#Doctrina Desafíos de la Justicia para el abordaje de problemáticas de género frente al avance de las nuevas tecnologías en tiempos de COVID-19

Autor: Montenegro, Gisela – Montenegro, Mónica – Warlet, Rosa A.

Fecha: 14-sep-2020

Cita: MJ-DOC-15532-AR | MJD15532

Sumario:

I. Introducción. II. Violencia de género digital: aproximaciones conceptuales. III. El caso de estudio. IV. Marco normativo. V. A modo de cierre.

Doctrina:

Por Gisela Montenegro (*), Mónica Montenegro (**) y Rosa Alicia Warlet (***)

Resumen

En este trabajo nos interesa evidenciar el aumento de casos de violencia de género que se presentan actualmente no sólo en espacios presenciales, sino además en entornos digitales a través de la Web y las redes sociales, que interpelan el rol de la justicia.

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A partir de un caso de violencia de género digital donde la intervención judicial, resulta eficaz y oportuna, aplicando de manera coherente los instrumentos nacionales e internacionales que rigen en materia de violencia de género, reflexionamos acerca de los nuevos desafíos que debe enfrentar la justicia argentina en contextos de confinamiento obligatorio generados por la Pandemia de Covid-19.

Palabras clave: violencia de género digital, justicia, pandemia de Covid-19.

Abstract:

In this paper we are interested in evidence the increase in cases of gender-based violence that are currently present not only in face-to-face spaces, but also in digital environments through the Web and social networks and that challenge the role of justice

Based on a case of digital gender-based violence where judicial intervention is effective and timely, consistently applying the national and international instruments governing gender-based violence, we reflect on the new challenges facing Argentine justice in mandatory confinement contexts generated by the Covid-19 Pandemic.

Key words: gender-based violence, justice, Covid-19 pandemic

I. INTRODUCCIÓN

La pandemia provocada por el coronavirus (1) COVID-19, ha generado múltiples cambios desde el ámbito interpersonal en que se relacionan los seres humanos, cuyas consecuencias se expresan en las esferas de lo privado y de lo público. Este nuevo escenario mundial y local ha generado múltiples problemáticas emergentes y una urgente necesidad de dar respuesta desde los distintos poderes y organismos del Estado -en sus diferentes niveles de gobierno-, para brindar soluciones a las numerosas dificultades provocadas por la pandemia.

En Argentina, el Poder Ejecutivo Nacional, asumió rápidamente un rol central destinado al cuidado de la salud pública de todo el país.En tal sentido, en el marco de la declaración de emergencia pública en materia sanitaria declarada por el artículo 1° de la Ley N° 27.541, amplió la emergencia pública en materia sanitaria en virtud de la pandemia declarada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en relación con el coronavirus covid-19.

Por Decreto de Necesidad y Urgencia N° 297/2020 y sus prórrogas, el Poder Ejecutivo Nacional, declaró el aislamiento social, preventivo y obligatorio para todos los habitantes nacionales o extranjeros y la prohibición de circular, salvo a las personas afectadas a las actividades y servicios declarados esenciales en la emergencia, los que fueron enunciados en la misma norma.

En el marco de este nuevo orden, la sociedad exige de la justicia respuestas rápidas a nuevos desafíos y limitaciones que hoy plantean los nuevos modos de intercambio (personal, cultural, laboral, sanitario, educativo, judicial, entre otros), donde la interacción pasó de ser una acción inter-personal, a estar mediada por entornos virtuales, desarrollándose en contextos altamente dinámicos y por momentos, desconcertantes. Como colorario lógico la justicia debió adecuar sus modos de trabajo a esta situación de emergencia, donde se exige cierta rapidez en la definición de los procesos que muchas veces han girado hacia una virtualidad, y donde se busca informatizar además las audiencias y ciertos procesos judiciales.

En este complejo escenario observamos por una parte que, el Poder Judicial como otros poderes del Estado, debió incorporar el teletrabajo limitando la cantidad de empleados con prestación de jornada presencial, reducir a su mínima expresión la circulación de personas por los edificios que alojan dependencias del Poder Judicial, aplicar protocolos sanitarios, aferrándose a los medios tecnológicos para lograr la prestación del servicio de forma efectiva.

Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación han favorecido la celeridad de procesos administrativos y judiciales permitiendo disponer de información en tiempo real.Uno de los ejemplos más interesantes es la informatización de los procesos a través del expediente electrónico, lo que se ha visto acelerado y fortalecido.

Por otra parte, advertimos que, pese a los recientes modos y formas judiciales, se han visto exacerbados los conflictos interpersonales en el seno intrafamiliar y social. Evidencia clara de ello son los elevados índices de denuncias y delitos en materia de género, ante los cuales la sociedad demanda una justicia expedita frente a cuestiones que por su naturaleza no admiten dilación, quizá por el sólo hecho que la propia vida como bien jurídico tutelado es lo que está en riesgo. Este contexto interpela al Poder Judicial y lo obliga a re-pensar sus prácticas en torno a las problemáticas relacionadas con la violencia de género.

Para las Naciones Unidas este tipo de violencia abarca cualquier acción que pueda dañar a alguien de manera física, verbal, sexual o psicológica, por causa de su género (2). El concepto busca separar la violencia general de aquella que se genera específicamente por desagrado del género del afectado. Incluye las amenazas, el control y la privación de libertad que se produzca arbitrariamente, y aplica a los casos ocurridos tanto en la privacidad como de forma pública.

Por lo demás, en contextos de Pandemia de COVID-19, la violencia de género vuelve a ocupar un rol preponderante como tema de debate, ya sea en contextos domésticos (donde muchas veces las víctimas se encuentran atrapadas en una situación de interacción con el victimario sufriendo diferentes tipos de violencia: física, psicológica, sexual, económica, entre otras), como también en entornos virtuales (donde nuevas formas de interrelación en el ámbito de las redes sociales las convierten en escenarios propicios para acciones de violencia de género), donde la justicia debe dar respuesta.

II. VIOLENCIA DE GÉNERO DIGITAL:APROXIMACIONES CONCEPTUALES

Como consecuencia de la globalización, la violencia de género adopta nuevas formas y se desarrolla en nuevos espacios, como por ejemplo a través de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TICs). Esto, como se ha expresado, se ha incrementado durante la Pandemia.

Se habla de violencia de género digital, como forma de violencia de género, cuando se produce a través de la web (3). Se trata de una agresión que se realiza a través del empleo de las nuevas tecnologías de la información y comunicación que ocasiona severos daños a la imagen de la víctima que, en muchos casos requiere de atención psicológica y en casos más graves de tratamiento psiquiátrico. Todas estas conductas de violencia de género que se ejercen a través de las nuevas tecnologías, de las redes sociales o de Internet quedan encuadradas en la denominación de violencia digital.

Este tipo de violencia está relacionado generalmente con el ciberacoso (4) -entendido como un tipo de violencia y/o acoso perpetrado en el ámbito de las redes sociales, que conlleva agresión y hostigamiento repetido, que causa miedo y amenaza la seguridad de las víctimas en los entornos virtuales- supone una forma de limitación de la libertad que genera dominación y relaciones desiguales entre hombres y mujeres; supone una dominación sobre la víctima mediante estrategias humillantes que afectan a la privacidad e intimidad, además del daño que supone a su imagen pública.Se produce generalmente sin que haya coincidencia física, la reiteración se convierte en la estrategia de invasión de la intimidad más utilizada por los acosadores (5).

El ciberacoso como forma de violencia de género implica, agresión psicológica, sostenida y repetida en el tiempo, utilizando para ello las nuevas tecnologías a través de plataformas o sistemas virtuales como el correo electrónico, sistemas de mensajería, WhatsApp, redes sociales, blogs o foros, siendo su objetivo la dominación, la discriminación, el abuso de la posición de poder y debe suponer una intromisión, sin consentimiento, en la vida privada de la víctima (6).

Estas nuevas formas de violencia se definen en muchos casos por acciones tendientes a amenazar a la víctima con la publicación (chantajear) o simplemente publicar sin consentimiento de la víctima, imágenes o vídeos privados, en su gran mayoría, de contenido sexual explícito, y subirlos a Internet, a sabiendas de que este material quedará eternizando en la nube sin que pueda ser eliminado completamente.Lo agraviante en estos supuestos deviene de la exponencia y magnitud del daño causado por la publicación, que produce una inmediata viralización de dicho contenido a cientos, miles o millones de personas (7).

Se entiende además como Violencia Digital hacia la Mujer a toda aquella agresión psicológica o emocional efectuada a través de la Web o redes sociales en contra de cualquier mujer con la finalidad de discriminación, dominación, sometimiento, acoso, extorsión, intromisión o cualquiera otra que ponga en riesgo la salud y/o la seguridad de la víctima.

Fascendini y Fialová (8) indican que las formas de violencia relacionadas con las TIC que afectan al género femenino se centran en el hostigamiento en línea y ciberacoso, violencia por la pareja íntima, agresión sexual y violación, grabación y distribución de imágenes sexuales, avisos o mensajes falsos en internet, violencia dirigida a grupos o comunidades por identidad sexual, y casos de suicidio de mujeres jóvenes.

Es interesante destacar que algunos autores señalan que la violencia de género digital puede ejercerse dentro de las relaciones de pareja o expareja. En el primer caso se incluiría cualquier forma de control o extorsión a través de mensajería, impedimento para la comunicación de la víctima con su red social o suplantación de la identidad de la v íctima para enviar mensajes falsos, entre otras. En el segundo caso pueden manifestarse a través de amenazas explícitas en la web, a través de insultos o burlas, entre otras.

Mucho se ha estudiado en relación con la violencia de género en espacios presenciales, sin embargo, este tipo de violencia desde los entornos virtuales resulta un tema emergente que cobra gran actualidad. Sabemos que el uso de internet se ha incrementado por el aislamiento social preventivo y obligatorio.Es posible observar que, a través de las redes sociales, foros, chats y otros recursos digitales, se está ejerciendo violencia de género mayormente contra la mujer con el fin de denigrarla, avergonzarla y desprestigiarla, menoscabando sus derechos. Generalmente, se trata de acciones de violencia de tipo simbólico que transmiten mensajes hegemónicos de discriminación que alientan la desigualdad, a partir de patrones estereotipados donde se naturaliza la subordinación de la mujer en la sociedad.

La realidad judicial evidencia un aumento de las denuncias interpuestas por víctimas de violencia de género. En la actualidad no sólo se denuncian actos de violencia física y psíquica, sino también de conductas violentas a través de las TICs, principalmente en las redes sociales agregándose el plus de la rapidez con la que se difunden las informaciones, muchas veces con el uso de perfiles falsos para procurar la impunidad y la grave afectación en la moral, en el decoro, el honor, en la imagen, en la propia autoestima de la víctima, es decir se la re-victimiza.

Precisamente, esos casos que cada día son más frecuentes, exigen de la justicia una respuesta en tiempo of de record, de manera de tutelar de manera eficaz y eficiente, los derechos de las víctimas, y esto más aún en tiempos de pandemia.

Siguiendo esos lineamientos, compartimos la sentencia recaída en autos «T. E. R. c/ Facebook Argentina S.R.L. s/ medidas preventivas urgentes – violencia de género» en trámite ante el Juzgado Comunitario de las Pequeñas Causas de Granadero Baigorria 05/05/2020 (Cita: MJ-JU-M-126138-AR,MJJ126138 ).

III. EL CASO DE ESTUDIO

La actora manifiesta que, en la red social Facebook, un usuario con identidad desconocida realizó publicaciones agraviantes, falsas y acosantes contra ella en su propio perfil, y en grupos abiertos de dicha red social.Dichas publicaciones y comentarios la dañan en su condición de mujer, ensucian su imagen política, la cosifican, sexualizan permanentemente su figura, y dañan no sólo a ella sino también a sus hijos y su pareja. Acredita esas publicaciones a través de las capturas de pantallas tomadas, que han sido incorporadas al expediente judicial.

La denunciante expresa ante el organismo municipal que la entrevistó, que se encuentra angustiada, que debió modificar su vida cotidiana, que comenzó a tener dudas en sus espacios laborales y que debió poner más atención a la hora que está en la calle. Destaca que en todo momento debe demostrar que la información publicada es falsa y malintencionada.

La situación denunciada, resulta corroborada y evaluada interdisciplinariamente por el Área de Género de la Municipalidad de Granadero Baigorria que aporta elementos clarificantes para decidir la adopción de medidas protectorias.

El fallo comentado hace lugar a la medida precautoria interpuesta en forma parcial. Ordena a la empresa Facebook Argentina S.R.L. «.LA INMEDIATA ELIMINACIÓN DEL USUARIO URL.», mediante el cual se realizarán actos configurativos de violencia de género contra la actora.Previo a su eliminación deberá la empresa informar a todos los contactos («amigos») de dicha cuenta los motivos por los cuales se ha ordenado dicha eliminación, como, asimismo, que deberán «ELIMINAR TODAS LAS PUBLICACIONES QUE HAYAN SIDO POSTEADAS POR EL USUARIO URL , y las que hayan sido por ellos compartidas con sus «amigos», que contengan imágenes y/o comentarios acosantes contra la actora …».

Por otra parte, se le ordena a Facebook Argentina S.R.L., que proporcione la identificación del ID de la URL respectiva, «para identificar el origen de las publicaciones y, por ende, la autoría de las mismas, y disponer la ampliación de las presentes medidas preventivas y la elevación al Ministerio Público de la Acusación, Regional Rosario, de copia de las actuaciones a los fines de la investigación penal de los hechos de presunto contenido delictivo».

Cabe señalar que el fallo declara inadmisible la solicitud de restringir publicaciones futuras a través de la red social denunciada, por cuanto la pretensión de imponer a la demandada un control preventivo y discrecional hacia el futuro sobre la circulación de contenidos que eventualmente pudieran afectar los derechos de la denunciante, implica una restricción general y para el futuro, que podría comprometer la búsqueda, recepción y difusión de información e ideas, derecho garantizado por la Constitución Nacional (9).

IV. MARCO NORMATIVO

En el presente caso y a los fines de fundar la sentencia el aquo, cita las convenciones internacionales que rigen sobre la materia, así refiere a la CEDAW (10) (Convention on the Elimination of All Forms of Discrimination against Women), Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, que mediante aprobación de la Ley N° 23.179 (11) desde 1994 goza de jerarquía constitucional (art. 75 inc.22 CN), ubicada en el vértice de la pirámide jurídica, junto a otros instrumentos de protección de los derechos humanos, enunciados en esa disposición constitucional.

Del mismo modo cita la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (12), conocida como «Convención de Belém Do Pará» -aprobada por Ley N° 24.632 (13) – por la que se establece el derecho de las mujeres a vivir una vida libre de violencia. Este instrumento brinda pautas para la adopción de leyes y políticas sobre prevención, erradicación y sanción de la violencia contra las mujeres, formulación de planes nacionales, organización de campañas e implementación de protocolos y de servicios de atención, entre otras iniciativas y ha sido un aporte significativo al fortalecimiento del Sistema Interamericano de Derechos Humanos.

Cabe señalar que, a los fines del decisorio en examen, la Juez interviniente enmarca la situación en la figura de violencia de género en los términos de la Ley Nacional Nº 26.485 (14), a la cual adhirió la provincia de Santa Fe por Ley N° 13.348 (15).

La citada normativa protege integralmente a las mujeres teniendo la finalidad de prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra ellas en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales. Igualmente, para promover acciones positivas que tiendan al aseguramiento del goce y ejercicio de los derechos reconocidos por la Constitución Nacional y los Tratados Internacionales, se encuentran previstas una serie de medidas preventivas urgentes que puede disponer el Juez interviniente tal como lo señala el fallo en comentario, aún en caso de incompetencia, durante cualquier etapa del proceso.

V. A MODO DE CIERRE

El concepto de género es una construcción social que se genera, se mantiene y se reproduce, fundamentalmente, en los ámbitos simbólicos del lenguaje y de la cultura. En definitiva, se trata de una construcción social.«Mientras el término sexo identifica las diferencias biológicas y constitutivas de las mujeres y los hombres (o del macho y de la hembra, cuando se trata de animales), género se entiende como el conjunto de características específicas culturales que identifican el comportamiento social de mujeres y hombres y las relaciones entre ellos. Por tanto, el género no se refiere simplemente a mujeres u hombres, sino a la relación entre ellos y la manera en que se construyen socialmente» (16).

Resulta oportuno señalar que el término violencia de género no sólo hace referencia únicamente a la violencia en contra de las mujeres, aunque diversos estudios determinan que la población femenina es una de las más vulnerables en este sentido, la noción de violencia de género abarca todas aquellas acciones negativas producidas sobre la base del género del afectado, y en la actualidad estas prácticas se han extendido a los entornos virtuales, fenómeno que interpela a la Justicia y la obliga a desplegar nuevas estrategias para dar respuesta a la brevedad y en forma contundente a esta problemática emergente.

El caso presentado resulta relevante para poner en evidencia nuevas formas de agresión y violencia de género, que se producen empleando las tecnologías de la información y la comunicación atentando contra los derechos humanos.

Podemos afirmar que la intervención judicial, resulta eficaz y oportuna, aplicando de manera coherente los instrumentos nacionales e internacionales que rigen en materia de violencia de género, al respecto el fallo resulta innovador al subsumir la violencia de género digital dentro de sus categorías.A la vez nos permite re-conocer que «las decisiones judiciales que involucran derechos fundamentales tienen implicaciones que trascienden a los directamente involucrados porque a través de esa decisión judicial se está construyendo una cierta visión del pasado y con ella se abren algunas posibilidades para el futuro» (17).

El caso presentado también nos invita a reflexionar sobre representaciones y discursos que se generan al interior del Poder Judicial entendiendo que muchas veces, «en el discurso jurídico el desplazamiento, el silencio, la censura y la exclusión son figuras que construyen una red racional de ficciones mitos y creencias a partir de los cuáles el «orden» oculta el poder» (18).

En el caso de violencia digital, dadas sus principales características tales como la facilidad del anonimato del agresor, maltrato continuo en cualquier lugar, no ver las consecuencias de la conducta en la víctima por parte del agresor, posibilidad de afectar tanto al género femenino como masculino, se convierte en un fenómeno dinámico e irreversible. Por eso, dado el dinamismo de las TICs el desafío adicional que se plantea es implementar acciones que brinden soluciones eficaces y eficientes no sólo en su estado actual sino también garantizar la perdurabilidad de la solución en el tiempo.

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(1) Los coronavirus son una familia de virus que pueden causar enfermedades en animales y en humanos. En los seres humanos pueden causar infecciones respiratorias que van desde un resfrío común hasta enfermedades más graves, como el síndrome respiratorio de Medio Oriente (MERS) y el síndrome respiratorio agudo severo (SRAS-SARS).

(2) Resolución 34/180 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, aprobada por la 107.ª sesión plenaria del 18 de diciembre de 1979 y Resolución de la Asamblea General 48/104 del 20 de diciembre de 1993. Ambas tienen relación con el reconocimiento y la defensa de las mujeres dentro del marco legal, y sirvieron de contexto para conceptualizar de forma más concreta la violencia de género.Fue en 2000 cuando se comenzó a hablar sobre violencia de género, esto implicó la ampliación del término y se evitó relacionarlo exclusivamente con el sexo femenino.

(3) Entre las diversas formas en las que se manifiesta la violencia contra las mujeres en redes sociales destacan: filtrar imágenes y/o videos de contenido sexual, difamar a las mujeres con el propósito de dañar su reputación, usurpar su identidad para subir fotos, hacer comentarios ofensivos o realizar ofertas sexuales.

(4) D’OVIDIO, R., & DOYLE, J.: Study on cyberstalking: Understanding investigative hurdles. FBI Law Enforcement Bulletin, 72(3), 10-17

(5) https://violenciagenero.igualdad.gob.es/informacionUtil/comoDetectarla/VG_Digital/home.htm

(6) TORRES, C., Roble, J., & DE MARCO, S.: El ciberacoso como forma de ejercer la violencia de género en la juventud: un riesgo en la sociedad de la información y del conocimiento. Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Centro de Publicaciones, pág.148, 2013

(7) https://www.abogadosintegrales.com.ar/single-post/Delitos-Informaticos

(8) DOMÍNGUEZ ALONSO, J., y PORTELA PINO, I. (2020).: Violencia a través de las TIC: comportamientos diferenciados por género. RIED. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia, 23(1), (versión preprint). http://dx.doi.org/10.5944/ried.23.2.25916

(9) CNACyC, Sala I, causa N°3.545/15. «S. R. M. c/Facebook Argentina SRL s/ medida autosatisfactiva» del 20/10/15 y sus citas.

(10) Fue adoptada en diciembre de 1979 por Resolución 34/180 de la Asamblea General de las Naciones Unidas

(11) Boletín Oficial de la Nación de fecha 03/06/1985

(12) Aprobada por la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos el 09/06/1994

(13) Boletín Oficial de la Nación de fecha 09/04/1996

(14) Boletín Oficial de la Nación de fecha 14/04/2009

(15) Publicación Boletín Oficial de Santa F29/07/2013

(16) MEDINA, Graciela: «Juzgar con perspectiva de género», Doctrina 3804, Publicado en https://www.pensamientocivil.com.ar/doctrina/3804-juzgar-perspectiva-genero-porque-juzgar-perspectiva-genero-
-como

(17) RUIZ, A. (2013): Teoría crítica del derecho y cuestiones de género. Colección Equidad de género y democracia, vol. 6, México. Suprema Corte de Suprema de Justicia de la Nación, Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, Instituto Electoral del D.F., México.

(18) RUIZ, A., op.cit.Vol.6

(*) Abogada. Especialista en Derecho Aduanero.

(**) Doctora en Antropología. Prosecretaria de Investigación del Departamento Académico San Salvador de la UCSE. Coordinadora del Gabinete de Investigación en Estudios Culturales.

(***) Abogada Especialista en Derecho Procesal Civil y Comercial UNL. Directora del Instituto de Derecho Procesal Civil y Comercial del Colegio de Abogados de Entre Ríos. Corresponsal Entre Ríos del Instituto Nacional de Derecho Procesal Informático.

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