
“No podemos manejarnos con los cambios de humor del Gobierno. Hace una semana los gobernadores eran los ‘señores feudales’ que se oponen a la boleta electrónica y ahora les pide que sean los salvadores del sistema tributario nacional”, dijo a PáginaI12 uno de los senadores peronistas que tendrá un papel preponderante tanto en el debate de la Cámara alta como al interior de la bancada del FpV-PJ.
Los senadores peronistas aseguraban que la presión del Ejecutivo sobre los gobernadores del PJ era “permanente” y “de todo tipo”. Aunque desde el Gobierno nacional habían pensado en un “veto quirúrgico” si la ley finalmente se aprueba, primó en el entorno presidencial la idea de redoblar la presión sobre los gobernadores. Al menos para introducir modificaciones al proyecto de manera que regrese a la Cámara baja donde lo frenarían hasta el año próximo, como era la idea original del Ejecutivo.
Ayer, tras un encuentro en Casa Rosada, desde la mesa chica del Gobierno dejaron trascender una idea para presionar a los gobernadores: que también evaluaban dejar de lado el veto y realizar modificaciones presupuestarias para hacer frente al costo fiscal del proyecto, que recaerían sobre las delicadas economías provinciales. Incluiría partidas previstas en el Presupuesto para obras públicas destinas a las provincias y transferencias por más de 30 mil millones de pesos.
La presión se completó con una convocatoria de Frigerio para hoy a las 17 a los ministros de Economía de 21 provincias y la Ciudad de Buenos Aires, que adhirieron al Consejo Federal de Responsabilidad Fiscal. También invitaron a San Luis y La Pampa, que no forman parte de ese consejo. En el encuentro les expondrá los recortes económicos que significarían para cada provincia la modificación opositora del impuesto.
En Casa Rosada prefirieron cargar las tintas sobre los ministros de Economía provinciales y desecharon una nueva convocatoria a los gobernadores, luego de que la foto de Macri con varios de ellos que apoyaban la reforma electoral no logró torcer la voluntad de los senadores peronistas que finalmente frenaron el proyecto oficial.
La intención de la Rosada es que los gobernadores peronistas encolumnados con el Gobierno sean su cabecera de playa en el debate en el Senado. Desde el Gobierno ya hicieron circular la “tablita” que, según su estimación, tiene una diferencia de 188 por ciento entre lo que recibirán las provincias con el proyecto del Ejecutivo y con el aprobado por la oposición. Ese será el eje central de Frigerio ante los representantes provinciales y también con el que batallará Abad.
Algunos gobernadores adelantaron ayer su posición. Urtubey calificó al proyecto opositor como una “enorme irresponsabilidad” y adelantó que los senadores de su provincia plantearán un “dictamen alternativo”. Lo mismo hará el cordobés Juan Schiaretti. En cambio, los gobernadores de La Pampa, Carlos Verna, y Chubut, Mario Das Neves, anticiparon su apoyo al proyecto de la oposición.
La puja se definirá en gran parte en la reunión del bloque del FpV-PJ de hoy por la tarde. El jefe de la bancada, Miguel Pichetto, ayer dejó entrever el clima que reinaba allí. “El gobierno se autoinflingió una derrota. No es comprensible su actitud. ¿Por qué el Gobierno fijó este tema en el llamado a extraordinarias si no tenía una base de acuerdos en Diputados?”, se preguntó. Dentro del bloque, la mayoría no quiere pagar el costo político de frenar el proyecto en vísperas de un año electoral.
Fuente: Página 12.
