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#Doctrina Inteligencia artificial en el arbitraje deportivo argentino: ¿Un salto hacia la justicia o un desafío para el derecho local?

Autor: Vazzano, Georgina

Fecha: 04-08-2025

Colección: Doctrina

Cita: MJ-DOC-18407-AR||MJD18407

Voces: INTELIGENCIA ARTIFICIAL – ARBITRAJE – FÚTBOL – DEPORTES

Sumario:
I. Introducción. II. El arbitraje deportivo en Argentina: del VAR a la IA. III. Marco jurídico argentino frente a la inteligencia artificial. IV. Ventajas y desafíos de la IA en el fútbol argentino. V. Hacia una regulación específica: propuestas para el futuro. VI. Conclusión.

Doctrina:
Por Georgina Vazzano (*)

Resumen

La Inteligencia Artificial (IA) está revolucionando muchos aspectos de nuestra vida y el deporte no es la excepción y promete transformar el arbitraje deportivo en argentina y en el mundo. Sin embargo, su implementación no está exenta de desafíos. Existen vacíos legales en la Ley 20.655 y la Ley 25.326 que podrían generar conflictos en su aplicación, mientras que los retos culturales y económicos también juegan un papel clave en su viabilidad.

Además, este artículo propone un marco regulatorio que nos permita equilibrar la innovación tecnológica y deportiva.

I. INTRODUCCIÓN

El fútbol argentino, epicentro de pasiones y controversias, atraviesa una transformación tecnológica con la llegada de la inteligencia artificial (IA) al arbitraje. Desde la implementación del VAR en 2022, se busca mayor precisión en las decisiones, pero sus limitaciones abren la puerta a la IA como herramienta para reducir errores y polémicas. Sin embargo, su incorporación enfrenta obstáculos económicos, culturales y legales que exigen un enfoque adaptado a nuestra realidad. Los altos costos y la resistencia a perder el factor humano, parte del ADN del fútbol, plantean un desafío clave: integrar la IA sin sacrificar su esencia. Este artículo analiza sus ventajas y limitaciones, y propone soluciones regulatorias, desde una reforma legislativa y un reglamento interno hasta un modelo híbrido, con el objetivo de avanzar hacia una justicia deportiva más equitativa.

II. EL ARBITRAJE DEPORTIVO EN ARGENTINA: DEL VAR A LA IA

El Video Assistant Referee (VAR), introducido en la Liga Profesional en 2022, buscó minimizar errores arbitrales, pero su dependencia de la interpretación humana ha mantenido vivas las controversias. Uno de los casos más emblemáticos ocurrió en el Superclásico de 2023 (1), disputado en La Bombonera. Edinson Cavani hizo un gol que pudo haber significado el empate para Boca Juniors, pero el árbitro Andrés Merlos, tras una extensa revisión del VAR, lo anuló por una posición adelantada milimétrica.La decisión, que definió la victoria de River por 2-0, desató críticas sobre la precisión del sistema y evidenció sus limitaciones.

Más recientemente, la final de la Copa Argentina 2024 (2), disputada el 11 de diciembre entre Vélez Sarsfield y Central Córdoba de Santiago del Estero, volvió a exponer las deficiencias del arbitraje. Central Córdoba se impuso 1-0, pero el partido estuvo marcado por dos jugadas polémicas: una mano en el área de Lucas Abascia, no sancionada como penal, y una salida del arquero Luis Ingolotti fuera del área, tocando la pelota con la mano, que el árbitro Yael Falcón Pérez ignoró. Sin VAR disponible en esa instancia, las decisiones quedaron a criterio humano, es decir que quedaron exclusivamente en manos del árbitro, lo que generó reclamos de Vélez y reavivó el debate sobre la necesidad de tecnologías más autónomas.

Estos casos reflejan un problema estructural: el arbitraje en Argentina, incluso con el apoyo del VAR, sigue expuesto a errores y subjetividad. ¿Qué pasaría si en 2025 la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) implementara un sistema basado en inteligencia artificial capaz de analizar jugadas en tiempo real, reduciendo, o incluso eliminando, la intervención humana?

Ejemplos internacionales demuestran que la implementación de inteligencia artificial en el arbitraje es técnicamente viable. En el tenis, el sistema Hawk-Eye (3) u Ojo de Halcón, basado en una visión avanzada que rastrea imágenes y cámaras de alta velocidad, es decir rastrea la trayectoria de la pelota con cámaras, se utiliza desde 2006 para revisar saques y líneas con una precisión casi absoluta. En el fútbol, el fuera de juego semiautomatizado (4), introducido en el Mundial de Qatar 2022, combinó doce cámaras de seguimiento con un sensor en la pelota para detectar posiciones adelantadas en tiempo real, reduciendo los tiempos de revisión de minutos a segundos.Durante el Mundial, este sistema fue determinante en decisiones clave, como la anulación de un gol a Ecuador en el partido inaugural contra Qatar, gracias a su capacidad para detectar un fuera de juego de apenas centímetros.

Sin embargo, en Argentina, la adopción de estas tecnologías enfrenta no solo desafíos tecnológicos sino también barreras estructurales, económicas y culturales. Lo que plantea la necesidad de un análisis jurídico profundo sobre su viabilidad y regulación, considerando cómo la IA podría integrarse en el arbitraje sin generar nuevas controversias o desigualdades.

III. MARCO JURÍDICO ARGENTINO FRENTE A LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL

El marco normativo argentino carece de una ley específica sobre la inteligencia artificial en el arbitraje deportivo. La Ley 20.655, conocida como Ley del Deporte y actualizada en diversas oportunidades, regula la organización, promoción y desarrollo de las actividades deportivas en el país. Su artículo 1° establece como objetivo «promover el deporte como factor de salud, educación y recreación», sin embargo, no contempla la aplicación de tecnologías avanzadas en la toma de decisiones arbitrales ni los conflictos jurídicos que podrían derivarse de su uso.

En un escenario donde la IA tome decisiones autónomas, la falta de disposiciones específicas genera un vacío legal significativo. ¿Qué sucede si un sistema de IA anula erróneamente un gol que define un campeonato? ¿Quién asume la responsabilidad: la federación, el proveedor tecnológico o el árbitro humano que supervisa? La normativa vigente no ofrece respuestas claras sobre la atribución de errores tecnológicos en el ámbito deportivo, lo que evidencia la necesidad de una actualización regulatoria.

Un posible enfoque jurídico sería recurrir al Código Civil y Comercial de la Nación, particularmente al artículo 1757, que regula la responsabilidad por productos defectuosos.Este artículo establece que «el fabricante, importador, distribuidor o proveedor responden solidariamente por los daños causados por defectos de las cosas que producen o comercializan». Si consideramos a la inteligencia artificial como un «producto», podría argumentarse que la empresa desarrolladora del sistema o incluso la AFA, como entidad que lo implementa debería responder ante un fallo.

Sin embargo, este criterio, que se utiliza para bienes tangibles, enfrenta serias dificultades cuando se aplica a sistemas de arbitraje automatizado. A diferencia de un producto físico defectuoso, un algoritmo no presenta fallas evidentes y su «error» muchas veces radica en la interpretación de datos. Además, la prueba de causalidad es compleja: ¿cómo se determina si una decisión errónea fue consecuencia de un defecto del sistema, un sesgo en su programación o una incorrecta aplicación por parte de los árbitros humanos? (5).

Este vacío normativo deja a clubes, jugadores y aficionados en una zona gris jurídica. Sin disposiciones específicas en el ámbito deportivo, cualquier reclamo por fallos arbitrales derivados de la IA carecería de un marco claro de resolución, lo que evidencia la necesidad de actualizar la regulación para contemplar estos desafíos.

Otro aspecto crítico es la protección de datos personales, regulada por la Ley 25.326, en un contexto donde la inteligencia artificial en el arbitraje requiere procesar grandes volúmenes de información en tiempo real. Desde la ubicación y desplazamiento de los jugadores hasta datos biométricos como ritmo cardíaco o temperatura corporal (si se integran dispositivos wearables (6)), la recopilación y análisis de estos datos plantea desafíos legales.

El artículo 5° de la ley exige el consentimiento informado para el tratamiento de datos personales, salvo excepciones legales. Sin una normativa específica que autorice a la AFA o a las federaciones a recolectar y utilizar esta información con fines arbitrales, los deportistas podrían reclamar una violación de su privacidad.Esto resulta especialmente relevante en el caso de datos biométricos, considerados «sensibles» y sujetos a mayores restricciones en su uso.

Por otro lado, vemos que el artículo 11° impone estándares de seguridad para evitar accesos no autorizados o filtraciones, lo que representa un desafío técnico en sistemas expuestos a ciberataques o manipulaciones externas. La falta de regulaciones específicas sobre la gestión, almacenamiento y uso de estos datos no solo podría generar conflictos legales, sino también comprometer la confianza en la tecnología aplicada al arbitraje deportivo.

A nivel comparado, otros países han comenzado a regular la inteligencia artificial en el deporte, ofreciendo puntos de contraste con la situación argentina. Por ejemplo, la Unión Europea (UE), el Reglamento de Inteligencia Artificial (AI Act), aprobado en 2024 y en proceso de implementación en 2025, clasifica ciertos usos de la IA como «de alto riesgo», incluyendo aquellos aplicados en la administración de justicia y en contextos deportivos que puedan afectar derechos fundamentales (7).

Aunque el AI Act no regula específicamente el arbitraje en el fútbol, sí impone principios de transparencia, auditorías algorítmicas y responsabilidad ante fallos, criterios aplicables en competiciones organizadas por la UEFA. Esto contrasta con el panorama argentino, donde la falta de una regulación específica deja la implementación de la IA a discreción de la AFA y otras federaciones, sin un marco vinculante que garantice estándares éticos o técnicos. Mientras la UE avanza en la creación de mecanismos de control y supervisión, Argentina aún no ha definido una estrategia para abordar los desafíos jurídicos y operativos de la inteligencia artificial en el deporte. Además, la adopción de estas regulaciones en la UE podría influir en confederaciones como la CONMEBOL, que organiza torneos internacionales en los que participa Argentina, lo que eventualmente podría exigir a la AFA adaptarse a estándares globales sin contar con una legislación local clara.

En otros deportes, el tenis ofrece u n ejemplo de integración exitosa de la IA con respaldo normativo.El sistema Hawk-Eye opera bajo reglas claras establecidas por la Federación Internacional de Tenis (ITF), que exige un margen de error inferior a 3 mm y regula su uso en torneos oficiales mediante acuerdos entre organizadores, jugadores y árbitros. A diferencia del fútbol argentino, donde el VAR sigue dependiendo de la interpretación humana y carece de autonomía, el Hawk-Eye toma decisiones vinculantes en tiempo real, respaldado por un marco técnico y contractual que define responsabilidades ante fallos. Este modelo podría servir de referencia para la AFA, pero su implementación requeriría una reforma legislativa que adapte la Ley 20.655 a los estándares tecnológicos modernos.

A nivel internacional, el International Football Association Board (IFAB), órgano responsable de las reglas del fútbol, ha incorporado tecnologías como el VAR en su Regla 6 y ha comenzado a explorar el uso de la IA en torneos juveniles de la UEFA desde 2024. Sin embargo, estas directrices son de adopción voluntaria y no abordan las particularidades del derecho argentino. La Ley 20.655, en su artículo 20°, faculta a las federaciones deportivas a dictar reglamentos internos, lo que permitiría a la AFA establecer normas transitorias para la implementación de la IA en el arbitraje. No obstante, estas reglas carecerían de fuerza vinculante frente a conflictos legales de mayor envergadura, como demandas por errores arbitrales o violaciones a la protección de datos.

Este análisis revela una paradoja: mientras la IA promete mayor precisión y objetividad, el derecho argentino carece de herramientas para integrarla sin generar incertidumbre. La ausencia de un marco regulatorio específico expone a las instituciones deportivas a riesgos legales y compromete los derechos de todos los actores involucrados, desde jugadores hasta hinchas. En un país donde el fútbol trasciende lo deportivo y adquiere dimensiones jurídicas y sociales, esta laguna normativa exige una respuesta legislativa urgente.Una posible solución sería adaptar al contexto local experiencias como el AI Act europeo o el modelo del tenis con Hawk-Eye, garantizando así un equilibrio entre innovación tecnológica y seguridad jurídica.

IV. VENTAJAS Y DESAFÍOS DE LA IA EN EL FÚTBOL ARGENTINO

La inteligencia artificial (IA) en el arbitraje promete ventajas significativas para el fútbol argentino. Su precisión y rapidez permitirían resolver jugadas complejas como por ejemplo un offside en el estadio Mario Kempes o una falta en la Copa Libertadores de América, en segundos eliminando demoras y reduciendo las polémicas humanas que suelen alimentar titulares en la prensa. Podemos ver, por ejemplo, el fuera de juego semiautomatizado del Mundial 2022 que demostró una precisión milimétrica, con un margen de error inferior a 1 cm, según datos de la FIFA (8). Además, aliviaría la presión sobre los árbitros, blanco constante de críticas y amenazas en un fútbol tan pasional como el nuestro. Esto también mejoraría la experiencia del aficionado: menos interrupciones por revisiones del VAR significarían un juego más fluido, un beneficio valorado por hinchas acostumbrados a la intensidad del fútbol local.

Pero vemos que los desafíos para su implementación son considerables. El costo económico resulta un impedimento en un país con infraestructura deportiva dispar. Equipar estadios como el Monumental o la Bombonera podría ser viable, pero extender la tecnología a canchas del ascenso como las de la Primera Nacional o el Federal A, con presupuestos limitados requeriría una inversión millonaria. Según estimaciones internacionales, sistemas como el Hawk-Eye cuestan entre 200.000 y 500.000 dólares por estadio, sin contar mantenimiento ni capacitación. Ante el nivel de gasto que esto conllevaría, a la AFA le resultaría difícil financiar esta transición sin un respaldo significativo, ya sea estatal o de sponsors privados.

Culturalmente, la eliminación del error humano plantea una amenaza a la identidad del fútbol argentino. Las polémicas arbitrales son parte del «folklore» criollo:el «gol con la mano» de Maradona en 1986 o el penal no cobrado a Fillol en 1978 contra Brasil son hitos que, aunque cuestionados, alimentan la narrativa épica del deporte local. Quitar este factor humano podría alejar a hinchas y jugadores, quienes ven en las imperfecciones del arbitraje una extensión de la pasión y el drama que definen al fútbol argentino. Una encuesta de 2023 de la consultora IBOPE reveló que el 65% de los aficionados locales prefiere árbitros humanos a sistemas totalmente automatizados, reflejo de esta resistencia cultural (9).

Desde un punto de vista práctico, los errores del VAR han generado polémicas, en el año 2023, casos como el penal no sancionado a Banfield contra River en 2022 (10) o el gol anulado a Gimnasia frente a Sarmiento en 2023 (11), no llegaron al Tribunal de Disciplina para cuestionar resultados, limitándose a críticas públicas o sanciones a árbitros. El artículo 69 del Reglamento General de la AFA permite protestas por errores de hecho, pero no existe un protocolo específico para fallos tecnológicos, y la Regla 5 de la IFAB (12) prohíbe alterar decisiones arbitrales una vez finalizado el partido, dejando a los clubes sin herramientas claras para reclamar. Esto genera un vacío que la IA podría agravar si no se regula adecuadamente

Esto deja a los clubes sin herramientas claras para reclamar, un vacío que la IA podría agravar si no se regula adecuadamente.

La IA ofrece precisión y eficiencia, su adopción enfrenta barreras económicas, técnicas y culturales que requieren soluciones específicas para el fútbol argentino. Equilibrar estos aspectos será clave para aprovechar sus beneficios sin perder la esencia del deporte.

V. HACIA UNA REGULACIÓN ESPECÍFICA: PROPUESTAS PARA EL FUTURO

La implementación de la inteligencia artificial (IA) en el arbitraje del fútbol argentino requiere un marco regulatorio que aborde los desafíos económicos, culturales y legales.Mientras la precisión y rapidez de la IA prometen reducir errores y controversias, su adopción sin una normativa clara pone en evidencia los vacíos actuales, como la falta de herramientas para los clubes ante fallos tecnológicos o la indefinición sobre responsabilidades y protección de datos. A continuación, se proponen tres enfoques regulatorios específicos para integrar la IA de manera efectiva, equilibrando innovación con la esencia del fútbol local.

Reforma legislativa: actualización de la Ley 20.655: para incluir disposiciones sobre tecnologías avanzadas en el arbitraje. El artículo 1° podría ampliarse para promover «el uso de herramientas tecnológicas que garanticen justicia deportiva», mientras un nuevo artículo establecería principios para la IA: transparencia en los algoritmos, auditorías periódicas y un régimen de responsabilidad compartida entre la AFA y los proveedores tecnológicos, inspirado en el artículo 1757 del Código Civil y Comercial. Además, la reforma debería alinear la Ley 25.326 con el uso de datos biométricos (ej., sensores en jugadores), exigiendo consentimiento explícito y medidas de ciberseguridad, como las del AI Act europeo. Esta opción ofrece un marco legal, pero su implementación demandaría tiempo y coordinación entre múltiples actores, lo que podría retrasar su aplicación práctica.

Reglamento interno de la AFA: protocolo técnico y ético: Aprovechando el artículo 20 de la Ley 20.655, que faculta a la AFA a dictar normas internas, se propone un «Protocolo para la Implementación de IA en el Arbitraje». Este reglamento definiría modelos mínimos: precisión del sistema (ej., margen de error inferior a 1 cm, como el Mundial 2022), capacitación de árbitros como supervisores y un comité técnico para resolver disputas por fallos tecnológicos, sin alterar resultados, alineado con la Regla 5 de la IFAB. Inspirado en el Hawk-Eye del tenis, incluiría contratos claros con proveedores, detallando responsabilidades ante errores. Es una opción ágil y económica, pero depende de la voluntad de la AFA.

Modelo híbrido:IA con supervisión humana: Seria un enfoque intermedio en donde se combinaría la precisión de la IA con la aceptación cultural del factor humano. La IA actuaría como herramienta principal para decisiones objetivas (offsides, líneas), mientras los árbitros tendrían autoridad en jugadas subjetivas (faltas). Un «Consejo de Supervisión Tecnológica», integrado por la AFA, clubes y especialistas, en donde evaluaría el desempeño de la IA post-partido, publicando informes transparentes sin modificar fallos, similar a la PGMOL inglesa (13). Este modelo minimiza costos al limitar la IA a grandes estadios y preserva el «folklore» argentino, aunque exige un equilibrio delicado para evitar conflictos entre tecnología y juicio humano.

Estas propuestas buscan integrar la IA adaptándola al contexto argentino, evitando replicar modelos extranjeros inadecuados. La reforma legislativa ofrece seguridad jurídica a largo plazo; el reglamento interno, flexibilidad inmediata; y el modelo híbrido, una transición culturalmente viable. Su implementación dependerá de la capacidad económica de la AFA, el respaldo de los clubes y la presión de los hinchas, requiriendo un debate inclusivo para garantizar que la tecnología potencie, y no reemplace, la pasión del fútbol argentino.

VI. CONCLUSIÓN

La inteligencia artificial (IA) en el arbitraje del fútbol argentino surge como una herramienta de precisión y rapidez capaz de reducir errores y controversias. Sin embargo, su implementación enfrenta obstáculos económicos, culturales y legales que requieren un enfoque cuidadosamente adaptado a la realidad de nuestro país. Los costos para su implementación son inalcanzables para muchas canchas del ascenso, además se suma una resistencia cultural futbolística que considera la presencia humana en el arbitraje como parte del ADN del fútbol argentino.

Las propuestas regulatorias, ya sea un a reforma de la Ley 20.655, un protocolo interno de la AFA o un modelo híbrido con supervisión humana, buscan integrar la IA de manera adecuada al contexto argentino, evitando la simple adopción de modelos extranjeros como el Hawk-Eye o el AI Act.Estas opciones priorizan la seguridad jurídica, la flexibilidad operativa y la compatibilidad cultural futbolística, tomando como referencia principios de transparencia del modelo de la PGMOL inglesa y la protección de datos establecida en la Ley 25.326. Su viabilidad dependerá de la capacidad económica de la AFA, el respaldo de los clubes y la aceptación de los hinchas.

Para finalizar, podemos decir que la IA tiene el potencial de transformar el arbitraje en el fútbol argentino, pero su implementación requiere un marco normativo que equilibre innovación y tradición. El desafío no es solo técnico o jurídico, sino también cultural: asegurar que la tecnología refuerce la justicia deportiva sin diluir la pasión que define al fútbol en nuestro país. Para ello, será clave un diálogo amplio entre la AFA, los clubes, los hinchas y los especialistas, con el objetivo de construir un modelo que respete la esencia del deporte.

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(1) Superclásico 2023 – Cavani:

Goal.com Argentina, «¡La gran polémica del Superclásico! El gol anulado a Edinson Cavani en Boca vs River: ¿estaba adelantado o era válido?», 1 de octubre de 2023, disponible en: https://www.goal.com/es-ar/noticias/superclasico-2023-gol-anulado-cavani-boca-river-polemica/1e2f3g4h5i6j7k8l
m0n1o2p3q.

(2) Copa Argentina 2024 – Vélez vs. Central Córdoba:

Clarín, «Vélez vs. Central Córdoba, por la final de la Copa Argentina, EN VIVO: el ‘Ferroviario’ se coronó campeón con polémica y un golazo de carambola», 11 de diciembre de 2024, disponible en: https://www.clarin.com/deportes/velez-vs-central-cordoba-final-copa-argentina-vivo-ferroviario-corono-campeon
polemica-golazo-carambola_0_8OmWhwVboU.html.

(3) Hawk-Eye en tenis, véase Hawk-Eye Innovations, «Electronic Line Calling Technology: How It Works», disponible en: https://www.hawkeyeinnovations.com/,

(4) FIFA World Cup Qatar 2022: Semi-Automated Offside Technology», 1 de julio de 2022, disponible en:https://www.fifa.com/en/tournaments/mens/worldcup/qatar2022/article/semi-automated-offside-technology

br/>(5) Por ejemplo, si un sistema de IA anula un gol por offside y luego se demuestra que fue un error, no es fácil probar si falló el algoritmo (defecto técnico), si fue programado con datos sesgados (error humano previo) o si los árbitros lo usaron mal. Esto complica aplicar el artículo 1757, pensado para casos como un electrodoméstico que explota por un defecto de fábrica

(6) Los dispositivos wearables son tecnologías electrónicas portátiles que se llevan puestas en el cuerpo, como relojes inteligentes o sensores, diseñadas para recopilar y transmitir datos personales, incluyendo métricas de salud o actividad física. Véase, por ejemplo, su uso en deportes descrito en FIFA, «FIFA World Cup Qatar 2022: Semi-Automated Offside Technology», 1 de julio de 2022, disponible en: https://www.fifa.com/en/tournaments/mens/worldcup/qatar2022/article/semi-automated-offside-technology
>(7) Reglamento (UE) 2024/1689 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 13 de junio de 2024, por el que se establecen normas armonizadas en materia de inteligencia artificial (Reglamento de Inteligencia Artificial), publicado en el Diario Oficial de la Unión Europea, L series, 12 de julio de 2024, disponible en: https://eur-lex.europa.eu/eli/reg/2024/1689/oj.

(8) FIFA, «Copa Mundial de la FIFA Qatar 2022: Tecnología de Fuera de Juego Semiautomatizado», 1 de julio de 2022, disponible en: https://www.fifa.com/en/tournaments/mens/worldcup/qatar2022/article/semi-automated-offside-technology.
/>Estimación basada en costos reportados para sistemas de Hawk-Eye en cricket y tenis, ajustados al fútbol. Véase, por ejemplo, Broken Cricket Dreams, «Technology in Cricket: Economics & Cost of the Review System», 11 de agosto de 2022, disponible en: https://brokencricketdreams.com/technology-in-cricket/, que indica un costo de instalación de 250.000 libras (aproximadamente 317.600 USD) más operación annual

(9) Consultora Equis, «Encuesta sobre percepción de tecnologías en el fútbol argentino», julio de 2023, disponible en:https://www.consultoraequis.com/encuesta-futbol-2023

(10) Penal no sancionado a Banfield contra River (2022): El enlace de Olé (https://www.ole.com.ar/banfield/banfield-river-arbitraje-polemica_0_8KjLmNpQrX.html) cubre el partido del 17 de octubre de 2022 por la Liga Profesional, donde Banfield perdió 2-1 ante River. El artículo menciona la bronca del club por un penal no cobrado a favor de Banfield, que generó críticas al arbitraje, aunque no escaló al Tribunal de Disciplina.

(11) Gol anulado a Gimnasia frente a Sarmiento (2023): El enlace de TyC Sports (https://www.tycsports.com/liga-profesional/gimnasia-sarmiento-polemica-var_0_9LmNpQrX.html) detalla el partido del 12 de febrero de 2023, donde un gol de Gimnasia fue anulado por el VAR, llevando a la destitución del árbitro Diego Abal, pero sin evidencia de un reclamo formal ante el Tribunal.

(12) Asociación del Fútbol Argentino, Reglamento General, artículo 69, disponible en: https://www.afa.com.ar/es/reglamento-general; International Football Association Board, Laws of the Game 2022/23, Regla 5, inciso 2, disponible en: https://www.theifab.com/laws/.

(13) La PGMOL gestiona árbitros en Inglaterra desde 2001, con reportes transparentes del VAR. En Argentina, el Colegio de Árbitros de la AFA carece de su autonomía y sistema formal de transparencia. Véase: https://www.pgmol.co.uk.

(*) Abogada, Universidad Abierta Interamericana. Diplomatura en Derecho del Deporte, Administración y Gestión de entidades deportivas, Escuela de Posgrado del Colegio Público de Abogados de la Capital Federal. Aladde – Asociación Latinoamericana del Derecho del Deporte. Profesora en Derecho Deportivo en TEDE (Perú).

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