
Las razones que llevan a las personas a optar por esta carrera varían en un mar de motivos basados en circunstancias diversas.
El ideal de justicia para algunos es la piedra angular a la hora de elegir la abogacía como carrera y los profesionales en Derecho tienen la posibilidad de trabajar en favor de ésta, buscando lo mejor para sus clientes y el bienestar social.
Otras veces, la influencia de la familia en una persona puede ser determinante, y el miedo a contradecir el mandato familiar como herencia nos coloca de la secundaria en la facultad de derecho sin siquiera pensarlo.
Por otro lado, también están aquellas personas con la habilidad de recordar a la perfección determinados contenidos, capacidad que resulta muy útil en el estudio de la carrera y en el ejercicio profesional de la misma. Sin embargo, en la universidad se prioriza más el entendimiento de los conceptos que la memorización en sí.
Otro motivo para elegir está carrera es que resulta perfectamente compatible con otras profesiones, como es el caso de los profesionales de la comunicación y el periodismo, logrando con esta combinación familiarizarse con ciertos temas jurídicos que les permite hacer un análisis mucho más profundo de la realidad social, la cual está permanentemente trazada por cuestiones relativas a la justicia y a las leyes. Con facilidad la mayoría de las veces las primeras planas de los diarios tratan temas relacionados con cuestiones legislativas que regulan nuestra vida o sobre el funcionamiento judicial.
También existen las personas que estudian abogacía porque les gusta el derecho en sí, no para ejercer la profesión, sino por la amplitud cultural que implica el estudio de ésta carrera y el tipo de conocimientos que se brindan para uso personal en caso de necesitarlos.
La seguridad económica es otro factor fundamental a la hora de elegir una carrera, y los abogados, por su importancia a nivel social, siempre serán demandados por empresas, o incluso amigos y familiares que requieran asesoramiento legal.
Una vez recibido y con el título en mano, el campo laboral de un abogado es amplio y diverso. Hay quienes optan por tener sus propios casos y actuar de manera particular e independiente con sus clientes, mientras que otros eligen formar parte de un estudio jurídico y trabajar en equipo.
También se puede trabajar en el ámbito privado, ya sea dentro del departamento legal de una empresa, o en el ámbito público donde muchos de quienes ocupan cargos políticos son abogados. Por otro lado, gracias a la amplitud de ésta carrera y la capacidad comunicativa que requiere, es posible trabajar en el campo de la docencia a niveles universitarios.
Como se mencionó anteriormente, la abogacía es una profesión amplia y diversa y el desafío radica en puntualizar desde qué lugar cada abogado puede ubicarse para ejercer al máximo la profesión.
