
“Los fondos buitre los conocemos todos, son unos fondos de abogados y banqueros que tienen la intención de fundir a los países. ¿Cómo? Comprando bonos que no valían nada, costaban 0,30 centavo de dólar, y ahora piden cobrar 1,80 dólar, el valor pleno más intereses y punitorios, haciéndose de una rentabilidad de más de 1800 por ciento”, advirtió el ministro de Economía, Axel Kicillof, en referencia al reclamo encabezado por NML, Elliot y Aurelius. “Esos fondos han tratado de quedarse con la Fragata Libertad, con las reservas del BCRA. Ha habido montones de batallas que son resultado del defacto del 2001 y su salida. Esto es una guerra en base a la ruina que nos dejó el neoliberalismo y a cómo la venimos arreglando y remando para que el sector financiero no siga ganando todo lo que ganó en la Argentina durante décadas antes de llegar este gobierno”, sostuvo el funcionario durante una entrevista radial.
“Estamos expectantes acerca de qué decide hacer la Corte Suprema de Estados Unidos. Esto es un problema del sistema financiero internacional y no sólo de Argentina, como pretenden hacer pensar los fondos buitre”, expresó el titular del Palacio de Hacienda. La confirmación del fallo de primera instancia del juez Thomas Griesa –convalidado en segunda instancia– obliga al país a realizar un pago en efectivo por 1330 millones de dólares y condiciona a las entidades (la principal, Bank of New York) encargadas de cursar la cancelación de los vencimientos con el 92,4 por ciento de los acreedores que ingresaron al canje a la ejecución de la sentencia. El gobierno argentino rechaza esa forzada interpretación de las cláusulas de tratamiento igualitario –pari passu– de los bonos locales. Como alternativa propuso a los buitres que ingresen a un nuevo canje de deuda, una oferta que ya fue rechazada en dos oportunidades.
“El juez Griesa dice que se pague todo lo que reclaman, con una visión muy estrecha del problema. Nosotros decimos que si tuviéramos que pagar este reclamo, tal como lo dijo Griesa, habría que pagar 15 mil millones de dólares por todas las demandas que se abrirían y la verdad es que si uno lo compara con las reservas argentinas esto no es razonable”, indicó el funcionario. “Es un problema de la legislación mundial para los casos de default. Por eso el FMI, los gobiernos de Estados Unidos, Brasil, Francia, México junto con muchos interesados le dicen a la Corte Suprema que esto no es un problema entre un fondo que se dedica a quebrar países y la Argentina por una casualidad, sino que es un problema de las reestructuraciones de deuda soberanas en el mundo”, explicó Kicillof.
Fuente: Página 12
