
La propuesta regulará la actividad en el sector, lo que beneficiará a unos 60.000 trabajadores.
El Estado saldrá a ponerle un freno a la flexibilización laboral en una actividad que hasta el momento no está regulada, y en la que muchas veces se conjugan salarios bajos y extensas jornadas laborales.
El proyecto estipula una semana de trabajo de cinco días, que no podrá exceder las seis horas, mientras que la nocturna no podrá pasar las cinco horas y media.
La iniciativa exige a las empresas brindar descansos de 15 minutos cada dos horas efectivamente trabajadas a los operarios que presentan servicios a decenas de compañías en toda la Argentina.
Unos 60.000 teleoperadores o trabajadores de los centros de atención de llamadas están distribuidos en todo el país y desde hace años luchan por sus derechos laborales.
El diputado kirchnerista Héctor Recalde, presidente de la Comisión de Legislación del Trabajo, cuestionó en declaraciones a la prensa la modalidad de trabajo que hasta el momento tiene el rubro.
«Es una actividad que cuando se desarrolla en jornadas extensas, sin respetar pausas durante la jornada de trabajo y sin resguardar tiempos de espera entre llamada y llamada, resulta nociva para la integridad psicofísica», aseguró.
Fuente: Infobae Profesional
