
En rigor, en el Gobierno creen que el mayor incentivo para el blanqueo llegará por las crecientes restricciones en las plazas financieras internacionales para el movimiento de dinero de origen poco claro.
Desde 2018, según estipulan los acuerdos firmados por los principales países del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) crecerán las limitaciones para operar en paraísos fiscales con dinero no declarado. Con el blanqueo anunciado por Macri, el Gobierno apunta a que los argentinos formalicen al menos una parte de esa de gigantesca riqueza que está “en el colchón”, en cajas de seguridad, en cuentas bancarias del exterior, en acciones, bonos, propiedades u otros activos y que en su mayor parte no está declarada.
Fuente: La Razón
