¿En que consiste el comportamiento antisindical?

Son aquellas conductas tendientes a ser contrarias a los principios establecidos en el derecho colectivo de trabajo entre ellos el de libertad sindical que afectan a los trabajadores en su conjunto. Ello se relaciona con los actos de discriminación que a menudo sufren los trabajadores que desempeñan funciones gremiales.

La ley 23592 presenta un matiz que la diferencia del art. 47 de la ley 23551, porque mientras éste impone el “cese inmediato del comportamiento antisindical”, aquella permite dejar sin efecto el acto discriminatorio. El ordenamiento específico destinado a conjurar las conductas discriminatorias prescribe la posibilidad cabal de declarar la ineficacia del acto reprochable, que estaría equiparado, en alguna medida, a un acto jurídico de objeto prohibido (art. 953 del C. Civ.) y que, si responde al ejercicio de un derecho, podría ser asimilable a la figura de abuso, que incorpora la reforma de la ley 17711 en el art. 1071 del citado Código. En síntesis, una empleadora no podría invocar la eficacia del ejercicio de sus naturales facultades rescisorias si el acto tiene por teleología la discriminación, y hasta sería admisible desactivar el pacto comisorio implícito de todo contrato si su motivación real se remite a consagrar una desigualdad por motivos análogos a los que se describen en el segundo párrafo del art. 1 de la ley 23592 (Dictamen 37426 del 12/2/2004, en autos “Failde Carlos c/ Telefónica de Argentina S.A. s/ Sumarísimo”, Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, Sala V, 17/2/2004)

Una respuesta de ineficacia tan intensa, como es la nulidad del despido, que se vincula a una conducta que el ordenamiento juzga reprochable, requiere una prueba muy convictiva y una apreciación exigente de los elementos acompañados (Dictamen 25980 del 12/11/1998, en autos “Sindicato Único de Trabajadores del Automóvil Club Argentino c/ ACA” , Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, Sala II, 22/12/1998), toda vez que se trataría de dejar sin efecto un acto con apariencia plena de ejercicio regular de un derecho, para lo cual resulta necesaria suma prudencia para invalidar un despido y consagrar la vigencia misma de una relación, pues está en tela de juicio la libertad de contratar que lleva implícita la posibilidad de rescindir contratos. En tal contexto, y teniendo en consideración las particularidades del caso, no es posible inferir la presencia de una discriminación antisindical cuando existen otros elementos, como ser la prisión preventiva del trabajador por imputación de robo agravado y tenencia de arma de fuego, que es lógico pensar que incidieron en la conducta de la empleadora, en un momento de la relación laboral en el cual no había obstáculo para un despido sin invocación de causa e indemnizable en los términos del art. 245 de la LCT.

Consulta a cargo de la Dra. Andrea F. Mc. Donald

Contacto: andrea_mac67@hotmail.com

Documentos Relacionados:

Otro interesante fallo sobre nulidad de despido discriminatorio: ‘Olguín c/ Rutas del Sur'(Ref: MJD4740)

G. G. A. c/ Citytech S.A.

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