
Además, Severo reveló que la agrupación del sindicato Unión Ferroviaria (UF) de Plaza Constitución guardaba armas en su oficina de esa terminal de trenes, según el letrado.
También destapó que en la víspera del asesinato de Ferreyra, el 20 de octubre de 2010, la empresa Trenes Metropolitanos y la UF había convocado a los ferroviarios a sumarse a la patota del gremio para repeler la protesta de los trabajadores tercerizados, que querían cortar las vías de la línea Roca. Pero Severo se había negado y, según denunció su hijo, aquella noche la puerta de la vivienda familiar fue baleada.
Fuente: http://www.pagina12.com.ar
