cada persona debe ser suficiente y continuo, para uso personal y doméstico; donde entre los usos ordinarios se destacan tanto la bebida, la preparación de alimentos, la higiene personal y hasta familiar u otros usos dependiendo siempre ante las condiciones de salud, climatológicas y de trabajo dependiente de cada persona o grupo de ellas en particular.

Pero obviamente que garantizar la disponibilidad del agua, requiere que se prioricen los usos domiciliarios y personales, por sobre los usos que eventualmente sean considerados agrícolas o hasta inclusive industriales.

Por otra parte, la segunda prioridad es destinar el agua a las necesidades agrícolas básicas, muy particularmente a la agricultura de subsistencia y a la cría de animales -siempre que ello pueda llegar a ser desarrollado a baja escala- con más la posibilidad de asegurar el mantenimiento de los ciclos ecológicos.

En virtud a ello es que el agua requerida para uso personal, familiar o doméstico, debe ser salubre.Por lo que debe necesariamente estar libre de todo microorganismo, peligros de origen radiológico o substancias químicas en cantidades que constituyan un peligro o amenaza para la salud o la vida de los seres vivo; debiendo tener un color, un olor y un gusto que sea realmente aceptable para las personas.

Con respecto a estas cuestiones humanitarias, vale la pena destacar que el agua y las instalaciones de servicios hídricos deben estar al alcance económico de todos; donde los costos y gravámenes -sean directos o indirectos, asociados a la seguridad hídrica- deben ser razonables, a fines de no comprometer ni amenazar la realización de otros derechos que realmente tenga la persona.

O sea que se debe garantizar el acceso al agua y al saneamiento sin que se vea afectada la capacidad de las personas para adquirir otros bienes y servicios esenciales; como ser la alimentación, la vivienda, la salud o la educación.

Sería una sana decisión política que los gobiernos reduzcan los costos y garantizar el acceso o la disponibilidad a los servicios con instalaciones con mejoras progresivas; estableciendo condiciones flexibles de pago y aportes en base a la participación de los usuarios, en especial de los sectores más vulnerables y marginados.

Más aun cuando todas las personas tienen derecho a participar en los procesos de la toma de decisiones en aquellas cuestiones que pudieran llegar a afectar sus derechos, adecuándose la situación a todas aquellas exigencias que se encuentran legalmente previstas para que todas las personas puedan tener acceso total e igualitario a la información en materia de agua, saneamiento y también medio ambiente.

Si bien ya desde tiempos remotos, el agua fue considerada como un elemento preciado -al punto tal que diversas tribus y religiones le catalogaron como una deidad- y no es en vano que muchas de las antiguas civilizaciones se iniciaron y desarrollaron en cercanía a fuentes de agua que supieron aprovechar en su beneficio colectivo; hoy día tiene un valor extraordinario y no todas las poblaciones tienen acceso al agua potable.Concretamente y según surge de un informe publicado del P.N.U.D., a más de mil millones de personas en el mundo les es imposible acceder a ella; provocando enfermedades y hasta la muerte.

Como habitualmente sucede, los países en vías de desarrollo que dependen de la agricultura son los más vulnerables; en especial porque la agricultura consume cerca del 70% del abastecimiento de agua y ello provoca una limitación en el uso domiciliario, observándose a su vez la contaminación de los alimentos con tóxicos provenientes de aguas residuales sin tratamiento adecuado y que son utilizadas para el riego agrícola.

Por ello, es lógico que el Estado deba accionar para que exista una adecuada administración del agua proyectando un desarrollo sostenible con el objetivo primario de conservar los recursos hídricos; abarcando tanto la infraestructura necesaria, el uso racional de aquellos y el control en la gestión de los mismos.

Es tan urgente como necesario el deber de conservar las aguas superficiales y subterráneas, tratar de recuperar las que están contaminadas sin afectar las que estén sanas y procurar la creación de bio-regiones para conservar tanto los hábitats como el ciclo del agua; protegiendo las fuentes de donde deriva el agua y fomentando el uso racional del recurso evitando el derroche que afecta a la calidad del suministro, promoviendo el principio de solidaridad entre las comunidades y la naturaleza promoviendo la participación ciudadana donde se refleje la garantía implicada en el derecho de acceso al agua.

Como ciudadanos no podemos, tampoco debemos, desentendernos de la problemática vinculada a la calidad del agua que consumimos.

El control de la administración y hacia las prestadoras del servicio, se ve precarizado y carente de transparencia -salvo honrosas excepciones que se ven afectadas por el propio debilitamiento del Estado como responsable primario de proteger los derechos- donde la intervención oportunista de algunos, la falta de orden en la gestión de los recursos humanos y financieros, sumando la poca eficiencia institucional y la poca importancia de la poblaciónpor defender sus derechos o interés participar en el control en la toma de decisiones o de acceder a la información; hace que unos pocos se puedan ver beneficiados a pesar de efectivamente poder afectar a la mayoría.

Queda a luces vista que pese a ser el Estado quien debe dar una solución a los problemas de las características que se estudian en este comentario; es evidente que la Administración pública ha perdido credibilidad en el intento de demostrar su capacidad para poder llevar a satisfacer las necesidades de la población respecto a los servicios de agua potable.

Así no debería de extrañarnos que, seguramente como consecuencia de lo expuesto, cuando los Estados no estén dispuestos a tomar decisiones para evitar un menoscabo en la calidad de vida de los pueblos mientras seguimos tomando agua que no siempre es potable, se produce una verdadera fractura con la Comunidad.

Así es que surgen como rescatistas las no pocas veces cuestionadas O.N.G.s, precisamente las que tengan como objetivo la defensa de los derechos colectivos y a su vez procuran ofrecer información lo más verídica posible a través de sus propios estudios.

Y si bien debemos bogar por una cultura solidaria o de participación ciudadana en plena búsqueda de igualdad de oportunidades entre los agentes que inciden en las políticas públicas, hay que fomentar el diálogo entre los usuarios y los proveedores de servicios; pues el mercado de los servicios públicos es monopólicos y con concesiones a largo plazo.

Los especialistas en estas cuestiones de clasificar materias, definen al Derecho Alimentario como el conjunto de principios, disposiciones, métodos y actuaciones que regulan -bajo criterios que resulten ser estrictamente jurídicos- los aspectos genéricos y también específicos de los alimentos, las bebidas y también de los productos manufacturados, como inclusive su elaboración, conservación, transporte, la propia comercialización, publicidad, inspección, vigilancia, represión -en su caso-, así como nutrición y prevención de contaminación; siempre teniendo en miras la protección del consumidor en lo que hace a la salud, y la honradez en las transacciones comerciales, cuya observancia puede llegar a exigirse coercitivamente.

Y si bien este sistema tiende a regular situaciones que, en principio, parecen ser específicas; es una disciplina que manifiesta un carácter esencialmente dinámico en virtud a su actuación interdisciplinaria y también multinacional, simplemente por la red de comercio que muchas veces trascienden las fronteras y se necesita de cumplir o respetar tanto las disposiciones locales como las propias del Estado receptor de la mercadería.

En lo que refiere concretamente al agua, es preocupante el ostensible envenenamiento de aquella a causa de las actividades del hombre. Pues aun cuando no exista agua naturalmente pura, no podemos soslayar que su calidad se ve constantemente amenazada y afectada por las materias suspendidas y las disueltas que son en algún momento captadas en su pasaje a través del aire y por el contacto con el suelo.

La contaminación como la polución de las aguas, son atribuidas a la actividad humana; aunque ello ciertamente no significa que siempre aquellas sean puras o que se mantengan inalteradas sus propiedades físicas, químicas y biológicas.

También es cierto que existe deterioro del medio hídrico como consecuencia de causas naturales; mas la diferencia entre ésta y la provocada por el hombre, es que la naturaleza se encarga de restablecer el equilibrio, si el hombre lo permite.

No podemos menospreciar que la expresión «potable» -proveniente del latín potabilis- se refiere al ‘líquido que se puede beber’; por lo que el agua potable es el agua que se puede beber o que sirve para ser bebida.

Mas como el agua destinada al uso doméstico se emplea tanto para la higiene del cuerpo, la limpieza del hogar, el riego de los jardines o quintas, también en la cocina de aliment os; es natural que se acrecienta mucho el consumo de agua para beber y se amplía sobradamente el propio consumo natural de aquella.

Ante el crecimiento exponencial de la población mundial, es palmario que la escasezde agua potable está vislumbrándose como un óbice para dar seguridad alimenticia para la ciudadanía y protección tutelar al ambiente; por lo cual es necesario limitar el despilfarro que es lamentablemente habitual en muchos lugares.

Que más del 20% de los argentinos carezca de agua segura, que solo algo más del 65% se abastece por fuentes confiables y como casi el 12% tiene una fuente pública de agua cercana a su casa, nos demuestra que falta mucho por mejorar en lo referente al aprovechamiento del propio recurso hídrico.

Máxime cuando las mismas Provincias argentinas establecen en sus propias Constituciones, Códigos específicos y Leyes locales tendientes a regular diversos principios y derechos relativos al agua; disponiéndose que muchas veces los Municipios tienen facultades regulatorias sobre diversos usos del agua.

La reglamentación del uso del agua en un Estado donde rige la forma federal de gobierno, es compleja ante la multiplicidad de jurisdicciones y normas existentes que a su vez pretende regular el empleo continuado y habitual del agua.

Por ello prácticamente puede afirmarse que es de vital importancia que el uso se lleve adelante bajo determinadas normas y ciertos parámetros que deben brindar información acerca de la calidad del agua para ser empleada según la clasificación que el propio derecho positivo del lugar que oportunamente establezca de acuerdo a las actividades y/o necesidades de cada población en particular.

VI.EL ARSÉNICO, UN GRAN ENEMIGO

Los estudios realizados por diferentes organismos, muchos de ellos oficiales y otros en manos privadas, indican que el agua consumida en muchas más ciudades o áreas rurales de las que podamos imaginar, está por encima del nivel guía o máximo tolerable y que recomienda la Organización Mundial de la Salud (O.M.S.) para prevenir el hidroarsenicismo.

El consumo de agua contaminada con Arsénico en el tiempo puede causar enfermedades, que van desde el cáncer y la anemia hasta los problemas de la piel; por ello es que considero fundamental que a la ciudadanía hay que informarle y no alarmarla, pues no necesariamente todas las personas están expuestas a este problema de la misma manera, aun cuando una vasta cantidad de agua subterránea en la Argentina está contaminada o supera los niveles considerados aptos para consumo de esa agua. Con el agravante de la cocción e ingestión de los alimentos; ya que muchas comidas se cocinan en agua y al tener que ella calentarse para la cocción, el Arsénico se transmite a lo que vamos a consumir.

No resulta ser en vano que entre las diez (10) sustancias químicas que se consideran más peligrosas o que generan mayor preocupación para la salud pública, se encuentra el Arsénico; y la Argentina tiene el triste privilegio de ser uno de los doce (12) en el mundo con mayor concentración de aquel elemento en el agua.

Debemos asumir que se puede tener agua de consumo muy transparente y estar contaminada porque el Arsénico no se ve, no se huele ni tiene sabor. La única forma de detectarlo es analizar el agua; y si se tiene alguna duda de la calidad del agua porque se trata de un área geográfica donde puede haber Arsénico en el acuífero, lo primero que hay que averiguar es si existe una red de distribución y si se hace algún tratamiento.Pero ante la duda, siempre está la posibilidad de que hagamos analizar una muestra; pues resulta imperioso destacar que está ampliamente probado que la ingestión crónica durante años de agua contaminada puede causar problemas de salud.

El agua, es un recurso natural; indispensable para la vida en el planeta y hasta bien puede decirse -sin temor a exagerar- para el desarrollo de las sociedades. El hecho de que existan numerosas Localidades en Argentina, no solo en la Provincia de Buenos Aires, que utilizan directamente el agua sin los necesarios tratamientos previos, demuestra la escasa preocupación y ocupación de las autoridades por el tema; provinciales y también municipales, con el agravante de que estas últimas lo tienen frente a sí el problema y son los primeros responsables en tener que atender las necesidades de la población.

Se reconoce que muchos de estos contaminantes son fáciles de detectar y rastrear ya sea porque son fáciles de observar, como los residuos urbanos o domésticos, o porque hacen que cambie el color del agua; pero también existen contaminantes -como lo es el Arsénico- que no resultan ser detectables a simple vista, y si el origen propio de la contaminación es natural, se dificulta aún más su detección.

Siendo que el Arsénico es uno de los contaminantes del agua cuyo origen puede ser

tanto natural como producto de las actividades humanas.Este elemento, que posee características tanto de metal como de no metal, es difícilmente eliminado pues su presencia y acumulación es común en la naturaleza; mas ello no debe ser considerado como un obstáculo para su detección y eventual tratamiento del agua que consume la ciudadanía.

Las concentraciones de Arsénico en cuerpos de agua dependen de su origen y en el común de los casos suelen ser relativamente bajas; pero cuando hay contaminación natural, los valores suelen ser muy superiores a lo máximo tolerable.

Conste que actualmente el Código Alimentario argentino -por caducar la prórroga dada por la Resolución conjunta Nº 34/2012 y Nº 50/2012 de la S.P.R.P. y la S.A.G.P. que atentaba contra principios de la Ley General del Ambiente, además de ser inconstitucional- ya establece que el máximo tolerable es de 0.01 mg./l.; mal que les plazca o bien que les pese a las prestadoras del servicio público de agua. Por lo que este guarismo, fundamentalmente por propia recomendación de la O.N.U.resulta ser el aplicable-

Siendo que el contaminante del agua más mencionado es el Arsénico, aunque lógicamente no es el único atento que existen bacterias y otros elementos de diversas fuentes que igualmente causan contaminación estando vinculados a la actividad humana -sea domiciliaria, industrial y/o agropecuaria-; realmente se considera necesario la existencia de una gestión integral de los recursos hídricos.

Así sería posible que organismos interjurisdiccionales e intersectoriales, como todos los

actores sociales, se encuentren representados en el debate; más aun cuando es normal y habitual que los cursos de agua superficiales y subterráneos suelen llevar la contaminación de un lugar a otro, incluso cambiando de cuencas.

No es imposible encontrar residuos industriales de un origen distinto al lugar en donde se trata el agua en la planta potabilizadora de otro distrito; teniendo presente que las cuencas de los ríos Matanza-Riachuelo, Reconquista y Luján son las que presentan un alto grado de contaminación proveniente de efluentes cloacales, industriales, de basurales, de producción agropecuaria y también que las fuentes de extracción del agua que se somete a un tratamiento previo para su colocación en las redes para uso domiciliario también se encuentran sobradamente contaminadas.

Existen publicaciones diversas en que se ha tratado la problemática de la contaminación en las aguas subterráneas con Arsénico, sin discriminar banderías políticas ni tampoco poder adquisitivo de los ciudadanos.

Pero si no se toma conciencia de la situación, se permite que la población continúe consumiendo agua que no puede ser considerada como potable o no se dan recomendaciones para atenuar ciertas consecuencias; y las empresas se limitan a reconocer que el agua que venden no es potable pero igualmente así la clasifican en sus facturas, creo que no existe otra alternativa que hacer reclamos que se hagan oír y las prestadoras del servicio domiciliario enfrenten las consecuencias por la mala calidad del mismo.

VII.EL ARSÉNICO EN LAS TIERRAS ARGENTINAS

No puede ser desconocido u obviado, que el Arsénico nos llega a nuestra red de agua por vía natural. Concretamente a través del desplazamiento natural de los minerales por escurrimiento, filtración, emisiones volcánicas a la atmósfera, desorción y meteorización produciendo la disolución de compuestos arsenicales que contaminan los acuíferos, los que se desplazan a través de gran parte del territorio de la República Argentina.

Siendo que la cordillera de los Andes es la cadena de montañas que ocupa la zona occidental de América del Sur, contorneando la costa del Océano Pacífico y parte del mar Caribe; siendo la cadena montañosa más larga del Planeta Tierra al ocupar parte del suelo de Argentina, Chile, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela. Su altura media ronda los 4.000 metros; y sabido es que su punto más alto resulta el majestuoso Aconcagua con sus 6960,8 m.s.n.m., siendo ella la montaña la más alta del planeta fuera del sistema Himalaya.

La relación entre la actividad volcánica y los metales, hace que la migración mineral sea posible a través de las diferentes capas terrestres y que, en cada actividad de los volcanes, se mezclen con agua, suelo y aire, esparciéndose; siendo que en las rocas sedimentarias y volcánicas se encuentra el Arsénico en forma natural, también en aguas geotermales.

Conste que en la naturaleza se presenta con mayor frecuencia en forma de Sulfuro de Arsénico (As2S3) y el Sulfoarseniuro de Hierro (FeAsS); por ello es que generalmente el Arsénico está presente como impurezas en depósitos minerales.

El camino del Arsénico comienza en Jujuy y Salta, desplazándose luego hacia Tucumán, La Rioja, Catamarca, San Juan, Chaco y Santiago del Estero; cruzando por las Provincias de San Luis, Mendoza, Córdoba, Santa Fe, La Pampa, Río Negro, Neuquén y también Buenos Aires hasta llegar a la costa del Océano Atlántico.

Por ende debemos asumir que elArsénico no es un contaminante humano, tampoco artificial, sino tan solo natural; el cual llega al agua a través d el desplazamiento natural de los minerales, por escurrimiento, filtración, emisiones volcánicas a la atmósfera, desorción y meteorización produciendo la disolución de compuestos arsenicales. Ello indefectiblemente provoca la contaminación de los acuíferos -muchos de ellos subterráneos- por los cuales se desplaza a través de gran parte del territorio argentino.

VIII. LA PREOCUPACIÓN POR EL ARSÉNICO

La inquietud que provoca el Arsénico, se debe a que es un elemento que enferma, fácil de encontrarlo en las aguas subterráneas y superficiales que se utiliza como bebida; como así también en la producción pecuaria en muchas regiones sin acceso al agua potable.

Ya no parece ser llamativo que el Arsénico sea ingerido por amplios sectores de la población como agua, en los alimentos que se cocinan con agua contaminada y en algunos casos, a través de la inhalación en mineras o también en la industria de la madera.

El hecho de que se acumule con el tiempo en el organismo de las personas, ciertamente provoca que surjan enfermedades; desde cambios de color en la piel, verrugas, callos y hasta el mismo cáncer de piel, pulmones, vejiga y riñones.Llegando a provocar el desenlace fatal que muchas prestadoras del suministro pretenden solapar alegando infinidad de argucias con tal de no responsabilizarse.

Así es que la intoxicación que se produce por el consumo humano prolongado de agua con alto contenido de Arsénico provoca el H.A.C.R.E.; circunstancia extrema que lamentablemente se vive en una importante superficie de nuestra República Argentina y por el que se escribieron numerosos artículos.

Hay quienes calculan que en la Argentina existen cerca del 10% de la población expuesta a contraer el H.A.C.R.E., estar consumiendo agua con tenores de Arsénico que superan los valores recomendados por el Código Alimentario y la O.M.S.; lo que se podría traducir en que probablemente unas 400.000 personas tienen la posibilidad a contraer cáncer en los próximos años debido al consumo de agua con Arsénico, un problema de salud pública que ciertamente es preocupante en esta era.

Así es que la presencia de Arsénico en agua, también es considerada como un elemento indicador de otros elementos que bien pueden encontrarse a nivel de trazas y es especialmente utilizado para la determinación de hierro, cobre, níquel, cromo, zinc entre otros; donde un aumento de la presencia de estos metales le confiere al agua caracteres que la vuelven inapropiadas para el consumo humano.

En los últimos años, la biorremediación de metales utilizando microorganismos ha

recibido una gran cantidad de atención.

La utilización de microorganismos en procesos de biorrestauración de aguas subterráneas, utilizando equipos diseñados especialmente para realizar el proceso y llegando a un completo tratamiento biológico en plantas a escala, tiene un futuro prometedor con costos competitivos y tecnologías al alcance de todos.

Sin perjuicio de estar estudiándose y desarrollando sistemas de abatimiento de Arsénico aplicando sistemas de proceso biológico de remoción con tecnología al alcance de todos para ser aplicada la remoción simultánea con respecto de otros contaminantes inorgánicos presentes en las aguas subterráneas.

Por supuesto quepara conseguir el desarrollo tecnológico es importante estudiar la movilización del Arsénico y los mecanismos metálicos puede llegar a ocurrir en las células bacterianas y micologías. También, es interesante observar los diferentes mecanismos que pueden realizar los microorganismos; v. gr. la biomineralización, bioacumulación, biosorción, biotransformación, quimiosorción y quimiotaxis.

Hoy día en mi rol de investigador, pero por sobre todo como habitante de una región afectada, considero muy significante prestar atención a los problemas que padece gran parte de la población; pues mediante el empleo de ciertos conocimientos se puede asistir con soluciones técnicas y educativas que contribuyan a una mejora en la calidad de vida de la población, con la propia posibilidad de mejorar la calidad del agua y disminuir la exposición al Arsénico de la ciudadanía residente.

El hecho de que el Arsénico se encuentre distribuido en la corteza terrestre -como también en el aire y en el agua-; siendo muy frecuente que aparezca como compuestos inorgánicos y orgánicos, demuestra claramente la exposición a la que nos encontramos sometidos sin tener muchas veces conciencia del riesgo y peligro que ello implica.

Pues si bien la concentración natural del Arsénico en el suelo es absolutamente variable; en las aguas naturales subterráneas generalmente suele estar en mayores concentraciones a lo tolerable y que en las superficiales; llegando a afectar incluso a ciertos alimentos.

Así es que la exposición humana al Arsénico ambiental puede ocurrir a través del agua para consumo, de los alimentos y también por el aire; siendo que la principal vía de ingreso del Arsénico al organismo de la población que se encuentre en el grupo etario económicamente activo pero no expuesta a aquel, es la digestiva.

Concretamente a través del agua y de los alimentos; destacándose los alimentos de origen marino, también las verduras y hortalizas producidas en aquellos suelos y con regadíos de aguas con un alto nivel arsenical.

Efectivamente debemos asumir que el Arsénico resultaser un elemento altamente tóxico para los seres humanos; siendo que en gran medida su peligrosidad tiene íntima relación con sus compuestos inorgánicos. Es un citotóxico que altera sistemas de enzimas, interfiere en procesos energéticos de fosforilación oxidativa en las mitocondrias, afecta los cromosomas que puede alterar la función del A.D.N.; hasta incluso llegar a provocar otras diversas enfermedades vinculadas a las carcinógenas.

Prácticamente es imposible desconocer que el Arsénico inorgánico es carcinógeno para los humanos; inclusive una vez que ingresa al organismo, el Arsénico es distribuido por todo el cuerpo con tendencia a acumularse en ciertos tejidos, destacándose piel, pelo y uñas. Llegando a atravesar y llegar a la placenta y alcanzar al feto.

Sin cortapisas puede afirmarse que el peligro está relacionado con la dosis y la duración de la exposición, la forma físico-química del compuesto arsenical, la vía de exposición y la edad y el estado nutricional de los individuos; donde la intoxicación aguda por Arsénico se ven involucradas en el contexto de la salud pública.

La exposición de las poblaciones ocurre habitualmente durante tiempos prolongados, lo que genera un fenómeno tóxico acumulativo produce daños de tipo carcinogénico en varios órganos; donde los efectos crónicos más comunes por ingestión de Arsénico son los de la piel -hiperqueratosis en palmas y plantas e hiper e hipopigmentación en el torso-; alteraciones del sistema circulatorio causando necrosis distal y gangrena de extremidades, también hipertensión arterial y alteraciones del sistema nervioso.

Así también, la ingestión prolongada de Arsénico también lleva a largo plazo a la aparición

de cáncer de hígado, piel, próstata, pulmón, riñón y vejiga; siendo que la frecuencia con que aparecen estos cánceres en la población está en función de la concentración del Arsénico en al agua potable y/o los alimentos y de la cantidad en el consumo de estos medios contaminados, o sea, dela magnitud de la exposición.

La investigación de los efectos adversos en la salud causados por la exposición humana al Arsénico se ha desarrollado en varios países, y semejante hallazgo ha comenzado a preocupar a la comunidad internacional, especialmente a los países que tienen contenidos naturales elevados de Arsénico en los suelos y las aguas para consumo humano; tales como Argentina, Bangladesh, Chile, India, México, Taiwán y Tailandia, entre otros.

Conste que los países llamados «desarrollados» también están igualmente preocupados, por el riesgo de cáncer que significa la exposición a concentraciones en agua relativamente bajas, incluso a valores que son equivalentes a sus normas vigentes.

Y si bien históricamente el interés ha estado centrado en evaluar el daño por la

exposición ocupacional al Arsénico; el estar expuesto al mismo y especialmente a través del agua y los alimentos, tras varios años de exposición y de latencia hasta que empiezan a aparecer las lesiones, puede llegar a surgir el H.A.C.R.E. con variación en función del nivel de exposición y de la dosis acumulativa; a mayor exposición en el largo plazo menor tiempo para su aparición, y en personas jóvenes; a menor exposición, mayor tiempo, de 30 a 40 años y en adultos mayores de sexo masculino.

Por su parte, las lesiones crónicas en la piel asociadas a la exposición prolongada al Arsénico; son hiperqueratosis, hiper e hipopigmentación y epiteliomas, circunscritas a muy distintas partes del cuerpo.

Se presentan con mayor frecuencia en poblaciones de regiones geográficas con contenido arsenical elevado en el agua para consumo humano, por encima de 50 µg./l. -o bien 0.05 mg./l.-, valor límite que la Organización Mundial de la Salud (O.M.S.) recomendó en 1985 y que en general las autoridades sanitarias adoptaron como límite permisible y que hoy está reducido a 0,01 mg./l. en virtud a ciertas disposiciones legales vigentes.Que si bien es cierto resulta ser un guarismo difícil o imposible de alcanzar, no resulta ser menos cierto que las consecuencias por el envenenamiento son más que sabidas.

IX. UNA CUESTIÓN DE SALUD PÚBLICA

Téngase presente que las metodologías para evaluar el riesgo asociado a la exposición a sustancias tóxicas presentes en al ambiente, lograron establecer indicadores que relacionan la magnitud de la exposición con la frecuencia y/o la gravedad de sus efectos adversos.

Estos indicadores permiten conocer e incluso proyectar cuantitativamente la magnitud del riesgo para diferentes escenarios de exposición. Uno de los indicadores se basa en la medición de las concentraciones ambientales promedio del contaminante y otros se basan en estimar la dosis de ex posición de las poblaciones bajo estudio.

Para el Arsénico se precisan de indicadores que permiten establecer la probabilidad de desarrollar lesiones dérmicas, circulatorias y neurológicas así como cáncer, según los diferentes tenores de Arsénico en el agua. Esto es de suma importancia en salud pública pues permite planificar acciones de control y prevención así como estimar los costos en función de los beneficios; no pudiendo desatenderse que en la Argentina hay abundante información médica sobre las características clínicas del H.A.C.R.E.

Por otro lado, el análisis de la casuística clínica de H.A.C.R.E. permite construir un perfil bastante consolidado acerca de enfermos en zonas con reconocidos altos niveles de Arsénico en aguas subterráneas, lo predominante en zona rural, de nivel socioeconómico bajo, con mayor proporción de hombres adultos y con una frecuencia progresiva de casos por encima de los 20 años de edad y con mayor ocurrencia por encima de los 40 ó 50 años.

Los rasgos clínicos más relevantes del H.A.C.R.E. en la Argentina son:a) La queratodermia o hiperqueratosis palmar y plantar bilateral simétrica, difusa o punteada; b) La melanodermia, especialmente en gotas, de preferencia en tronco, en dorso, cuya frecuencia es menor que la anterior y sobre la cual hay opiniones disímiles entre los especialistas que más experiencia han tenido en el tema; y c) Los epiteliomas múltiples que afectan a casi el 40% de los pacientes, de preferencia en zonas corporales no expuestas.

También existen otras manifestaciones clínicas menos frecuentes; como la hiperhidrosis o sudoración palmar y plantar, especialmente en las primeras etapas; el prurito palmar y plantar, la eritrodermia con edema, ulceraciones y gangrenas en extremidades.

Siendo que las aguas subterráneas con alto contenido arsenical que en Argentina se utilizan para el consumo humano, representan en la actualidad la fuente causal más frecuente de intoxicación crónica con Arsénico y provoca muchas de las dolencias señaladas.

Los antecedentes sobre las características naturales y las actividades productivas en la zona centro, permiten en principio circunscribir el problema de Arsénico y salud a la exposición por vía digestiva, mediante el consumo de agua de procedencia subterránea con niveles de Arsénico variables que normalmente fluctúan por encima de los 50 µg./l.

En diversos estudios nacionales, se puede apreciar que de la población provincial total existe una significativa cantidad de personas que consume agua subterránea con niveles de

Arsénico por sobre 50 µg./l., suministrada por los servicios centralizados de agua y que ciertamente existen también gran cantidad de personas que no tienen cubiertos la totalidad de los servicios centralizados aptos para brindarlos de manera segura.

Ello atento que la magnitud del problema de salud asociado a la exposición al Arsénico a través del agua de consumo humano y disponiendo de los antecedentes sobre la base de información demográfica y ambiental, encontrándose una importante cantidad de Localidades bonaerenses incluidas en un «Mapa de Riesgos»; ello relativo a la distribución y tamaño de las poblaciones por su exposición a diferentes concentraciones de Arsénico en el agua.

Por lo tanto es de suma importancia desarrollar una investigación clínico-epidemiológica acerca de la eventual prevalencia del H.A.C.R.E. en función de la magnitud de la exposición al Arsénico presente en el agua proporcionada por los servicios centralizados; como así también efectuar un análisis a nivel provincial de la mortalidad por cánceres asociados al Arsénico no con miras de alarmar, sino más bien con la intención de prevenir.

De más está el decir que aun cuando existan pocos estudios epidemiológicos y específicos sobre los efectos del Arsénico en la salud humana con relación a los alimentos, ya que mayormente los estudios se realizaron en agua y en poblaciones expuestas a altas dosis, no puede ser ello menospreciado por las autoridades sanitarias.

Reconocido es que los efectos de la exposición al Arsénico van desde la letalidad aguda a los efectos crónicos. Existen múltiples consecuencias, incluso llegando a la posibilidad de verse afectados varios sistemas y órganos diferentes, incluyendo la piel y las vías respiratorias, el sistema cardiovascular, el aparato digestivo, el inmunológico y nervioso, el también el genitourinario, como incluso el sistema reproductivo, así como en la generación de glóbulos rojos y en los aparatos endocrino, hepático y renal.

Si existe una ingestión de grandes dosis de Arsénico, por lo general resulta en síntomas a corto plazo; de 30 a 60 minutos la intoxicación aguda -que habitualmente comienza con un sabor metálico, sensación quemante en los labios y disfagia- puede provocar diversos síntomas gastrointestinales. Entre ellos dolores abdominales y cólicos, diarrea profusa, náuseas y vómitos violentos; que pueden llegar a conducir a la hematemesis.

Los síntomas gastrointestinales a menudo conllevan a la deshidratación y el desequilibrio electrolítico, pudiendo hacer que la persona afectada derive en una hipotensión o hipoxia.Pueden ocurrir fallos en los sistemas cardiovascular, renal o hepático y la muerte.

Asimismo existe una infinidad de efectos que se vinculan a la salud y están relacionados con la exposición crónica al Arsénico afectando casi todos los órganos y principales sistemas del cuerpo; provocando el conocido H.A.C.R.E., que no es algo distinto a la patología provocada por la ingesta crónica de Arsénico en el agua y los alimentos, siendo un problema de salud pública de larga data en nuestras tierras; que provoca afecciones diversas en la piel, también cáncer de piel, pulmón, vejiga, riñón, entre otros, e inclusive alteraciones en el desarrollo, afecciones cardiovasculares, neurotoxicidad y diabetes.

El hecho de que el arsénico haya sido reconocido como sustancia cancerígena y registrado como tal en la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (I.A.R.C.), es de gran importancia para tomar mayor conciencia a lo que estamos realmente expuestos.

Pues si bien la actividad carcinogénica del Arsénico se relaciona con su proceso de biotransformación, la cual ocurre a través de una serie de reacciones -como ser la reducción, la oxidación y la metilación- no puede ser soslayado que los resultados de estudios epidemiológicos y de animales han demostrado que los compuestos inorgánicos de Arsénico pueden ser categorizados como claramente carcinógenos o carcinógenos potenciales.

Ya ciertamente la I.A.R.C.ha confirmado la asociación de la exposición al Arsénico con el cáncer de la piel, los pulmones y vejiga, y se ha demostrado su capacidad de inducir tumores cancerosos en el hígado, riñón y próstata; mientras que a su vez otros estudios relacionan la exposición al Arsénico con el cáncer en páncreas, y en el sistema eritropoyético.

En lo que hace al cáncer de pulmón, que es el cáncer más conocido presuntamente asociado con la exposición al Arsénico, se ha considerado que cuando hay exposición a bajos niveles, ellos son insuficientes o no concluyentes y podría considerarse la existencia sinergia entre la ingesta de Arsénico con el tabaquismo.

Con respecto a la asociación entre el cáncer de vejiga y el Arsénico en agua potable ha sido verificada a altas concentraciones de Arsénico en el agua no potable.

X.CONCLUSIÓN

La problemática del agua es concreta y real, tanto en la República Argentina como en otros países, la cual genera uno de los conflictos ambientales de mayor envergadura en tanto a la cantidad de la población que se ve seriamente afectada por verse contaminadas las aguas de superficie, las subterráneas y muy especialmente las que efectivamente se encuentran destinadas al consumo doméstico; lo cual ha motivado el real inicio de procesos en defensa de los usuarios por ante diversos Juzgados.

En lo que refiere a la Provincia de Buenos Aires, el mayor consumo es destinado al riego o actividad agrícola; donde aproximadamente un 70% es destinado al riego, un 10% se destina a la bebida para ganado, un 7% lo utilizan las industrias y el remanente del 13% lo es para uso domiciliario para el agua de consumo.Donde un tercio del agua es extraída es subterránea y los dos tercios restantes provienen de fuentes superficiales.

Y aunque los valores son variables, lamentablemente no son pocos los estudios que demostraron la contaminación en diversos cursos de agua que abastecen diversos centros densamente poblados; de una u otra forma con distintos componentes de origen biológico, orgánico, inorgánico y/o hasta incluso radiactivo.

Ante tal circunstancia, es harto necesario un diagnóstico multifacético e interdisciplinario; siendo ineludible un análisis jurídico-administrativo sobre el tema que nos ocupa con la intención de fomentar el reclamo por los justos derechos y colocar el mismo sobre el tapete o la palestra que bien corresponde a través de los procedimientos aplicables o pertinentes ante semejante situación jamás deseable.

Sea cuales sean las fuentes estadísticas, prácticamente todas las evaluaciones nos indican las notables desigualdades en lo que hace al acceso de servicios adecuados, con serias y graves deficiencias con las afecciones consecuentes en la salud humana sin realmente muchos estar advertidos de la situación.Un caso concreto, muchos de quienes tienen en sus hogares el servicio de agua en red creen que están consumiendo agua potable y lamentablemente es una realidad que no siempre es así; aunque la empresa prestadora factura -a veces con precios exorbitantes- un servicio que realmente no reúne las características exigidas por la Ley, violando diversas disposiciones en perjuicio del usuario o consumidor.

Últimamente se ha estimado que hay una gran disparidad entre las áreas rurales y urbanas; llegando a la conclusión de que hay un bajo nivel de acceso a los servicios básicos con relación a los niveles de ingresos por habitante.

Según el Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento, el agua destinada al consumo humano -es decir, la destinada al uso de la bebida, para higiene de los alimentos y personal- debe ser potable; por lo que de una manera ineludible debe reunir expresamente las propias características físicas, químicas y bacteriológicas que se encuentran detalladas con absoluta claridad en el Código Alimentario argentino.

Por lo tanto, desde el punto de vista físico debe estar dentro de las pautas o los parámetros en lo referente a turbiedad, color, olor y también sabor.

Respecto a las características químicas; la cantidad de los elementos que la componen no debe ser excesiva ni tampoco exigua, y en lo que hace a la calidad no deben perjudicar ni ser tóxicos para el organismo humano.

En lo que refiere a las características bacteriológicas; para que el agua pueda llegar a ser considerada potable, debe estar libre de aquellos microorganismos patógenos o bacterias en cantidades, proporción o frecuencia que realmente indiquen una contaminación del agua y/o que puedan ser vehículo de alguna enfermedad.

Así es que con relación al Arsénico, es para destacar que tanto el metabolismo como la potencial toxicidad de tal elemento se dificultan por la eventual biotransformación y metilación de formas inorgánicas; sin descuidar tampoco las consecuencias por su propio efecto acumulativo en el organismo a través de lascadenas tróficas.

Pues como la ingestión en ciertas cantidades causa intoxicación aguda, provocando fiebre, anorexia, hepatomegalia, falta de sensibilidad en el sistema nervioso periférico, fallas cardiovasculares y hasta la misma muerte; la intoxicación crónica -causada por exposiciones en dosis menores pero por largo plazo, como claramente sucede en el consumo continuo de agua afectada- puede producir toxicidad en el sistema nervioso central y periférico, cirrosis, injuria hepática, posible cáncer de piel y/o pulmón, bronquitis, tonsilitis, cólicos intestinales, melanosis arsénica y también keratosis arsénica.

Los riesgos de cáncer, aproximados y vinculados al consumo de aguas subterráneas, según la fundación Nacional de Ciencias de los Estados Unidos de Norteamérica -publicados en http://www.nrdc.org- y suponiendo un consumo promedio diario de dos (2) litros de agua contaminada con Arsénico, brinda los siguientes alarmantes parámetros:

Es sabido por la comunidad científica, que los casos argentinos de arsenicismo fueron base de numerosos estudios nacionales y también internacionales; fundamentalmente porque hay una triste y lamentable evidencia de la existencia de relevamientos epidemiológicos por la ingesta crónica de Arsénico inorgánico, como ineludible causante de de cáncer en vejiga, pulmón y también de piel.

Por ello se desprende la necesidad inmediata de recurrir a tecnologías remediativas para poder eliminar o reducir considerablemente la presencia de semejante veneno en las aguas destinadas al consumo humano; con la evidente posibilidad de que las prestatarias del servicio respondan retroactivamente por los perjuicios provocados en virtud a haber proveído agua en condiciones deficientes y sumamente peligrosas para la salud.

El hecho de que la producción y distribución del agua en las redes de distribución sea masivo, hace que la prestación del servicio no debe ser descuidado, por ello es que tiene que estar sometido a controles de manera constante y permanente; simplemente porque las consecuencias redundan en beneficio o perjuicio de la sociedad.

La calidad, la seguridad y la confiabilidad resultan ser las claves para la producción, gestióny distribución del vital elemento en función de la utilidad que se le destine al recurso hídrico. Por ello, en el marco de un descontrol o adoptar decisiones arbitrarias sin las consultas previas necesarias; pueden llegar a causar terribles consecuencias que terminarían afectando más temprano que tarde a la comunidad sin discriminación alguna.

El problema del metaloide tan cuestionado, concretamente del Arsénico, surge cuando el hombre lo ingiere a través del agua, ya que puede causar alteraciones en la salud, en el sistema nervioso y circulatorio y en la piel, pudiendo llegar a provocar H.A.C.R.E.; enfermedad provocada por el consumo de agua con alto contenido de Arsénico durante un tiempo variable y ciertamente prolongado.

No en vano la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer (I.A.R.C.) clasificó a los compuestos inorgánicos del Arsénico dentro del Grupo I: Carcinogénico para humanos, debido a que puede provocar cáncer de pulmón, de vejiga, entre otros; y ello no lo puede solapar tanto el Estado como tampoco las empresas prestadoras del servicio.

La cuestión jurídica se centra sobre los niveles aceptables de Arsénico en el agua para consumo humano, ¿Cuál es el valor máximo que debe permitirse en el servicio de red de agua para consumo humano?.

Fue la Organización Mundial de la Salud quien establece como tolerable un 0,01 mg./l.La legislación nacional, a través del Código Alimentario Argentino, concuerda con ese valor, aunque para llegar a cumplirlo en algún momento se estableció un período de adaptación de cinco (5) años, tiempo que hay quienes dicen que se extendió hasta finalizarse el estudio epidemiológico «Hidroarsenicismo y Saneamiento Básico en la República Argentina». Cuyos términos fueron elaborados por la Subsecretaria de Recursos Hídricos y que a la fecha no ha concluido; sin conocerse cuando se terminará con tales investigaciones, con la incertidumbre y el agravante que ello genera en la comunidad.

La legislación bonaerense por su parte, la Ley N° 11.820, aprueba que el marco regulatorio para la prestación de los servicios públicos de provisión de agua potable en la Provincia indica en uno de sus Anexos es de 0,05 mg./l. como el límite tolerable para el Arsénico, con la aclaración que se trata de un «límite provisorio».

En el informe «Arsénico en Aguas para Consumo Humano: Análisis de Riesgo para la Salud», elaborado por el Ministerio de Ciencia, Tecnológica, e Innovación Productiva, Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), se determinó que los niveles no deben superar el 0,01 mg./l., agregando que «(.) para el caso de mujeres embarazadas lactantes y niños de hasta 3-4 años la provisión de agua segura, con niveles de arsénico de hasta 0,01 mg/l debería ser obligatoria, ya que ha demostrado que el arsénico puede producir daños fetales que se expresan en la niñez.».

El fundamento del problema surge entonces que cuando las empresas prestatarias no cumplen con el valor antes mencionado, hace que estén vendiendo o proveyendo agua que ciertamente no sea potable; o no es apta para el consumo humano.Y concretamente por ello es que se exponen a ser reclamadas en sede judicial.

El derecho a un ambiente sano y a la salud, sabemos que están protegidos constitucionalmente; debiendo el Estado ser el primer defensor de aquellos a través de los diferentes organismos de control y la Justicia.

Que en la Provincia de Buenos Aires, por cuestiones naturales presente sitios con un importante contenido de Arsénico por encima de los parámetros recomendados por la OM.S. y el mismo Código Alimentario.

Con el agravante por la omisión de A.B.S.A., otras empresas y a veces de los Municipios ante el deber de implementar las medidas necesarias, poniendo en serio riesgo a la salud de una gran cantidad de personas, donde tal irresponsabilidad puede causar un daño que bien puede ser considerarse comunitario o colectivo.

Recordemos que en el fallo «KERSICH», la Corte ha sabiamente considerado que «(…) la contaminación por arsénico en el agua suministrada en toda la localidad no es un problema de cada uno de los habitantes sino que es un problema comunitario que, para su mejor solución, debe ser tratado en un proceso colectivo.».

Por ello no podemos marginarnos del Principios Preventivo y del Precautorio; esenciales para atender esta problemática debido a la incertidumbre científica que hay, en torno a los riesgos por la exposición al Arsénico en agua, y a sus dificultades para eliminarlo. Así es que se recurre a ellos, como una forma de tomar las precauciones para evitar el daño.

Ya que si bien existen métodos utilizados para extraer el Arsénico del agua, se tratan de obras de gran envergadura y costosas; aunque también lógicamente necesarias y útiles para un obrar preventivo con el fin de garantizar un goce del máximo nivel posible de salud, tal como lo reconoce el orden constitucional.

En suma, todo daño al ambiente, implica un daño a los derechos humanos; donde tener acceso al agua potable es un derecho humano esencial, necesario para el pleno disfrute de la vida.Por todo ello es que me permito resaltar la urgencia que los casos requieren, por el cumplimiento de este derecho y por el cuidado de la salud de los habitantes.

Por último, no puedo menos que cerrar el presente trabajo con una breve historia que leí durante mi adolescencia en el periódico «VERDAD», que recibía mi padre en mi San A. de Giles natal. Ella estaba titulada «DE SUMO INTERÉS SOCIAL», la firmaba Balconero y decía así:

«Hay un viejo cuento con cuatro personajes: TODOS, ALGUIEN, CUALQUIERA y NADIE.

TODOS sabían que ALGUIEN lo haría; CUALQUIERA podía hacerlo, pero NADIE lo hizo.

ALGUIEN se enojó cuando se enteró, porque le hubiera correspondido a TODOS. El resultado fue que TODOS creían que lo haría CUALQUIERA y NADIE se dio cuenta que ALGUIEN no lo haría.

¿Cómo termina la historia? ALGUIEN reprochó a TODOS porque en realidad NADIE hizo lo que hubiera podido hacer CUALQUIERA.»

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– MILLER, G. Tyller: «CIUDAD AMBIENTAL. DESARROLLO SOSTENIBLE. UN ENFOQUE INTEGRAL», International Thompson Editores S.A., México, 2007.

– MILLER, G. Tyller: «ECOLOGÍA Y MEDIO AMBIENTE», Grupo Editorial Iberoamericana, México, 1994.

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(*) Abogado matriculado en el C.A.D.J.M. y la C.F.A.D.J.S.M. Miembro del I.D.A. del C.A.D.J.M. y Vocal del I.D.A. de la A.A.J.C.; Diplomado en Gestión Municipal (U.T.N., 2012), Diplomado en Desarrollo Sostenible (U.T.N., 2017) y actualmente cursando una Tecnicatura Universitaria en Gestión y Auditorías Ambientales (Universidad Siglo21)