
Los miembros del ISDA, entre los que figura Paul Singer, uno de los principales buitres que litigaron contra el país, definieron el mes pasado que las aseguradoras debían abonar los Credit Default Swap (CDS) de la deuda argentina. Las entidades financieras con poder de voto dentro de la institución reguladora consideraron que el impedimento del juez Griesa para que los bonistas reestructurados cobren 539 millones de dólares de vencimientos de Discount era motivo para pagar las coberturas contra default.
Los miembros de la entidad acordaron juntarse el 4 de agosto para terminar de definir el monto y la fecha en que debían gatillarse los seguros. El objetivo principal de esa reunión era determinar cuándo se realizaría el proceso de subasta de bonos, una herramienta financiera de cierta sofisticación para calcular el dinero final que las aseguradores deberían distribuir entre los dueños de las coberturas. El comité de ISDA no avanzó con el tema, por lo que llamó a una nueva reunión para el 7 de agosto, en la que tampoco hubo novedades relevantes. La convocatoria se repitió ayer sin alcanzarse resultados, al tiempo que en la página oficial de la entidad se informó un nuevo encuentro para el 13 de agosto.
La falta de definición del ISDA respecto de cuándo será la subasta para determinar el pago de los seguros contra default de la Argentina requiere observar el antecedente de la economía griega. La agencia que regula los derivados financieros a nivel internacional votó el 9 de marzo de 2012 que la reestructuración de la deuda de Grecia fue un episodio de incumplimiento de pago, por lo que las aseguradoras debían gatillar las coberturas. La transacción se efectuó en menos de veinte días. El 19 de marzo se llevó adelante el proceso de subasta de bonos para calcular la cantidad final que correspondía abonarse, mientras que el 29 de marzo se cerró la operatoria. El resultado fue que de cada 100 dólares asegurados se cubrieron 79,5 dólares, mientras que los bonistas pudieron recuperar 21,5 restantes con la venta de sus títulos en el mercado. Las aseguradoras repartieron en torno de 2500 millones de dólares.
Existen dudas respecto de cómo se debería realizar el proceso de subasta de bonos para el caso argentino. Una posibilidad es que se contemple el uso de la cotización del Discount, título que no pudieron cobrar bonistas reestructurados por la sentencia del juez Griesa. Otra posibilidad es que se emplee la cotización del Par, lo cual implicaría que las aseguradoras desembolsen más de 500 millones de dólares. Los manuales para la aplicación de subastas precisan que el bono utilizado debería ser el que tiene el precio de mercado más bajos respecto de su valor original, por lo que el Par tendría prioridad sobre el Discount.
Fuente: Página 12
