
La legisladora afirmó que «tampoco resulta urgente cerrar la línea por motivos técnicos, considerando que es la que ha registrado menos averías e incidentes en sus 99 años de servicio, y la que mayor inversión en seguridad y renovación de infraestructura ha recibido en los últimos siete años».
Entre sus argumentos, la diputada enumeró obras que se realizaron sin suspender el servicio: «La Secretaría de Transporte de la Nación ejecutó en la Línea A la Renovación de 17 kilómetros de vías. Asimismo se reemplazó en su totalidad la instalación eléctrica, haciendo nuevas estaciones transformadoras y un sistema de señalamiento de última generación».
A su vez, Lubertino reclamó por la continuidad laboral y comercial de los locales que funcionan en dicho subterráneo: «El gobierno porteño debe garantizar el derecho a estos trabajadores que en este momento se encuentran en la incertidumbre total y absoluta sobre cuándo podrán reiniciar sus actividades».
