
Durante su último semestre en la Facultad, a Rudy se le exige facilitar asesoría jurídica a un grupo de personas de la tercera edad. Allí conoce a sus primeros clientes: Dot y Buddy Black, cuyo hijo se está muriendo de leucemia y la compañía de seguros se niega a pagar los gastos del tratamiento. Al poco tiempo, Rudy se percata de que los Black han sido maltratados por la gigantesca compañía y de que tal vez se encuentre ante un enorme fraude.
De esta manera, Rudy tendrá que enfrentarse a uno de los casos más importantes en materia de seguros y a los mejores abogados que poseen las poderosas industrias norteamericanas.
Lo particular de la historia, es que Rudy está sin dinero, sin trabajo y ni siquiera está colegiado.
