
Distintas fuentes atribuyen la disminución a una cotización del dólar no competitiva y a la inflación, dos factores que hacen que la Argentina esté cada vez más cara . Esto también ocasiona que la cantidad de argentinos que viajan al exterior supere a la de turistas que ingresan. El problema también afecta a bares, restaurantes, casas de tango y comercios.
La entrada de turistas extranjeros venía desacelerándose desde el año pasado. Entre 2009 y 2010, la cantidad había aumentado un 29%, pero entre 2010 y 2011 la suba no llegó al 2%. Este año, hubo una brusca caída desde abril , cuando llegaron un 5,9% menos que en el mismo mes de 2011. Y en mayo, ingresaron a la Ciudad a través de Ezeiza y de Aeroparque 196.681 viajeros internacionales, un 4,7% menos que en mayo del año pasado. Ese mes, salieron al exterior 200.384 argentinos, un 18,2% más que en mayo de 2011. En tiempos de cepo al dólar, los pasajes al exterior se compran en pesos y los gastos en el exterior se pueden pagar con tarjeta de crédito o con dólares al cambio oficial de $ 4,55. La contrapartida de esta baja cotización de la moneda estadounidense es que la Argentina está cara en dólares .
“La ocupación hotelera promedio en la Ciudad cayó por debajo del 40% – revela Daniel Manzella, de la Asociación de Hoteles de Turismo de la República Argentina–.
Trabajamos a pérdida . Nuestros costos aumentaron por la inflación en pesos y en dólares y no podemos trasladar la suba a las tarifas. El costo salarial es cada vez más alto y hay mucha presión impositiva. Esto sumado a un dólar con un tipo de cambio no competitivo ”.
Narciso Muñiz, directivo de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés (HRCC), aporta un dato significativo: “En 2011, el promedio de ocupación de los hoteles era del 62% y este año, con un porcentaje mucho menor, necesitaríamos que alcance el 70% para cubrir nuestros costos”.
Los hoteleros agregn que bajó el público corporativo y que notan una caída en la cantidad de congresos que se organizan en la Ciudad. “Para revertir la situación, haría falta una devaluación o, por lo menos, un dólar turista . Y habría que extender a la hotelería y la gastronomía la devolución del IVA a los extranjeros”, dice Manzella.
La caída del turismo repercute en la decena de casas de tango que sobreviven, acorraladas por la menor rentabilidad y una baja de afluencia de público. Según la Cámara del sector, la ocupación histórica durante el primer semestre del año era del 70% y hoy es de apenas un 38% . “Nuestra época de mayor competitividad fue entre 2004 y 2005. El dólar estaba a $ 2,95 y, desde entonces, aumentó un 52%. Pero entre 2008 y 2012 hubo un 220% de inflación. Mantener la misma relación competitiva que en 2004 implicaría un dólar a $ 9,44 . Antes por cada $ 100, teníamos $ 80 de costos y $ 20 de ganancias. Hoy por cada $ 190 de entrada, tenemos $ 256 de costos y una pérdida de $66”, señala Claudio Campos, vicepresidente de la Cámara de Casas de Tango. Y detalla que desde hace ocho años, las Casas de Tango sólo ajustaron sus precios en dólares un 25%, lo que ocasionó una paulatina pérdida de público , que a 2012 acumula una caída del 51% para el primer semestre del año y del 56% para el segundo trimestre.
“Estamos peor que en los tiempos de la gripe A –dice Juan Fabbri, presidente de la Cámara–. Esto no se resuelve con un ajuste de estructura ni es factible abrir nuevos mercados, por la falta de competitividad del destino Argentina . Hace falta una recuperación de los términos de intercambio”.
Los bares y restaurantes, así como el comercio, son los otros perjudicados. Carlos Gutiérrez, que representa a los gastronómicos en la HRCC, señala: “Comparando abril, mayo y junio con el mismo trimestre de 2011, la actividad bajó un 20% y, en algunos lugares, hasta un 30%. Hay menos turistas, pero también disminuyó el consumo interno. Y nuestros costos también aumentaron mucho por la inflación. Tanto los laborales, que representan el 40% del total, como los de los alquileres y de la mercadería. Muchos locales están cerrando”.
“El lunes vamos a firmar un acuerdo de voluntades con los referentes del sector para enfrentar la situación –anticipa el titular del Ente de Turismo de la Ciudad, Hernán Lombardi–. Entre otras medidas, vamos a aumentar en $ 10 millones el presupuesto para la promoción y vamos a girar el eje hacia el mercado nacional y el regional, en particular Brasil. Además, vamos a fortalecer los fines de semana largos con programación cultural y a pedir que se extienda la devolución del IVA a la hotelería y la gastronomía”.
Fuente: www.clarin.com.ar
