Responsabilidad del sanatorio en el que falleció una paciente tras ser picada por hormigas coloradas que invadieron su cuerpo mientras se encontraba en la unidad de cuidados intensivos.

blurred figures wearing medical uniforms in hospital surgery corridor

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Partes: C. S. c/ Sanatorio Laprida s/ daños y perjuicios

Tribunal: Tribunal Colegiado de Responsabilidad Extracontractual de Rosario

Sala/Juzgado: 2da Nom.

Fecha: 19-abr-2016

Cita: MJ-JU-M-98801-AR | MJJ98801 | MJJ98801

Exclusiva responsabilidad del sanatorio demandado en el que falleció una paciente tras ser picada por hormigas coloradas que invadieron su cuerpo mientras se encontraba en la unidad de cuidados intensivos, debido al evidente incumplimiento del deber de seguridad. Cuadro de rubros indemnizatorios.

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Sumario:

1.-Corresponde hacer lugar a la demanda instaurada en autos y, en consecuencia, condenar al sanatorio demandado a que abone a la actora la indemnización correspondiente, en tanto conforme surge del dictamen pericial y demás constancias de autos, se tiene por acreditado que el cuadro alérgico sufrido por la paciente tras ser picada por hormigas en el sanatorio donde se encontraba internada, guarda un adecuado nexo de causalidad con el resultado dañoso, consistiendo éste no en el deceso mismo de la víctima, sino en la privación de contar con mayor probabilidad de curación o de sobrevida.

2.-Resulta una prueba sustancial en casos de mala praxis la constancia documental que emana de la historia clínica, lo que la convierte en un instrumento de decisiva relevancia para la solución del caso, ya que se trata de una prueba que permite observar la evolución médica del paciente, calificar los actos médicos realizados, conforme a estándares y coopera para establecer la relación de causalidad entre el hecho de la persona o de la cosa y el daño, y, en el caso que nos ocupa, deben remarcarse las notorias omisiones y groseras tachas que se detectaron en la historia clínica agregada en autos, hechos que no resultan vanos, sino que por el contrario adquieren suma trascendencia para la resolución de la causa.

3.-La historia clínica es un documento de crucial importancia en litigios donde se ventilan casos de responsabilidad médica, pues contiene los antecedentes del paciente y las distintas secuencias de la atención brindada, documentando cada una de las prácticas a las que se le somete, por ende, presenta singular valor probatorio sobre el curso de los acontecimientos que rodearon a la prestación médica.

4.-Una historia clínica incorrectamente elaborada constituye una presunción grave en contra del profesional; aunque no cualquier deficiencia basta para atribuirle el deber de reparar, pues en todo caso habrán de constatarse los presupuestos de la responsabilidad civil, contractual o extracontractual.

5.-La ausencia total de referencia a la presencia de hormigas en el cuerpo de la paciente así como la no explicación o justificación en relación a por qué se le aplicó un antihistamínico a una mujer de 75 años de edad con un cuadro de salud como el que contaba la paciente, ni cuales fueron las consecuencias de dicho tratamiento, son claros indicios contrarios a la postura asumida por la demandada, es decir, en autos claramente obra una historia clínica reticente, con lo que la carga de la prueba de la culpa se invierte y pasa a ser carga de la prueba de la diligencia en el obrar a cargo de la accionada.

6.-Resulta determinante el tenor del dictamen pericial en general, ya que este órgano jurisdiccional entiende que el criterio del perito médico luce contundente en cuanto afirmó que la paciente no era una paciente terminal y que en torno a la causa o las causas del óbito, expuso que se debe a una insuficiencia respiratoria, que pudo haber habido relación entre las picaduras de hormigas sufridas por la paciente en el sanatorio donde se encontraba internada y el agravamiento del cuadro de salud, dependiendo esto de la dosis de veneno y de la respuesta del paciente.

7.-Sin dudas que de la rapidez y eficiencia con que se lleven a cabo las medidas terapéuticas, depende no solo la vida sino también la posibilidad de sobrevida del paciente afectado, y entonces existe una obligación tácita de seguridad, de carácter general y accesoria, impuesta en el contrato de asistencia médica, que requiere la preservación de los pacientes contra los daños que pueden originarse en la ejecución del contrato, y que halla su fundamento en el art. 1198 , parte primera, del CCiv., que constituye la norma que permite invocar aquel deber de seguridad.

8.-Con relación al sanatorio o centro asistencial, la doctrina es pacífica en el sentido de que la responsabilidad civil debe ser aprehendida con un criterio de amplitud como así también la relación de dependencia, comprendiendo dentro de esta última aún la autorización para obrar por el principal, con la sola condición de que éste detente poder efectivo para impartir instrucciones o control, siendo irrelevante la existencia de beneficio concreto compartido, pues la dependencia es esencialmente una cuestión de hecho y el deber de reparar es objetivo y descansa en la noción de garantía.

9.-El deber de los centros asistenciales alcanza tanto a los actos culposos y dolosos de los profesionales de la salud, y que aún cuando fuera imposible individualizar cual fue el médico que ha incurrido en culpa porque el origen del daño desaparece en el anonimato propio del ejercicio de la medicina actual, hay responsabilidad del ente asistencial por mala organización, la causa del perjuicio está dentro del establecimiento.

10.-Siempre en el marco de la responsabilidad objetiva, debe recordarse que la parte demandada no ha demostrado eximente alguna, sino que simplemente optó por negar la existencia de la picadura de hormigas a la víctima mientras se encontraba en la unidad de cuidados intensivos, sin explicar debido a que motivos se le suministró a la paciente el Benadryl ni que consecuencias pudieron de ello derivar, por el contrario, simplemente adujo que el deceso de la paciente fue a causa de su enfermedad, haciendo mención a una serie de riesgos concernientes a la actividad médica, los que son conocidos jurídicamente como riesgos permitidos , como consecuencia se atribuye la responsabilidad del presente hecho dañoso de manera exclusiva a la demandada, haciéndose extensiva la presente a la citada en garantía en la medida del seguro contratado.

Fallo:

Rosario 19 de abril de 2016

VISTOS: Los presentes caratulados «C., S. c/SANATORIO LAPRIDA s/Daños y Perjuicios», Expte. Nro. 984/13 y su acumulado «C., S. c/SANATORIO LAPRIDA s/ Declaratoria de Pobreza» Expte. Nro. 1987/11, en trámite por ante este Tribunal Colegiado de Responsabilidad Extracontractual de la Segunda Nominación de Rosario, venidos a despacho a fin de dictar sentencia, conforme se ordena a fs. 525 de los citados en primer término, de los que que surge lo siguiente.

1. A fs. 10/19 y ss. a través de apoderado legal, la Sra. S. C., titular DNI N°XX.XXX.XXX, promueve demanda de indemnización de daños y perjuicios contra el Sanatorio Laprida, a raíz de los hechos que se pasan a exponer.

Manifiesta el curial que fecha 2 de enero de 2011 la Sra. Elsa D. -de 74 años de edad-, fue internada en el sanatorio ahora demandado por un cuadro de deshidratación. Sigue diciendo que al estar en la guardia del nosocomio, un médico que se identificó como jefe de terapia intensiva, recomendó la internación en la UTI, ya que allí estaría mejor atendida. Informa el curial que la paciente padecía de fibrosis quística pulmonar, enfermedad que no le aparejaba mayores dificultades, contando con médico por dicha dolencia.

Dice el letrado que los días sucesivos la salud de la Sra. D. se mantuvo estable, concurriendo a visitarla la actora todos los días en el horario autorizado a tales fines. Expone que el día 7 de enero de 2011, luego del parte médico de rigor, la Sra. C. accede a la sala para ver a su madre, y allí se vio sorprendida al ver a su madre con la cara repleta de hormigas rojas que le recorrían toda la cabeza y gran parte del cuerpo, estando alojados los insectos dentro de sus ojos y orejas. Ante este panorama C. comenzó a gritar, haciendo esto que su esposo y dos primas de D. se acercaran al lugar, todos los que junto al Dr. M.- que se encontraba en la unidad- comenzaron a retirar dichas hormigas del cuerpo de la paciente. Agrega que hubo que conseguir un peine para quitárselas del cabello y cambiarla de cama, esto dado que la que ocupaba se encontraba también invadida, proviniendo las hormigas de una pared y que pasaban por la cabecera de la cama.

Sostiene que lo ocurrido pudo suceder gracias a la negligencia y desidia del personal de enfermería y médico, ya que ninguno advirtió la presencia de los insectos que habían avanzado sobre D. Relata que al consultarle al Dr. M. acerca de cuándo había visto a la paciente por última vez, el mismo manifestó que fue a las 14.30 hs., lo que deja ver a las claras que nadie controló a la paciente entre esa hora y las 19.30 hs. Expone el abogado que como consecuencia del desafortunado hecho, a las 21.30 hs de ese mismo día la actora fue informada telefónicamente que la Sra. D. había sido inducida a coma farmacológico para entubarla.

Argumenta el letrado que la complicación del estado de salud de D. acontece al ser masivamente picada por los insectos, no pudiendo recuperarse y falleciendo en fecha 10 de enero de 2011 a las 22.30 hs. Tras tratar acerca de la culpa de la empresa por omisión en el cumplimiento de sus obligaciones -cfme. Art. 512 C.C.-, acusa la responsabilidad directa del establecimiento ya que a su criterio existió incumplimiento del deber de seguridad.

El apoderado de esta parte reclama el resarcimiento del daño emergente, daño moral y gastos médicos.

Ofrece pruebas documental, informativa, confesional, testimonial y periciales médica y psicológica, con subsidiaria inspección judicial. Solicita la citación en garantía de Seguros Médicos S.A. Finaliza con el pedido de acogimiento de la demanda con costas.

2. Citados y emplazados los demandados -fs. 20-, a fs. 30/41 a través de representante legal, comparece y contesta demanda el demandado Sanatorio Laprida S.A.En adelante, tras plantear negativa general de la demandada, formula negativa puntual de los hechos tal como fueron afirmados por la contraria en el escrito inicial al igual que de la documental acompañada. Rechaza el derecho invocado y las responsabilidades atribuidas.

Ya en su relato de los hechos, el letrado afirma que la Sra. D. fue internada en UTI desde su ingreso al sanatorio porque tenía un cuadro de gravedad -ser mayor de 65 años edad, antecedentes de fibrosis quística pulmonar, ingreso por deshidratación e insuficiencia respiratoria a lo que se sumó diagnóstico de bronconeumonía bilateral, la que de por sí misma puede ser causa de muerte. Informa también que en forma crónica se le suministró medicación inmunodepresora, hecho este que hace posible que las infecciones tengan mala o tórpida evolución, con mayores posibilidades de muerte. Suma a lo dicho que la paciente recibía oxigenoterapia en su domicilio, lo que es indicativo de enfermedad pulmonar crónica grave y que el 2 de enero se le detectó, tomografía de cráneo mediante, «lesión isodensa parietal derecha que impresiona tener edema perilesional y temporal izquierda con edema perilesional».

El profesional refiere a la evolución en los días 5, 6 y 7 de enero de 2011. así el día 5 «paciente con enfermedad respiratoria grave por fibrosis pulmonar avanzada con oxigenoterapia permanente, dolores óseos severos por osteoporosis intensa que requiere tratamiento con morfina. De mal pronóstico. Se habla con familiares del estado terminal de su enfermedad»; el día 6: «Pte. que continúa con depresión sensorial. Mala mecánica respiratoria. Hipercápnica (retiene dióxido de carbono) e hipoxémica (descenso de oxígeno en sangre) Mal. Pronóstico». Finalmente en cuanto al día 7 de enero «Glasgow 8/15.disminución de la entrada de aire en ambos campos pulmonares, sibilancias aisladas (.). Mal pronóstico. Glóbulos blancos 24.000″. A las 21.15 hs. del mismo día:» Paciente con depresión respiratoria. Saturación 87% Sibilancias bilaterales.Procedo a intubar la paciente con cánula bronquial N°7.5 y se coloca en ARM».

Sostiene el letrado que tres días más tardes se produce el óbito como consecuencia de la evolución del cuadro descripto, reiterando la negativa de que D. hubiera sido picada por hormigas coloradas. Agrega que el fallecimiento por esta última causa no se produce a los tres días de haber ocurrido.

El curial ofrece pruebas documental, confesional, pericial médica y subsidiaria pericial contable. Solicita se cite en garantía a Seguros Medicos S.A. Con reserva de derechos, concluye solicitando el rechazo de la demanda con costas.

3. A fs. 45/50, por intermedio de apoderado legal, comparece y contesta demanda la citada en garantía Seguros Médicos S.A. Tras acatar su citación en tal carácter de conformidad a condiciones contractuales previstas en Póliza N° 801.722, formula negativa general de la demanda así como de la autenticidad de la documental referenciada por la actora. A continuación niega puntualmente los hechos tal como fueron expuestos en la demanda, que hubiera habido imprudencia, impericia, negligencia ni en definitiva mala prraxis en la atención de la Sra. D. Rechaza el derecho invocado y los rubros pretendidos. Ofrece pruebas documental y pericial contable. Con reserva constitucional, concluye con el pedido de rechazo de la demanda con costas.

4. Proveídas las pruebas (fs. 62), constan como producidas en autos las siguientes: a) informativa: Juzgado de Primera Instancia de Distrito en lo Penal Correccional de la 4° Nominación; b) documental: fs. 1, 2, 74/81, fs. 84/250 y fs. 287/509; b) periciales: médica (fs. 255/258 y 520/523) y psicológica (fs. 281/287); c) instrumental: original de los caratulados «NN s/Lesiones Culposas por mala praxis» Sumario Nro. 808/11, testimoniales: Hernán Gabriel R. (fs. 513/514), Eva Luisa Graff (fs. 515) y Ana Olga Sánchez (fs.514 vta.); d) confesional: Pedro Carlos Iannuzzi (fs. 517).

En fecha se celebró audiencia de vista de causa (fs.513/517 vta), allí las partes desistieron de toda aquella prueba que no consta agregada en autos, consintieron el procedimiento y produjeron los alegatos de bien probado, quedando la presente causa en el estado de resolver tal como lo ordena decreto de fs. 525.

Mediante decreto del 09 de septiembre de 2015 -fs. 519- este tribunal dispuso como medida para mejor proveer el llamado a nueva audiencia con el objeto de que el perito médico aclare y/o brinde explicaciones acerca de su dictamen presentado en autos, esto atento no haber comparecido a la primigenia AVC. Con tal objeto se celebró la misma en fecha 02 de octubre de 2015, concurriendo el perito interviniente en autos así como las partes -fs. 520/523-. Fijada que fuera fecha para que las partes aleguen con respecto a lo obrado en aquella audiencia -fs. 525-, quedaron los presentes aptos para el dictado de sentencia.

Y CONSIDERANDO:

1. Derecho aplicable. Ante todo es menester recordar que la fecha denunciada como de acaecimiento del hecho es el 7 de enero del año 2011. A su vez la interposición de la demanda, sus contestaciones y los decretos mediante los cuales se proveyeron las pruebas oportunamente ofrecidas, y se fijara audiencia de vista de causa, son anteriores a la entrada en vigencia del Código Civil y Comercial de la Nación – Ley 26.994-, lo que ocurrió el 1° de agosto del corriente año 2015. Finalmente la audiencia de vista de causa se celebró el 3 de agosto de 2015.

1.2. Derivado de la derogación del Código Civil, y acorde el nuevo cuadro normativo existente, se hace necesario efectuar una serie de consideraciones acerca del derecho que habrá de aplicarse al resolver la presente

Primeramente corresponde acudir al texto del artículo 7 del C.C.C., el que reza: «Eficacia temporal. A partir de su entrada en vigencia, las leyes se aplican a las consecuencias de las relaciones y situaciones jurídicas existentes. La leyes no tienen efecto retroactivo, sean o no de orden público, excepto disposición en contrario.La retroactividad establecida por la ley no puede afectar derechos amparados por garantías constitucionales. Las nuevas leyes supletorias no son aplicables a los contratos en curso de ejecución, con excepción de las normas más favorables al consumidor en las relaciones de consumo».

De las varias notas que se vienen elaborando en relación a este artículo, es útil a modo de guía transcribir la opinión de Kemelmajer de Carlucci, la que escribió: «.el artículo 7, al igual que el art. 3 de la ley 17711 establece: (a) la regla de la aplicación inmediata del nuevo ordenamiento; (b) La barrera a la aplicación retroactiva».

De acuerdo con la norma citada, cuestiones como la «suspensión del dictado de la sentencia civil» o prejudicialidad y la cuantificación del daño en las obligaciones de valor, se ven captadas por las normas aplicables al momento de la emisión del decisorio, lo dicho no difiere de la solución prevista en el art. 3° del C.C. derogado, según Ley Nro.17.711).

No otra conclusión cabe, habida cuenta que se trata de textos normativos que integran las reglas técnicas de la actividad de sentenciar , pudiendo ser reconocidas a través de la facultad del órgano jurisdiccional de seleccionar el Derecho aplicable .

En efecto, la aplicación lisa y llana del Código Civil de Vélez Sarsfield a sentencias dictadas bajo el Código Civil y Comercial hoy vigente, tal como se consigna en el famoso Acuerdo Plenario de la Cámara de Apelaciones de Trelew , por la sola razón de haber tramitado los litigios bajo el primero de los ordenamientos mencionados, implica una postergación de la aplicación inmediata del Código Civil y Comercial sin bases legales, consagrando la regla de la aplicación diferida del Código Civil velezano después de su derogación.

En tales términos, cabe distinguir entre las normas que gobiernan el momento de la constitución y la extinción de una situación jurídica, de aquellas que refieren al contenido y las consecuencias, siendo que cada fase se rige por la ley vigente al momento de esa etapa , lo que no impide la aplicación de las normas del Código Civil hoy derogado, aunque sólo a los hechos ocurridos bajo su imperio.

Así, se ha explicado que si el ad quem «revisa una sentencia relativa a un accidente de tránsito, aplica la ley vigente al momento de ese accidente; en agosto de 2015 la revisará conforme al artículo 1113 del Cód.Civil, no porque así resolvió el juez de primera instancia, sino porque la ley que corresponde aplicar es la vigente al momento que la relación jurídica nació (o sea, el del accidente). En cambio, si la apelación versara sobre consecuencias no agotadas de esas relaciones, o lo que atañe a la extinción de esa relación (por ej., una ley que regula la tasa de interés posterior al dictado de la sentencia de primera instancia), debe aplicar esa ley a los períodos no consumidos»

Así, las partes en juicio no adquieren derecho a que la causa se falle conforme a la ley vigente al trabarse la litis, si posteriormente y antes de la sentencia firme se dicta otra ley de orden público que determina su aplicación a los procesos en curso, criterio reflejado de manera reiterado por la CSJN en numerosos precedentes , 1

2. Que el hecho ilícito que dio origen a los presentes motivó con anterioridad, su investigación en sede penal -Sumario 808/11-, el que fue ordenado archivar en función de lo previsto en el art. 200 del Código Procesal Penal vigente a esa época, Auto N°. 3937 del 29 de septiembre de 2011.

Tras corroborar entonces que no existe el impedimento previsto por el artículo 1.775 del C.C.C., es pertinente avocarse al análisis del acontecimiento que diera lugar al presente proceso y al dictado de la sentencia correspondiente.

3. Respecto a los hechos y la prueba rendida en autos.

3.1. Previo a efectuar el análisis del material probatorio reunido en autos, es menester recordar que la misma se evaluará bajo la perspectiva de dilucidar sólo los aspectos controvertidos dado que las cuestiones admitidas no requieren prueba, esto conforme interpretación del artículo 145 del CPCC por parte del máximo tribunal provincial .

En los términos expuestos y en un orden de razonamiento lógico, se hace necesario develar ahora si la Sra. D.fue efectivamente picada por las hormigas rojas que la habrían invadido y cubierto conforme dice la actora, y si esto complicó en alguna forma su estado de salud, derivando así en su óbito.

3.2. Por razones de metodología expositiva se partirá del sumario penal ya mencionado, así a fs. 1 consta escrito signado por la Fiscal a cargo de la Fiscalía N°4, la misma eleva denuncia al Juez en lo Penal Correccional de la 4° Nominación y remite a la denuncia formulada el 10 de enero de 2011 por la aquí actora Sra. C., con cita de lo que la misma había relatado, textualmente: «(.). En fecha 2 de enero de 2011 ingresa la Sra. Elsa Flavia D. LC 2.622.262 al Sanatorio Laprida de la ciudad de Rosario correspondiéndole como módulo de internación por ser afiliada al Pami, teniendo como médico de cabecera al Dr. José Ferrero N°3676724, para la atención de una deshidratación descubriendo que padecía de una fibrosis, por lo que es derivada a terapia intensiva del citado nosocomio. Desde el mismo día después de realizarle una serie de estudios, deciden para control de la enfermedad que la Sra. D. permanezca internada dentro de la UTI del Sanatorio Laprida. Todos los días me dirigía, junto con mi marido de nombre Hernán Gabriel R. entre las 19.00 a 19.45 hs. a la UTI a los fines de poder ver mi madre y hablar con los médicos que a esa misma hora dan el parte médico diario. Siempre la Sra. D. se encontraba sedada pero con reflejos conscientes de lo que sucedía a su alrededor, y actuaba emocionalmente en consecuencia.El día 7 de enero de 2011, como todos los días voy a escuchar el parte diario y a ver a mi madre, al ingresar a la UTI me encuentro con que mi madre había sido trasladada hacia otra cama dentro de la unidad, al ingresar noto que mi madre tenía unas cosas que se movían sobre el rostro, parecía una mácara. Al acercarme noto que las cosas que se movían eran hormigas coloradas, las que se encontraban diseminadas desde su rostro y hacia todo su cuerpo, las mismas provenían desde la unión de dos cerámicos y se dirigían por la cama hacia el cuerpo de la Sra. D. La desesperación hace que empiece a los gritos y que motivo de ello ingrese mi marido y mi primo de nombre Mario D. (sobrino de la paciente), debo dejar aclarado que en ese momento había otras personas familiares de otros pacientes dentro de la unidad. La desesperación hace que empiece a sacarle las hormigas del cuerpo, en ese momento se acerca el Dr. M. (Jefe del servicio de terapia intensiva del nosocomio) quien ayuda a extraer las hormigas coloradas del cuerpo de mi madre que seguía con fuertes sedantes a raíz de la enfermedad que la mantiene en la unidad. La situación era tremenda, aparecieron otros enfermos y mucamas para sacar las sábanas y poder sacar el cuerpo para poder extraer a las hormigas que ya ocupaban la mayor parte de la cama, donde se encontraba la Sra. D. Para mayor detalle debo decir que mi madre tenía las hormigas dentro del ojo, en las orejas, en todo el cuerpo y sobre todo en una parte del rostro donde muchas de ellas se habían asentado, la situación fue por demás traumática.Luego de ello la cambiaron de lugar y la llevaron hacia otro lugar, se compró un peine para sacarle las hormigas que le quedaban sobre el cabello, y vuelvo a ingresar a la UTI para verla y le pido al custodio que le enviara al jefe de terapia para hablar con el del tema, el Dr. M. Cuando llega el Dr. M. quiso dar algún tipo de explicación razonable, pero no había forma de explicar tal situación de abandono. Siendo aproximadamente las 22.00 horas del mismo día, el Dr. M. se comunica telefónicamente con los familiares que a la Sra. D. habían tenido que intubarla. El día 8 de enero de 2011, se presenta una empresa de servicios de fumigación a trabajar dentro del Sanatorio, incluso dentro de la unidad de terapia intensiva. El día 9 de enero, el Dr. M. al momento de dar el parte diario manifiesta que la Sra. D. seguiía intubada y en coma farmacológico inducido. Es la primerva vez que denuncio un hecho de este tipo, que es mi deseo que se investigue a fondo la conducta esgrimida por tratarse de un caso de aparente mala praxis o lesiones dentro del Sanatorio Laprida.».

A fs. 11/89 del sumario obra agregada copia certificada de Historia Clínica de la paciente, con la que se remitió la causa al Cuerpo Médico Forense para que informe si el hecho acontecido en el Sanatorio Laprida, y denunciado por la Sra. C., tenía relación con el agravamiento y posterior fallecimiento de la Sra. D. dada la patología que sufría y que motivó su internación -fs. 90-.

A fs. 91, en respuesta a lo ordenado, los Dres. Cadierno y Bonifacio, dictaminaron: «Atento lo solicitado a fs. 90 de los actuados, procedí a la lectura de la Historia Clínica del Sanatorio Laprida que obra en los mismos (ver fs.11 a 89) como perteneciente a Elsa D., de 75 años de edad, que ingresó el 02 de enero de 2011 y falleció el 10 del mismo mes y año y cuyo diagnóstico de ingreso fue deshidratación y desorientación, con el antecedente de fibrosis pulmonar terminal (en evolución desde el año 2007 y en estado terminal en la actualidad), hipotiroidismo, hipertensión arterial y arritmia. El pronóstico fue de alto riesgo (malo) desde su ingreso. De la lectura del documento no surge dato alguno que haga referencia al hecho denunciado. El deceso aparece como devenido del irreversible estado que presentaba.».

A fs. 92/98 se encuentran fotografías varias del nosocomio.

3.3. No existiendo otro dato objetivo en la causa penal corresponde revisar en adelante el plexo probatorio recabado en autos.

3.3.1. En el informe pericial médico -fs. 255/258- el experto desinsaculado en autos, Dr. José Alberto Armando, estableció en sus consideraciones médico legales que la Sra. D. fue internada por un cuadro de deshidratación y desorientación con signos de AIT siendo portadora de una fibrosis quística pulmonar en tratamiento, explicando a cont inuación en que consiste esta patología. Así escribe «.es una enfermedad genética, no contagiosa que se manifiesta desde el momento del nacimiento. Es la enfermedad genética e incurable más frecuente en «la raza blanca» (sic). Se trata de una patología compleja, que afecta a muchos órganos del cuerpo, aunque en cada paciente se puede manifestar de distintos modos y en distintos grados. La afectación pulmonar es la más grave y determina el pronóstico, pues las continuas infecciones deterioran el tejido pulmonar, y en ocasiones es necesario el transplante. Es un cuadro grave, pero un diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado puede aminorar sus efectos. La fibrosis quística es una enfermedad compleja, multisistémica, y por ello su tratamiento es también complejo, pues ha de incidir sobre cada uno de los aspectos en que la enfermedad se ponga de manifiesto en cada persona.La experiencia demuestra que el paciente debe recibir una atención integral, idealmente en Unidades de Fibrosis Quística especializadas con experiencia en numerosos casos. También está demostrado que el tratamiento temprano favorece a una mejor C.dad y esperanza de vida. Al mismo tiempo, el paciente de fibrosis quística ha de ser revisado periódicamente realizándosele controles de capacidad pulmonar, balances de grasa, cultivos.

Sobre el AIT (accidente isquémico transitorio) explica: «.es un accidente cerebrovascular de tipo isquémico. Se produce por la falta de aporte sanguíneo a una parte del cerebro de forma transitoria, desapareciendo los síntomas, por definición, antes de 24 horas, generalmente antes de 1 hora. Durante un AIT, la interrupción temporal del suministro sanguíneo a una área del cerebro ocasiona una reducción breve y repentina de la función cerebral».

Acerca de la hipotensión (presión sanguínea baja) afirma: «.puede precipitar los síntomas en individuos con una lesión vascular preexistente. Otros riesgos de AIT incluyen presión sanguínea alta (hipertensión), enfermedad cardíaca, jaquecas, tabaquismo, diabetes mellitus y edad avanzada».

En relación a las hormigas coloradas, u «hormigas de fuego», informa que son hormigas que pican para asirse y luego aguijonean (con el abdomen) inyectando un alcaloide venenoso (piperidina). Debido a que cada hormiga puede picar varias veces, la víctima puede sufrir muchas más picaduras que el número de hormigas que se le han trepado. En humanos duele fuertemente, con una sensación similar al ardor que produce el fuego; la picadura puede causar la muerte de individuos sensibles. El veneno es tanto insecticida como antibiótico. Anidan en el suelo, con frecuencia cerca de áreas húmedas como cauces, bordes de estanques, césped y autopistas. Usualmente el nido no es visible por hacerlo bajo de objetos como madera, ramas, rocas ladrillos, etc. Su veneno causa picazón e inflamación en el hematoma, puede ser muy irritante y doloroso a veces, especialmente ante repetidas picaduras por muchas de ellas a la vez.Suele formarse una pústula blanca, que corre el riesgo de infectarse. Las pústulas son desagradables cuando están activas y, si se infecta, se hará una escara. Adicionalmente, algunas personas alérgicas al tóxico, como con muchas alergias, pueden experimentar anafilaxis, requiriendo tratamiento de emergencia. Un antihistamínico o corticosteroidestópicos ayudan a reducir el picor. Los primeros auxilios incluyen tratamientos externos y medicamentos orales. Tratamientos externos: una crema tópica esteroide (hidrocortisona). Medicamentos orales: antihistamínicos. Del análisis de los antecedentes de autos, justo ese día 7 de enero la Sra. Elsa D. realiza cuadro de depresión respiratoria a las 21.15 horas requiriendo de ARM. No se consigna en evolución en UTI ni en hoja de enfermería antecedente alguno de la supuesta infección con hormigas ni del cambio de cama, surgiendo sí de las hojas de controles y signos vitales que el día 7 estaba en la cama 8 y el día 8 en la cama 1. Se consigna también a partir del día 8, en prescripciones médicas que a partir del día 8 comienzan a suministrarle a la Sra. D. un antihistamínico (Benadryl, cada 8 horas).

Ya en respuesta a los puntos periciales, comienza por los de la actora y así determina que la causa de la internación de D., fue de deshidratación y desorientación. Aclara que el estado general de la misma era de somnolencia sin foco motor ni sensitivo -pto. a.-; que a partir del día 4 de enero se constata proceso pulmonar exudativo con pronóstico de alto riesgo -pto. b.-; que D. fue intubada el día 7 de enero a las 21.15 hs, sin que se consigne la supuesta invasión de hormigas -pto.c)-. La actora como punto d) de pericia planteó «Si es factible que las picaduras de las hormigas rojas hayan provocado un desmejoramiento pulmonar, requiriendo en consecuencia la paciente respiración asistida», a lo que el perito respondió: «el efecto de la picadura de hormigas coloradas fue consignado en consideraciones médico legales». Como punto e) la actora requirió: «Si el entubamiento mencionado, agravó el cuadro de salud que la causante presentaba al momento de la internación», indicando el experto: «El entubamiento debió ser realizado por el estado de agravamiento de la paciente». Finalmente, y como punto f) la actora propuso el perito «Indique si es factible que las masivas picaduras de las hormigas hayan provocado en definitiva la muerte de la paciente», cuestión sobre la que el profesional respondió: «tal como se consignara en consideraciones médico legales las picaduras de hormigas coloradas puede provocar la muerte en individuos sensibles. «Desconoce (…) si pudo ser el caso de este paciente».

En respuesta a los ítems formulados por la demandada el perito remitió a los «antecedentes».

Obrando ampliación de puntos de pericia por la actora -fs. 252-, el experto respondió que no se refirió en la historia clínica a la exposición a hormigas -respuesta a punto.1-; que la piperidina puede causar la muerte en personas sensibles, así como anafilaxis requiriendo tratamiento de emergencia -respuesta a puntos 2,3 y 4-; que las hormigas coloradas pueden ocasionar picaduras en mucosas -respuesta a punto 7-. Como punto 8 la actora propuso al perito «para que diga si en la auditoría médica que realizó la obra social de PAMI en la institución y en la paciente se evaluó la presencia de picaduras de hormigas coloradas (y/o cualquier insecto) en mucosas de la occisa», cuestión a la que el profesional respondió «No consta». Al punto 9, sobre si el PAMI había sancionado a la demandada por invasión de hormigas tal como surge de de documental adjuntada en el expediente, informó que «Lo hizo».

En audiencia celebrada en fecha 02 de octubre de 2015, el perito médico brindó las explicaciones que se pasan a exponer.

Como respuesta al punto 2° planteado por el tribunal -si con el material reunido en autos, podía determinar la causa o causas del fallecimiento de la paciente-, respondió: «indudablemente se debe a una insuficiencia respiratoria, debido a muchas causas, inclusive a su problema de base, una fibrosis quistica terminal, fue internada de acuerdo a lo que he repasado, por un accidente isquémico transitorio, un defecto de la circulación cerebral en un momento dado, ese accidente puede estar dado por muchísimas causas, la paciente tenía una fibrosis quística pulmonar, es una enfermedad de base, tiene toda la vida, muchas pacientes mueren por ello, tomado a tiempo se alarga el tiempo de vida, en este caso la enfermedad estaba controlada, ingresa por este cuadro de accidente, esto se ve mucho en la gente grande, luego tiene una intercurrencia que la lleva a una falla respiratoria, por esto la tienen que intubar, hacerle respiración mecánica, puede ser por muchas causas, la intercurrencia es un hecho agregado sobre una enfermedad de base, siempre en medicina hay causa predisponente». Al responder al punto 3° -si la paciente cuando entró al Sanatorio era un caso terminal- explicó: «a mi criterio no, un paciente con unaccidente isquémico transitorio, se puede recuperar y vivir una vida plena».

En relación a si la paciente pudo ser picada por las hormigas rojas y los efectos derivados de ello, extremo afirmado por la actora y negado por la demandada, el experto expuso que las mismas pudieron picarla internamente -vide respuesta a punto 10° fs.- A su vez como punto 5° se le preguntó si en estado de sedación como estaba la paciente, puede no manifestarse la picazón, a lo que respondió: «en estado de sedación la paciente no se va a rascar, generalmente con todas las alergias cutáneas, se produce una reacción histamínica, ampollitas, si fue picada por hormigas no surgen inexorablemente ampollas, habitualmente sí, pero no en el cien por ciento de los casos, se hacen ampollitas, hay rascado, se infecta, empieza el material purulento, y eso puede dar infección, la respuesta histamínica puede ser transitoria. Asociado a esta respuesta, fue preguntado en punto 6° acerca de que influencia tiene la sedación en la no formación la reacción a la picazón de las hormigas, respondiendo: «Puede no generar costra o pústula, pero sí genera la reacción histamínica, la reacción histamínica no la modifica, no está en el cien por ciento de los casos». En torno a esta temática se le preguntó si el enrojecimiento de la cara es un síntoma de reacción alérgica, afirmando el experto: «puede ser» -punto7°-. Como punto 14° fue preguntado por cuánto tiempo es visualizable una picadura, respondiendo al particular: «es muy difícil, cuando hubo una auditoria previa donde no se constata, y es muy raro, generalmente cuando hay una reacción histamínica que produce una reacción en la piel, y tratado con antihistamínico y sin rascado, generalmente a los tres días ya no debería estar».

Avanzando en un desarrollo lógico de los puntos periciales, se le consultó como punto 8° si la picadura de hormigas puede agravar el cuadro ya existente, cuestión sobre la que expuso:»puede haber una relación, como todo ve neno, dependiendo de la dosis y de la respuesta del paciente, puede dar una cuadro anafiláctico, no es lo más frecuente en una picadura de hormiga, puede encontrarse». Asociado al punto precedente, se le preguntó si tiene relación el entubamiento el mismo día que la vieron con las hormigas -punto 9°-, respondiendo: «su cuadro de base, su complicación, block neumónica, puede llevar a la paciente a hacerle ARM, no hay una horario o día especifico para entubar una paciente, puede haber sido posterior a la picadura de hormiga, el shock anafiláctico se da rápidamente luego de un acontecimiento, puede ser dos horas, no se puede descartar que la puesta de la paciente en ARM haya sido por un shock anafiláctico, tampoco se puede asegurar». Similar respuesta brindó al tratar el punto 17°, al respecto se le preguntó si no es llamativo que el mismo día que la hija hace la denuncia, justo ese día se empieza un tratamiento con Benadryl, y se le hace ARM, manifestando el mismo «estamos en el terreno de la duda, puede ser, también puede ser por el cuadro de la paciente, no el Benadryl, si la ARM».

En cuanto a la aplicación del medicamento Benadryl, el tribunal requirió que informe si su suministro es indicado para el cuadro de base de la paciente, a lo que respondió: «se lo dieron para contrarrestar una reacción alérgica, no es un medicamento para el cuadro de base, puede haber una complicación de ese cuadro de base, que da lugar a una alergia» -respuesta a punto 12°-; a continuación se le preguntó si había alguna indicación en la historia clínica para medicarla con Benadryl -punto 13°-, diciendo:»no, se me ocurre pensar que podría haber sido usado por un edema inflamatorio que tuvo, no lo recuerdo que surja de la historia clínica, no está aclarado». En punto 14° se le preguntó si era usual que se tomen estas decisiones sin indicar cuales son las razones por las cuales se da un medicamento, dijo: «debería ponerse, generalmente se pone por qué se cambia o altera la medicación, en este caso no hay ninguna indicación de por qué se le suministra Benadryl».

A su vez, en punto 25° la citada en garantía preguntó, respecto del Benadryl, si según su experiencia en algún momento de su carrera, ha visto suministrar algún medicamento preventivamente, algún antihistamínico, o sólo en cuadros necesarios, cuestión sobre la que expuso: «no, en forma preventiva no se suministra, primero no dañar es nuestro principio, si el cuadro no lo requiere, prefiero no hacer que hacer de más, no se suministra antihistamínicos por las dudas, no que yo tenga conocimiento. Todo medicamento tiene efectos adversos, también el Benadryl en este caso».

En cuanto a si la manifestación de un shock anafiláctico como causa de una muerte puede posponerse por tres días, respondió: «este shock mata por las complicaciones, hay una descarga histamínica aguda, provoca el edema de glotis, que produce asfixia, se produce taquicardia, es la histamínica que actúa sobre cada órgano de nuestro sistema, hay una respuesta instantánea, tiene un pico máximo, y luego va cediendo. No tratado el riesgo de vida está en el pico máximo, esta paciente viene con toda su carga de enfermedad que tenía previamente.En medicina no se puede ser taxativo, si tengo que decir si la paciente se murió por la picadura de hormigas, no puede asegurarlo, ni decirlo». -respuesta a punto 18°-. Como punto 19° se le preguntó si con el problema de base que tenía la víctima, y el tratamiento que se le dio, hay una relación entre el shock anafiláctico, y el agravamiento del problema de base, manifestando el galeno: «un paciente que debe entrar en ARM, es un cuadro muy disvalioso, por qué entró en ese cuadro de asistencia respiratoria mecánica, no lo puedo asegurar. Yo no puedo decir que se murió por la reacción histaminica, puede ser por toda la situación sobreagregada sobre el cuadro de base. Entrar en la ARM no es irrelevante, si entró por shock anafiláctico, implica un impacto en el cuadro de base.

Asimismo, en esta nueva ampliación se lee que en puntos 15° y 16° la demandada preguntó si la paciente mejoró el cuadro de neumonía y si el día 10 esa neumonía ya estaba solucionada, informando el perito «.eso figura en la H.C., informando que continuaba con pronóstico reservado, a esa altura presentaba un cuadro cardiológico» y que a esa fecha la neumonía estaba controlada, no solucionada. En puntos 20° a 24° esta parte requirió precisiones en torno a la evolución de la paciente, la provisión de oxígeno, diferentes estadíos de la enfermedad de base, acerca del proceder médico al informar sobre el estado de la paciente y si consideraba que la historia clínica era buena o tenía falencias, cuestiones todas detenidamente explicadas por el perito -vide fs. 523 vta.-.

3.3.2. De la prueba documental agregada a fs. 84/250 es dable indicar que se trata de copia certificada del expediente tramitado por ante el PAMI -INSSJP- y que siendo iniciado el 13 de enero de 2011, lleva el número 040003/2011. En el mismo consta a fs.86 que el equipo evaluador de la UGL IX se constituyó en el Sanatorio Laprida el 12 de enero de 2011 y retiraron historia clínica de la afiliada D. Consta también a fs. 88 la presentación que realizó la aquí actora el día 10 de enero del mismo año, en esta se lee: «El día 7 de enero me presento en la unidad de terapia del Sanatorio a visitar y recibir el parte médico, al ingresar después de las 19.25 hs. encuentro a mí mamá Elsa D. con la cara cubierta, en su lado izquierdo, de hormigas coloradas, cuando la destapamos descubrimos que tenía en toda la cama, llamo al medico desesperada, al ver mis gritos ingresaron mi prima y esposo pensando lo peor, luego quisieron explicar lo inexplicable.».

A fs. 91 en hoja membretada se encuentra un «informe técnico» signado por las Dras. Hoffmann -médica asistente- y Battisttelli – Auditora prestacional-. El informe reza: «En ausencia del director médico por Lao se habla con el Dr. Schor, Marcelo quien nos permite ingresar a UTI. Nos recibe allí la supervisora S. Cuassolo. No se pudo interrogar familiares por no encontrarse en la institución. Se evalúa a la paciente que se encuentra en AMR, no se observan lesiones a la vista en piel ocasionadas por picaduras de insectos y buenas condiciones de higiene. La paciente según nos refiere el Dr. Schor se encuentra en estado crítico por patología pulmonar previo al acontecimiento en referencia. No se accede a historia clínica ni registros de enfermería.». A fs. 93 se puede ver que en «acta de auditoria en terreno UAP» la mismas profesionales indicaron: «.se observa a la paciente D., Elsa en UTI cama 1. Se examina en búsqueda de lesiones en piel sin observarse ninguna lesión que pudiera ser provocada por picadura de insectos. No se constatan insectos en el servicio y el área impresiona limpia y ordenada».

A fs. 191 obra informe de inspección en el Sanatorio Laprida, el que lleva firma de de los Sres. Mottura y Chiroleu.Estos manifiestan que se procedió a la inspección de la terapia intensiva del sanatorio, y dicen: «La misma al momento de la visita se encontraba en buenas condiciones edilicias y de limpieza, sin insectos a la vista, notando en rincones de la mayor parte de la sala veneno en gel contra insectos. Asimismo en la cama donde se suscitó el problema se observó un azulejo roto, y en el mismo abundante cantidad de veneno en gel para hormigas. Se deja constancia que se deberán realizar reparaciones en el cieloraso de la sala, y en el baño de la misma dado que es un problema de seguridad e higiene.».

A fs. 203/204 el departamento de asuntos jurídicos del organismo pasa revista a los antecedentes expuestos y trata también acerca del caso de otra paciente – Graciela V.-, quien fuera operada en fecha 15 de enero de 2011 y estando internada en la habitación N°114 denunció haber sufrido picazones en su cuerpo, detectando que en el marco de la puerta de madera del baño se encontraba un hormiguero, siendo cambiada luego de habitación.

A fs. 205/207 se encuentra la resolución N°00511, signada por el Interventor de la Unidad de Gestión Local IX, mediante la cual se sancionó económicamente al Sanatorio Laprida S.A., esto a causa de «haberse constatado en fechas 07-01-11 y 15-01-11 la presencia de hormigas en la Sala de Terapia Intensiva y en la habitación 114 de 1 piso durante la internación de las afiliadas Elsa Flavia D. y Graciela V. respectivamente -fs. 205/207-. Cabe acotar que esta decisión fue recurrida por el nosocomio, recurso que fue rechazado por el superior, vide fs. 223/230.

En adelante se encuentran copias de distintas sanciones impuestas por el mismo organismo a la misma entidad a raíz de situaciones varias-.

3.3.3. La prueba informativa dirigida a la Municipalidad de Rosario -fs.260/274-, da cuenta de que no se recibió denuncia por invasión de hormigas rojas en la institución y que a la fecha de inspección, 21 de julio de 2011, contaba con el último certificado de desinfección de fecha 16 de julio del mismo año.

3.3.4. A fs. 287/509 consta copia simple de historia clínica de la Sra. D.

3.3.5. En audiencia de vista de causa absolvió posiciones el Sr. Pedro Carlos Iannuzzi, conforme pliego agregado a fs. 516. Así negó que D. hubiera sido invadida y picada por hormigas rojas y que dichos insectos provinieran de la pared de la UTI – 2° y 3°-, Al ser reformulada la 5° posición de la siguiente manera: «. para que diga si sabe si la Sra. D. requirió respiración mecánica asistida», respondió desconocerlo, al igual que si necesito aquello luego. La posición 7° fue reformulada: «.para que diga si sabe si la Sra. D. falleció», respondió que era cierto, no se cuándo. Preguntado por el Dr. Saenz para que diga como es cierto que el Sanatorio Laprida fue sancionado por el PAMI por este motivo, respondió: «que yo sepa no». Para que diga si se realizó una desinfección el día 7 u 8 de enero en ese área (U.T.I. ), respondió: se desinfecta todas las semanas, contra todo, no sólo en Tera pia, sino en todas las dependencias. Como última posición, para que diga como es cierto que al paciente referido se le indicó un Benadryl el mismo día a la paciente, respondió: desconozco esa situación, no soy profesional médico.

Por su parte prestaron declaración testimonial, los Sres Hernán Gabriel R., Eva Luisa Graff y Ana Olga Sánchez, todos a tenor del pliego obrante a fs. 16 vta. El primero de ellos, respondió que conocía a la actora por ser su esposa, aunque dijo no tener interés alguno en el presente juicio.Ya en relación a los hechos, relató: «.me dirijo con mi esposa, antes de las 19:00 hs, era el horario de visita de 19:00 a 20:00, viene un sobrino de la mamá de C., yo le dije que entrara él ya que venía de San Nicolás, era su tía, esperamos el parte médico, se ingresaba de a uno a visitar los familiares, había mucha gente y me quedo a un costado, entra S. y escucho gritos desgarradores: «las hormigas me la comen», yo paso a la Sala de Cuidados intensivos, y me encuentro con mi suegra llena de hormigas coloradas por todos lados, el enfermero queda inmóvil, mi señora le sacaba hormigas de la cara, saco la sábana y estaba lleno de hormigas coloradas, la cambiamos de cama con el médico, luego fui y compré un peine para sacarle todas las hormigas que tenía en el cabello, mi señora le gritaba al Dr. M. que estaba llena de hormigas en los ojos, la gente no salía del asombro por la cantidad de hormigas que había, la cambiaron de cama, mi señora dejó asentada la queja, y el Dr. M. nos dijo que no tenía explicación alguna, me aconsejaron llamar a los canales de televisión, así hice, cuando llegué a mi casa, a la noche me llamó el Dr. M. y me comunicó que la habían tenido que intubar, yo se lo reproché, no me contestó nada, esto fue por la noche. Vinieron de la televisión a preguntarme, yo les conté todo, cuando la internamos nos aconsejaron ponerla en cuidados intensivos, ella entró por un pequeño cuadro de deshidratación. Hicimos la denuncia en Pami y en Tribunales, le avisamos a la televisión, fueron a verificar. Luego falleció esa misma noche la señora, y posteriormente salió la nota. Yo le recriminé al Dr. M. que esa cantidad hormigas no se podía juntar tantas hormigas, el Dr. M.dijo que pasaba a revisar a cada paciente entre las 10:00 hs, y las 14:00 hs. En la cara las hormigas eran como un parche, vi que le faltaba la pastina a un cerámico, por eso me asombró la cantidad, había pasado un tiempo largo para que se llenara tanto de hormigas, el pelo y los ojos estaban llenos de hormigas, un día o dos antes la habían sedado, el mismo día que la internamos mi suegra se quería ir, por eso la sedaron, por eso no habrá podido pedir ayuda, también tenía hormigas en las orejas. Preguntado que fue por el Dr. Litvak para que dijera si sabía que dos días con anterioridad se les había advertido a los familiares del estado terminal de la paciente, respondió que no, que no les advirtieron nada, sólo que la habían sedado porque la llamaba a su mujer. A su turno el Dr. Sánchez Almeyra preguntó para que diga si sabía si algún otro paciente de la U.T.I. había sufrido algún otro episodio, a lo que respondió que no le constaba, sólo por comentarios. Yo entré solo esa vez, de prepo, esto es en el primer piso, dando amplio detalles de la sala y de su composición, por ascensor o por escalera, y ahí estaba la sala de U.T.I., había pacientes internados, más de diez habría, calculo yo. Yo entré corriendo, me guio por los familiares que había afuera. Preguntado que fue por el Dr. Sánchez Almeyra para que diga si pudo apreciar en el cuerpo de la paciente picaduras, respondió: «solo atiné a sacar las hormigas, cuando saco las sábanas, veo que por todo el cuerpo le caminaban las hormigas, y S.le sacaba hormigas de la cara, impresionante la cantidad que había, yo en ese momento no me puse a fijar si tenía picaduras, en el velorio se notaba claramente las picaduras, esto fue el día viernes 7, y el velorio el día 10, el día que falleció, a la noche.

La testigo Graff tras indicar que conocía a la actora por ser su nuera, explicó que no tenía interés en nada, que sólo iba a decir lo que había visto y escuchado, relató : «.entró mi nuera a ver a la mamá, cuando entró sentimos que pedía ayuda porque a la madre la habían agarrado las hormigas, gritaba, luego la limpiaron, con un peine, sale ella, entró mi hijo y luego entré yo, y la vi toda colorada, le iban saliendo hormigas del cabello, que estaba todo enredado, yo escuché los gritos de mi nuera, yo cuando fui ya le habían sacado las hormigas, vi que tenía algunas en el pelo y en la cara, la que estaba toda colorada, para mí eran picaduras, estaba toda roja, ella era muy blanca, vi que salió una de la nariz, no vi hormigas en la cama porque ya la habían cambiado de cama, le sacaron todo, estaban en la sábana, ella pedía por favor que la ayudáramos, había gente afuera que escuchó todo. Anímicamente, S. C.quedó destrozada luego del fallecimiento, muy mal».

Finalmente la testigo Sánchez, tras manifestar ser prima de la actora, aunque no por ello tener interés en quién gane el juicio, solo que se sepa la verdad, relató: «.yo siempre la iba a visitar, a veces entraba y a veces no, mi prima estaba adentro, luego entró el marido, luego la suegra, y luego yo, yo cuando la vi a mi tía en la cama vi que tenía hormigas en el lado izquierdo de la cara, por la boca, por la nariz, esto fue cuando entre a la U.T.I., yo me metí igual, pasó un ratito, entré y salí, desde que sentí los gritos fueron cinco minutos, más tarde vi que alguien entró a fumigar, yo me había quedado sentada afuera, yo no le vi picaduras, yo vi las hormiguitas, no mucha cantidad como la vieron ellos, yo entré más al final, casi la última, ya la habían limpiado y cambiado de cama, cerquita de donde está la enfermera. Después de eso, mi prima quedó muy mal, todos quedamos mal. Luego cuando fallece la mamá, mi hermana me dijo que vio que le salían hormiguitas todavía.».

3.4. Es entonces menester aquí, analizar si efectivamente se acreditaron los hechos fundantes de la demanda y si los mismos guardan un adecuado nexo causal con el resultado dañoso denunciado.

3.4.1. A los fines precitados es determinante llevar a cabo un detenido análisis de la labor llevada a cabo por el perito médico interviniente en autos. En cuanto al estado de salud de la paciente al ingresar al nosocomio. A fs. 255/258 el experto trata al respecto, tanto en sus consideraciones médico legales como al responder a los distintos puntos de pericia. Informa así primeramente:».la Sra. D. fue internada por un cuadro de deshidratación y desorientación con signos de AIT siendo portadora de una fibrosis quística pulmonar en tratamiento» -fs. 256 vta.-. Ya al responder al punto a) propuesto por la actora, dictamina:».la causa de la internación de D., fue de deshidratación y desorientación. Aclara que el estado general de la misma era de somnolencia sin foco motor ni sensitivo» -fs. 258-. Sobre este tema reitera lo dicho en la audiencia de fecha 02 de octubre de 2015, informando que a su criterio no se trataba de una paciente o caso terminal -vide puntos 2° y 3°-.

El profesional, en relación a la pregunta que le formula la actora -b)-, acerca de si el cuadro de salud de la paciente hasta el día denunciado como de la invasión de las hormigas, había involucionado o se mantuvo estable, dictamina: » que a partir del día 4 de enero se constata proceso pulmonar exudativo con pronóstico de alto riesgo». No se pronuncia allí sobre los días 5 a 7 de enero.

3.4.2.Sentado cuál era el estado de salud de la Sra. D. al ingresar al nosocomio, es esencial determinar qué hechos han quedado efectivamente demostrados y en su caso, cuales fueron las consecuencias derivadas de los mismos.

3.4.2.1. En un primer orden de ideas corresponde fijar si efectivamente, en circunstancias en la Sra. D. se encontraba internada en la UIT del nosocomio demandado, fue atacada y picada por una cantidad indeterminada de hormigas rojas.

3.4.2.1.1. En dicho sendero se procede al análisis de la prueba testimonial obrante en autos. Así se ve que el testigo R., esposo de la actora, declaró: «.yo paso a la Sala de Cuidados intensivos, y me encuentro con mi suegra llena de hormigas coloradas por todos lados, el enfermero queda inmóvil, mi señora le sacaba hormigas de la cara, saco la sábana y estaba lleno de hormigas coloradas, la cambiamos de cama con el médico, luego fui y compré un peine para sacarle todas las hormigas que tenía en el cabello.». Relató también:». En la cara las hormigas eran como un parche, vi que le faltaba la pastina a un cerámico, por eso me asombró la cantidad, había pasado un tiempo largo para que se llenara tanto de hormigas, el pelo y los ojos estaban llenos de hormigas.» -fs. 513-.

A su vez, tal como se escribió oportunamente, la testigo Graff, nuera de la actora, relató: «.la vi todo colorada, le iban saliendo hormigas del cabello, que estaba todo enredado, yo escuché los gritos de mi nuera, yo cuando fui ya le habían sacado las hormigas, vi que tenía algunas en el pelo y en la cara, la que estaba toda colorada, para mí eran picaduras, estaba toda roja, ella era muy blanca, vi que salió una de la nariz, no vi hormigas en la cama porque ya la habían cambiado de cama.». -fs. 514-.

La testigo Sánchez, prima de la actora, expuso: «.yo siempre la iba a visitar, a veces entraba y a veces no, mi prima estaba adentro, luego entró el marido, luego la suegra, y luego yo, yo cuando la vi a mi tía en la cama vi que tenía hormigas en el lado izquierdo de la cara, por la boca, por la nariz, esto fue cuando entre a la U.T.I.». -fs. 515-.

A estas testimoniales se les debe sumar la prueba documental, recordando en particular la mención que el testigo R. hizo respecto de la falta de pastina en un cerámico, hecho que guarda consonancia con la información que surge de la prueba obrante a fs. 191. Allí luce agregado informe de inspección en el Sanatorio Laprida, signado por los Sres. Mottura y Chiroleu. Estos manifiestan que se procedió a la inspección de la terapia intensiva del sanatorio, y dicen: «La misma al momento de la visita se encontraba en buenas condiciones edilicias y de limpieza, sin insectos a la vista, notando en rincones de la mayor parte de la sala veneno en gel contra insectos.Asimismo en la cama donde se suscitó el problema se observó un azulejo roto, y en el mismo abundante cantidad de veneno en gel para hormigas. Se deja constancia que se deberán realizar reparaciones en el cieloraso de la sala, y en el baño de la misma dado que es un problema de seguridad e higiene.».

Esta situación derivó en una sanción impuesta mediante resolución N°00511, signada por el Interventor de la Unidad de Gestión Local IX del INSSJP – PAMI, el que ordeno aplicar una multa de pesos diez mil al Sanatorio Laprida S.A., a causa de «haberse constatado en fechas 07-01-11 y 15-01-11 la presencia de hormigas en la Sala de Terapia Intensiva y en la habitación 114 de 1 piso durante la internación de las afiliadas Elsa Flavia D. y Graciela V. respectivamente» -vide fs. 205/207-. Cabe acotar que esta decisión fue recurrida por el nosocomio, recurso que fue rechazado por el superior, vide fs. 223/230.

3.4.2.1.2. Por su parte, las consideraciones vertidas por el perito médico en sus distintas presentaciones, las que no fueron observadas, son de notoria utilidad puesto que como se podrá leer en adelante, su tarea es determinante atento las graves omisiones corroboradas en la historia clínica agregada en autos.

El experto en su primer informe, al tratar acerca de las hormigas rojas escribió que las mismas pican para asirse y luego aguijonean (con el abdomen) inyectando un alcaloide venenoso (piperidina). Debido a que cada hormiga puede picar varias veces, la víctima puede sufrir muchas más picaduras que el número de hormigas que se le han trepado y que pueden causar la muerte en individuos sensibles.

Dijo que algunas personas alérgicas al tóxico, como con muchas alergias, pueden experimentar anafilaxis, requiriendo tratamiento de emergencia. Explica que los primeros auxilios incluyen tratamientos externos y medicamentos orales, en el caso antihistamínicos. Tras cartón informa que del análisis de los antecedentes de autos surge que «.justo ese día 7 de enero la Sra. Elsa D.realiza cuadro de depresión respiratoria a las 21.15 horas requiriendo de ARM».

Expuso que no se consigna en evolución en UTI ni en hoja de enfermería antecedente alguno de la supuesta infección con hormigas ni del cambio de cama, surgiendo si de las hojas de controles y signos vitales que el día 7 estaba en la cama 8 y el día 8 en la cama 1. A partir del día 8, en prescripciones médicas se lee que a partir del día 8 comienzan a suministrarle a la Sra. D. un antihistamínico (Benadryl cada 8 horas).

Al responder al punto 7° de ampliación de pericia pedido por la parte actora -fs. 252-, el perito informó que las hormigas coloradas pueden ocasionar picaduras en mucosas, respuesta que reiteró al responder al punto 10° vertido en audiencia del 02 de octubre de 2015.

En el mismo acto también, y como punto 8°, se le consultó si la picadura de hormigas puede agravar el cuadro ya existente, cuestión sobre la que expuso:»puede haber una relación, como todo veneno, dependiendo de la dosis y de la respuesta del paciente, puede dar una cuadro anafiláctico, no es lo más frecuente en una picadura de hormiga, puede encontrarse».

Prosiguiendo en el análisis lógico de la cuestión es menester poner de relieve que en relación a la aplicación del medicamento Benadryl, el tribunal le requirió en punto 12° al galeno que informara si su suministro es indicado para el cuadro de base de la paciente, a lo que respondió: «se lo dieron para contrarrestar una reacción alérgica, no es un medicamento para el cuadro de base, puede haber una complicación de ese cuadro de base, que da lugar a una alergia».

Dado el tenor de su respuesta, se le preguntó si había alguna indicación en la historia clínica para medicarla con dicho producto -punto 13°-, a lo que contestó: «no, se me ocurre pensar que podría haber sido usado por un edema inflamatorio que tuvo, no lo recuerdo que surja de la historia clínica, no está aclarado».

En punto 14° se le requirió si era usual que se tomen estas decisiones sin indicar cuales son las razones por las cuales se da un medicamento, dijo: «debería ponerse, generalmente se pone por qué se cambia o altera la medicación, en este caso no hay ninguna indicación de por qué se le suministra Benadryl».

No es ocioso agregar aquí que, en respuesta al punto 25° -preguntado si según su experiencia en algún momento de su carrera, ha visto suministrar algún medicamento preventivamente, algún antihistamínico, o solo en cuadros necesarios-, expuso: «no, en forma preventiva no se suministra, primero no dañar es nuestro principio, si el cuadro no lo requiere, prefiero no hacer que hacer de más, no se suministra antihistamínicos por las dudas, no que yo tenga conocimiento. Todo medicamento tiene efectos adversos, también el Benadryl en este caso».

3.4.2.1.3.En base a lo dicho en puntos 3.4.1.2.1 y 3.4.2.1.2 este tribunal entiende que se encuentra demostrado que efectivamente en la fecha denunciada por la actora, una cantidad indeterminada de hormigas rojas avanzó sobre la humanidad de la Sra. D. mientras se encontraba internada en la UTI del Sanatorio Laprida. A su vez, se ve demostrado también que la paciente fue picada por las mismas, hechos estos no volcados en la historia clínica de la Sra. D.

3.4.2.1.4. Resta dejar expresamente sentado que en nada obsta al razonamiento propuesto la existencia de divergencias en las declaraciones testimoniales en relación a la existencia, o no, de rastros de picaduras de las hormigas en la humanidad de la Sra. D.

Tampoco modifican el criterio adoptado lo informado a fs. 91 y 93 del expediente N°04003/2011 del PAMI-INSSJP-, prueba citada en punto 3.3.2. de la presente.

Es que sobre esta cuestión el perito brindó claras explicaciones en la audiencia en análisis. Al respecto, al responder al punto 5° -si en estado de sedación como estaba la paciente, puede no manifestarse la picazón- a lo que respondió: «en estado de sedación la paciente no se va a a rascar, generalmente con todas las alergia cutáneas, se produce una reacción histamínica, ampollitas, si fue picada por hormigas no surgen inexorablemente ampollas, habitualmente sí, pero no en el cien por ciento de los casos, se hacen ampollitas, hay rascado, se infecta, empieza el material purulento, y eso puede dar infección, la respuesta histamínica puede ser transitoria.Luego, en punto 6° al ser preguntado acerca de que influencia tiene la sedación en la no formación la reacción a la picazón de las hormigas, respondió: «Puede no generar costra o pústula, pero sí genera la reacción histamínica, la reacción histamínica no la modifica, no está en el cien por ciento de los casos». En torno a esta temática se le preguntó si el enrojecimiento de la cara es un síntoma de reacción alérgica, afirmando el experto «puede ser» -punto7°-. Finalmente en punto 14° fue preguntado por cuánto tiempo es visualizable una picadura, respondiendo: «es muy difícil, cuando hubo una auditoría previa donde no se constata, y es muy raro, generalmente cuando hay una reacción histamínica que produce una reacción en la piel, y tratado con antihistamínico y sin rascado, generalmente a los tres días ya no debería estar».

3.4.2.2. Estando probado que la paciente fue efectivamente picada por las hormigas, y que en consecuencia se le suministró el antihistamínico del caso, corresponde develar cuál fue la evolución de su cuadro de salud hasta llegar a su fallecimiento.

3.4.2.2.1 Con este objeto, es vital repasar la labor pericial e indicar que primeramente el experto en respuesta al punto f) de pericia propuesto por la actora – «Indique si es factible que las masivas picaduras de las hormigas hayan provocado en definitiva la muerte de la paciente»-, ítem acerca del cual el experto dictaminó que tal como consignara en las consideraciones médico legales, las picaduras de hormigas coloradas pueden provocar la muerte en individuos sensibles, aunque expresamente expuso que desconocía si pudo ser el caso de D.

Asimismo, al tratar acerca de los antecedentes y evolución de la Sra. D. -fs. 255 vta/256-, se funda en la información que surge de la historia clínica agregada a fs. 96/176.Allí dio cuenta de que se trata de una mujer de 75 años que ingresó directamente a UTI por un cuadro de deshidratación e insuficiencia respiratoria y posible AIT, con diagnóstico de fibrosis pulmonar de ocho años atrás -cfme. fs. 97-. Refiere que hubo interconsulta con neurología y que se le practicó TAC con lesión isodensa parietal derecha que impresiona tener edema perilesional y temporal izquierda con edema perilesional. En fecha 4 de enero se consigna que en Rx de toráx presenta proceso exudativo infiltrativo con tendencia a la consolidación, por lo que se cambia el plan antibiótico. Pronóstico de alto riesgo -cfme. fs. 102 vta.- El 5 de enero la paciente presenta enfermedad respiratoria grave con oxigeno permanente. Mal pronóstico por lo que se habla con los familiares sobre el estado terminal de la enfermedad de base -fs. 103 vta-, en la que consta también que el día 6 de enero presenta depresión sensorial con mala mecánica respiratoria. Mal pronóstico.

Informa el perito que a fs. 103 se lee que el día 7 de enero la paciente presenta mal pronóstico, consignándose que a las 21.15 hs. entra en depresión respiratoria, por lo que se le coloca ARM. En la misma foja se indica que el día 8 de enero continúa con ARM y presenta mal pronóstico. A fs. 104 vta. consta que el día 10 de enero, en UTI se encuentra con ARM, presentando taquicardia ventricular sostenida. A fs. 104, se lee que se encuentra en ARM por depresión respiratoria, no presentando ya infección pulmonar, por lo que se retiran los antibióticos, aunque continúa con pronóstico reservado.

A fs.105 se consigna que el día 10 de enero realiza paro respiratorio, produciéndose el óbito a las 23.15 horas.

Posteriormente, en audiencia fijada para que brinde explicaciones, en respuesta al punto 2° planteado por el tribunal -si con el material reunido en autos, puede determinar la causa o causas del fallecimiento de la paciente-, el galeno respondió: «indudablemente se debe a una insuficiencia respiratoria, debido a muchas causas, inclusive a su problema de base, una fibrosis quística terminal, fue internada de acuerdo a lo que he repasado, por un accidente isquémico transitorio, un defecto de la circulación cerebral en un momento dado, ese accidente puede estar dado por muchísimas causas, la paciente tenía una fibrosis quística pulmonar, es una enfermedad de base, tiene toda la vida, muchas pacientes mueren por ello, tomado a tiempo se alarga el tiempo de vida, en este caso la enfermedad estaba controlada, ingresa por este cuadro de accidente, esto se ve mucho en la gente grande, luego tiene una intercurrencia que la lleva a una falla respiratoria, por esto la tienen que intubar, hacerle respiración mecánica, puede ser por muchas causas, la intercurrencia es un hecho agregado sobre una enfermedad de base, siempre en medicina hay causa predisponente». Al responder al punto 3° -si la paciente cuando entró al Sanatorio era un caso terminal- explicó: «a mi criterio no, un paciente con un accidente isquémico transitorio, se puede recuperar y vivir una vida plena».

Es oportuno recordar también que se le consultó como punto 8° si la picadura de hormigas puede agravar el cuadro ya existente, cuestión sobre la que expuso: «puede haber una relación, como todo veneno, dependiendo de la dosis y de la respuesta del paciente, puede dar un cuadro anafiláctico, no es lo más frecuente en una picadura de hormiga, puede encontrarse». Asociado al punto precedente, se le preguntó si tiene relación el entubamiento el mismo dia que la vieron con las hormigas -punto 9°-, respondiendo:»su cuadro de base, su complicación, block neumónico, puede llevar a la paciente a hacerle ARM, no hay una horario o día específico para entubar una paciente, puede haber sido posterior a la picadura de hormiga, el shock anafiláctico se da rápidamente luego de un acontecimiento, puede ser dos horas, no se puede descartar que la puesta de la paciente en ARM haya sido por un shock anafiláctico, tampoco se puede asegurar». En sentido coincidente se manifestó al responder al punto 17°, punto donde se le preguntó si no era llamativo que el mismo día que la hija hace la denuncia, justo ese día se empieza un tratamiento con Benadryl, y se le hace ARM, diciendo «estamos en el terreno de la duda, puede ser, también puede ser por el cuadro de la paciente, no el benadryl, si la ARM».

No es ocioso recordar que en la audiencia del caso, se le pidió en punto 18° al perito que explicara si la manifestación de un shock anafiláctico, como causa de una muerte, podía posponerse por tres días, manifestando: «este shock mata por las complicaciones, hay una descarga histamínica aguda, provoca el edema de glotis, que produce asfixia, se produce taquicardia, es la histamina que actúa sobre cada órgano de nuestro sistema, hay una respuesta instantánea, tiene un pico máximo, y luego va cediendo. No tratado el riesgo de vida está en el pico máximo, esta paciente viene con toda su carga de enfermedad que tenía previamente. En medicina no se puede ser taxativo, si tengo que decir si la paciente se murió por la picadura de hormigas, no puede asegurarlo, ni decirlo». A continuación se le consultó si con el problema de base que tenía la victima, y el tratamiento que se le dio, había una relación entre el shock anafiláctico, y el agravamiento del problema de base, informando el galeno:»un paciente que debe entrar en ARM, es un cuadro muy disvalioso, por qué entró en ese cuadro de asistencia respiratoria mecánica, no lo puedo asegurar. Yo no puedo decir que se murió por la reacción histamínica, puede ser por toda la situación sobreagregada sobre el cuadro de base. Entrar en la ARM no es irrelevante, si entró por shock anafilactico, implica un impacto en el cuadro de base».

Asimismo, en esta nueva ampliación se lee que en puntos 15 y 16 la demandada preguntó si la paciente mejoró el cuadro de neumonía y si el día 10° esa neumonía ya estaba solucionada, informando el perito «.eso figura en la H.C., informando que continuaba con pronóstico reservado, a esa altura presentaba un cuadro cardiológico» y que a esa fecha la neumonía estaba controlada, no solucionada.

3.4.2.2.2. La lectura del dictamen pericial y sus explicaciones, prueba sobre la cual ya se realizó un minucioso detalle, lleva a ver que muy probablemente a causa del ataque de hormigas acaecido el día 07 de enero de 2011, la Sra. D. sufrió una reacción alérgica, siéndole suministrado el medicamento denominado Benadryl para paliar o combatir sus efectos, siendo categórico el profesional al respecto. A su vez no se encuentra discutido en autos que a las 21.15 hs. del mismo día la paciente fue sometida a ARM y que falleció el día 10 del mismo mes en el mismo nosocomio también como ya se expuso.

Por el contrario, el profesional expresamente sostiene que no puede afirmar que la paciente hubiera fallecido por aquella reacción, informando esto que podía ser por toda la situación sobreagregada sobre el cuadro de base. Cabe recordar aquí que respecto a la causa o causas del fallecimiento, el perito médico expuso en respuesta al punto 2° -fs.520- «indudablemente se debe a una insuficiencia respiratoria, debido a muchas causas, inclusive a su problema de base, una fibrosis quística terminal, es una enfermedad de base, tiene toda la vida, muchas pacientes mueren por ello, tomado a tiempo se alarga el tiempo de vida, en este caso la enfermedad estaba controlada, ingresa por este cuadro de accidente, esto se ve mucho en la gente grande, luego tiene una intercurrencia que la lleva a una falla respiratoria, por esto la tienen que intubar, hacerle respiración mecánica, puede ser por muchas causas, la intercurrencia es un hecho agregado sobre una enfermedad de base, siempre en medicina hay causa predisponente». Tras esto dictaminó que a su ingreso al nosocomio, D. no era una paciente terminal.

No es ocioso repasar que al responder a puntos 8° y 9° indicó que pudo haber una relación entre las picaduras y el agravamiento del cuadro de salud, dependiendo esto de la dosis de veneno y de la respuesta del paciente. Sostuvo luego que no se puede descartar ni asegurar que la puesta de la paciente en ARM haya sido por un shock anafiláctico.

3.4.2.2.3. Siendo el tratado todo el material probatorio con el que se cuenta para develar la cuestión indicada en punto 3.4.2.2., es oportuno resaltar, en primer término, que una prueba sustancial en casos de mala praxis es la constancia documental que emana de la historia clínica, lo que la convierte en un instrumento de decisiva relevancia para la solución del caso.Esto ya que se trata de una prueba que permite observar la evolución médica del paciente, C.ficar los actos médicos realizados, conforme a estándares y coopera para establecer la relación de causalidad entre el hecho de la persona o de la cosa y el daño .

En este orden ideas, deben remarcarse las notorias omisiones y groseras tachas que se detectaron en la historia clínica agregada en autos, hechos que no resultan vanos, sino que por el contrario adquieren suma trascendencia para la resolución de la causa.

Es que la historia clínica es un documento de crucial importancia en litigios donde se ventilan casos de responsabilidad médica, pues contiene los antecedentes del paciente y las distintas secuencias de la atención brindada, documentando cada una de las prácticas a las que se le somete. Por ende, presenta singular valor probatorio sobre el curso de los acontecimientos que rodearon a la prestación médica. Los registros y anotaciones que allí se consignan no son tareas administrativas sino profesionales, y deben ser rigurosas y precisas, pues los errores u omisiones en principio serán soportados por sus responsables.

Una historia clínica incorrectamente elaborada constituye una presunción grave en contra del profesional; aunque no cualquier deficiencia basta para atribuirle el deber de reparar, pues en todo caso habrán de constatarse los presupuestos de la responsabilidad civil, contractual o extracontractual. Se ha dicho que la historia clínica es «un cuerpo armónico de páginas en las que constan de manera cronológica los hechos y antecedentes que hacen a la situación de salud de una persona, de las sucesivas atenciones médicas a las que debió ser sometido y de las medidas que se arbitraron para superar situaciones de enfermedad» El valor probatorio de la historia clínica se vincula con la posibilidad de C.ficar los actos médicos realizados conforme a estándares, y contribuye a establecer su relación causal con los eventuales daños sufridos por el paciente.Así, se ha dicho que frente al derecho del paciente a ser informado y a acceder a la historia clínica, surge como contrapartida la obligación del médico de llevar un correcto registro del tratamiento. Desde el punto de vista procesal, se trata del deber de cumplimiento de una carga informativa en el proceso, derivada de aquel deber secundario de conducta. De allí que el incumplimiento de ese deber procesal conduzca a una inversión de la carga de la prueba sobre aquellos hechos que no constan en la historia clínica . Cabe agregar que el criterio expuesto impera de manera pacífica en nuestra jurisprudencia .

3.4.2.2.4. En los términos expuestos resultan de plena aplicación las consecuencias derivadas de haberse presentado en autos una historia clínica con graves omisiones y tachaduras, situación que ciertamente dificulta lograr un cabal conocimiento acerca de la progresión del es tado de salud de la paciente. En el caso la ausencia total de referencia a la presencia de hormigas en el cuerpo de la paciente así como la no explicación o justificación en relación a por qué se le aplicó un antihistamínico a una mujer de 75 años de edad con un cuadro de salud como el que contaba la Sra. D. -sobre lo que ya se ha tratado largamente-, ni cuales fueron las consecuencias de dicho tratamiento, son claros indicios contrarios a la postura asumida por la demandada.

Es decir, en autos claramente obra una historia clínica reticente, con lo que la carga de la prueba de la culpa se invierte y pasa a ser carga de la prueba de la diligencia en el obrar, a cargo desde ya de la accionada.

3.4.2.2.5. A más de lo expuesto, se reitera que es determinante el tenor del dictamen pericial en general, ya que este órgano jurisdiccional entiende que el criterio del perito médico luce contundente en cuanto afirmó que la Sra. D.no era una paciente terminal y que en torno a la causa o las causas del óbito, textualmente respondió: «indudablemente se debe a una insuficiencia respiratoria, debido a muchas causas, inclusive a su problema de base -vide respuesta al punto 2° fs. 520-.

En el marco de su labor el galeno no vaciló en sostener que la occisa padeció de «.una intercurrencia que la lleva a una falla respiratoria.» y que a su modo ver pudo haber una relación entre las picaduras y el agravamiento del cuadro de salud, dependiendo esto de la dosis de veneno y de la respuesta del paciente.

Se advierte también que el experto sostuvo luego que no se podía descartar ni asegurar que la puesta de la paciente en ARM hubiera sido por un shock anafiláctico, aunque sí relacionó el suministro de Benadryl a dicha causa.

De esta forma, con sustento en el dictamen pericial y demás constancias de autos, así como los volcados acerca de la reticencia evidente de la historia clínica, la que autoriza a presumir el intento de la parte demandada de ocultar un proceder culposo, este tribunal considera acreditado que el cuadro alérgico sufrido por la Sra. D. guarda un adecuado nexo de causalidad con el resultado dañoso, consistiendo éste no en el deceso mismo de la víctima, sino en la privación de contar con mayor probabilidad de curación o de sobrevida. Sobre la causalidad y el daño se expone en puntos siguientes.

3.4.2.2.6. Respecto del sistema de causalidad acogido en nuestro ordenamiento en general, y en causas que versan sobre mala praxis en particular, la doctrina coincide en afirmar: «se deberán utilizar criterios de ‘normalidad’, de ‘previsibilidad in abstracto’. El Juez se retrotraerá al momento en que se puso la causa, para establecer si el resultado era probable sobre la base de las condiciones existentes; luego evaluará el cocimiento de las leyes que tiene el sujeto y su poder abstracto de previsión, agudizado en el caso de los médicos.» .

Muestras de este razonamiento se encuentran en diversos pronunciamientos de la Excma.Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de esta Circunscripción, así se puede leer In re «Peralta» (CCCR, S. II, «Peralta, Rosa B. y otro v. Provincia de Santa Fe», Ac. nº 20, del 29.03.2001), donde la doctora Alicia García expresó: «La prueba de la relación causal cuanto menos en su fase primaria, puramente material, incumbe al pretensor. Es una simple aplicación de los principios que rigen en materia probatoria, según los cuales cada una de las partes se halla gravada con la carga de probar las menciones de hecho contenidas en las normas con cuya aplicación aspira beneficiarse. Por tanto, la actora ha de poner los elementos para que se tenga por vinculada la conducta y un cierto resultado. Efectuada esa operación podrá presumirse la «adecuación» de las consecuencias dañosas. En otras palabras, ‘si bien el pretensor tiene que probar la relación causal desde el punto de vista material, de darse tal circunstancia se tornará presumible la adecuación de la consecuencia. Incumbirá, entonces, al demandado (u opositor) la carga de demostrar que la condición discutida no fue determinante del perjuicio».

En los mismos términos se manifestó la Sala II en la causa «Dip» .

3.4.2.2.7. Previo a concluir con la temática en análisis, es conveniente repasar que la teoría de la llamada «pérdida de sobrevida o de curación» (perte d’une chance de survie ou de guérison) tuvo origen en una sentencia de la Corte de Grenoble, del 24/10/1961 y goza de amplio respaldo doctrinario,al respecto la obre del Dr. Bueres y en extenso el fallo de la SCJ de Mendoza, con voto de Kemelmajer de Carlucci , siendo conceptualizada por Tanzi como un daño cierto y actual que requiere causalidad probada entre el hecho del profesional y un perjuicio que no es el daño integral sino la oportunidad de éxito remanente que tenía el paciente .

4.Acreditada la existencia de los hechos antecedentes y sus consecuencias dañosas es turno analizar la responsabilidad que la parte actora endilga a su contraria. Recordando que para justificar la responsabilidad del centro asistencial hay innumerables teorías , se anticipa que a criterio del tribunal, la misma encuadra en el tipo objetivo tal como se pasa exponer.

4.1. Sin dudas que de la rapidez y eficiencia con que se lleven a cabo las medidas terapéuticas, depende no solo la vida sino también la C.dad de sobrevida del paciente afectado, y entonces como lo indica Bustamante Alsina existe una obligación tácita de seguridad, de carácter general y accesoria, impuesta en el contrato de asistencia médica, que requiere la preservación de los pacientes contra los daños que pueden originarse en la ejecución del contrato, y que halla su fundamento en el artículo 1198, parte primera, del Código Civil, que constituye la norma que permite invocar aquel deber de seguridad, ya que los contratos deben celebrarse, interpretarse y ejecutarse de buena fe y de acuerdo a lo que las partes entendieron o pudieron entender, obrando con cuidado y previsión.Resulta verosímil que el paciente haya confiado en la previsión de la entidad asistencial poniéndolo a resguardo de los daños que pudiera causarle a su persona la ejecución del contrato .

Sobre la responsabilidad del sanatorio -ya sea público o privado- y la naturaleza objetiva de la obligación tácita de seguridad, se ha entendido que puede referirse a obligaciones de medios o de resultados, según se trate de la responsabilidad de la clínica por los actos puramente médicos realizados por su personal profesional, en el primer caso, o si el perjuicio emana de actos extraños al quehacer puramente médico o bien han sido ocasionados por las cosas utilizadas rebasando el acto puramente médico .

Se advierte en autos una evidente falla en la en la prestación del servicio; un incumplimiento del deber de seguridad que viene atado a la prestación principal para el que se constituyera la empresa.En doctrina se lee que «Este deber de seguridad ha de guardar relación con las obligaciones propias asumidas por la clínica -prevenciones, cuidados, reserva, asistencia a través de medios adecuados-, y no se extiende a aquéllas sobre las que no ha podido tener injerencia» .

A mayor abundamiento, es conducente recordar que con relación al sanatorio o centro asistencial, la doctrina es pacífica en el sentido de que la responsabilidad civil debe ser aprehendida con un criterio de amplitud como así también la relación de dependencia, comprendiendo dentro de esta última aún la autorización para obrar por el principal, con la sola condición de que éste detente poder efectivo para impartir instrucciones o control, siendo irrelevante la existencia de beneficio concreto compartido, pues la dependencia es esencialmente una cuestión de hecho y el deber de reparar es objetivo y descansa en la noción de garantía .

Derivado de esto se entiende que el deber de los centros asistenciales alcanza tanto a los actos culposos y dolosos de los profesionales de la salud, y que aún cuando fuera imposible individualizar cual fue el médico que ha incurrido en culpa porque el origen del daño desaparece en el anonimato propio del ejercicio de la medicina actual, hay responsabilidad del ente asistencial por mala organización, la causa del perjuicio está dentro del establecimiento.

Respaldan este razonamiento autores como Lorenzetti, el que por ejemplo, en el supuesto de imposibilidad de invidividualización del dependiente en casos de daños, siendo todos los que participan en el hecho dañoso dependientes, enseña que la responsabilidad debe ser asumida por el principal porque hay una autoría anónima individual y una autoría grupal conocida. De tal modo, dice, el principal ya no sólo responde por el hecho ajeno individual, sino grupal, de un número de dependientes de los cuales es garante . Por su parte Kemelmajer de Carlucci instala su pensamiento en esa misma dirección, en tanto afirma que hay casos en que la individualización del dependiente no es posible:se conoce la causa del daño pero no al autor. En estos casos, la citada autora afirma que si todos los que participan del hecho dañoso son dependientes, la responsabilidad debe ser asumida por el principal

4.2. Entonces, siempre en el marco de la responsabilidad objetiva, debe recordarse que la parte demandada no ha demostrado eximente alguna, sino que simplemente optó por negar la existencia de la picadura de hormigas a la víctima mientras se encontraba en la unidad de cuidados intensivos, sin explicar tampoco debido a que motivos se le suministro a la paciente el Benadryl ni que consecuencias pudieron de ello derivar. Por el contrario, simplemente adujo que el deceso de la Sra. D. fue a causa de su enfermedad, haciendo mención a una serie de riesgos concernientes a la actividad médica, los que son conocidos jurídicamente como «riesgos permitidos» -vide. fs. 32 vta. y 33-.

4.3. Como consecuencia del entendimiento propuesto, este Tribunal considera que la responsabilidad del presente hecho dañoso debe ser atribuida de manera exclusiv a a la demandada -cfme. arts. 1.198 y ccdtes del CC-

Se hace extensiva la presente a la citada en garantía en la medida del seguro contratado .

5. Rubros reclamados.

5. Daño emergente.

5.1. El Código Civil y Comercial trata al respecto en el artículo 1.745, estableciendo la composición de los rubros -y sus legitimados a reclamarlos, derivados del fallecimiento de una persona. La temática de mención otrora se encontraba regulada en los artículos 1.084 y 1.085 del Código Civil, manteniendo plena vigencia la doctrina y jurisprudencia acuñada a la fecha y que se pasa a transcribir en adelante.

5.2. En relación a este rubro, se ha expresado que «Nada autoriza a establecer una pauta monetaria mínima igualitaria e indiferenciada correspondiente a un valor «vida humana» o «pérdida de vida humana», como monto indemnizatorio, con prescindencia de todo otro perjuicio cierto» , contando los herederos necesarios con la presunción contenida en el art. 1084, CC, por remisión del art.1085.

En análogo sentido ha tenido oportunidad de expedirse el máximo Tribunal nacional, aseverando: «resulta razonable admitir que la muerte (.) importó la frustración de una posible ayuda material» .

Es que «en el caso de pérdida de la vida humana, lo indemnizable no es una suerte de valor intrínseco (.) adjudicable a la existencia del ser desaparecido, sino (.) la pérdida patrimonial que pueden experimentar los sobrevivientes a raíz del fallecimiento de aquél. (.) Consideramos que la vida en sí es inconmensurable económicamente (¿quién podría ponerle un precio?). Lo valioso en este sentido se refiere a los bienes materiales que el hombre crea u obtiene mientras vive, y que implican una desventaja pecuniaria también para otros si de alguna manera son sus destinatarios. En consecuencia, la vida humana no tiene un valor económico intrínseco, sino mediato. No se trata del económico valor de la vida, sino de los valores de esa índole que con la vida («viviendo») se pueden alcanzar, a cuyo respecto el sujeto cumple un papel instrumental» .

Para cuantificar el daño producido, deben tenerse presentes las características personales de la víctima , en cuanto a edad, sexo, estado civil, nivel de capacitación, para el supuesto de que realizara tareas remuneradas si lo hacía o no en relación de dependencia. Es decir, debe ponderarse con estas pautas el perjuicio económico que del hecho deriva.

A efectos de determinar el monto de resarcimiento, los fallos precedentes pueden ofrecer una ayuda o pauta de cuantificación, cuando se trata de casos análogos o casos próximos, reuniendo características similares en aquellas variables consideradas relevantes para la decisión judicial.

5.3. El daño material aquí es limitado por:a) tratarse de una persona de 75 años de edad, con una enfermedad de base como la fibrosis quística pulmonar y las demás afecciones descriptas en autos; b) la edad de la hija reclamante; c) la ausencia de prueba respecto de la existencia de dependencia económica de la fallecida, aunque surge de lo actuado que cualquier aporte, laboral, personal o económicamente valorable que pudiera brindar, sería de importancia para la actora atento la probanza rendida en autos. En consecuencia de conformidad a lo normado en el artíuculo 245 del CPCC, este rubro se declara procedente y se lo fija en la suma de pesos ciento treinta y siete mil ($137.000)

5.4. Daño Moral. Se define al presente como el daño sufrido a consecuencia del siniestro, como «una modificación disvaliosa del espíritu en el desenvolvimiento de su capacidad de entender, querer o sentir, que se traduce en un modo de estar de la persona diferente de aquél en que se encontraba antes del hecho, como consecuencia de éste y anímicamente perjudicial» .

El art. 1741, CCC, en expresa referencia a la indemnización de las consecuencias no patrimoniales dispone: «Está legitimado para reclamar la indemnización de las consecuencias no patrimoniales el damnificado directo. Si del hecho resulta su muerte o sufre gran discapacidad también tienen legitimación a título personal, según las circunstancias, los ascendientes, los descendientes, el cónyuge y quienes convivían con aquél recibiendo trato familiar ostensible. La acción sólo se transmite a los sucesores universales del legitimado si es interpuesta por éste.El monto de la indemnización debe fijarse ponderando las satisfacciones sustitutivas y compensatorias que pueden procurar las sumas reconocidas».

Cabe consignar que, sobre la procedencia de su reparación, ha sostenido la Corte Suprema de Justicia de la Nación que «en el sentimiento corriente, la actitud hacia las pérdidas definitivas no es aconsejar su asunción heroica, sino que se traduce en un activo intento de mitigarlas, aun a sabiendas de la pobreza de medios con que se cuenta a ese fin» .

Sobre las facultades del Tribunal para fijar prudencialmente el monto se ha resuelto «la fijación del importe por daño moral es de difícil determinación ya que no se halla sujeto a cánones objetivos, sino a la prudente ponderación sobre la lesión a las afecciones íntimas de los damnificados, los padecimientos experimentados, o sea, agravios que se configuran en el ámbito espiritual de las víctimas y que no siempre resultan claramente exteriorizados, hallándose así sujeto su monto a una adecuada discrecionalidad del sentenciante» .

Adentrándonos a la consideración de la determinación de su monto, cabe consignar que existen para ello distintos criterios, y que corresponde, desde ya, adelantar que este Tribunal, siguiendo a la jurisprudencia mayoritaria, descarta que deban buscarse forzadas relaciones entre la suma otorgada por perjuicio material y la que haya de fijarse en concepto de daño moral, habiéndose entendido que «A los fines de la fijación del quantum del daño moral debe tenerse en cuenta el carácter resarcitorio de este rubro, la índole del hecho generador de la responsabilidad y la entidad del sufrimiento causado, que no tiene necesariamente que guardar relación con el daño material, pues no se trata de un daño accesorio a éste» .

Sentado lo anterior, el Tribunal hace saber que, como directriz general para el examen de los daños, participa del criterio que no debe aceptarse la multiplicidad de rubros resarcitorios, los que se limitan en número a las consecuencias patrimoniales y no patrimoniales , posición en que se ha manifestado la Alzada , y que reafirma el art.1737, CCC. Así, la lesión o daño estético y la lesión o daño psíquico o psicológico, son aspectos a tener en cuenta para evaluar la entidad del perjuicio (arg. art. 1738, CCC), pero cualquiera de éstos no configura un daño de distinta naturaleza, o con entidad propia, sino que al momento de fijar la cuantía de la indemnización, se los debe incluir dentro del daño patrimonial o no patrimonial, según los intereses afectados , prestando la debida consideración a la prueba pericial psicológica agregada a fs. 281/286.

Acorde lo expuesto, y de conformidad a lo normado en el artículo 245 del C.P.C y C, se estima procedente el rubro, él que se fija en la suma de pesos trescientos mil ($300.000).

5.5. Gastos médicos y de farmacia. Respecto de este rubro es dable destacar que se encuentran expresamente previsto en el texto del art. 1.746 del CCC, ostentando el carácter de «daños presumidos» . Lo dicho no es otra cosa que el reflejo legal del reiterado criterio doctrinario que entiende que un acontecimiento como el que le tocara protagonizar al accionante, siempre produce gastos relacionados con el mismo, los que en modo alguno pueden ser previstos y siempre se producirán como lo son distintos estudios médicos, análisis, interconsultas, gastos de movilidad, farmacéuticos y los demás mencionados. Acorde lo expuesto y dado la ausencia de elementos objetivos que permitan conocer lo que efectivamente hubiera gastado el actor en este concepto, es que de conformidad a lo norma citada, así como a lo previsto en el artículo 245 del CPCC, se estima procedente este rubro, el que se fija en la suma de pesos mil ($1.000).

6. Intereses. Toda vez que el art. 1747, CCC, expresa que «El resarcimiento del daño moratorio es acumulable al del daño compensatorio o al valor de la prestación (.)», el capital devengará un interés no acumulativo de acuerdo a las siguientes pautas: a)desde el día del hecho (arg. art.1748, CCC) hasta el vencimiento del plazo que esta sentencia otorga para el pago, se aplicará el promedio entre las tasas activa y pasiva mensual sumado que abone el Nuevo Banco de Santa Fe S.A. (índice diario); b) desde el vencimiento de dicho plazo y hasta su efectivo pago, devengará un interés equivalente al doble de la tasa referenciada.

7. Costas. En estos obrados, de conformidad con su resultado y en aplicación del principio objetivo de la derrota previsto en el artículo 251 del CPCC, se imponen a la parte demandada.

Por todo lo expuesto, normas legales citadas y actuaciones que se tienen a la vista El Tribunal Colegiado de Responsabilidad Extracontractual número Dos de la ciudad de Rosario RESUELVE:

1 – Hacer lugar a la demanda instaurada en autos y, en consecuencia, condenar al Sanatorio Laprida S.A., para que en el término perentorio de diez días, abone a la Sra. S. C., titular DNI NºXX.XXX.XXX la suma de pesos cuatrocientos treinta y ocho mil ($438.000) en Calidad de capital con más los intereses indicados en el punto 6° de los considerandos.

2 – Imponer las costas del pleito conforme lo expresado en los considerandos.

3 – Los honorarios de los profesionales intervinientes en autos se regularán oportunamente, firme que estuviera la planilla a practicarse en autos, difiriéndose para tal oportunidad el prorrateo previsto en el art. 730, CCC.

4 – Hacer extensiva la presente a la citada en garantía Seguros Médicos S.A. en la medida del seguro.

Insértese, déjese copia y hágase saber. Autos: «C., S. c/SANATORIO LAPRIDA s/Daños y Perjuicios», Expte. Nro. 984/13 y su acumulado «C., S. c/SANATORIO LAPRID A s/ Declaratoria de Pobreza» Expte. Nro. 1987/11

GUSTAVO A. ANTELO

JUEZ

VIVIANA M. CINGOLANI

JUEZ

JUAN JOSÉ BENTOLILA

JUEZA

CHRISTIÁN M. BITETTI

SECRETARIO

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